{"id":37697,"date":"2013-05-14T20:14:11","date_gmt":"2013-05-15T00:44:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=37697"},"modified":"2013-05-14T20:14:11","modified_gmt":"2013-05-15T00:44:11","slug":"prospectiva-del-poder-de-la-razon-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/05\/14\/prospectiva-del-poder-de-la-razon-etica\/","title":{"rendered":"PROSPECTIVA DEL PODER DE LA RAZ\u00d3N \u00c9TICA"},"content":{"rendered":"<p><b>PROSPECTIVA DEL PODER DE LA RAZ\u00d3N \u00c9TICA <\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde hace varios a\u00f1os asistimos en Argentina al deterioro \u00a0de la educaci\u00f3n con el resultado de una creciente mediocridad general. Los st\u00e1ndares que miden la crisis reflejan \u00edndices cada vez m\u00e1s atroces, tanto que si los comparamos con los de cien a\u00f1os atr\u00e1s no podemos menos que estremecernos pensando en el mundo que aguarda a los j\u00f3venes actuales y a las pr\u00f3ximas generaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La decadencia constante del sistema educativo y del producto social consiguiente, es decir, la sociedad y la \u00a0cultura de los argentinos formados en aqu\u00e9l, revelan una irreversible tendencia al agravamiento de los resultados en el corto y mediano plazo, y por consiguiente en el largo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los procesos de expansi\u00f3n educativa y cultural que hemos conocido hasta hace medio siglo atr\u00e1s son s\u00f3lo meros recuerdos de un pasado que nunca m\u00e1s ha de volver ya que \u00a0la crisis general de la Argentina compromete seriamente la continuidad y crecimiento de la creaci\u00f3n, el desarrollo, la calidad y el acceso social a la educaci\u00f3n, y en consecuencia la transmisi\u00f3n intergeneracional de la cultura en general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por m\u00e1s que se creen nuevas universidades excepcionalmente alguna produce saberes nuevos, originales y \u00fatiles, en especial los\u00a0 cient\u00edficos. En general se dedican a reproducir pensamientos ajenos como relevamientos tem\u00e1ticos, resumiendo teor\u00edas ajenas aunque con diez a\u00f1os de atraso por lo general que habr\u00e1 de pasar de mente a mente pero jam\u00e1s se aplicar\u00e1 en ning\u00fan campo de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tanto el intervencionismo como la desidia del Estado, seg\u00fan \u00e1mbitos y campos a considerar, por un lado, y el ideologismo pol\u00edtico y sindical por el otro contribuyen a obstaculizar el \u00a0crecimiento sustentable o estrat\u00e9gico de aquellas variables, provocando constantes fen\u00f3menos de desconexi\u00f3n del sistema, de interrupci\u00f3n, de reducci\u00f3n, de atrofia, simplificaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n, superficialidad, elementalidad, instantaneidad y fugacidad de procesos inexorablemente sist\u00e9micos y estructurales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dada la acelerada profundizaci\u00f3n de la crisis educativa y cultural es posible prever sus ominosas \u00a0repercusiones en los procesos de socializaci\u00f3n, a la luz del deterioro constante de los valores humanistas producidos en la Modernidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que est\u00e1 en zona de riesgo es todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un factor simult\u00e1neamente causa y efecto de esta crisis es el impresionante deterioro del prestigio de la raz\u00f3n, cuestionado no s\u00f3lo desde la incesante controversia intelectual culturosa, es decir, \u00e9sa que es movilizada por las izquierdas ociosas que merecen ser llamadas \u201cprogres\u201d ya que no llegan a progresistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A ello se suma el\u00a0 delet\u00e9reo poder corrosivo que la proliferaci\u00f3n \u2013en magnitud y diversidad- de sus producciones, discursos y teor\u00edas ejerce cada vez