{"id":51485,"date":"2015-07-19T16:22:04","date_gmt":"2015-07-19T20:52:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=51485"},"modified":"2015-07-20T09:26:32","modified_gmt":"2015-07-20T13:56:32","slug":"la-maravillosa-vida-breve-de-oscar-wao-junot-diaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2015\/07\/19\/la-maravillosa-vida-breve-de-oscar-wao-junot-diaz\/","title":{"rendered":"\u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bb &#8211; Junot D\u00edaz"},"content":{"rendered":"<div>\n<div>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/img_0004.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"51486\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2015\/07\/19\/la-maravillosa-vida-breve-de-oscar-wao-junot-diaz\/img_0004\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/img_0004.jpg?fit=1055%2C1600&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1055,1600\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"img_0004\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/img_0004.jpg?fit=696%2C522&amp;ssl=1\" class=\"alignleft  wp-image-51486\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/img_0004.jpg?resize=261%2C396\" alt=\"img_0004\" width=\"261\" height=\"396\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><i>\u00abNunca son los cambios que queremos los que cambian todo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Suelo escribir estas notas en cuanto termino un libro. Me tomo un par de d\u00edas para pensar, luego me siento a organizar las ideas que tengo y elijo las citas de los p\u00e1rrafos que marqu\u00e9 durante la lectura. Esta vez escribo varios meses despu\u00e9s de haber finalizado la novela. La pausa no tuvo nada que ver con \u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bb, sino con un per\u00edodo de distanciamiento sobre el que tal vez escriba en alg\u00fan momento.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Menciono esto porque durante estos meses he pensado sobre \u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bb y mis impresiones han cambiado. Creo que de haber publicado las notas inmediatamente, habr\u00eda escrito algo distinto.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Junot D\u00edaz es un escritor talentoso, su prosa es ingeniosa y fluida. El narrador que cre\u00f3 para la historia es un tipo com\u00fan, un hombre del barrio que utiliza un spanglish repleto de referencias a la cultura pop, pero sus observaciones son agudas e inteligentes. Su voz es uno de los elementos m\u00e1s interesantes de la novela. Por momentos el escritor dentro de m\u00ed desplaz\u00f3 al lector para analizar la t\u00e9cnica y descubrir algunos secretos de su escritura. Pienso que parte del \u00e9xito y el reconocimiento que ha recibido D\u00edaz por \u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bbse debe a su prosa y es merecido.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><i>\u00ab&#8230;y entonces, de buenas a primeras y sin advertencia, sientes algo. Un nudo justo bajo su piel, apretado y secreto como un complot. Y en ese momento, por razones que nunca llegar\u00e1s a entender, te sobrecoge una sensaci\u00f3n, un presentimiento, de que algo en tu vida est\u00e1 a punto de cambiar. Te mareas y puedes sentir tu sangre palpitar, un golpe, un ritmo, un tambor. Luces brillantes resplandecen a trav\u00e9s tuyo, como torpedos de fotones, como cometas. No sabes c\u00f3mo o por qu\u00e9, pero no tienes la menor duda. Es estimulante. Toda la vida has sido medio bruja; hasta tu mam\u00e1 lo admite a rega\u00f1adientes. Hija de Liborio, te llam\u00f3 cuando escogiste los n\u00fameros ganadores de la loter\u00eda de tu t\u00eda, y t\u00fa pensaste que Liborio era alg\u00fan pariente. Eso fue antes de Santo Domingo, antes de que supieras de la Gran Potencia de Dios. Lo siento, dices, en voz demasiado alta. Lo siento. Y ah\u00ed mismo, todo cambia. Antes de que termine el invierno, los m\u00e9dicos le extirpan el seno que t\u00fa amasabas y el ganglio axilar. Debido a las operaciones, le ser\u00e1 dif\u00edcil levantar el brazo sobre la cabeza durante el resto de su vida. Se le empieza a caer el pelo y un d\u00eda se lo arranca todo ella misma y lo mete en una 55\/358 bolsa de pl\u00e1stico. T\u00fa cambias tambi\u00e9n. No enseguida, pero cambias. Y es en ese cuarto de ba\u00f1o donde todo empieza. Donde t\u00fa comienzas.