{"id":379,"date":"2006-12-06T17:04:01","date_gmt":"2006-12-06T21:04:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2006\/12\/06\/perro-desgraciado-3\/"},"modified":"2006-12-07T00:35:23","modified_gmt":"2006-12-07T04:35:23","slug":"perro-desgraciado-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2006\/12\/06\/perro-desgraciado-3\/","title":{"rendered":"Perro desgraciado"},"content":{"rendered":"<div>\n<div><img data-recalc-dims=\"1\" width=\"696\" decoding=\"async\" height=\"96\" alt=\"sid_nancy_cuffs1.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2006\/12\/sid_nancy_cuffs1.miniatura.jpg?fit=696%2C96\" \/><\/div>\n<\/div>\n<p>La situaci\u00f3n con Carmen se hab\u00eda vuelto un infierno. Y yo esperaba en vano que las cosas tomaran un rumbo distinto.<\/p>\n<p>Un gordinfl\u00f3n de espeso bigote me saco de mis pensamientos.<br \/>\n-La funda se\u00f1or.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo?<br \/>\n-La funda de basura, o no es basura lo que carga ah\u00ed.<br \/>\n-Ah, si, tenga. Le entregu\u00e9 la funda.<br \/>\nPero no quer\u00eda entrar tan pronto, as\u00ed que me sent\u00e9 en la vereda a fumar. Respirando el podrido aroma que dejaba en el aire el cami\u00f3n de la basura. La tarde era tibia y provocaba esa sensaci\u00f3n de intimidad que yo trataba de evitar. La intimidad sol\u00eda traer compromisos; eran u\u00f1a y mugre. Mientras m\u00e1s intimidad permit\u00edas, m\u00e1s f\u00e1cil te encajetaban los compromisos. Termin\u00e9 el cigarrillo y retom\u00e9 el camino con lentitud. Sab\u00eda que Carmen me estar\u00eda esperando recostada en el sill\u00f3n, viendo la TV. Dos a\u00f1os atr\u00e1s estaba dispuesto a enterr\u00e1rselo a cualquier hora, en cualquier lugar. Pero las cosas hab\u00edan cambiado dr\u00e1sticamente. No era su cuerpo, estaba igual o mejor que cuando la conoc\u00ed. Tetas medianas, ni grandes ni peque\u00f1as. Caderas curvil\u00edneas, piernas y culo firme y una cara pasable.\u00a0 Era el tiempo, la rutina, su personalidad, era yo, peque\u00f1os detalles que mandaban aquella relaci\u00f3n de dos a\u00f1os a la misma mierda.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n-Por qu\u00e9 demoraste tanto \u2013dijo, cuando me vio entrar.<br \/>\n-Porque me dio la gana \u2013contest\u00e9, en esos momentos no estaba dispuesto a soportar ninguna de sus provocaciones.<br \/>\n-Si quieres que me vaya por qu\u00e9 no me lo dices y ya.<br \/>\nComo si las cosas fueran tan f\u00e1ciles pens\u00e9, a donde demonios ir\u00edas y para colmo pre\u00f1ada.<br \/>\n-No \u2013ment\u00ed cobardemente- no quiero que te vayas, pero tampoco quiero tu hostigamiento, quiero aire, no quiero sentir alguien en la nuca respir\u00e1ndome todo el tiempo.<br \/>\n-Eres un cabr\u00f3n injusto \u2013dijo resentida.<br \/>\nEra una discusi\u00f3n in\u00fatil y agotadora.<br \/>\nDi un giro a la conversaci\u00f3n.<br \/>\n-\u00bfHay algo de comer?<br \/>\nNo respondi\u00f3, ten\u00eda la mirada fija en la ventana cerrada. Yo no sab\u00eda que hacer, pero no estaba desesperado, solo exhausto. Fui a la cocina, y busqu\u00e9 en el refrigerador la ensalada que le hab\u00eda encargado. No la encontr\u00e9.<br \/>\n-\u00bfNo has hecho la ensalada?<br \/>\nSegu\u00eda sin decir palabra. Era algo tonto.<br \/>\nBusqu\u00e9 pepino y tomate y me dedique hacer la ensalada, buscando en mi mente a Susana. La chica nueva que atend\u00eda el mostrador.<br \/>\nMi jefe ya hab\u00eda echo un catalogo de ella, el maldito infeliz quer\u00eda convertirla en una de sus conquistas. Susana era dulce como la miel, en el mes y medio de conocerla me hab\u00eda iluminado con su car\u00e1cter bondadoso y compasivo. Salimos una sola vez a tomar algo y conversar. Me sent\u00ed tan bien que ni los reproches de Carmen me arruinaron la velada. Ahora la estaba fijando en la memoria mientras cortaba el tomate.<br \/>\nCarmen me sorprendi\u00f3 en plena enso\u00f1aci\u00f3n.<br \/>\n-Piensas en otra no es cierto \u2013parec\u00eda bruja.<br \/>\n-No empieces, por favor.<br \/>\n-Eres un perro desagraciado.