{"id":49960,"date":"2015-01-31T17:14:33","date_gmt":"2015-01-31T21:44:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=49960"},"modified":"2015-01-31T17:14:33","modified_gmt":"2015-01-31T21:44:33","slug":"el-munequito-blanco-equivocos-y-aciertos-que-la-infancia-no-discierne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2015\/01\/31\/el-munequito-blanco-equivocos-y-aciertos-que-la-infancia-no-discierne\/","title":{"rendered":"El Mu\u00f1equito blanco, equ\u00edvocos y aciertos que la infancia no discierne."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_49937\" aria-describedby=\"caption-attachment-49937\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/cap3.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"49937\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/cap3\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/cap3.jpg?fit=400%2C337&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"400,337\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"cap3\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, Fotograf\u00eda&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/cap3.jpg?fit=400%2C337&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-49937 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/cap3.jpg?resize=400%2C337\" alt=\"cap3\" width=\"400\" height=\"337\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-49937\" class=\"wp-caption-text\">Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez ( instant\u00e1nea de fot\u00f3grafo desconocido).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Hay corazonadas; s\u00ed, t\u00fa sabes, esos golpes de circunstancias que condenan la mentira, \u00a0esos azares que te convidan a ver con otros ojos lo que muchos no ven. Seguir lo que te dicta el coraz\u00f3n es sumamente peligroso para las estad\u00edsticas; pero puede que salve a los pol\u00edticos, cuando han perdido toda credibilidad. Mi t\u00eda, la Emperatriz de la pol\u00edtica en la familia, la blanca y robusta madona que se sentaba en su mar\u00eda-palito con la cesta llena de mangos de az\u00facar para embadurnarse las manos, quedar harta con las hebras amarillas enredadas en los dientes y reventar en p\u00e1nico por las sanguijuelas; de repente pon\u00eda mirada de visionaria, su mirada prof\u00e9tica\u2026 \u201c<em>Nos vamos a Venezuela<\/em>\u201d, as\u00ed sali\u00f3 de su boca perfumada con tr\u00f3pico y moscas, y as\u00ed sucedi\u00f3. Yo de esos a\u00f1os muy poco puedo recordar, es una carrera que nunca gano, pero lo poco que me queda tiene m\u00e1s color que las noticias, que las propagandas y las fotograf\u00edas que ayudan a mantener unificada la memoria de un pa\u00eds que da saltos de dictadura a dictadura, que desfila riqueza de oropeles y escasez; la \u00a0Barbie coronada de carne y hueso, con las ocho o siete estrellas, no s\u00e9; \u00a0todas las \u00a0revoluciones, los golpes, el redentor; y de nuevo aparece el caudillo que engorda y se convierte en dictador, todo tan c\u00edclico, que te mareas cuando vas\u00a0 en el metro y piensas\u2026 \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s nos puede pasar?<\/p>\n<p>Es de ma\u00f1ana y el fr\u00edo empieza a disiparse al ritmo de mis pulsaciones, otra buseta perdida, otra cosa que casi alcanzo; encogida de hombros me devuelvo a la parada con mis ideas todas frescas y con el retrovisor sin espejo, mi mente busca respuesta en el pasado\u2026 Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez. El d\u00eda anterior mi pereza y mi dislexia solo me conduc\u00edan a Wikipedia por su biograf\u00eda, no me sent\u00ed satisfecha con el texto,\u00a0 busqu\u00e9 notas de prensa que por lo menos me alentaran a seguir creyendo\u00a0 que algo \u00a0blanco o algo bueno hab\u00eda en ese hombre que caminaba y saltaba charcos. Un chico escucha en su Smartphone \u201c<em>21 Guns<\/em>\u201d de Green Day \u00a0y me devuelve la sonrisa; como si los dos, esperando la pr\u00f3xima buseta, guard\u00e1ramos el mismo \u00a0secreto. La hipnosis dur\u00f3 un minuto. Con la radio a todo volumen el chofer en su carcacha nos hac\u00eda se\u00f1as de que subi\u00e9ramos. Ad\u00e1n y Eva fueron expulsados del para\u00edso. Poco a poco regresa mi o\u00eddo a deslizarse, empieza a sentirse bien mientras el comentarista llora por que \u00a0los Magallanes no ganaron la final, \u00a0y para