{"id":40507,"date":"2013-10-13T17:26:42","date_gmt":"2013-10-13T21:56:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=40507"},"modified":"2014-06-07T11:50:56","modified_gmt":"2014-06-07T16:20:56","slug":"las-paradojas-de-amsterdam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/10\/13\/las-paradojas-de-amsterdam\/","title":{"rendered":"Las Paradojas de \u00c1msterdam"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"40508\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/10\/13\/las-paradojas-de-amsterdam\/1381391_10151974098481214_1500922836_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?fit=685%2C480&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"685,480\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"1381391_10151974098481214_1500922836_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?fit=685%2C480&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n-300x210.jpg?resize=300%2C210\" alt=\"1381391_10151974098481214_1500922836_n\" width=\"300\" height=\"210\" class=\"alignnone size-medium wp-image-40508\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?resize=300%2C210&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?resize=320%2C224&amp;ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?resize=145%2C101&amp;ssl=1 145w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?resize=495%2C346&amp;ssl=1 495w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?resize=670%2C469&amp;ssl=1 670w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?w=685&amp;ssl=1 685w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\n\u00c1msterdam es una de las ciudades del futuro, con todo lo que ello supone de negativo y positivo: legalizaci\u00f3n del consumo de drogas blandas, absoluta tolerancia con la prostituci\u00f3n, un sistema de transporte efectivo, desigualdades sociales, tensiones \u00e9tnicas a flor de piel, control perenne de la poblaci\u00f3n, anarqu\u00eda liberal, capitalismo desenfrenado, progresismo intelectual, hedonismo instrumentalizado por los poderes f\u00e1cticos, despliegue de una inabarcable oferta cultural.<br \/>\nEn una visita de cuatro d\u00edas por la capital de Holanda, pudimos llevarnos un cuadro impresionista sobre sus virtudes y defectos.<br \/>\nSalimos encantados de all\u00ed y prometimos regresar con mayor calma en el futuro. Pero como todo viaje, constituy\u00f3 una manera de descubrir los matices de una forma de vida paralela y distinta a la nuestra.<br \/>\nVenimos de Venezuela, somos conscientes de las debilidades de la patria bolivariana, no nos interesa juzgar a los otros, solo nos mueve el hecho de observar y compartir experiencias. Cada quien es libre de interpretarlas como quiera.<br \/>\nPrimera sorpresa, los holandeses son realmente amables desde el avi\u00f3n. Nos atendieron como si estuvi\u00e9semos en primera y apenas cont\u00e1bamos con un ticket de humildes pasajeros de la clase econ\u00f3mica. \u00c9ramos los m\u00e1s peque\u00f1os del vuelo, sin exagerar.<br \/>\nLos holandeses son enormes, hablan en una idioma ininteligible para nosotros, pero se las arreglan para caer simp\u00e1ticos.<br \/>\nLes gusta gastarle bromas a la gente y uno debe acostumbrarse a la idea de ser parte del chiste.<br \/>\nSe burlan de los chinos en su cara, como se r\u00eden de ellos mismos. Al principio puede parecer una broma xenof\u00f3bica. Despu\u00e9s entiendes la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica de los tulipanes. De cualquier modo, ya hablaremos m\u00e1s delante de los conflictos raciales.<br \/>\nEn el aeropuerto abordamos el metro y el cambio de horario nos dej\u00f3 varados en una estaci\u00f3n a media noche. La realidad nos golpe\u00f3 la vista por primera vez. Los pobres merodean las v\u00edas del tren, a la espera de algo, matando el tiempo, buscando un lugar iluminado, a lo mejor un resuelve.<br \/>\nUna chica afrodescendiente, con los ojos explotados, nos dijo que no hab\u00eda nada que temer, pues las c\u00e1maras rodeaban a la ciudad. Igual yo estaba asustado. En cuesti\u00f3n de segundos, un taxi nos salv\u00f3 de sufrir un ataque temprano de p\u00e1nico.