{"id":493,"date":"2007-01-31T09:44:06","date_gmt":"2007-01-31T13:44:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/01\/31\/493\/"},"modified":"2007-02-02T16:08:10","modified_gmt":"2007-02-02T20:08:10","slug":"493","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/01\/31\/493\/","title":{"rendered":"Relaciones sociales: \u00bfde poder, control o de plenitud?"},"content":{"rendered":"<p>Cuan complejo es ser genuino en estos tiempos. Si la persona es espont\u00e1nea puede tild\u00e1rsele de poco elegante o farrota. Si somete, su actuaci\u00f3n al respeto del comentario general probablemente se produzca, en el ser interno, una sensaci\u00f3n de desasosiego en la dificultad de ser natural.<\/p>\n<p>El juego energ\u00e9tico de adaptaci\u00f3n y la forma como socializamos es un asunto vital para muchos. Lo cierto es que exten\u00faa dejar el exquisito mundo interno, repleto del placer de estar a sus anchas por ser quien se quiere ser, para salir al afuera con esa misma sensaci\u00f3n de seguridad y no perderse en el contacto con otro. F\u00e1cil, definitivamente, no es.<br \/>\nQuiz\u00e1s se escuchen los comentarios de seres m\u00e1s relajados que ante la descripci\u00f3n de estos hechos desprecien esta disertaci\u00f3n por f\u00fatil. Y puede que otros renieguen de estos pareceres consider\u00e1ndolos pusil\u00e1nimes. No son para ellos estas l\u00edneas. Intento exponer la urgencia que siente la personalidad individualista y aut\u00e9ntica de no descuidar el espacio interior alcanzado, con tanto esfuerzo, cuando se inicia el giro relacional externo, y encontrar la l\u00ednea (\u00bfexiste?) que separa los estados de plenitud, en la relaci\u00f3n, de los encuentros de poder y control para responder si aquellos son posibles o no.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nA mi entender las relaciones de poder se propagan en las zonas donde ambos sectores (o personas de la relaci\u00f3n) no se sienten, internamente, en igualdad de condiciones a los otros. Esto es importante ya que por millones de razones, que no viene al caso comentar, puede manifestarse desde la crianza de los hijos la idea de no sentirse igual al otro. Son juegos sicol\u00f3gicos incrustados en las psiques sociales desde tiempos tan remotos que dificulta encontr\u00e1rsele originales significados. Lo relevante es que se adviene del seno familiar con una idea vaga de qui\u00e9nes somos y de nuestra presencia en el mundo, para luego comprobar en lo social, que tan equivocada o correcta es esa apreciaci\u00f3n.<br \/>\nSoy de la creencia de que todos los humanos somos esencialmente iguales. En lo externo hay muchas divergencias, sin embargo, hay algo com\u00fan a todos; algunos lo llaman esp\u00edritu, otros alma y en definitiva es la esencia de vida reinando en cada quien. Es un no se que sin distinci\u00f3n de raza o clase social: h\u00e1lito de vida que sustenta y mantiene a lo humano en el continuo quehacer existencial. El nombre con el que lo designo es \u201cel Ser\u201d. Pero darle adjetivo no es relevante otorgarle significancia, si.<br \/>\nLa persona, con una idea m\u00e1s bien vaga de qui\u00e9n es, enfrenta al mundo social que en definitiva la modela. Es imposible afirmar lo contrario y m\u00e1s dif\u00edcil permanecer en comportamientos rectos cuando estamos fuertemente apuntando hacia el mundo exterior. Una continua aceptaci\u00f3n o rechazo de la conducta personal empuja a las formas de proceder. No quiero alejarme del punto central de esta conversaci\u00f3n fij\u00e1ndome en aspectos como la moda, los \u00faltimos estilos y su influencia en las masas, pero es necesario mencionarlo. Un sin numero de reglas silenciosas van indicando por donde \u00bfdebe seguir la humanidad? y si bien se es libre para escoger seguirlas o no ambas decisiones tienen un costo o valor que se paga: aceptaci\u00f3n y reconocimiento si te comportas seg\u00fan las pautas de conducta y rechazo si no.