{"id":37693,"date":"2013-05-14T12:57:03","date_gmt":"2013-05-14T17:27:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=37693"},"modified":"2013-05-15T19:19:16","modified_gmt":"2013-05-15T23:49:16","slug":"breve-historia-critica-del-marxismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/05\/14\/breve-historia-critica-del-marxismo\/","title":{"rendered":"Breve Historia Cr\u00edtica del Marxismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"37694\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/05\/14\/breve-historia-critica-del-marxismo\/karl-marx\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?fit=444%2C444&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"444,444\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Karl Marx\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?fit=444%2C444&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx-300x300.jpg?resize=300%2C300\" alt=\"Karl Marx\" width=\"300\" height=\"300\" class=\"alignleft size-medium wp-image-37694\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=320%2C320&amp;ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=75%2C75&amp;ssl=1 75w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=210%2C210&amp;ssl=1 210w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?resize=145%2C145&amp;ssl=1 145w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Karl-Marx.jpg?w=444&amp;ssl=1 444w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La idea de esto es ofrecer una exposici\u00f3n b\u00e1sica de las teor\u00edas, postulados, argumentos e ideas que explican el nacimiento del marxismo, como apoyo te\u00f3rico y referencial para su comprensi\u00f3n. A continuaci\u00f3n se enunciar\u00e1n y desarrollar\u00e1n muy brevemente los elementos considerados fundamentales para el estudio del pensamiento marxista.<\/p>\n<p><strong>1.El problema de Dios:<\/strong><\/p>\n<p>El problema de la existencia de Dios, y principalmente, la posici\u00f3n que asume el hombre del siglo XVIII frente a la religi\u00f3n y la Iglesia, constituye un elemento esencial para comprender el origen del pensamiento marxista. Esta posici\u00f3n puede explicarse en parte a trav\u00e9s de hechos y procesos que en un per\u00edodo de tres siglos (aproximadamente) han causado un profundo impacto en la realidad del hombre occidental, pero especialmente en Europa. La separaci\u00f3n entre el estado y la Iglesia, la aparici\u00f3n del racionalismo, el avance progresivo de las ciencias y la consolidaci\u00f3n de una nueva clase dominante (la burgues\u00eda), son algunos de los sucesos que transformaron para siempre el curso de la historia de occidente, si no del mundo civilizado en su totalidad.<\/p>\n<p>Estos entre otros factores, contribuyeron a la secularizaci\u00f3n de la sociedad, al cuestionamiento de las instituciones religiosas y a un cambio definitivo en la relaci\u00f3n entre el hombre y Dios. Cada vez m\u00e1s la figura de Dios es desplazada y reducida a la esfera moral, a modo de ente regulador, y cada vez participa menos como fundamento de la existencia y sentido de la vida humana.<\/p>\n<p>Es necesario entonces tener en cuenta que el mundo en el que Marx emerge como pensador, es un mundo desencantado de Dios, que busca respuestas en diversos lugares ajenos a la esfera religiosa.<\/p>\n<p><strong>2.Hegel: Cap\u00edtulo Final del Idealismo Alem\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Georg Hegel (1770-1831) fue el \u00faltimo exponente de una corriente de pensamiento filos\u00f3fico conocida como Idealismo. El Idealismo surge en Alemania entre los siglos XVIII y XIX. El sistema de Hegel representa el \u00faltimo cap\u00edtulo del Idealismo como teor\u00eda filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>Tradicionalmente se ha dicho que Marx es Hegel puesto de cabeza, y en alg\u00fan momento el mismo Marx lleg\u00f3 a afirmar que, efectivamente, el representaba una inversi\u00f3n del sistema hegeliano. Lo importante en este peque\u00f1o espacio es establecer la gran influencia que ejerci\u00f3 Hegel sobre Marx, y reconocer que es imposible entender al \u00faltimo sin examinar el pensamiento del primero.