\u00bb<\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando comenc\u00e9 a leer recuerdo haber pensado en las primeras cien p\u00e1ginas de \u00abLos detectives salvajes\u00bb de Roberto Bola\u00f1o, que en mi opini\u00f3n est\u00e1n entre las mejores que se han escrito en la literatura reciente. Pero menciono esto porque quiero separar el golpe de efecto que produce el narrador de la historia en s\u00ed.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0\u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bb parte de las ra\u00edces de am\u00e9rica latina, de las profundidades geogr\u00e1ficas en las que se encuentran los or\u00edgenes culturales del continente, para retratar la vida de aquellas generaciones de inmigrantes que abandonaron sus pa\u00edses en busca de una vida mejor. Casi siempre huyendo de la pobreza y de las brutales dictaduras militares caracter\u00edsticas de la regi\u00f3n, particularmente en el siglo XX.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Los antepasado se Oscar y su familia son los habitantes de Macondo, un lugar que est\u00e1 en todas partes y en ninguna, porque en \u00e9l se conjugan la esencia y la identidad de los latinoamericanos. Un pueblo de ingenuidad y fantas\u00eda que result\u00f3 ser demasiado peque\u00f1o para los hombres y mujeres que, al ver tantas promesas incumplidas por parte de pol\u00edticos, empresarios y caudillos, comenzaron a so\u00f1ar con el progreso: la tecnolog\u00eda y la riqueza que solo las ciudades pod\u00edan ofrecerles.<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: center\"><i>\u00abAl final de su vida, cuando el c\u00e1ncer se la com\u00eda viva, Beli hablar\u00eda de lo atrapados que todos se sent\u00edan. Era como estar en el fondo del mar, dir\u00eda. Sin luz y con todo el oc\u00e9ano arriba, aplast\u00e1ndonos. Pero la mayor\u00eda de la gente se hab\u00eda acostumbrado hasta tal punto que lo ve\u00eda normal. Hab\u00eda olvidado que arriba hab\u00eda otro mundo.\u00bb<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Pero aunque es indudable que la expansi\u00f3n de la cultura occidental y sus valores tuvieron un impacto en la migraci\u00f3n latina, el n\u00facleo de la historia que D\u00edaz nos cuenta es la violencia estatal encarnada en la figura de Trujillo. Padre de una dictadura demencial y sangrienta que tortur\u00f3 cuerpos y tritur\u00f3 esp\u00edritus durante d\u00e9cadas, invadiendo y controlando los espacios vitales de sus ciudadanos hasta que eran convertidos en piezas del engranaje, de la maquinaria que sosten\u00eda su estructura.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">En los d\u00edas de Trujillo, y en realidad de todos los reg\u00edmenes totalitarios, el individuo ten\u00eda dos alternativas: ser agente del sistema o enemigo del sistema. Los enemigos cumpl\u00edan su prop\u00f3sito consolidando el poder a trav\u00e9s del terror, siendo m\u00e1rtires o chivos expiatorios. Ni siquiera aquellos demasiado insignificantes para llamar la atenci\u00f3n del dictador pod\u00edan vivir sin miedo, pues una mujer o una mirada que se mal interpretara pod\u00edan ser suficientes para encender la ira de un esbirro y despertar desnudo en una celda o abandonado en un monte en medio de la nada con un disparo en la cabeza.<\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><i>\u00ab&#8230;pero les pregunto: \u00bfY qu\u00e9? No exist\u00eda optimismo capaz de obviar el duro hecho de que era una adolescente que viv\u00eda en la Rep\u00fablica Dominicana de Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina, el Dictador m\u00e1s Dictador de todas las Dictaduras de la Historia. Era un pa\u00eds, una sociedad, dise\u00f1ada para que fuera pr\u00e1cticamente imposible escapar. El Alcatraz de las Antillas. No hab\u00eda agujero de Houdini en la Cortina de Pl\u00e1tano.\u00bb<\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify\">La \u00fanica posibilidad de tener una vida digna, que mereciera la pena de ser vivida, era escapar. Pero el inmigrante sabe que m\u00e1s all\u00e1 de la frontera se encuentra lo desconocido. Un lugar en el que cada calle le recuerda que no pertenece, y las palabras le dicen que siempre ser\u00e1 el otro. El que vino de alguna parte, el que busca un hogar, que muchas veces no es el que quiere sino el que puede tener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, la verdadera tragedia de Oscar es la gen\u00e9tica. Una loter\u00eda que decidi\u00f3 combinar en un solo cuerpo una obesidad m\u00f3rbida, rasgos poco agraciados y una de las personalidades menos populares en la historia de la literatura. Un nerd de pura cepa, un geek en estado puro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hero\u00edsmo de Oscar radica en su residencia, en la obstinaci\u00f3n de un coraz\u00f3n que sobre todas las cosas quer\u00eda amar y encontrar la felicidad. Como suele suceder, la desesperaci\u00f3n lo llev\u00f3 a buscar en los lugares equivocados, pero cuando eres un inmigrante dominicano en los Estados Unidos, gordo, feo y fan\u00e1tico de la literatura fant\u00e1stica, \u00bfacaso existe un lugar para ti?