{"id":38795,"date":"2013-07-14T09:24:23","date_gmt":"2013-07-14T13:54:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=38795"},"modified":"2013-10-03T04:05:21","modified_gmt":"2013-10-03T08:35:21","slug":"mi-vida-a-traves-de-los-perros-lvii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/07\/14\/mi-vida-a-traves-de-los-perros-lvii\/","title":{"rendered":"Mi vida, a trav\u00e9s de los perros (LVII)"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/2.bp.blogspot.com\/-isNnyA44uDA\/Tsbx5hOXgpI\/AAAAAAAAPFA\/JP49DMW3Gog\/s400\/ni%25C3%25B1a%2Bperro.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/2.bp.blogspot.com\/-isNnyA44uDA\/Tsbx5hOXgpI\/AAAAAAAAPFA\/JP49DMW3Gog\/s400\/ni%25C3%25B1a%2Bperro.jpg?resize=342%2C400\" width=\"342\" \/><\/a><\/div>\n<p>Por m\u00e1s que uno quisiera desligarse de la realidad que lo rodea, es imposible hacerlo. Los hechos est\u00e1n all\u00ed, te acosan, te agobian, y por m\u00e1s que trates de ignorarlos y pretender que no te afectan, lo cierto es que condicionan tu vida. Yo trat\u00e9 de crear una burbuja en donde encerrar y poner a salvo a mi peque\u00f1a familia, pero fue en vano. Mis intentos de salvaguardar la paz al menos en su interior fueron in\u00fatiles. Mi familia de desmoron\u00f3, y no puedo dejar de achacarme la culpa: si hubiera cedido tal vez eso no hubiera pasado. Pero mi terquedad, mis temores, o para decirlo de una manera m\u00e1s tajante, mi pusilanimidad, fueron m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>El evento disparador de los acontecimientos posteriores fue el carro-bomba que deton\u00f3 en un gran centro comercial de la ciudad. Helga hab\u00eda acudido a \u00e9l, con la ni\u00f1a, a dejar un cuadro que le hab\u00edan encargado en una elegante galer\u00eda que estaba reci\u00e9n inaugurada. Ya lo hab\u00edan hecho, y estaban paseando mientras com\u00edan un helado a solicitud de Aurora, cuando un estruendo espantoso las sorprendi\u00f3, como a todas las dem\u00e1s personas que estaban all\u00ed. En un principio pensaron que era un terremoto, pues se sacudi\u00f3 con fuerza la estructura del edificio. Todo fue un caos, a partir de ese momento, y Helga decidi\u00f3 refugiarse en un ba\u00f1o mientras pasaba el alboroto. Aurora lloraba, presa del p\u00e1nico.<\/p>\n<p>Ese fue el punto de quiebre. Cuando pudo por fin salir del lugar, se present\u00f3 en la tienda con un \u00e1nimo terrible y lanz\u00e1ndome una mirada acusadora, como si yo hubiera tenido la culpa de la explosi\u00f3n, me dijo:<\/p>\n<p>-Tom\u00e1s, ya es suficiente. Ahora mismo compras los pasajes para irnos del pa\u00eds. Hoy por poco morimos, ya esto no se puede aguantar.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en replicar, pero de antemano sab\u00eda que esa batalla estaba perdida. S\u00f3lo atin\u00e9 a responder:<\/p>\n<p>-Est\u00e1 bien, Helga. No voy a forzarte a permanecer aqu\u00ed en contra de tu voluntad; quisiera prometerte que todo va a cambiar pero ser\u00eda una gran irresponsabilidad de mi parte. Eso s\u00ed, se van a tener que ir solas. No tengo la fuerza suficiente para acompa\u00f1arlas, y por otra parte no puedo abandonar esto as\u00ed, de la noche a la ma\u00f1ana. Tengo responsabilidades, sabes.<\/p>\n<p>La mirada de decepci\u00f3n de mi mujer se me qued\u00f3 grabada, y puedo reproducirla a voluntad, es m\u00e1s, se reproduce sola a menudo, para hacerme sentir miserable. No contest\u00f3 nada, se dio la vuelta y regres\u00f3 a la casa a comenzar el proceso de recoger y empacar.