{"id":45793,"date":"2014-04-21T07:06:17","date_gmt":"2014-04-21T11:36:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=45793"},"modified":"2014-04-21T07:06:17","modified_gmt":"2014-04-21T11:36:17","slug":"mi-vida-traves-de-los-perros-lxviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2014\/04\/21\/mi-vida-traves-de-los-perros-lxviii\/","title":{"rendered":"Mi vida, a trav\u00e9s de los perros (LXVIII)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<div id=\"post-body-418137509722442574\" itemprop=\"description articleBody\">\n<div><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sobreperros.com\/fotos\/mastin_napolitano\/large\/0BCTQ5UO.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sobreperros.com\/fotos\/mastin_napolitano\/large\/0BCTQ5UO.jpg?resize=400%2C266\" width=\"400\" height=\"266\" border=\"0\" \/><\/a><\/div>\n<p>En febrero del a\u00f1o siguiente sali\u00f3 el divorcio. Ya era oficial. Helga y yo no ten\u00edamos otro v\u00ednculo en com\u00fan que nuestra hija, a la cual no hab\u00eda vuelto a ver desde mi viaje a pesar de las promesas que le hiciera. Manten\u00edamos contacto a trav\u00e9s de los medios virtuales, pero era un triste paliativo. Me conformaba con conversar de vez en cuando con ella a trav\u00e9s de Messenger, y ver las fotograf\u00edas que me enviaba. Observaba con tristeza que cada d\u00eda estaba m\u00e1s grande, y yo no participaba de manera alguna en ese crecimiento. Pens\u00e9 en organizar otra visita, pero las cosas en el campo econ\u00f3mico distaban mucho de estar boyantes y me encontraba sumamente preocupado por ese aspecto. Fiel a mi postura inicial, transform\u00e9 el producto de la venta de mi casa en d\u00f3lares y le transfer\u00ed la mitad a Helga. Al cambio resultaba bastante poco, pero podr\u00eda ayudar en la educaci\u00f3n de Aurora.<\/p>\n<p>Helga estaba dispuesta a olvidarme por completo, tanto as\u00ed que m\u00e1s nunca tuve correspondencia directa con ella. Lo poco que sab\u00eda me llegaba por v\u00edas indirectas. Conoc\u00ed que estaba comenzando una relaci\u00f3n seria con su representante art\u00edstico, y eso me entristeci\u00f3 hasta hacerme sentir como un coleto. Y empec\u00e9 a reconsiderar mi vida a partir de ese punto: tendr\u00eda que reanudar mi vida social, y en lo posible conseguir una pareja. Ya el celibato al que me hab\u00eda entregado desde la partida de mi familia me comenzaba a pesar, y por otro lado no le deb\u00eda fidelidad alguna a Helga.<\/p>\n<p>Con eso en mente trat\u00e9 de revivir los esplendores pasados de mi librer\u00eda. Todav\u00eda conservaba algunos tel\u00e9fonos de gente del medio literario, por lo que no me fue dif\u00edcil organizar varios bautizos de libros de autores emergentes, eventos que terminaron siendo un fiasco econ\u00f3mico pero me permitieron tener algo de roce con personas nuevas en mi vida. Como no ten\u00eda ning\u00fan lugar al que ir despu\u00e9s de cerrar, empez\u00f3 a ser com\u00fan que organizara reuniones improvisadas, all\u00ed entre libros y discos. No fue para nada dif\u00edcil: la gente en ese medio anida en donde se le permita, sobre todo si hay suficiente bebida y posibilidades de relacionarse con alguien importante, por lo que conoc\u00ed a gente por montones, y llegu\u00e9 a ser considerado un mecenas, una especie de patrocinante de la noche cultural de la ciudad. Sin embargo no logr\u00e9 interesarme por nadie, y nadie lo hizo por m\u00ed. Creo que en fondo yo mismo estaba saboteando cualquier intento de acercamiento. Todav\u00eda estaba enamorado de Helga, era evidente, y sac\u00e1rmela de la cabeza iba a ser muy dif\u00edcil. En mi desesperaci\u00f3n jugu\u00e9 una carta muy arriesgada: llam\u00e9 a Margarita, le cont\u00e9 los \u00faltimos acontecimientos, el divorcio y eso, y por \u00faltimo \u00a0le pregunt\u00e9 por Luc\u00eda. Fue una est\u00fapida decisi\u00f3n: se present\u00f3 en la tienda hecha una furia, me arrastr\u00f3 a una tasca cercana y estuvo sermone\u00e1ndome durante un largo rato.