<br \/>\nLlegamos en dos segundos a la posada. Veinte euros por el traslado. En Holanda el dinero se va por un chorro y todo cuesta el doble que en Espa\u00f1a.<br \/>\nMi Red Bull, indispensable para eludir el cansancio de la tarde, me arrancaba tres euros en \u00c1msterdam al d\u00eda. En Madrid lo consigues por 90 centavos. Saca la cuenta y resguarda tu efectivo para la ocasi\u00f3n.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente un paisaje absurdamente hermoso nos esperaba en la calle. El sol pegaba de frente y nos invitaba a conocer el museo de Van Gogh. Compramos el ticket del monorriel por tres d\u00edas. As\u00ed conocer\u00edamos todos los recovecos de la ciudad.<br \/>\nEs muy sencillo orientarse como turista. \u00c1msterdam tiene un centro dividido en unos cuatro sectores, que se pueden recorrer en dos d\u00edas y conocer a fondo en m\u00e1s tiempo. \u00c1msterdam tiene un promedio de 35 museos. Nosotros visitamos la mitad y solo entramos a cinco. \u00bfLa raz\u00f3n? Sencilla. La mitad de los museos son una trampa para cazar bobos. Museos imprescindibles: el Hermitage, el Vang Gogh, el de arte contempor\u00e1neo, el de cine(Eye) y el Rijksmuseum, el Prado de Amsterdam, donde la colecci\u00f3n de Rembrandt te proporciona una soberana lecci\u00f3n de arte figurativo. Es indescriptible la belleza de la \u201cRonda de la Noche\u201d y de los cuadros de Vermerr.<br \/>\nLos puntos ciegos y discutibles: la exposici\u00f3n dedicada al siglo XXI y a las colonias del imperio. Aqu\u00ed la instituci\u00f3n asume una posici\u00f3n etnoc\u00e9ntrica y chauvinista de caricatura. Las salas del siglo XX y XXI carecen de atractivo, al lado del resto de las plantas.<br \/>\nPor su parte, el Van Gogh te demuestra que eres un ignorante en la materia y que necesitas estudiar de nuevo al pintor de los girasoles. Se gana su fama de vanguardista, rompedor e \u00edcono de la rebeld\u00eda. Naturalmente, su legado no encuentra parang\u00f3n en el presente. Uno se queda con una extra\u00f1a percepci\u00f3n. Lo mejor del arte holand\u00e9s ya pas\u00f3. Lo contempor\u00e1neo no es tan atractivo o es preferible buscarlo en la trama de la urbe. El Hermitage sigue pegado en la nota de los impresionistas y el Eye Film es una Cinemateca de Lujo, con un dise\u00f1o de arquitectura milagrosa. Es un platillo volador encallado en una costa y destaca por su estructura geom\u00e9trica.<br \/>\nTiene unas instalaciones envidiables y opaca a nuestra subdesarrollada Cinemateca Nacional. Es un museo del cine inteligente, porque permite la interacci\u00f3n con el archivo a trav\u00e9s de unos cub\u00edculos, en los que accedes a la colecci\u00f3n f\u00edlmica del establecimiento. Es un poquito esnob para mi gusto, pero justifica el desplazamiento.<br \/>\nLlegas ah\u00ed en lancha, en un ferri que sale cada tres minutos. Entran y salen cientos de bicicletas y transe\u00fantes. El mecanismo funciona como un engranaje aceitado.<br \/>\nLas bicicletas son todo un tema en la ciudad. Ahorran energ\u00eda, disminuyen el impacto del tr\u00e1fico, cancelan los planes de la contaminaci\u00f3n, brindan una imagen de humanidad ecol\u00f3gica a la urbe.<br \/>\nNo obstante, los ciclistas marchan a su ritmo, compiten con los ciudadanos de a pie y ejercen una presi\u00f3n equivalente a la de los motorizados en Caracas, salvando las distancias. Si te descuidas, te pisan y no creen en nadie.<br \/>\nTiran las bicicletas a los canales, tras exprimirles el jugo o las abandonan con candado.<br \/>\nVarias veces los esquivamos en extremis y supimos de cuentos de arrollamientos a cada rato. Es cuando el ideal se desv\u00eda y provoca sus colisiones. Nada es perfecto.<br \/>\nLo mismo ocurre con el barrio rojo, el Red Light. Parece un parque tem\u00e1tico fabricado para el regodeo del turismo sexual. En el medio, la polic\u00eda cabalga en caballos enormes, aguardando por el estallido de un escenario de pelea.