{"id":51561,"date":"2015-08-01T21:17:05","date_gmt":"2015-08-02T01:47:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=51561"},"modified":"2015-08-01T21:17:05","modified_gmt":"2015-08-02T01:47:05","slug":"acerca-del-habito-del-juego-para-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2015\/08\/01\/acerca-del-habito-del-juego-para-la-vida\/","title":{"rendered":"Acerca del h\u00e1bito del juego para la vida"},"content":{"rendered":"<h2><i>Como el ni\u00f1o que juega<\/i><\/h2>\n<p>Dentro del vivir contempor\u00e1neo el juego es injustamente estigmatizado. A la par de muchas otras acciones y potencias humanas, el juego no escapa de ciertos prejuicios y generalizaciones, que si bien son necesarias para tejer nuestro convivir, en ciertos casos implican mezquinas reducciones e impresiones que se oponen a la naturaleza propia de lo que se pretende definir. El objetivo de las siguientes l\u00edneas es invitar a recuperar el h\u00e1bito del juego para la vida, partiendo de una breve exploraci\u00f3n de sus diversas manifestaciones en la cotidianidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si algo caracteriza la vida moderna de una manera ejemplar es la exigencia constante a la seriedad. El llamado a la seriedad parte desde la educaci\u00f3n inicial y se extiende hasta la vida adulta llegando inclusive a mimetizarse con la noci\u00f3n de <i>madurez<\/i>. La exigencia a la seriedad hace al juego su antag\u00f3nico, suponiendo que quien se encuentra jugando <i>no puede estar serio<\/i> y que adem\u00e1s la propensi\u00f3n al juego implica una forma infantil de estar en el mundo. Concebir el juego como antag\u00f3nico a la seriedad reduce su capacidad como forma efectiva para descubrir el mundo. A trav\u00e9s del juego podemos conocer diversos aspectos del vivir que de otras formas m\u00e1s r\u00edgidas pudieran tomar mucho m\u00e1s tiempo para su aprehensi\u00f3n. Tomarse en serio un juego no implica tampoco la reducci\u00f3n del mismo a <i>ganar o perder<\/i>, tomarse en serio un juego significa <i>estar inmerso en \u00e9l<\/i>, asumiendo las consecuencias de su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, el juego se encuentra inserto de una manera <i>positiva<\/i> en el mundo popular. La traducci\u00f3n <i>positiva<\/i> del juego se refiere indudablemente a los deportes; una serie de actividades que expresan una doble dimensi\u00f3n: la de su pr\u00e1ctica y la de su observaci\u00f3n. Es fundamental separar ambas dimensiones en la medida que la \u00faltima, siendo la hegem\u00f3nica, reduce el juego a su fin; el encuentro para ver pretende su desenlace, y a partir de su desenlace quienes observan toman una posici\u00f3n de rivalidad que en algunos casos (como las <i>barras bravas<\/i> en el f\u00fatbol) puede inclusive devenir en violencia. En relaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica, el deporte funciona como una ventilaci\u00f3n a la rigidez exigida durante el d\u00eda, el juego grupal permite adem\u00e1s recordar que la vida tambi\u00e9n expresa una diversidad de dimensiones que van m\u00e1s all\u00e1 del control individual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El juego permite descubrir la diversidad de la vida de una forma m\u00e1s el\u00e1stica que la t\u00e9cnica. La t\u00e9cnica es un asunto capital dentro de la vida contempor\u00e1nea en la medida que permea nuestras vivencias desde la seguridad que nos provee su cualidad objetiva, la t\u00e9cnica es el <i>saber<\/i> al cual, como ciudadanos del siglo XXI, debemos aspirar. Se trata de un saber <i>ya revelado<\/i> como perfecta expresi\u00f3n de la seguridad existencial que ofrece la determinaci\u00f3n: mientras el juego manifiesta la multidimensionalidad y la subjetividad, la t\u00e9cnica apunta en direcci\u00f3n opuesta, buscando determinar a un \u00fanico fin. \u00a0Sin embargo, no existe t\u00e9cnica sin juego, las posibilidades siempre preceden a las determinaciones, a trav\u00e9s del juego descubrimos diferentes usos desde nuestra individualidad y asimismo diversos usos con los otros, siendo el juego de tal forma un espacio f\u00e9rtil para la trascendencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se puede comprender finalmente el juego desde el mundo musical. La m\u00fasica supone un movimiento que inicia con la palabra <i>play<\/i>. La recuperaci\u00f3n de la palabra en ingl\u00e9s es pertinente ya que su traducci\u00f3n, opuesto al uso com\u00fan de la <i>reproducci\u00f3n<\/i>, refiere tambi\u00e9n al juego. Es posible percibir con claridad el juego en la propia ejecuci\u00f3n musical. La ejecuci\u00f3n musical no s\u00f3lo se resume al dominio t\u00e9cnico e instrumental, involucra <i>sumergirse<\/i> en un mundo de posibilidades y jugar hasta llegar a una determinaci\u00f3n musical que puede ser fijada en una grabaci\u00f3n o en papel. El h\u00e1bito del juego para la vida se traduce en el mundo musical como el constante ensayo, el asunto clave radica en que el ensayo musical, opuesto a centrarse en un \u00fanico fin, (memorizaci\u00f3n y repetici\u00f3n) permite una diversidad de <i>viajes<\/i>, el juego es otra forma el\u00e1stica del ser y la m\u00fasica es uno de los sitios donde se expresa con plena libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como el ni\u00f1o que juega Dentro del vivir contempor\u00e1neo el juego es injustamente estigmatizado. 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