{"id":398,"date":"2006-12-12T13:11:23","date_gmt":"2006-12-12T17:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2006\/12\/12\/por-que-no-soy-venezolano\/"},"modified":"2009-07-12T23:38:36","modified_gmt":"2009-07-13T04:08:36","slug":"por-que-no-soy-venezolano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2006\/12\/12\/por-que-no-soy-venezolano\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 no soy Venezolano"},"content":{"rendered":"<p>Por la misma raz\u00f3n que Manuel Caballero no es Bolivariano: porque es antihist\u00f3rico, insostenible como concepto, mitol\u00f3gico desde el vamos y reaccionario hasta los tu\u00e9tanos del fundamentalismo, del idiotismo latinoamericano bien pensante con sandalias y bermudas de florecitas. El nacionalismo resucita hoy con nuevos (desa)fueros en la patria del libertador ,bajo ropajes de turista V.I.P. invitado al eterno foro socialista de la izquierda divina. <\/p>\n<p>A la  pregunta de por qu\u00e9 soy Venezolano, el lugar com\u00fan responde con sofismas tautol\u00f3gicos y se\u00f1ales de costumbre: porque somos diferentes a pesar de nuestras semejanzas, porque venimos de una ra\u00edz com\u00fan, porque compartimos una memoria, porque desarrollamos un inconsciente colectivo sobre la base de un vano ayer, porque comemos arepas, bailamos joropo, le prendemos tabacos a Negro Primero, tenemos a Gallegos y votamos por el protector de la soberan\u00eda ante la embestida imperial. <\/p>\n<p>Ahora Venezuela es de todos, por decreto de la clase dirigente. Y m\u00e1s que amor por lo nuestro, debe ser frenes\u00ed. Se trata de una esquizofrenia auto indulgente, promovida por el estado en forma de catequizaci\u00f3n colectiva a trav\u00e9s de los tabern\u00e1culos de siempre.<br \/>\nPara sostener semejante anacronismo, no faltar\u00e1 quien eche mano del caduco romanticismo de Eduardo Blanco y sus trasnochadas teor\u00edas heroicas. <\/p>\n<p>El actual presidente, por ejemplo, tiende a aderezar su c\u00f3ctel ideol\u00f3gico con remembranzas al pasado de Vuelvan Caras, al tiempo que el Conac de Farruco Sesto Navas orquesta la resurrecci\u00f3n del preso de la Carraca como correlato de la campa\u00f1a, Batalla de Miranda. Nada de esto resulta casual, por supuesto. Obviamente, es la piedra angular de la teocracia premoderna en ejercicio. <\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, la vieja modernidad se identifica con el valor de lo s\u00f3lido, seg\u00fan el profesor Zigmut Bauman. Modernos son, en consecuencia, los conceptos duros de identidad y cultura. Los muros y los linderos de la guerra fr\u00eda vendr\u00edan a ser los \u00edconos territoriales de la modernidad estriada en la era de bloques. Parad\u00f3jicamente, las barreras vuelven a erigirse entre las naciones a la luz de una contemporaneidad a paso de cangrejo. <\/p>\n<p>Por el contrario, para el catedr\u00e1tico Vicente Verd\u00fa, el estadio posmoderno de la evoluci\u00f3n impone el sentido de lo l\u00edquido, en el espacio transpol\u00edtico y trasnacional de la globalizaci\u00f3n dominante.Posmodernos y l\u00edquidos son los diversos exilios y mestizajes en boga, cuyos antecedentes coloniales resultan m\u00e1s que obvios. <\/p>\n<p>Todo ello supone, literalmente, la liquidaci\u00f3n del antiguo paradigma de identidad nacional. De ah\u00ed la imposibilidad de concebir una definici\u00f3n categ\u00f3rica de lo Venezolano, de lo espa\u00f1ol o de lo americano, en el marco de un mundo sin fronteras aparentes. <\/p>\n<p>No en balde, las tesis postestructurales de Fredic Jameson, Garc\u00eda Canclini, Terry Eagleton, Alessandro Barrico,Derrida, Deleuze, Maffessoli y compa\u00f1\u00eda deconstruyen cualquier intento por segmentar el basto plano universal en peque\u00f1as trincheras blindadas y fortificadas contra la temida y satanizada \u201cpenetraci\u00f3n extranjera\u201d. <\/p>\n<p>Por desgracia, los regionalismos est\u00e1n hoy a la orden del d\u00eda,a lo largo y ancho del continente. Sin ir muy lejos,as\u00ed como sobrevive la fiebre por lo venezolano, persiste la histeria por el sentimiento zuliano, reafirmada actualmente por el provincianismo chapucero de Manuel Rosales, al son del gaitazo popular de la navidad populista marabina. <\/p>\n<p>Mientras tanto, la oposici\u00f3n amplifica la celebraci\u00f3n propogand\u00edstica de la feria de La Chinita, en pos de votos ocultos y sumergidos entre fan\u00e1ticos religiosos de diverso origen. Mejor imagen para comprender la naturaleza pol\u00edtica de la devoci\u00f3n en Venezuela, imposible.