{"id":39077,"date":"2013-07-24T10:07:34","date_gmt":"2013-07-24T14:37:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=39077"},"modified":"2013-07-24T10:07:34","modified_gmt":"2013-07-24T14:37:34","slug":"la-maldicion-de-bolivar-en-el-septimo-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/07\/24\/la-maldicion-de-bolivar-en-el-septimo-arte\/","title":{"rendered":"La Maldici\u00f3n de Bol\u00edvar en el S\u00e9ptimo Arte"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"39078\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/07\/24\/la-maldicion-de-bolivar-en-el-septimo-arte\/1069907_10151804789001214_526004019_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?fit=580%2C811&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"580,811\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"1069907_10151804789001214_526004019_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?fit=580%2C811&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n-214x300.jpg?resize=214%2C300\" alt=\"1069907_10151804789001214_526004019_n\" width=\"214\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-39078\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?resize=214%2C300&amp;ssl=1 214w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?resize=320%2C447&amp;ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?resize=145%2C202&amp;ssl=1 145w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?resize=495%2C692&amp;ssl=1 495w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/1069907_10151804789001214_526004019_n.jpg?w=580&amp;ssl=1 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><\/a><br \/>\nBol\u00edvar es una imagen difusa e intermitente en el cine venezolano. Usted busca informaci\u00f3n sobre el tema en la web y no la consigue. Debemos agradecer a Ricardo Tirado el hecho de publicar su libro, \u201cMemorias y Notas del Cine Venezolano\u201d, donde encontramos las primeras referencias aut\u00f3ctonas de un g\u00e9nero biogr\u00e1fico dedicado a glorificar las haza\u00f1as del libertador de la patria.<br \/>\nDe tal modo, cabe citar el film \u201cSim\u00f3n Bol\u00edvar\u201d de 1940, dirigido por Miguel Contreras Torres bajo un sistema de coproducci\u00f3n entre M\u00e9xico y Venezuela.<br \/>\nAl respecto, el cr\u00edtico Alberto Posse Rivas describe, en tono prof\u00e9tico, uno los lastres del largometraje, desarrollado por la posterior obra centrada en el mito: \u201ces una figura descolorida y amorfa. Un Bol\u00edvar as\u00ed, hubiera sido incapaz de emancipar un continente: apenas pasar\u00eda a ser alcalde de San Mateo. Esa producci\u00f3n destinada a glorificarle, no pasa de ser una mera pel\u00edcula educativa para alumnos de escuelas primarias. Son p\u00e1ginas ilustradas arrancadas de un libro de Historia elemental\u201d.<br \/>\nAs\u00ed fue la concepci\u00f3n del personaje durante mucho tiempo. Ello sentar\u00eda las bases futuras del entendimiento audiovisual de la leyenda, del pr\u00f3cer de la naci\u00f3n, despoj\u00e1ndolo de cualquier defecto para erigirlo en un pante\u00f3n medi\u00e1tico, cuya aura se limpiaba con el objetivo de transferir su magnetismo pol\u00edtico y econ\u00f3mico a los encargados de ensalzarle.<br \/>\nEs el mismo proceso analizado por Pino Iturrieta, Carrera Damas y Straka en sus estudios del tema.<br \/>\nGobierno y empresa privada suman voluntades a objeto de darse un ba\u00f1o de legitimidad, al venderse como los defensores del legado del h\u00e9roe, a la espera de rentabilizar y explotar el patrimonio ajeno, heredado del hombre ilustre del pasado.<br \/>\nDesde su muerte, casi todos los presidentes, sin excepci\u00f3n, fundamentaron sus cimientos en la identificaci\u00f3n personal con el caudillo de marras.<br \/>\nEn tal sentido, Hugo Ch\u00e1vez triplica la f\u00f3rmula, la convierte en moneda corriente y la instrumentaliza a la forma del due\u00f1o de un espect\u00e1culo de momias reveladas. Es as\u00ed como surgen los proyectos de llevarlo a la pantalla grande, para complacer sus designios y los de su partido.<br \/>\nVerbigracia, el asunto coincide con la apertura de su tumba, la ampliaci\u00f3n del pante\u00f3n nacional y el maquillaje kistch de su retrato en 3D.<br \/>\nAntes de avanzar, debemos reparar en algunos casos emblem\u00e1ticos.<br \/>\nEn 1969, el italiano Alessandro Blasetti estrena el mamotreto \u201cLa epopeya de Bol\u00edvar\u201d, interpretada por Maximilian Schell. Tambi\u00e9n supuso una coproducci\u00f3n, pero entre Espa\u00f1a, Italia y Venezuela.<br \/>\nLa incipiente democracia venezolana quer\u00eda darse un barniz de cultura, confiando en manos extranjeras la calidad del producto. Sin embargo, a nadie convenci\u00f3 el Bol\u00edvar de Maximilian Schell.<br \/>\nS\u00ed gusto, en cambio, la m\u00fasica compuesta por Aldemaro Romero para la ocasi\u00f3n. \u00danico detalle rescatable de un panfleto infumable, anticuado y con fecha de caducidad vencida.