<br \/>\nNo me percat\u00e9 cuando cogi\u00f3 el vaso de la mesa, ni siquiera me mov\u00ed de donde estaba. Sent\u00ed el aire zumbar cerca de mi o\u00eddo derecho.\u00a0 Lleno de rabia me abalanc\u00e9 hacia ella. Le apret\u00e9 las mu\u00f1ecas llev\u00e1ndolas hacia su espalda. Ella trat\u00f3 de morderme.<br \/>\n-Qu\u00e9 es lo que te pasa loca de mierda.<br \/>\n-Su\u00e9ltame perro, su\u00e9ltame.<br \/>\n-Es mejor que te calmes porque esto no le hace bien al ni\u00f1o \u2013dije, pero en lo que menos pensaba era en el bienestar de un ni\u00f1o que no quer\u00eda, que sent\u00eda como una cadena enroll\u00e1ndose en mi cuello. Lo que en verdad deseba era que abortara, pero era demasiado cobarde incluso para permitirme pensarlo m\u00e1s de cinco segundos.<br \/>\n-Voy a soltarte, cuidado con lo que vas hacer.<br \/>\nElla se retorc\u00eda como una serpiente, lloraba de rabia.<br \/>\n-Quiero que te mueras desgraciado.<br \/>\nMe aguante las ganas de aventar todas sus cosas a la calle y a ella mismo con todo.<br \/>\n-Mira loca l\u00e1rgate a dormir porque voy a terminar perdiendo la paciencia.<br \/>\n-Que vas hacer, pegarme, cuantas veces lo has hecho, una mas que da, hazlo maric\u00f3n.<br \/>\nSolt\u00e9 una carcajada no por lo que hab\u00eda dicho sino por la forma en que lo dijo. L\u00f3gicamente aquello la hizo enfurecer m\u00e1s. Me salt\u00f3 a la cara con las u\u00f1as por delante y logr\u00f3 ara\u00f1arme un cachete.<br \/>\n-C\u00f3rtala \u2013grit\u00e9, levant\u00e9 la mano y le zamp\u00e9 una cachetada. Ella retrocedi\u00f3 con los ojos llenos de miedo. Aprovech\u00e9 para agarrarla del cuello y arrastrarla por el pasillo hacia el cuarto. La encerr\u00e9 y puse llave a\u00a0 la puerta. Empez\u00f3 a gritar y a tirarlo todo. La advert\u00ed de que da\u00f1ara algo. Los gritos continuaron, estaba totalmente fuera de s\u00ed.<br \/>\nDecid\u00ed salir a la calle y comprar cigarrillos. Ya hab\u00eda oscurecido, no hab\u00eda estrellas en el cielo, y hac\u00eda un poco de fr\u00edo. Todo era deprimente y absurdo. Hubiera querido escapar, perderme en otra ciudad. Camin\u00e9 algunas cuadras pensando en aquella posibilidad, pero en el fondo sab\u00eda que era un juego in\u00fatil de mi conciencia. Dej\u00e9 de hacerme el pendejo.<br \/>\nRegres\u00e9 a casa despu\u00e9s de una hora. Todo estaba calmado y en silencio. Me sent\u00eda culpable, no quer\u00eda sentirme as\u00ed, maldita sea, pero no ten\u00eda control sobre mi mismo. Entr\u00e9 a la cocina y me met\u00ed una cucharada del pepino sin ali\u00f1ar que hab\u00eda quedado sobre la mesa. Ten\u00eda un sabor agrio. Tom\u00e9 un vaso de agua y pens\u00e9 que ser\u00eda mejor ir a verla. Abr\u00ed la puerta, ella estaba sentada en el suelo, arrimada a la pared. Me mir\u00f3 con ojos tristes tratando de sonre\u00edrme. Mir\u00e9 a m\u00ed alrededor, mi ropa estaba tirada por el suelo.<br \/>\n-Lo siento \u2013dijo. Y fue acerc\u00e1ndose en cuatro hasta m\u00ed.<br \/>\n-No quiero comp\u00f3rtame como una loca. Es solo que te amo m\u00e1s que a mi vida, no quiero ni pensar que har\u00eda si me dejaras por otra.<br \/>\nEl mundo se volv\u00eda diminuto, se cerraba entorno a m\u00ed.\u00a0 Ella se agarraba a mis piernas, su pelo brillaba con la luz amarilla del foco.<br \/>\n-Ven mi amor, ya no me voy a comportar as\u00ed, si\u00e9ntate conmigo.<br \/>\nMe agach\u00e9 lentamente y me sent\u00e9. Ella se recost\u00f3 sobre mis piernas. Llorando y pidiendo compasi\u00f3n. No era una bonita escena, era una escena asquerosa: una mujer gimiendo sobre el cobarde que la odiaba, y que no era capaz de hacer algo al respecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n con Carmen se hab\u00eda vuelto un infierno. Y yo esperaba en vano que las cosas tomaran un rumbo distinto. Un gordinfl\u00f3n de espeso bigote me saco de mis pensamientos. -La funda se\u00f1or. -\u00bfC\u00f3mo? -La funda de basura, o no es basura lo que carga ah\u00ed. -Ah, si, tenga. Le entregu\u00e9 la funda. 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