<\/p>\n<p>Sin embargo, la relaci\u00f3n entre Hegel y Marx es compleja, llena de matices, cr\u00edticas y transformaciones, por lo que debido al espacio y a los objetivos que desde un inicio se han planteado, queda fuera de nuestro alcance exponer dicha relaci\u00f3n en su totalidad. En este resumen se expondr\u00e1n superficialmente las ideas b\u00e1sicas sin las cuales no es posible comprender el pensamiento marxista.<\/p>\n<p><strong>a.La Historia y su sentido metaf\u00edsico<\/strong><\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda de nosotros, ajenos a la concepci\u00f3n hegeliana, la historia es el registro de acontecimientos y sucesos que han ocurrido a trav\u00e9s de un per\u00edodo determinado de tiempo. Y que de alg\u00fan modo, en su entramado de relaciones y en su continuidad cronol\u00f3gica, explican la evoluci\u00f3n de un objeto de estudio: el hombre, la naturaleza o el universo. A trav\u00e9s de la historia interpretamos la cultura, es un intento por comprender el pasado, y por ende, nuestra realidad.<\/p>\n<p>Para Hegel la historia es mucho m\u00e1s que esto. La Historia es nada menos que el escenario de realizaci\u00f3n de la Idea (Esp\u00edritu Absoluto). La Idea, que es el Esp\u00edritu concebido como Raz\u00f3n, es el fundamento de la vida, es creadora del Universo y de la realidad entera. Esta Idea es constante cambio, transformaci\u00f3n, evoluci\u00f3n y dinamismo. En la Historia tienen lugar los procesos de depuraci\u00f3n y perfeccionamiento; la Historia es la historia de la realizaci\u00f3n de la Idea. Todo suceso y momento, toda etapa natural o humana se explica por y a trav\u00e9s de ella. Todo lo que conocemos y la realidad entera representa en un momento determinado una etapa de evoluci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la Idea. Es decir, la historia no es ya un registro de acontecimientos: posee un fin y un sentido, que es la realizaci\u00f3n de la Idea. Esta concepci\u00f3n le otorga a la historia un sentido metaf\u00edsico, que ahora explica los acontecimientos que se han sucedido dentro de ella refiri\u00e9ndolos a un principio trascendente que subyace como origen desde el que ha emanado la realidad.<\/p>\n<p>Aunque para Marx la realizaci\u00f3n de la Idea no es el sentido de la historia, mantendr\u00e1 que la historia tiene un sentido y que todas las fuerzas de lo humano deben concentrarse en realizarlo. La Historia es la lucha de clases, y su Fin, la humanidad sin clases.<\/p>\n<p>Ahora, es muy importante entender algo. Vivimos en una \u00e9poca profundamente c\u00ednica en donde nadie cree realmente en nada, al menos no en los t\u00e9rminos en los que un hombre del siglo XV, e incluso uno del siglo XIX, pod\u00eda creer. Marx estaba convencido de que sus predicciones contaban con sustento cient\u00edfico, que su trabajo te\u00f3rico hab\u00eda delineado de alg\u00fan modo las leyes de la historia para alcanzar su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>b.La Dial\u00e9ctica<\/strong><\/p>\n<p>Para Hegel, la Idea se realizaba a trav\u00e9s de una din\u00e1mica de confrontaci\u00f3n evolutiva que funcionaba por etapas. Por medio de esta din\u00e1mica, que el denomin\u00f3 Dial\u00e9ctica, la Idea se perfeccionaba progresivamente dentro de la Historia, construy\u00e9ndola al mismo tiempo. El