<br \/>\n\u00bfY c\u00f3mo se justifica actualmente la zulianidad? Del mismo modo en que se justifica la venezolanidad. Es decir, con argumentos trillados, sentimentaloides , cursis e involuntariamente tragic\u00f3micos. Somos zulianos porque hablamos distinto, compartimos tradiciones,construimos una econom\u00eda solvente, disputamos grandes batallas en nombre de los ancestros, comemos patacones y vemos Al\u00f3 Ciudadano. Pero igual, somos cosmopolitas, vestimos a la \u00faltima moda, compramos en Sambil, nuestros j\u00f3venes se parecen a los chicos de Miami, y pasamos vacaciones en Aruba. \u00bfD\u00f3nde termina aqu\u00ed la zulianidad y d\u00f3nde comienza la americanizaci\u00f3n? Posiblemente, en el mismo lugar donde qued\u00f3 la espa\u00f1olizaci\u00f3n de la patria, transfigurada en ruina por la curiosa resistencia ind\u00edgena de la V Rep\u00fablica. Curiosa porque admite y consiente la fetichizaci\u00f3n capitalista de su patrimonio en mercados p\u00fablicos para consumidores de mapiritos,collares y m\u00faltiples suorvenirs. <\/p>\n<p>  Otro fen\u00f3meno consustancial al nuevo y originario amor por lo venezolano, es el frenes\u00ed por lo que el presidente vitalicio llama \u201clos pueblos abor\u00edgenes de nuestro continente\u201d, a los cuales se les pretende preservar y proteger como especies en extinci\u00f3n, con el prop\u00f3sito de recompensarlos por su \u201cinmensa deuda hist\u00f3rica\u201d.<br \/>\nPara ello, el estado les garantiza rango constitucional, y hasta la posibilidad de separarse de Venezuela si as\u00ed lo desean. La buena noticia es que no parecen interesados en hacerlo, por los momentos. La mala es que el da\u00f1o ya est\u00e1 hecho en la carta magna. Eso sin contar con la demag\u00f3gica y paternalista decisi\u00f3n de echar del pa\u00eds a las nuevas tribus, denunciadas por Carlitos Azpurua. El mismo que hoy prefiere, por conveniencia, hacerse el loco con la pol\u00e9mica documental, para dirigir una comedia escapista como Mi Vida Por Sharon,patrocinada por el CNAC. <\/p>\n<p>Lo cierto del caso es que estos \u201cpueblos abor\u00edgenes\u201d son tan \u201cnuestros\u201d como las televisiones y los equipos el\u00e9ctricos que utilizan en sus viejas \u201ctribus\u201d. Verbigracia, el artista pl\u00e1stico Edgar Moreno ha plasmado semejante \u201cproceso\u201d de transculturizaci\u00f3n en una serie de fotograf\u00edas, en donde \u201clo \u00e9tnico\u201d se confunde ir\u00f3nica y contradictoriamente con \u201clo fashion\u201d. Vale que acotar que sus placas fueron tomadas en el Amazonas, sin ning\u00fan tipo de contemplaciones, a efecto de desnudar la evidente occidentalizaci\u00f3n de las \u201cant\u00edpodas\u201d. <\/p>\n<p>En el mismo sentido, la obra del joven creador Pepe L\u00f3pez alude a una tem\u00e1tica similar, al intervenir productos de artesan\u00eda Wayuu con insignias de logos y marcas internacionales, como Benetton, Lacoste, Polo y Nautica, a fin de revelar el sello mercantilista detr\u00e1s de la reivindicaci\u00f3n del acervo aut\u00f3ctono.As\u00ed, el novel autor constata y testimonia dos formas an\u00e1logas de explotaci\u00f3n: la econ\u00f3mica y la cultural, ambas estimuladas por el gobierno de turno, como parte de su proyecto pol\u00edtico. <\/p>\n<p>De manera simult\u00e1nea y no por casualidad, el movimiento indigenista llega a las altas esferas del poder ejecutivo en Bolivia, y posteriormente en Ecuador, bajo la tutela de la \u201cespada que camina por Am\u00e9rica Latina\u201d. Una pava ciriaca de la que se ha librado Per\u00fa, por ahora. <\/p>\n<p>Sea como sea, Evo y Correa han conquistado sus respectivas sillas presidenciales con el apoyo de \u201clos pueblos abor\u00edgenes de nuestro continente\u201d. Apoyo que han conseguido a base de promesas estramb\u00f3ticas y de no pocas concesiones con la moralidad imperante. De m\u00e1s est\u00e1 decir que el movimiento indigenista se ha corrompido irreversiblemente, al pactar con las fuerzas de la reacci\u00f3n y al convalidar su propia degradaci\u00f3n como mero art\u00edculo de consumo audiovisual,siempre por la se\u00f1al de Telesur.<br \/>\nY ya que tocamos esa tecla desafinada, culminamos con la siguiente reflexi\u00f3n. <\/p>\n<p>Desde la tribuna medi\u00e1tica de Telesur, el apocal\u00edptico Gettino todav\u00eda cree, con el dinosaurio Solanas, en la idea de soberan\u00eda cultural,rescatando el tradicional manique\u00edsmo ideol\u00f3gico denunciado por Van Dick, seg\u00fan el cual el mundo se divide en dos polaridades: ellos y nosotros. <\/p>\n<p>Ellos los colonizadores, nosotros los que resistimos. Ellos los imperialistas, nosotros los revolucionarios, los venezolanos, los herederos del legado independentista de la Batalla de Carabobo. Puras pamplinas reencarnadas en la extravagante religi\u00f3n oficial de la V Rep\u00fablica, fase superior del opio chauvinista del siglo XIX. <\/p>\n<p>Por todo esto, me declaro ajeno al sentimiento oscurantista de ser Venezolano, a pesar de haber nacido en Caracas, de pertenecer a una familia de blancos de orilla y de apostar por el triunfo de Magallanes en la temporada 2006-2007. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por la misma raz\u00f3n que Manuel Caballero no es Bolivariano: porque es antihist\u00f3rico, insostenible como concepto, mitol\u00f3gico desde el vamos y reaccionario hasta los tu\u00e9tanos del fundamentalismo, del idiotismo latinoamericano bien pensante con sandalias y bermudas de florecitas. El nacionalismo resucita hoy con nuevos (desa)fueros en la patria del libertador ,bajo ropajes de turista V.I.P. 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