<\/p>\n<p>A menudo pienso que de todas las malas decisiones que hab\u00eda tomado en mi vida esa fue la peor. He debido vender todo, y acompa\u00f1ar a mi esposa y a mi hija a empezar una nueva vida, pero debo confesar que fui cobarde, que me aterraba esa perspectiva, y por otra parte no ten\u00eda ni argumentos ni fuerza para detenerlas. As\u00ed que hice los tr\u00e1mites con la agencia de viajes, resolvimos el papeleo correspondiente para permitir el traslado de Aurora, y Helga se encarg\u00f3 de preparar todo para su partida. Como es de esperarse, ese per\u00edodo no fue nada agradable. Yo trataba de tener el menor contacto posible con mi esposa ya que ella hab\u00eda desarrollado hacia m\u00ed un sentimiento que al principio era de decepci\u00f3n pero iba acerc\u00e1ndose con rapidez al rencor. Y Aurora ya estaba en edad de comprender que algo fuera de lo com\u00fan estaba pasando. La \u00fanica tregua que nos dimos Helga y yo fue para conversar con ella, y explicarle de una manera que pudiera comprender lo que ven\u00eda a continuaci\u00f3n. Nos miraba casi sin parpadear, sus ojos eran signos de interrogaci\u00f3n. S\u00f3lo logr\u00f3 preguntar:<\/p>\n<p>-\u00bfEntonces papi no se viene con nosotras? \u00bfNo lo voy a ver m\u00e1s nunca?<\/p>\n<p>No s\u00e9 como pude frenar el llanto, y tampoco s\u00e9 como pude no ceder en ese momento. Helga sali\u00f3 a controlar la situaci\u00f3n explicando:<\/p>\n<p>-Papi tiene que quedarse a cuidar la casa y la tienda, y a los perritos, no pueden quedarse solos, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>-Pero nos los podemos llevar&#8230;<\/p>\n<p>-No, pobrecitos, all\u00e1 hace mucho fr\u00edo, y hay nieve. Te vamos a comprar un perro que est\u00e9 acostumbrado.<\/p>\n<p>-\u00a1Yo no quiero otro perro! \u00a1Quiero a Byron, a los Beatles y a la perra tonta!\u00a1Y no quiero estar sin mi pap\u00e1!<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed al momento \u00e1lgido. \u00bfC\u00f3mo explicarle lo que tampoco nosotros sab\u00edamos? La situaci\u00f3n era ambigua, en ning\u00fan momento nos hab\u00edamos planteado Helga y yo algo dr\u00e1stico en cuanto a nuestra situaci\u00f3n legal. Aunque ella estuviera enfadada &nbsp;de una manera absoluta conmigo, en el fondo no hab\u00eda dejado de quererme, y yo la segu\u00eda amando como desde el principio. Pero lo que nos ven\u00eda encima era muy fuerte, la separaci\u00f3n y la distancia pod\u00edan resquebrajar nuestra relaci\u00f3n ya debilitada por los acontecimientos. Hice algo terrible, le ment\u00ed a mi propia hija:<\/p>\n<p>-No te preocupes, Aurora. Es por un tiempo nada m\u00e1s. Cuando haya podido resolver algunos asuntos pendientes, las alcanzo all\u00e1. Y ver\u00e9 si puedo llevarme a los perros.<\/p>\n<p>Los ojos de la ni\u00f1a se iluminaron con la esperanza, mientras en los de Helga se desarrollaba una tormenta.<\/p>\n<p>Mudanza y despedida son las dos palabras que m\u00e1s me angustian y me aterran. Y me estaban circundando, rodeando, acorralando. Cada vez estaba m\u00e1s cerca el momento de esa mudanza tan temida, y de la despedida incierta, de la que no conoc\u00edamos el t\u00e9rmino. No sab\u00edamos si era temporal o iba a resultar definitiva. Lo m\u00e1s triste es que todo estaba en mis manos: con un poco de fuerza de voluntad hubiera podido resolverlo. Pero no ocurri\u00f3 as\u00ed, y todav\u00eda lo estoy lamentando. En mi defensa s\u00f3lo puedo alegar que ten\u00eda la firme convicci\u00f3n de que las cosas en el pa\u00eds se iban a arreglar, y que en el mediano plazo mi familia volver\u00eda a reunirse conmigo.<\/p>\n<p>En cuesti\u00f3n de un mes ya estaban los hechos casi consumados. La ropa y las pocas pertenencias que iban a llevarse recogidas, los pasajes de ida comprados, las reservaciones listas. Solo est\u00e1bamos esperando que que llegara el d\u00eda definitivo, el que iba a marcar el comienzo de una nueva etapa de mi vida. La m\u00e1s oscura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s que uno quisiera desligarse de la realidad que lo rodea, es imposible hacerlo. Los hechos est\u00e1n all\u00ed, te acosan, te agobian, y por m\u00e1s que trates de ignorarlos y pretender que no te afectan, lo cierto es que condicionan tu vida. 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