<br \/>\nLas relaciones de poder comienzan en la dificultad de considerarse igual. Cuando el humano, en su fuero \u00edntimo, concibe a los otros como superiores o inferiores y se relaciona desde cualquiera de esas creencias inicia, entonces, lo que llamo juegos de poder. Si se siente inferior, los otros\u00a0 se convertir\u00e1n en quienes comanden sus acciones, palabras y sentires. Ser\u00e1 una persona externamente dirigida. Sin poder para accionar, decidir o pensar por cuenta propia. Estos retozos, siempre correlativos, obligan a encontrarse a los que se sienten inferiores con los autoritarios que se consideran superiores. Si es este es el caso sus relaciones estar\u00e1n invadidas de \u00f3rdenes, dictadas a diestra y siniestra, para decirle al otro como debe expresarse, actuar o sentir. Sus encuentros ser\u00e1n de dominio y autoridad. Este grupo tambi\u00e9n se encuentra externamente vinculado pero, esta vez, desde el mando: los que se sienten inferiores ser\u00e1n los controlados y los que se conciben superiores los controladores. Estas relaciones de control son consecuencia de las de poder y hacen del otro una marioneta que ser\u00e1 manipulada por gestos, caras de rabia, dolor o cr\u00edtica. A trav\u00e9s de las relaciones de poder y control, ambos grupos se sienten influenciados e influenciadores. Se juega a tener liderazgo, llamar la atenci\u00f3n y hacer part\u00edcipes a los otros de esa etiqueta. Todo esto ocurre de forma muy sutil, s\u00f3lo perceptible a la mirada suspicaz o reflexiva y dentro de amenas conversaciones, tragos o narraciones. En otras oportunidades sucede que la persona que se siente inferior asume actitudes falsas de seguridad (m\u00e1scaras) y utiliza estos mecanismos para (creer que puede) equilibrar su fuero interno. Pero como dir\u00eda mi abuelita: \u00abDime de lo que alardeas y te dir\u00e9 de lo que careces\u00bb<br \/>\nCuando se va al juego social con estas actitudes internas podr\u00eda ocurrir de todo (como en efecto sucede). Sociedades enteras viviendo situaciones de falsedad crey\u00e9ndolas reales. Y es as\u00ed como las relaciones sociales se convierten en espacios donde se descargan mentiras (con caretas de verdad) y desde all\u00ed hay pretensi\u00f3n de alcanzar amistades, noviazgos, relaciones perdurables y hasta matrimonios.<br \/>\nLas relaciones que entablamos dependen de un sin n\u00famero de circunstancias para ser plenas. Lo importante ser\u00eda comprender \u00bfqu\u00e9 es lo que motiva a estar con otro? Las respuestas pueden ser miles, todas v\u00e1lidas y algunas veces repetitivas en circunstancias similares: para algunos ser\u00eda la necesidad de no estar solos, la posibilidad de crear contactos y referencias sociales a fin de subir esca\u00f1os; algunos buscan compa\u00f1\u00eda; otros pareja; y algunos m\u00e1s, gratas conversaciones. En fin el ser humano es gregario. Por eso es casi imposible, para algunos, estar completamente solos y sentirse plenos. Por supuesto (siempre) aparecen las dignas excepciones: personas que aman mucho m\u00e1s la soledad que la compa\u00f1\u00eda, algunos que les gusta en peque\u00f1as dosis para cumplir objetivos espec\u00edficos y los terceros que se aferran a ella por miedo a resultar nuevamente heridos en su contacto con los otros. Ahora bien, la soledad asertivamente asumida, conduce a espacios de plenitud y seguridad interna. Una experiencia de este tipo y eficaz convierte al ser humano en un individuo \u00edntegro y consecuente con su propio bienestar, asunto de veras importante en estos tiempos. La experiencia del ser en soledad obliga al individuo a sentirse a sus anchas, aceptar su condici\u00f3n m\u00e1s natural y autentica otorg\u00e1ndole una mirada sabia, madura y un aroma de identidad. Si esta experiencia no se vive a plenitud, se rechaza o alarga en el tiempo (por temor) la misma se muere en val\u00eda y comienza a ser perjudicial. Cada quien conoce el propio e \u00edntimo term\u00f3metro que le muestra la temperatura de cuando \u00e9sta ha dejado de ser benigna. El paso de una extrema y plena experiencia del ser en soledad a una convivencia social \u00edntegra exige mucha audacia y conciencia; una comprensi\u00f3n muy clara de qui\u00e9n se es, lo que se quiere y se siente en ese momento de vida. Suelen surgir los temores: es natural sentirse a sus anchas en todo momento y esta deliciosa sensaci\u00f3n podr\u00eda peligrar en el contacto con los otros. Para evitarlo hay que volverse persona atenta al sentir y a los movimientos externos. Convendr\u00e1 disminuir lo amplio de la sensaci\u00f3n (de sentirse a sus anchas) s\u00f3lo para que los otros se experimenten de igual modo . Pero \u00a1atenci\u00f3n!: esto no significa eliminar ni destruir la sensaci\u00f3n de plenitud a fin de poder estar con el otro. Esto ser\u00eda un error. Si\u00a0 ocurre se habr\u00e1 perdido el \u00fatil aprendizaje de una experiencia del ser en soledad-ben\u00e9fica. Los malabarismos de estar con los otros desde la plenitud del ser pueden originar grados de angustia y desasosiego que son t\u00edpicos de los procesos de cambio profundo. Paciencia. Calma. Relajarse. Un respirar continuo y hacer profundas revisiones ser\u00eda lo conveniente en el accionar.<br \/>\nSeg\u00fan mi entender las relaciones no tienen nada que ver con el ego, a\u00fan cuando \u00e9ste sea de pr\u00e1ctica diaria. Todo lazo que empiece y termine en el ego, aplauso o el reconocimiento tiene que ver m\u00e1s con el afuera que con la delicia de reconocerse pleno y feliz consigo y con los otros. Tambi\u00e9n, hay que hacer notar que no todos los encuentros son plenos o benignos. La mayor\u00eda de las veces se viven, en las relaciones, guerras fraticidas de corto o mediano alcance, que sumadas vuelven la propia vida una contin\u00faa refriega. Y lo que quiero destacar en esta pl\u00e1tica es la oportunidad de transformar esas luchas subterr\u00e1neas, sac\u00e1ndolas a la luz, en vivencias plenas de conciencia lo que, de forma misteriosa, transforma el nexo en un asunto diferente.<br \/>\nConsidero que la capacidad de relacionarse con los otros desde lo mejor de cada quien es un arte que algunos manejan con mucha destreza. Otros se muestran exageradamente torpes. Entre ambos extremos hay un sin n\u00famero de grises pertenecientes a los que est\u00e1n en camino de lograr relaciones m\u00e1s o menos plenas. Considero viable y posible la experiencia del ser a plenitud con el otro. A trav\u00e9s de una observaci\u00f3n profunda y reflexiva he notado casos vivos y fehacientes de relaciones sociales manifestadas desde lo mejor de cada quien, la mayor cantidad de tiempo posible y mostrando bastantes encuentros veraces y positivos. Claro que esta medici\u00f3n ser\u00eda m\u00e1s bien personal, privada. Cada quien tiene su forma de designar un encuentro grato. Y son estos espacios que reunidos forjan lo que he dado por nombrar la construcci\u00f3n del \u00abser social\u00bb. Pero de esto les hablar\u00e9 en otra ocasi\u00f3n.<br \/>\nPor \u00faltimo, las sensaciones de libertad e igualdad no se aplican desde afuera, tampoco por decreto ni en urgencias por cumplir planes de envergadura nacional. La evoluci\u00f3n no se impone. Ella surge en el terreno propicio de la tierra abonada y en clima benigno. Algunos gobiernos latinoamericanos deber\u00edan saber m\u00e1s sobre los misterios evolutivos de la vida y sus consecuencias que de sus egos, el cumplimiento de metas o el logro de un sitio aplaudido en el escenario mundial. Las posiciones avinagradas que observamos actualmente hablan de un tiempo no-propicio que se est\u00e1 usando para acelerar la evoluci\u00f3n desde un \u00abego\u00bb desencadenado. As\u00ed no suele funcionar la metamorfosis.<br \/>\nHace rato que se hizo noche. Pero la oscuridad nunca es total. Es hora de encender todas las luces.<br \/>\n&#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211;<br \/>\nEl Confesionario est\u00e1 de fiesta en Enero. Cumplimos cuatro a\u00f1os&#8230; \u00a1Incre\u00edble!&#8230; Tiempo repleto de ense\u00f1anzas,\u00a0 cosas buenas y no tanto. Siempre aprendiendo sobre qui\u00e9nes somos y en lo que queremos convertirnos. Gracias a la Editorial de Panfletonegro por permitirnos estar ac\u00e1 con lo adverso de los \u00faltimos tiempos. Este espacio siempre ser\u00e1 la muestra de lo que hace la vida cuando una se entrega a ella y le permite guiar el rumbo. Gracias&#8230; ;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuan complejo es ser genuino en estos tiempos. Si la persona es espont\u00e1nea puede tild\u00e1rsele de poco elegante o farrota. Si somete, su actuaci\u00f3n al respeto del comentario general probablemente se produzca, en el ser interno, una sensaci\u00f3n de desasosiego en la dificultad de ser natural. 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