{"id":39904,"date":"2013-09-14T15:05:49","date_gmt":"2013-09-14T19:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=39904"},"modified":"2013-09-17T07:24:18","modified_gmt":"2013-09-17T11:54:18","slug":"39904","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/09\/14\/39904\/","title":{"rendered":"El Whisky como met\u00e1fora"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<div id=\"post-body-4681665722124495562\" itemprop=\"description articleBody\">\n<div><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.ozonodrinks.com.ar\/prod_images\/0000000807_1.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.ozonodrinks.com.ar\/prod_images\/0000000807_1.jpg?resize=320%2C320\" width=\"320\" height=\"320\" border=\"0\" \/><\/a><\/div>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\">La historia venezolana, a partir de la tercera d\u00e9cada del siglo XX, ha estado \u00edntimamente ligada al whisky como bebida predilecta entre las clases pudientes, primero, y luego en los estratos de clase media. De ser consumidores de bebidas tales como el brandy o el co\u00f1ac, los venezolanos comenzaron a beber escoc\u00e9s, tal vez por influencia de los ejecutivos de las trasnacionales petroleras. La bebida fue calando en el gusto criollo, hasta que logr\u00f3 desplazar por completo a los dem\u00e1s destilados, sobre todo en fiestas, matrimonios y actos de estado. Aunque hubo un discreto par\u00e9ntesis, como lo refiere el historiador Carlos Capriles Ayala en su libro \u00abD\u00e9cadas de la historia venezolana: los a\u00f1os 30 y 40\u00bb. \u00c9l cuenta que, una vez consolidada la revoluci\u00f3n de octubre del 45, Betancourt prohibi\u00f3 taxativamente la ingesta de whisky en los actos protocolares de estado, haci\u00e9ndolo sustituir por el m\u00e1s vern\u00e1culo ron. Lo que no aclara Capriles Ayala es si R\u00f3mul\u00f3n, en la intimidad, se echaba sus guamazos de escoc\u00e9s o se ce\u00f1\u00eda a la etiqueta revolucionaria.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\"><span><br \/>\n<\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #37404e; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Esa prohibici\u00f3n, s<\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\">in embargo, \u00a0dur\u00f3 tan poco como la revoluci\u00f3n de octubre. A los tres a\u00f1os defenestraron a los adecos &#8211; quienes alcanzaron niveles de sectarismo nunca antes vistos, si se le hace caso al historiador citado antes &#8211; mediante otro golpe de estado, y comenz\u00f3 la era dictatorial. Presumo que con ella volvi\u00f3 a hacerse presente el whisky en las bandejas que portaban los mesoneros que aplacaban la sed de los invitados a las fiestas de prosapia. El per\u00edodo dictatorial &#8211; primero junta de gobierno, despu\u00e9s P\u00e9rez Jim\u00e9nez en \u00absolo\u00bb &#8211; dur\u00f3 escasos diez a\u00f1os, tras los cuales se instaur\u00f3 el pacto de Punto Fijo y los tomadores de whisky pasaron a ser, qui\u00e9n lo dir\u00eda, los adecos, quienes seg\u00fan las malas lenguas impusieron el estilacho de remover los hielos que navegan en el wihisky con el dedo \u00edndice.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\"><span><br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #37404e;\">En la d\u00e9cada de los 70 se puso de moda el whisky Swing, que ven\u00eda en una botella que presentaba una peculiaridad: gracias a su base, ligeramente c\u00f3ncava, se balanceaba, y de all\u00ed su nombre. Uno de los lugares en donde m\u00e1s se vend\u00eda era en los almacenes militares, el IPSFA. En teor\u00eda esos almacenes estaban destinados para que hicieran su compras los miembros de las Fuerzas Armadas de entonces; en la pr\u00e1ctica cualquier hijo de vecino que conociera a un militar consegu\u00eda su pase de cortes\u00eda, y con \u00e9l el derecho a comprar a precios de ensue\u00f1o la mercanc\u00eda m\u00e1s variada e importada que se pod\u00eda conseguir en la ciudad. La botella de Swing no ten\u00eda el pico regulador: esta circunstancia era aprovechada por mucha gente que, una vez vac\u00eda, la rellenaba con cualquier whisky barato y la ofrecec\u00eda a las visitas circunstanciales como si fuera aut\u00e9ntico Swing. Vale decir que, casi siempre, los convidados no sab\u00edan distinguir entre el real y el impostor, y se deshac\u00edan en elogios hacia la calidad y suavidad de lo que estaban tomando. Claro, tal vez el rat\u00f3n del d\u00eda siguiente les daba pistas sobre el enga\u00f1o al cual hab\u00edan sido sometidos.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\"><span><br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #37404e;\">Las cosas siguieron m\u00e1s o menos igual hasta la campanada de 1983, el viernes negro. Adi\u00f3s al whisky barato: ahora no ten\u00edamos el 4,30 para subvencionar la bebida, y tuvimos, los menos afortunados, que bajar de nivel, y empezar a buscar opciones m\u00e1s econ\u00f3micas. Empezamos a no hacerle ascos a marcas tales como White Horse, Deward&#8217;s o Grant&#8217;s. Dej\u00e1bamos los 12 a\u00f1os para ocasiones importantes como matrimonios o fines de a\u00f1o.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\"><span><br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #37404e;\">A medida que pasaba el tiempo disminu\u00edan tambi\u00e9n las pretensiones et\u00edlicas, y fuimos reduciendo paulatinamente la calidad de nuestras bebidas espirituosas. Pasamos por caracazos, golpes de estado, inflaciones desmesuradas, y bajamos de los 8 a\u00f1os a los 6, 5, 4, y quien sabe si menos. Por supuesto que las \u00e9lites no, a ellas nunca les falt\u00f3 el acceso a las bebidas de mayor calidad. Pero la clase media tuvo que irse resignando. Con la llegada al poder del chavismo pas\u00f3 algo parecido a lo del golpe de los adecos en octubre del 45, en cuanto al sectarismo. Pero estos s\u00ed no se pusieron c\u00f3micos en lo que a la ingesta alcoh\u00f3lica se refiere, por lo que se puede apreciar en las fotos que se filtran a las redes sociales. Cualquier fiestica de medio pelo &#8211; un quince a\u00f1os, una graduaci\u00f3n &#8211; cuenta con la agradable presencia de los camaradas Juancito el caminante, el viejo Parra o el bucanero, en sus versiones mayores de edad.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><span style=\"color: #37404e;\"><span><br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #37404e;\">\u00bfPero, y nosotros, la clase media?\u00a0<\/span><span style=\"color: #37404e;\">Bueno, ahora estamos m\u00e1s o menos as\u00ed: vamos rumbo al desastre pero tratamos de mantener una imagen de bienestar, siguiendo la estrategia del avestruz. Como el anfitri\u00f3n tramposo del cuento de la botella de Swing, aparentamos estar mejor de lo que estamos en la realidad, tal vez como mecanismo de autodefensa o autoenga\u00f1o. Somos whisky puyao en botella cara. Lo malo es que hasta el whisky malo se est\u00e1 acabando, y vamos a tener que rellenar la botella de Swing con aguardiente San Tom\u00e9 coloreado con caramelo.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La historia venezolana, a partir de la tercera d\u00e9cada del siglo XX, ha estado \u00edntimamente ligada al whisky como bebida predilecta entre las clases pudientes, primero, y luego en los estratos de clase media. 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