<br \/>\nEn una esquina, ca\u00edmos en un conato de reyerta entre hinchas de clubes opuestos, grit\u00e1ndose consignas y pel\u00e1ndose los dientes. La rivalidad entre clubes canaliza las principales discrepancias y animadversiones. Pero en casos particulares, la cuesti\u00f3n del deporte se evapora y surge la propia afirmaci\u00f3n de la pol\u00edtica indignada o sencillamente resentida, producto de las divisiones de la polis.<br \/>\nFuimos testigos de una manifestaci\u00f3n turca en la plaza central, exigiendo derechos. El cord\u00f3n policial no era normal.<br \/>\nEn las vitrinas de los prost\u00edbulos figuran puras representantes de minor\u00edas: polacas, rusas, latinas, checas, africanas.<br \/>\nSeg\u00fan la prensa, es un mercado alimentado por la trata de blancas. Las prostitutas fingen protagonizar un ritual de intercambio econ\u00f3mico normalizado y reglamentado. Pero las notamos nerviosas, intranquilas, a veces infelices.<br \/>\nLa industria de la vagina las condena a una existencia de ciencia ficci\u00f3n, mercantilizada, rob\u00f3tica, devaluada en lo er\u00f3tico.<br \/>\nEl entorno banaliza la experiencia sexual, tal como en Las Vegas.<br \/>\n\u00c1msterdam peca, por ciertos costados, de condescendiente con el patr\u00f3n espectacular frivolizado por la Disney, por el Nueva York de los barrios pobres gentrificados e higienizados, para el deleite de los consumidores de pornograf\u00eda, marihuana y postales del mundo hipster.<br \/>\nEl universo de los Coffe Shops da para un art\u00edculo por separado. Adviertes r\u00e1pido que los atestan turistas asomados, adolescentes de todo tipo, inmigrantes desclasados, quemados de diversa especie y veteranos de mil batallas.<br \/>\nNo son lugares especialmente chics, acogedores, suntuosos. Ponen m\u00fasica hip hop, sirven una apestosa comida r\u00e1pida, exhiben una muebler\u00eda desvencijada y cada quien est\u00e1 en lo suyo.<br \/>\nMe recuerdan aquellos fumadores de opio de las pel\u00edculas del oeste.<br \/>\nEs un asunto que qued\u00f3 para los fan\u00e1ticos del porro y los amantes de la clandestinidad oficializada, evocando la situaci\u00f3n parad\u00f3jica de la Noche de los Museos en Caracas y los rituales de Por el Medio de Calle.<br \/>\nFuera de ello, \u00c1msterdam proporciona entretenimiento, diversi\u00f3n y distracci\u00f3n a manos llenas, imbricando la identidad nacional con los avatares de la globalizaci\u00f3n americana.<br \/>\nConsigues restaurantes de cualquier cosa y el nivel de la gastronom\u00eda es alto, a pesar de algunos traspi\u00e9s e inventos imposibles de digerir.<br \/>\nLas tiendas cierran a las seis y a partir de las nueve la ciudad va apag\u00e1ndose irreversiblemente.<br \/>\nTomen previsiones porque la vida nocturna se aloja en espacios sectorizados de la urbe. El resto se refugia temprano.<br \/>\nCreo que los Holandeses no son muy de quedarse tapeando y bebiendo entre semana, todos los d\u00edas, como los espa\u00f1oles.<br \/>\nDe ah\u00ed el \u00e9xito relativo de su modelo. Nos despedimos con la intenci\u00f3n de volver y seguir aprendiendo de ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1msterdam es una de las ciudades del futuro, con todo lo que ello supone de negativo y positivo: legalizaci\u00f3n del consumo de drogas blandas, absoluta tolerancia con la prostituci\u00f3n, un sistema de transporte efectivo, desigualdades sociales, tensiones \u00e9tnicas a flor de piel, control perenne de la poblaci\u00f3n, anarqu\u00eda liberal, capitalismo desenfrenado, progresismo intelectual, hedonismo instrumentalizado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":40508,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2439],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40507","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/1381391_10151974098481214_1500922836_n.jpg?fit=685%2C480&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-axl","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40507\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}