proceso dial\u00e9ctico se articula en tres etapas: Tesis, Ant\u00edtesis y S\u00edntesis. La tesis representa un primer acontecimiento o etapa de la Idea, a esta se le opone un nuevo suceso que constituye la Ant\u00edtesis, y de la confrontaci\u00f3n entre ambos surge la S\u00edntesis que incluye y supera ambas etapas anteriores. Por ejemplo: La cultura m\u00edtico-religiosa, previa al nacimiento de la filosof\u00eda en la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, representa la Tesis, luego aparece la filosof\u00eda y con ella una cultura racional que se opone a la m\u00edtico-religiosa como Ant\u00edtesis, y de esa oposici\u00f3n surge en la Edad Media la cultura cristiana que re\u00fane lo m\u00edtico y lo racional como S\u00edntesis, reflexionando sobre Dios y su relaci\u00f3n con el hombre desde un fundamento filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Para Hegel, la realidad es dial\u00e9ctica, se encuentra en un continuo proceso de confrontaci\u00f3n, y esto a su vez, resulta en la depuraci\u00f3n y perfeccionamiento de la Idea.<\/p>\n<p>Marx har\u00e1 uso de la dial\u00e9ctica a su manera, pero al igual que en el sistema hegeliano, ocupar\u00e1 un lugar fundamental para explicar el proceso de evoluci\u00f3n hacia la realizaci\u00f3n del sentido de la Historia.<\/p>\n<p><strong>3.Feuerbach: El ate\u00edsmo antropol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>Filos\u00f3ficamente, Feuerbach se encuentra como mediador entre Hegel y Marx, ya que es \u00e9l quien realiza la inversi\u00f3n atea del sistema hegeliano, que a su vez constituye la columna central del pensamiento marxista. El ate\u00edsmo que Marx hereda de Feuerbach representa la semilla filos\u00f3fica a partir de la cual germinar\u00e1 todo su sistema de pensamiento.<\/p>\n<p>Hegel atribu\u00eda a la Idea categor\u00edas y valores como: infinitud, eternidad, justicia y amor. Feuerbach afirma que esto no es m\u00e1s que una proyecci\u00f3n de caracter\u00edsticas de la especie humana. Acusa a Hegel de arrastrar consigo rastros de teolog\u00eda y de que la Idea, en \u00faltima instancia, se parece demasiado a Dios. Le recrimina adem\u00e1s, que opera \u00fanicamente dentro de una esfera conceptual, que es excesivamente l\u00f3gica y racional.<\/p>\n<p>Feuerbach se ocupa entonces de secularizar la Idea, de despojarla de su trascendencia metaf\u00edsica y de afirmar definitivamente que la Idea no es otra cosa que el hombre. Feuerbach explica as\u00ed la evoluci\u00f3n de su propio pensamiento: \u201cMi primer pensamiento fue Dios; el segundo la raz\u00f3n; el tercero y \u00faltimo el hombre\u201d.<\/p>\n<p>Lo que plantea Feuerbach es que no es el pensamiento (la Idea) lo que fundamenta el ser del hombre, sino que es el ser del hombre lo que fundamenta su pensamiento. Y al mismo tiempo, que Dios no es \u201csino la esencia divinizada del hombre\u201d. Y que: \u201cLa religi\u00f3n radica \u00fanicamente en la necesidad. Lo que m\u00e1s \u00edntimamente necesitas, eso y no otra cosa es tu Dios\u201d. \u201cLo que yo no soy, pero deseo y me afano por ser, eso es mi Dios\u201d. El hombre debe pues, dejar de proyectar en un concepto absoluto, ilusorio e inexistente todas sus aspiraciones y deseos. Debe entregarse, por el contrario, a reafirmar su condici\u00f3n humana y a realizarse como sentido de su propia existencia. El hombre debe realizarse a s\u00ed mismo, ya que s\u00f3lo \u00e9l es el centro de su propio universo.