m\u00e1s sobre la comprensi\u00f3n social de la realidad, por un lado, y por el otro sobre la credibilidad de la funci\u00f3n intelectual como funci\u00f3n sectorial diferenciada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, cada vez m\u00e1s se expande una inc\u00f3moda sensaci\u00f3n colectiva de desencanto con mensajes y con mensajeros, con voces y con voceros, atento a la evidencia de su ineficacia para la soluci\u00f3n de problemas reales y concretos de la sociedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed y en Am\u00e9rica latina las teor\u00edas, los discursos y los pensamientos supuestamente transformadores, sobre todo los hegem\u00f3nicos, han perdido la sacralidad y la consideraci\u00f3n social que supieron alcanzar en otros siglos. Hoy todo el mundo siente que ellos no s\u00f3lo no alcanzan a producir las transformaciones necesarias para el bienestar del conjunto de la sociedad sino que directamente son mentirosos y tramposos y trabajan en su contra, generando adem\u00e1s \u2013como si lo anterior fuera poco- un hartazgo y un rechazo social creciente, y a priori, de pensamientos y pensadores, tanto de los ya conocidos como de los por conocer.<\/p>\n<p>La recurrencia de nuestros fracasos societales de conjunto en lo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social, junto con el alejamiento y relativismo de la \u00e9tica y la moral social, as\u00ed como del \u00a0esp\u00edritu democr\u00e1tico y de un aut\u00e9ntico anhelo de progreso -a contrapelo de los \u00e9xitos habituales de personeros, grupos y corporaciones gobernantes vinculados al control de los resortes del poder- ha llevado en las \u00faltimas d\u00e9cadas a un creciente escepticismo respecto del valor del orden y del saber, y en especial del saber cient\u00edfico, para la vida social sustentable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ello ha producido reactivamente un\u00a0 resurgimiento del pensamiento m\u00e1gico y de nuevas metaf\u00edsicas de discutible veracidad a la que se aferran los nuevos desencantados de la raz\u00f3n en busca de alternativas \u00e9ticas y est\u00e9ticas. Incluso al punto de que l\u00f3gicas absolutamente incompatibles y tradicionalmente enfrentadas aparecen cada vez m\u00e1s conciliadas y aval\u00e1ndose mutuamente en \u00e1mbitos y niveles acad\u00e9micos supuestamente prestigiosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es aventurado suponer -de continuar esta tendencia- \u00a0que ambos tipos de pensamiento, el racional y el m\u00e1gico, colocados en un pie de igualdad, terminar\u00e1n por agotar la credibilidad y la paciencia humana produciendo un estado colectivo de incredulidad general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si detr\u00e1s de toda creencia subyacen las voluntades que han contribuido a su credibilidad, tanto las que se han convencido de \u00e9sta, como las que lo han hecho a partir de actos de fe o mediante opciones sin mayores fundamentos podemos prever que como sociedad en riesgo creciente marchamos hacia el fin colectivo del deseo y la voluntad de creer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por este camino, desgraciadamente, lo que triunfar\u00e1 finalmente ser\u00e1 <i>lo otro<\/i>, no la raz\u00f3n ni la metaf\u00edsica, ni la magia ni la religi\u00f3n, sino el rechazo de todo conocimiento, de todo sistema de ideas organizadoras del mundo. En suma, \u00a0el fin del creer en algo, en cualquier cosa, la desaparici\u00f3n por igual de la raz\u00f3n y de la fe, y peor a\u00fan, de la voluntad.<\/p>\n<p>As\u00ed parecen demostrarlo muchos comportamientos humanos tanto entre nosotros como a escala mundial, cada vez m\u00e1s incomprensibles a la luz de los discursos y pr\u00e1cticas reales actuales supuestamente basados en lo que es tenido como racionalidad pol\u00edtica, filos\u00f3fica y \u00e9tica.