<\/p>\n<p>-Ahora mismo me vas aclarando qu\u00e9 es lo que quieres de Luc\u00eda, Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>-\u00bfT\u00fa sigues en contacto con ella? Quiero hablarle, m\u00e1s nada.<\/p>\n<p>-M\u00e1s nada. Qu\u00e9 mal mentiroso eres. Acaba de salir tu divorcio y as\u00ed, de repente, te entran ganas de hablar con la novia que tuviste antes de casarte. Me viste la cara de idiota, no puedo pensar otra cosa.<\/p>\n<p>-Ahora estoy soltero de nuevo, y quiero saber si ella est\u00e1 sola en estos momentos.<\/p>\n<p>-Te volviste loco, \u00bfverdad? \u00bfNo recuerdas lo desastrosa que fue su relaci\u00f3n? Casi termina en suicidio.<\/p>\n<p>-S\u00ed, pero&#8230;<\/p>\n<p>-Pero nada, Tom\u00e1s. Entiendo que est\u00e9s desesperado en tu soledad, pero esta es la peor idea que se te pudo ocurrir. Es demasiado ego\u00edsta de tu parte, si me permites la franqueza.<\/p>\n<p>-\u00bfNo ser\u00eda mejor que eso lo decidiera ella?<\/p>\n<p>-\u00bfElla? Ella es demasiado fr\u00e1gil y en estos momentos est\u00e1 m\u00e1s necesitada que t\u00fa.<\/p>\n<p>-Bueno, tal vez lo que le puedo ofrecer le permita recuperarse.<\/p>\n<p>-No, Tom\u00e1s. Si tu motivaci\u00f3n fuese otra, si tu situaci\u00f3n fuese otra, ser\u00eda la primera en celebrar que ustedes volvieran. Pero t\u00fa no est\u00e1s siendo honesto, la est\u00e1s buscando para paliar de momento tu propia soledad, y de seguro cuando consigas a otra la abandonar\u00e1s sin pensarlo dos veces.<\/p>\n<p>-Vaya, s\u00ed que est\u00e1s siendo dura conmigo. No pareces amiga m\u00eda.<\/p>\n<p>-No seas tan injusto. S\u00ed soy amiga tuya, pero tambi\u00e9n lo soy de Luc\u00eda, y quiero protegerla.<\/p>\n<p>-Y pensar que un d\u00eda quisiste que estuvi\u00e9ramos juntos. Todav\u00eda recuerdo tus palabras: \u00bb\u00a0Ustedes dos son de cierta manera parecidos, dos seres que necesitan sanaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>-En ese momento pensaba que los dos pod\u00edan ayudarse el uno al otro, pero no fue as\u00ed. Comet\u00ed un error de juicio, del cual no he podido arrepentirme lo suficiente hasta el d\u00eda de hoy. Y, por otra parte, t\u00fa mismo me contaste lo miserable que fue tu vida mientras estuviste con ella.<\/p>\n<p>Trat\u00e9 de replicarle pero era cierto: si lo pensaba, mis momentos de felicidad al lado de Luc\u00eda fueron escasos, en comparaci\u00f3n con los malos ratos que me hizo pasar. Margarita ten\u00eda toda la raz\u00f3n, una vez m\u00e1s. Se la di y trat\u00e9 de llevar la conversaci\u00f3n por otros derroteros, y termin\u00f3 siendo una velada algo extra\u00f1a: pedimos comida, unas botellas de vino, comenzamos a hablar de las cosas que hab\u00edamos vivido juntos, \u00a0nos pusimos nost\u00e1lgicos y sentimentales, tomamos m\u00e1s de la cuenta, nos besamos y terminamos la noche durmiendo juntos, en mi cuarto de la trastienda. Despert\u00e9 con un enorme dolor de cabeza, y al ver a Margarita dormida, a mi lado, no pude dejar de pensar que la vida no avanza sino que se mueve en c\u00edrculos. Estaba en donde hab\u00eda estado unos 30 a\u00f1os antes, ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<p>Margarita despert\u00f3 como si nada. Me estamp\u00f3 un sonoro beso en la mejilla, pregunt\u00f3 por el caf\u00e9 y se dirigi\u00f3 al ba\u00f1o. No conversamos en lo absoluto sobre lo ocurrido la noche anterior; solo se ase\u00f3, se visti\u00f3, tom\u00f3 el caf\u00e9 que le prepar\u00e9 y se despidi\u00f3 de m\u00ed y de Caruso, quien tambi\u00e9n hab\u00eda dormido con nosotros, al pie de la cama.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En febrero del a\u00f1o siguiente sali\u00f3 el divorcio. Ya era oficial. Helga y yo no ten\u00edamos otro v\u00ednculo en com\u00fan que nuestra hija, a la cual no hab\u00eda vuelto a ver desde mi viaje a pesar de las promesas que le hiciera. 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