{"id":48487,"date":"2014-09-01T16:29:15","date_gmt":"2014-09-01T20:59:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=48487"},"modified":"2014-09-01T16:29:15","modified_gmt":"2014-09-01T20:59:15","slug":"el-maletin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2014\/09\/01\/el-maletin\/","title":{"rendered":"El malet\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>Una mujer grito de forma desesperada, hab\u00eda presentido el inminente estallido. En el mismo instante en el que dejo caer al suelo la vajilla, recibi\u00f3 de la mesa cinco una buena propina. No hace mucho que quer\u00eda comprarse un buen atuendo para ir al cine. Estaban pasando aquella pel\u00edcula sobre la guerra que de buena fuente, tenia respetables cr\u00edticas. Con la propina de la mesa cinco y dos quincenas m\u00e1s podr\u00eda llevar a cabo su visita al cine. El sujeto del malet\u00edn pidi\u00f3 un caf\u00e9 negro sin az\u00facar. Portaba un saco oscuro y camisa blanca, en su mu\u00f1eca el reloj marcaba las ocho y cuarto de la ma\u00f1ana. Sobre la mesa el diario del d\u00eda, con un peculiar anuncio sobre el virus silencioso (libre de s\u00edntomas previos) que atacaba el sistema digestivo de los abogados.<\/p>\n<p>Ella como todas las ma\u00f1anas y acatando al pie de la letra su horario de trabajo, se dirig\u00eda al mismo con la resoluci\u00f3n de costumbre. La cafeter\u00eda <em>Paradiso<\/em> en donde desempe\u00f1aba labores de mesera, gozaba de buena reputaci\u00f3n entre los obreros de la f\u00e1brica de calzado que dominaba a sus anchas la manzana circundante. No obstante esa ma\u00f1ana los clientes no marchaban hacia el negocio como era habitual, m\u00e1s un lunes, inicio de semana. Cuando el reloj marcaba las siete con cinco, un hombre de mediana edad entro y se dirigi\u00f3 sin aspavientos a la barra. No daba se\u00f1ales de angustia por el hecho de la posibilidad de llegar tarde a su trabajo, ni disposici\u00f3n a enfilar de forma grosera un desayuno sin siquiera masticar. Sobre la mesa puso un hermoso malet\u00edn de piel, de esos que no puede comprar cualquier obrero. Ella dedujo de inmediato que no podr\u00eda tratarse de un obrero de la f\u00e1brica. Una reflexi\u00f3n apresurada, pero el sueldo b\u00e1sico por ese entonces no cotejaba tan sofisticado lujo.<\/p>\n<p>El hombre del traje oscuro, malet\u00edn lujoso y mirada socarrona, pidi\u00f3 un caf\u00e9 oscuro sin az\u00facar acompa\u00f1ado de una arepa de carne mechada. Esa cafeter\u00eda hac\u00eda gala de su reputaci\u00f3n por su rapidez y calidad en el servicio, a menos de diez minutos, estaba la se\u00f1orita Ana con su desayuno. El hombre de traje oscuro con absoluta tranquilidad se dispuso a comer. La comida le sent\u00f3 de maravilla le alcanzo a comunicar a la mesera Ana. Solicito que se le indicara donde estaba el ba\u00f1o de caballeros. La se\u00f1orita Ana con la amabilidad que la caracteriza, le indico con su \u00edndice derecho que el mismo se encontraba al lado de la Rockola, junto hay un peque\u00f1o pasillo carente de profundidad, all\u00ed era el ba\u00f1o. La mesera Ana que era muy blanca y su cabello negro hacia resaltar su tez de nieve, se percato de que el hombre hab\u00eda dejado su malet\u00edn sobre la barra, no pudo contener su extra\u00f1eza. Como alguien podr\u00eda dejar algo de tan alto valor como si se tratase de cualquier cosa. La mesa empez\u00f3 a temblar. Como trat\u00e1ndose de algo que proven\u00eda del malet\u00edn, con su cara de miedo Ana solt\u00f3 la vajilla que acababa de recoger de la mesa junto con la taza de caf\u00e9 vac\u00eda, los trastos fueron a dar al suelo con tal violencia, que los cocineros vinieron a ver que suced\u00eda. Ana se\u00f1alo el malet\u00edn con sus dedos temblorosos, all\u00ed deb\u00eda haber una bomba dijo. Los cocineros se echaron a re\u00edr, cuando todos cayeron en cuenta que el revuelo fue causado por una rata del tama\u00f1o de un conejo que andaba merodeando los trastes sucios en busca de alguna sobra de comida. A los pocos minutos de pasado el percance, el hombre de traje oscuro volvi\u00f3 del sanitario, se trataba nada menos que del inspector de sanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mujer grito de forma desesperada, hab\u00eda presentido el inminente estallido. En el mismo instante en el que dejo caer al suelo la vajilla, recibi\u00f3 de la mesa cinco una buena propina. No hace mucho que quer\u00eda comprarse un buen atuendo para ir al cine. Estaban pasando aquella pel\u00edcula sobre la guerra que de buena [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2237,"featured_media":48488,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2693],"tags":[],"class_list":{"0":"post-48487","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-narrativa"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/hombre_sin_rostro_1_med.jpg?fit=324%2C470&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-cC3","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2237"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48487\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48488"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}