<\/p>\n<p>Desfasajes, desv\u00edos, distorsiones, atajos y justificaciones, tanto te\u00f3ricas como de hecho, horadan y corroen continuadamente y sin tapujos los tradicionales sistemas y concepciones que por siglos constituyeron elevadas formas de la conciencia pol\u00edtica y social del humanismo. Tanto y tan gravemente que han perdido poder explicativo de nuestros derrapes y derivas conscientes e inconscientes.<\/p>\n<p>Mejor dicho, explicar es lo \u00fanico que pueden seguir haciendo hasta cierto punto, ya que lo que deber\u00edan hacer prioritariamente y no pueden es proponer un nuevo sentido a la vida, a la aventura humana, ofrecer nuevos incentivos y generar motivaciones para querer vivir mejor recuperando plenitud vital\u2026 pero su alejamiento de la vida se los impide.<\/p>\n<p>Por lo mismo, se nota la ausencia de un nuevo tipo de enfoque, de un punto de observaci\u00f3n\u00a0 distinto con un nuevo objeto de examen, que deje atr\u00e1s tanta hojarasca inservible que con apariencia cr\u00edtica termina siempre legitimando la injusticia existente y por consiguiente al sistema en su conjunto tal cual se presenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se echa de menos la existencia de un nuevo espacio para explorar e investigar m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica que conocemos; quiz\u00e1 una suerte de metapol\u00edtica que no sea, sin embargo, la metaf\u00edsica de la pol\u00edtica. Probablemente desde ah\u00ed haya m\u00e1s posibilidades de descubrir <i>algo<\/i> nuevo aunque por el momento no sepamos qu\u00e9 es (yo no lo s\u00e9, aunque s\u00ed existen algunos que saben qu\u00e9 buscar), que sea capaz de facilitar la producci\u00f3n de nuevos comportamientos pol\u00edticos limpios.<b><\/b><\/p>\n<p>Pese a que algunos consideran que la pol\u00edtica en Argentina nunca existi\u00f3, y a que para otros si bien existi\u00f3 en realidad naci\u00f3 sin vida, como mera fantasmagor\u00eda -difiriendo \u00e9stos \u00faltimos tan s\u00f3lo en las fechas a considerar- lo cierto es que aqu\u00ed <i>ha muerto la pol\u00edtica<\/i> pues lo que hoy existe como tal no es digno de ser llamado as\u00ed, incluidos los pol\u00edticos en general, culpables principales de su desnaturalizaci\u00f3n junto con otros integrantes y corporaciones del establishment, am\u00e9n de la ciudadan\u00eda en general, especialmente en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, desde el retorno de la vida institucional hasta hoy.<\/p>\n<p>Ellos la convirtieron en <i>criptopol\u00edtica<\/i> (\u201cpol\u00edtica\u201d de la oscuridad, el silencio y el olvido), \u201cpol\u00edtica\u201d degenerada que ha abandonado los supuestos basales del quehacer pol\u00edtico, aquellos del servicio y el bien com\u00fan, que han sustituido descaradamente por la manipulaci\u00f3n de la fuerza y la riqueza en beneficio de cam\u00e1ndulas de asaltantes del gobierno y del Estado, falsamente legitimadas institucionalmente, en el colmo de la abominaci\u00f3n \u00e9tica.<\/p>\n<p>Por ellos, por las cooperativas y asociaciones de corruptos y corruptores la pol\u00edtica se degrad\u00f3 hasta niveles incre\u00edbles y se desnaturaliz\u00f3 para no servir ya ni siquiera para la administraci\u00f3n de la escasez estructural de recursos econ\u00f3micos genuinos a cargo de los gobiernos, ni para la contenci\u00f3n de conflictos sociales cada vez m\u00e1s grandes. Es decir, la concepci\u00f3n grande de la pol\u00edtica es <i>creaci\u00f3n y bien com\u00fan<\/i>, mientras que la concepci\u00f3n m\u00ednima atiende s\u00f3lo a la contenci\u00f3n, pero ni siquiera \u00e9sta \u00faltima es posible hoy entre nosotros.<\/p>\n<p>Actualmente la pol\u00edtica, tal cual es concebida y sostenida por los empoderados depredadores del sistema, es lisa y llanamente una actividad terrorista y antisocial para robar y humillar a la naci\u00f3n y a la sociedad.