<\/p>\n<p>Marx tomar\u00e1 como punto de partida el ate\u00edsmo antropol\u00f3gico de Feuerbach pero lo radicalizar\u00e1 y lo llevar\u00e1 hasta sus \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n<p><strong>Marx: El Hombre como divinidad suprema<\/strong><\/p>\n<p>Marx, en su cr\u00edtica a la religi\u00f3n y a Dios, parte del ate\u00edsmo antropol\u00f3gico y afirma: \u201cEl fundamento de la cr\u00edtica irreligiosa es el siguiente: es el hombre quien hace la religi\u00f3n y no la religi\u00f3n quien hace al hombre. En otras palabras, la religi\u00f3n es la conciencia de s\u00ed mismo y el sentimiento de s\u00ed mismo del hombre que aun no se ha encontrado a s\u00ed mismo o que ya ha vuelto a perderse\u201d. La religi\u00f3n es una alienaci\u00f3n del ser del hombre. La promesa de un m\u00e1s all\u00e1 se presenta como esperanza y justificaci\u00f3n frente a la injusticia del mundo, y por esta promesa, el hombre acepta su condici\u00f3n y dirige todas sus fuerzas hacia un m\u00e1s all\u00e1 inexistente. La religi\u00f3n aleja al hombre del mundo real, concreto e hist\u00f3rico en el que vive para sumergirlo en una ilusi\u00f3n elaborada por \u00e9l mismo. Y contin\u00faa Marx: \u201cLa cr\u00edtica de la religi\u00f3n desenga\u00f1a al hombre para que piense, act\u00fae y modele su realidad como un hombre desenga\u00f1ado y que ha entrado en raz\u00f3n para que gire en torno de s\u00ed mismo y, por tanto, en torno de su sol real. La religi\u00f3n es \u00fanicamente el sol ilusorio que gira alrededor del hombre, mientras \u00e9ste no gira alrededor de s\u00ed mismo\u201d. Esto explica la c\u00e9lebre frase \u201cla religi\u00f3n es el opio de las masas\u201d, ya que para Marx la religi\u00f3n es una especie de narc\u00f3tico que adormece al hombre, lo sumerge una ilusi\u00f3n y le oculta la realidad.<\/p>\n<p>La tarea que se plantea, como explica Eusebi Colomer en su estudio sobre Marx, es la siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa abolici\u00f3n de la religi\u00f3n es, pues, condici\u00f3n previa, pero necesaria, de la liberaci\u00f3n humana. Y esta abolici\u00f3n ha de ser total, sin conciliaciones ni medias tintas, ya que la actitud religiosa es tambi\u00e9n total y abarca la totalidad del hombre y de su destino. No basta pues con erradicar la religi\u00f3n de la vida p\u00fablica, como pretende el laicismo, hay que dar un paso m\u00e1s y erradicarla de su \u00faltimo reducto: la conciencia. S\u00f3lo as\u00ed el hombre estar\u00e1 maduro para su liberaci\u00f3n definitiva\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Marx, hay que derrumbar completamente las condiciones que hacen del hombre un ser esclavizado y humillado para dar paso a la doctrina seg\u00fan la cual el hombre es para el hombre el ser supremo.<\/p>\n<p>Propiedad Privada: Alienaci\u00f3n originaria<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis, Marx encuentra que aunque la alienaci\u00f3n religiosa es la que mantiene al hombre encadenado en su situaci\u00f3n de miseria, no es \u00e9sta la que la ha creado. Previa a la alienaci\u00f3n religiosa, existe una alienaci\u00f3n originaria.<\/p>\n<p>Al derrumbar el mundo religioso con todas sus implicaciones, Marx cuenta ahora \u00fanicamente con el mundo material, y tras el derrumbamiento se propone explicar la realidad humana a trav\u00e9s de las condiciones materiales de su existencia. El materialismo, consecuencia de su ate\u00edsmo, es el punto de partida para dar cuenta de la realidad.<\/p>\n<p>Marx observa que el hombre obtiene de la naturaleza su sustento, que es ella quien provee los recursos a trav\u00e9s de los cuales satisface sus necesidades. Tomando de la naturaleza, el ser humano es capaz de producir su propio sustento y lo hace por medio del trabajo. El trabajo es, por lo tanto, el mediador entre el hombre y la naturaleza. Ah\u00ed radica su vital importancia, ya que por el trabajo el hombre produce lo que necesita para perpetuar su existencia. Esta relaci\u00f3n inicial entre hombre y naturaleza es de equilibrio y armon\u00eda, ya que cada uno es libre de tomar recursos de acuerdo a sus necesidades.