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La vida es dura, pero sin duda es m\u00e1s dura para unos que para otros. A veces la felicidad se pierde o se esconde, se encuentra entre las grietas del poder, la violencia, la discriminaci\u00f3n y el rechazo. A algunos les toca luchar, como el h\u00e9roe contra el drag\u00f3n, para alcanzar esos peque\u00f1os instantes de satisfacci\u00f3n. Deseando que la suerte cambie y la voluntad, finalmente, sea capaz de torcer el destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Oscar es el perdedor que llevamos dentro, el que se angustia antes de dormir y el que siente miedo, el que se siente solo y quisiera que las cosas fueran distintas. Pero tambi\u00e9n es el que sue\u00f1a y apuesta aunque sabe que va a perder. Su torpeza amable y la colecci\u00f3n de fracasos sentimentales despiertan compasi\u00f3n, recuerdan a esas etapas inc\u00f3modas de la adolescencia, y a veces de la vida, en las que todo se siente extra\u00f1o y fuera de lugar.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: center\"><i>\u00abA la vista, \u00d3scar simplemente parec\u00eda cansado, ni m\u00e1s alto ni m\u00e1s gordo, solo la piel bajo sus ojos, inflamada por a\u00f1os de callada desesperaci\u00f3n, hab\u00eda cambiado. Por dentro, habitaba en un mundo de dolor. Ve\u00eda flashes negros ante los ojos. Se ve\u00eda a s\u00ed mismo caer por el aire. Sab\u00eda en lo que se estaba convirtiendo. Se estaba transformando en la peor clase de ser humano del planeta: un nerdote amargado y viejo. Se ve\u00eda en el Game Room, escogiendo miniaturas el resto de su vida. No quer\u00eda ese futuro, pero no ve\u00eda c\u00f3mo evitarlo, no sab\u00eda c\u00f3mo salir de \u00e9l.\u00bb<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Mi \u00fanica cr\u00edtica a \u00abLa maravillosa vida breve de Oscar Wao\u00bb tiene que ver con lo conceptual. A medida que avanza la historia, la visi\u00f3n de Junot D\u00edaz se aleja de Oscar, viaja al pasado, recorre la historia familiar y la periferia de una vida peculiar que es parte de algo m\u00e1s grande y complejo. La identidad, la cultura, la familia y el amor, la superstici\u00f3n y la violencia, el poder y la muerte. Cuando todo ha terminado, permanece una sensaci\u00f3n de dispersi\u00f3n, como si el n\u00facleo de la historia se hubiese desplazado. Porque en realidad la esencia de la novela est\u00e1 m\u00e1s cerca de una \u00e9pica familiar contra la brutalidad y la opresi\u00f3n que de la vida de un muchacho desafortunado. Tal vez contribuya a la confusi\u00f3n que el nombre de Oscar aparece en el t\u00edtulo y es presentado en la sinopsis como el protagonista.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Salvando las distancias, imaginen que Garc\u00eda M\u00e1rquez hubiese titulado a \u00abCien a\u00f1os de soledad\u00bb as\u00ed: \u00abLa existencia surrealista del Coronel Aureliano Buend\u00eda\u00bb. El intrincado relato generacional de la familia seguir\u00eda teniendo sentido, pero nos invadir\u00eda la sensaci\u00f3n de que en alg\u00fan punto el h\u00e9roe se convirti\u00f3 en el instrumento de una historia que lo supera. Como si el autor, a trav\u00e9s de \u00e9l, hubiese encontrado aquello que en realidad quer\u00eda decir. Macondo es un mundo en s\u00ed mismo, la vida de Oscar Wao sin duda es breve, pero tambi\u00e9n incompleta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><i>\u00abAs\u00ed es la vida. Toda la felicidad de la que te rodeas, te la barre como si nada. Si me preguntan, dir\u00eda que no creo que las maldiciones existan. Pienso que solo existe la vida. Y eso basta.\u00bb<\/i><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNunca son los cambios que queremos los que cambian todo.\u00bb Suelo escribir estas notas en cuanto termino un libro. Me tomo un par de d\u00edas para pensar, luego me siento a organizar las ideas que tengo y elijo las citas de los p\u00e1rrafos que marqu\u00e9 durante la lectura. 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