<br \/>\nBol\u00edvar conoce la modernidad en el cine gracias a Diego R\u00edsquez, quien decide bajarlo del pedestal en una \u201cSinfon\u00eda Tropical\u201d de im\u00e1genes y colores experimentales.<br \/>\nEl resultado todav\u00eda fascina y encanta a los entendidos.<br \/>\nEn un pa\u00eds acostumbrado a la dieta de la televisi\u00f3n masticada, un realizador escog\u00eda el camino de la vanguardia, de la expresi\u00f3n alternativa con escasos recursos. Por ello, la pel\u00edcula sigue siendo un hito en nuestra iconograf\u00eda.<br \/>\nA prop\u00f3sito, los invito a leer la rese\u00f1a de la Universidad de Berl\u00edn: \u201cBol\u00edvar, Sinfon\u00eda Tropical renuncia al di\u00e1logo y presenta im\u00e1genes amenizadas con m\u00fasica: representaciones abstractas de algunas etapas de la vida y obra de Sim\u00f3n Bol\u00edvar; recreaciones de cuadros famosos de la pintura venezolana, escenas de sue\u00f1os febriles dif\u00edciles de interpretar. Diego R\u00edsquez se lanza a la apuesta de mostrar un lado no tematizado de Bol\u00edvar y del movimiento independentista: el lado inconsciente de la creaci\u00f3n de la figura heroica. El inusual formato de producci\u00f3n S\u00faper 8, las im\u00e1genes surrealistas y la m\u00fasica sicod\u00e9lica caracterizan a esta cinta de po\u00e9tica \u00fanica\u201d.<br \/>\nLuego, el propio Diego propone una versi\u00f3n m\u00e1s erotizada y menos encorsetada del \u00eddolo en \u201cManuela Saenz\u201d. La amante de Bol\u00edvar cobra el protagonismo y Mariano \u00c1lvarez funge de caballero respetable, de noble blanco doblegado por el amor loco hacia la mujer en una suerte de laberinto de pasi\u00f3n, al gusto novelero de Leonardo Padr\u00f3n.<br \/>\nEn cualquier caso, interesante la idea de deconstruirlo a trav\u00e9s de su debilidad por el sexo opuesto.<br \/>\nDiego le pone punto final a su revisi\u00f3n iconoclasta de Bol\u00edvar en \u201cMiranda\u201d, donde Sim\u00f3n entrega a Francisco a las autoridades coloniales, conden\u00e1ndolo al exilio.<br \/>\nEn una secuencia desacralizadora, el autor exhibe la consumaci\u00f3n de un crimen de estado, de una traici\u00f3n. Para Diego, Bol\u00edvar fue el Judas de Miranda y no al rev\u00e9s. De no morir en La Carraca, la historia hubiese sido otra, nos asoma el creador. De all\u00ed procede uno de los g\u00e9rmenes de la enfermedad de \u201cqu\u00edtate tu para ponerme yo\u201d. Es el tobo de cangrejos, vislumbrado por Fedosy Santaella para referirse a la conducta venezolana de impedir el \u00e9xito de los dem\u00e1s.<br \/>\nCierro entonces, para no ser un factor de perturbaci\u00f3n, con una nota positiva y una negativa.<br \/>\nLe deseo lo mejor a las dos pel\u00edculas sobre Bol\u00edvar en curso, la de Lamata y la de Arvelo.<br \/>\nOjal\u00e1 derroten el escepticismo general y le brinden al p\u00fablico una oportunidad de reencontrarse con p\u00e1ginas in\u00e9ditas de la historia del pr\u00f3cer. No es mala la idea de conocer \u00e1ngulos diversos de una misma figura. Sucede, a cada rato, en Hollywood, Asia y Europa. Venezuela no debe ser la excepci\u00f3n.<br \/>\nEn paralelo, sospechamos por d\u00f3nde vienen los tiros. Ser\u00eda terrible otro par de trajes a la medida, manufacturados para continuar alimentado el ego de los bolivarianos en ejercicio.<br \/>\nLa austeridad no parece ser uno de los atributos de ambas propuestas.<br \/>\nMuchos millones se invirtieron en reconstruir la gesta \u00e9pica de Bol\u00edvar por efecto duplicado.<br \/>\nVeremos si vali\u00f3 la pena el esfuerzo tit\u00e1nico en una \u00e9poca de crisis.<br \/>\nLos cr\u00edticos nos mantendremos a la expectativa.<br \/>\nLa cautela es importante, cuando se habla de Bol\u00edvar. Ya en el pasado reciente, nos enga\u00f1aron con la estafa de \u201cBol\u00edvar, The Liberator\u201d. Hoy al menos, contamos con el estreno de las dos pel\u00edculas prometidas.<br \/>\nSea como sea, el reto es grande, quiz\u00e1s enorme, considerando la nula o escasa repercusi\u00f3n de Bol\u00edvar en el cine. Al margen de casos aislados, Sim\u00f3n es una materia pendiente.<br \/>\nSue\u00f1o en el futuro con una pel\u00edcula posmoderna y desmelenada del personaje, como un musical, una de terror o una parodia.<br \/>\nRequerimos de una comedia como \u201cBol\u00edvar, Soy Yo\u201d, en vez de una nueva entrega de un libro de texto.<br \/>\nSolo as\u00ed comprenderemos los matices del m\u00e1rtir de la rep\u00fablica, demasiado encumbrado y alejado de la vida de los hombres de a pie.<br \/>\nSi existe la maldici\u00f3n del Quijote en el cine, la de Bol\u00edvar es su equivalente en Venezuela. \u00bfLograremos conjurarla?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bol\u00edvar es una imagen difusa e intermitente en el cine venezolano. Usted busca informaci\u00f3n sobre el tema en la web y no la consigue. 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