{"id":49042,"date":"2014-10-28T11:37:34","date_gmt":"2014-10-28T16:07:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=49042"},"modified":"2014-10-28T11:37:34","modified_gmt":"2014-10-28T16:07:34","slug":"al-final-del-oasis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2014\/10\/28\/al-final-del-oasis\/","title":{"rendered":"Al final del oasis"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los g\u00e9neros m\u00e1s dif\u00edciles para escribir (aparte de los cuentos infantiles y los haikus) es la literatura er\u00f3tica. Ac\u00e1 les comparto un cuento que escrib\u00ed hace un tiempo. Espero que no los deje insatisfechos:<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"49043\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2014\/10\/28\/al-final-del-oasis\/jigsaw-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Jigsaw-1.jpg?fit=555%2C650&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"555,650\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Jigsaw-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Jigsaw-1.jpg?fit=555%2C650&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Jigsaw-1-555x480.jpg?resize=555%2C480\" alt=\"Jigsaw-1\" width=\"555\" height=\"480\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-49043\" \/><\/p>\n<p>No hab\u00eda querido que prendieras tu celular, ese acto hubiera sido el fin, el quiebre del tiempo est\u00e1tico de tu silueta en mi cama, hubiera significado romper con la sinuosidad de tu cadera en mi mano, de estas manos llenas de caricias, se hubiera detenido la respiraci\u00f3n de tu boca sobre mi cuello y mis dedos no hubieran podido bajar hasta esas redondeces casi et\u00e9reas de tus nalgas, tu cabeza no se hubiera echado hacia atr\u00e1s arqueando tu espalda con un \u00a1ay! apagado ni te hubiese preguntado en broma si te dol\u00eda algo, ni mucho menos hubieras podido re\u00edrte y reprocharme \u201cpero d\u00e9jate besar\u201d, menos re\u00edrme mientras mi lengua juega con una de tus frutillas dulces y delicadas de tus pezones, ni tu mano estuviera masturb\u00e1ndome, ni podido jadear ni pasar mis labios por tu cuello, ni mucho menos pasar mis dedos rozando tu otra sonrisa h\u00fameda y caliente, esa que usa un lenguaje secreto y silencioso para llamarme. De ser as\u00ed, no hubiera podido besar tus huesudos hombros, ni tu espalda, ni tus muslos, como me lo pediste en aquel mensaje. No estuvieras de espaldas y con todo mi cuerpo encima de ti para darte calor y pasando mi lengua por tu oreja y t\u00fa sintiendo esos latigazos en tu entrepierna\u2026, ni tampoco estuviera mi lengua pasando por esa cavidad tuya tan h\u00fameda, lami\u00e9ndola, sorbi\u00e9ndola, penetr\u00e1ndola, ni tampoco hubieras pedido con tu cuerpo que me acostara bocarriba para que te sentaras sobre mi cadera y te penetrara y que fu\u00e9ramos olas de mar que chocan contra las piedras y el tiempo y el espacio se hacen uno solo en nuestros cuerpos desnudos y vibrantes y solos y es una soledad compartida un deseo que nos llev\u00f3 sin querer casi sin pedirlo enlazando nuestros cuerpos sean como una pintura o una fotograf\u00eda es la risa de mi cuerpo sobre el tuyo no hay peso no hay presi\u00f3n s\u00f3lo pieles y humedad y son esos ojos cerrados y tu boca entreabierta tu jadeo tu grito sordo el calor, ese descenso, esa quietud, esa sonrisa tuya que me encanta, ese abrazo fuerte como si quisieras meter tu cuerpo dentro del m\u00edo, ni habr\u00edas hecho ese suspiro, ni te hubiera preguntado \u201c\u00bfY ese suspiro?\u201d, ni me hubieras mirado sonre\u00edda y no hubieras respondido: \u201cVino as\u00ed nom\u00e1s. Tiene vida propia\u201d. De haber sido as\u00ed, no me hubiera dedicado a acariciar tus senos con mucha delicadeza, \u00e9stos no se hubieran puesto turgentes y no hubieras dicho: \u201cEstos pezones no son discretos, mira c\u00f3mo se ponen, son unos delatores\u201d, y mi pene tampoco se hubiera puesto delator, al estar tan cerca de la otra boca tuya, h\u00fameda y caliente, ni te hubieras acostado de lado para entrar en ti por detr\u00e1s y que tus piernas se entrelacen con las m\u00edas y seamos de nuevo esa pintura que a\u00fan no se ha creado y besar tu cuello mientras somos una misma cadencia y tu orgasmo es casi instant\u00e1neo y dejo liberar todas mis mieles dentro de ti y sin querer nos quedamos dormidos y somos de nuevo un solo abrazo, una sola piel. Todo eso no hubiera pasado, no habr\u00eda sido el oasis, si no hubieras encendido tu celular para ver la hora y decir: \u201cDebo irme\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los g\u00e9neros m\u00e1s dif\u00edciles para escribir (aparte de los cuentos infantiles y los haikus) es la literatura er\u00f3tica. Ac\u00e1 les comparto un cuento que escrib\u00ed hace un tiempo. 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