<\/p>\n<p>Este ominoso presente es ya una pesada espada de Damocles sobre la sociedad. La pregunta del mill\u00f3n es hasta cu\u00e1ndo la tensi\u00f3n entre lo instituido y lo instituyente podr\u00e1 ser controlada, reprimida y sofocada por la fuerza del sistema, o bien cu\u00e1ndo, en qu\u00e9 momento, \u00e9sta\u00a0 ser\u00e1\u00a0 superada por una fuerza de origen y sentido opuesto.<\/p>\n<p>S\u00f3lo una metapol\u00edtica, o una pol\u00edtica no formalizada pero abierta y transparente, puede ayudar a cualquier sociedad a revertir esa involuci\u00f3n compleja que a todas luces conduce a la antipol\u00edtica, tanto si se la enfoca desde el poder y de cara a la sociedad como si se lo hace a la inversa.<\/p>\n<p>Si la pol\u00edtica se basa cada vez m\u00e1s, de hecho, en la concepci\u00f3n del poder vertical descendente desde una reducida cumbre y como capacidad personal de dominio y autoridad sobre la sociedad, la metapol\u00edtica debe buscar aquello que sabemos te\u00f3ricamente pero que es un in\u00e9dito posible: una forma horizontal desde unas bases amplias con sentido ascendente como expresi\u00f3n de resistencia social ante la degradaci\u00f3n pol\u00edtica actual, siendo su tarea principal desmontar cr\u00edticamente el descomunal edificio pol\u00edtico cultural del sistema, pero esto implica llevarlo hasta las \u00faltimas consecuencias, no en el sentido de hacer una revoluci\u00f3n para crear un nuevo y consiguiente poder conservador, sino en el de discutir y eventualmente tomar partido por nuevas certezas, echando abajo tantos mitos y presupuestos que no sirven a la sociedad ni a sus miembros sino a quienes gobiernan y tienen el poder.<\/p>\n<p>No pienso s\u00f3lo en los mitos negativos, los cl\u00e1sicos, que pueden ser negativos para la sociedad y \u00fatiles para los poderosos, sino en todos los mitos, incluidos los que pueden llamarse mitos in\u00fatiles, y sobre todo en los m\u00e1s nuevos. Como se apreciar\u00e1, no los nombro deliberadamente pues prefiero que el lector piense que existen mitos cl\u00e1sicos, nuevos y nov\u00edsimos, otros que son negativos\/positivos seg\u00fan para qui\u00e9n, y mitos in\u00fatiles (in\u00fatiles pero que traen cola\u2026).<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda que alguien los pensara, los buscara, los hallara y los enunciara, y muchos los debatieran. Por mi parte, hace a\u00f1os que vengo hablando de ellos, ahora deseo que activen neuronas los dem\u00e1s, a ver si la lectura de art\u00edculos de cr\u00edtica sirve y dura m\u00e1s all\u00e1 del tiempo que insume su lectura. Razonar es cosa de todos, no exclusivamente de intelectuales ni de ciertos sectores especiales.<\/p>\n<p>S\u00f3lo despu\u00e9s de esas tareas ser\u00e1 posible y deseable para el conjunto de la sociedad aspirar a lograr nuevas formas saludables de delegaci\u00f3n y representaci\u00f3n pol\u00edtica en un nuevo marco de recuperaci\u00f3n del valor\u00a0 social de los derechos y obligaciones, de las responsabilidades y de la custodia rigurosa de aquello que se haya recuperado o refundado.<\/p>\n<p>Para finalizar, quiero decir al lector, por si no lo ha descubierto a\u00fan, que lo m\u00e1s grave que nos aguarda es la resignaci\u00f3n, la indiferencia, la muerte de la esperanza, individual y socialmente.<\/p>\n<p>En consecuencia, lo que me mueve en particular es contribuir a que el soplo de vida no se apague. Como podr\u00e1n apreciar, creo que la esperanza aut\u00e9ntica puede reaparecer\u2026 siempre que se trabaje en ella, nunca m\u00e1gicamente ni por revelaci\u00f3n de ninguna clase, ni por consumir un art\u00edculo period\u00edstico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>http:\/\/www.elansiaperpetua.com.ar\/?p=2518<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PROSPECTIVA DEL PODER DE LA RAZ\u00d3N \u00c9TICA \u00a0 POR CARLOS SCHULMAISTER &nbsp; Desde hace varios a\u00f1os asistimos en Argentina al deterioro \u00a0de la educaci\u00f3n con el resultado de una creciente mediocridad general. 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