mi sorpresa el locutor decide usar &#8211; para burlarse muy\u00a0 finamente de \u201c<em>los de arriba\u201d-<\/em>, el Jingle de la campa\u00f1a electoral con la que el gocho CAP gan\u00f3 la presidencia. Antes de que yo naciera Venezuela estaba ba\u00f1\u00e1ndose en su oro negro. Entonces record\u00e9 que mi t\u00eda hab\u00eda colaborado en su segunda campa\u00f1a, en la que volvi\u00f3 a ganar CAP. Aunque ya no se limpiaban en las noches las avenidas de Caracas con agua y jab\u00f3n, pod\u00eda verse el lujo y la opulencia de lo que alguna vez fue la Arabia Saudita de Am\u00e9rica, despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n los papeles duraron meses vistiendo tornados escu\u00e1lidos. \u00a0La intentona de golpe nos agarr\u00f3 en plena calle, llegaba con mi prima de Cartagena, ya en casa y a salvo entre los brazos de la t\u00eda Empe me sent\u00eda segura , me agach\u00e9 y saqu\u00e9 debajo de\u00a0 la cama una caja de zapatos, tom\u00e9 mi diario \u00a0para escribir: \u201c<em>Este es un d\u00eda que no puedo olvidar\u201d.<\/em> Pero a la final lo \u00fanico que recuerdo es que era Noviembre, mi mes favorito. \u00a0La heredera del loco gen de la alcurnia y la videncia que le ven\u00eda por la vena materna, volvi\u00f3 a abrir la boca: \u201c<em>Nos vamos<\/em> <em>de este pa\u00eds<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Todo el d\u00eda me la pas\u00e9 tarareando \u201c<em>Ese hom-bre si camina, va de fren-te y da la cara\u201d. <\/em>\u00a0Ahora \u00a0de regreso, de regreso a casa y al presente, no pod\u00eda despedirme de las profundidades de la otredad sin mi \u00faltimo encuentro con el mundo ido: volver a ver al mu\u00f1equito de traje blanco y corbata negra, con la calva reluciente, las manos alzadas y la cara feliz de la victoria; un Ken de publicidad pol\u00edtica que existi\u00f3 y que ya yo no recordaba. Verlo en el monitor, en im\u00e1genes de Google me hizo caer en cuenta que es imposible tratar de buscar el porqu\u00e9 de la vida en naturalezas muertas. Lo \u00fanico que mantengo con firmeza es que las corazonadas de las madres muy poco se equivocan, y\u00a0 que todo pueblo tiene un coraz\u00f3n y v\u00edsceras y huesos, y que \u00a0se puede caminar sin ellos cuando te conviertes en un lobo hambriento y te da por comer universitarios o vagos o delincuentes que saben o no saben lo que est\u00e1 pasando. A cierta gente le importa conservar lo mejor de la infancia, como un pa\u00f1uelo blanco almizclado para las despedidas, muchas \u00a0im\u00e1genes quedan grabadas y salen como una burbuja de aire a la superficie del agua cuando\u00a0 llamas a los esp\u00edritus \u00a0que conspiran a trav\u00e9s de su torpe m\u00e9dium. Pero t\u00fa sigues siendo lobo; entre t\u00fa y yo hay grandes diferencias irreconciliables, aunque somos de la misma manada, prefieres la sangre por que es roja y no por la raz\u00f3n que transporta de vasos a arterias la sustancia que forja a hombres apasionados que con toda su locura desv\u00edan el curso, para bien o para mal, de toda una naci\u00f3n.<\/p>\n<p>La senilidad nos hace caer en la trampa, igual que le sucede a los ni\u00f1os, de engrandecer nuestras an\u00e9cdotas, en eso mi t\u00eda cayo completica cuando la escuch\u00e9 decirle a sus amigas de la iglesia que ella hab\u00eda sido secretaria de estado de la rep\u00fablica de Venezuela, pero despu\u00e9s de los sucesos del Caracazo se mantuvo exiliada todo este tiempo para no ser expuesta a la picota por sus adversarios. Quiz\u00e1s se haya confundido como \u00a0lo hice yo con el mu\u00f1eco de pl\u00e1stico, tal vez le puso los \u00f3rganos que dan vida al alma; por eso ama profundamente esa figura, y lo entendi\u00f3 siempre y lo indult\u00f3 siempre; porque al fin y al cabo, solo era un hombre que amaba realmente a su pa\u00eds. Y yo me quede sin respuesta. El pasado no siempre es tan blanco como la memoria de la infancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay corazonadas; s\u00ed, t\u00fa sabes, esos golpes de circunstancias que condenan la mentira, \u00a0esos azares que te convidan a ver con otros ojos lo que muchos no ven. Seguir lo que te dicta el coraz\u00f3n es sumamente peligroso para las estad\u00edsticas; pero puede que salve a los pol\u00edticos, cuando han perdido toda credibilidad. 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