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de la propiedad privada produce un quiebre que anula estas condiciones de igualdad, ya que divide a los hombres en propietarios y no propietarios. Los propietarios comienzan adue\u00f1\u00e1ndose de los medios de subsistencia y terminan poseyendo a otros hombres: los no propietarios. Esta condici\u00f3n de desigualdad e injusticia, generada por la aparici\u00f3n de la propiedad privada, representa para Marx la alienaci\u00f3n originaria. De ah\u00ed que sea necesario desterrar de la conciencia el pensamiento religioso, pues s\u00f3lo as\u00ed el hombre ser\u00e1 capaz de reconocer una realidad esclavizante para romper posteriormente las cadenas de dicha esclavitud.<\/p>\n<p><strong>Materialismo Dial\u00e9ctico: La lucha de clases<\/strong><\/p>\n<p>Partiendo de la alienaci\u00f3n originaria, que significa la ruptura del equilibrio en los medios de producci\u00f3n, Marx se aboca a explicar la realidad humana a partir del conflicto generado por este quiebre. Dado que la realidad es dial\u00e9ctica, el conflicto inicial necesariamente genera una respuesta, una ant\u00edtesis, y de este enfrentamiento surge una s\u00edntesis que a su vez se convertir\u00e1 en una nueva tesis. La diferencia con Hegel es que Marx no aplica la dial\u00e9ctica a toda la historia, sino al an\u00e1lisis econ\u00f3mico y a las condiciones sociales de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada modelo de producci\u00f3n produce una nueva clase social, y de esta clase social se derivan todos los elementos constituyentes de la realidad humana: cultura, religi\u00f3n, pol\u00edtica, filosof\u00eda, arte, etc. Es decir, para Marx no son m\u00e1s que consecuencia de la lucha entre clases, producida por las condiciones sociales de producci\u00f3n, que a su vez se remiten a la alienaci\u00f3n originaria: la aparici\u00f3n de la propiedad privada. La realidad entera es derivada de las condiciones econ\u00f3micas y se explica a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de los medios de producci\u00f3n de per\u00edodos determinados. La \u00f3pera, el arte griego, la f\u00edsica de Galileo, la Mona Lisa y la Ilustraci\u00f3n, son en s\u00ed etapas diferentes de la historia de la alienaci\u00f3n humana. Y como tal han contribuido a perpetuar la lucha de clases.<\/p>\n<p>Esto es precisamente lo que Marx quiere evitar. Si la historia es la lucha de clases entonces debe imponerse una sociedad sin clases, para que la historia pueda realizarse finalmente y concluir. El Fin de la Historia es la sociedad sin clases; la sociedad sin clases pasa por la desaparici\u00f3n definitiva de la propiedad privada. S\u00f3lo as\u00ed el hombre volver\u00e1 a ser realmente libre y apto para conquistar su esencia: s\u00f3lo un hombre libre de alienaciones es un verdadero hombre.<\/p>\n<p><strong>La Praxis: Hacer el mundo<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa cuesti\u00f3n no es interpretar al mundo, sino cambiarlo\u201d. Para el hombre alienado existe un \u00fanico camino: el de la acci\u00f3n. El pensamiento te\u00f3rico no ha hecho m\u00e1s que elaborar sistemas que han profundizado la condici\u00f3n de desigualdad o que se alejan por completo de la realidad y la distorsionan. La tarea es actuar: para transformar los medios de producci\u00f3n, para aniquilar las alienaciones del esp\u00edritu, para abolir la propiedad privada y realizar el sentido de la historia: El advenimiento del hombre libre, el hombre de la sociedad sin clases.<\/p>\n<p>No se trata pues de un proyecto pol\u00edtico, es un proyecto total en el que el ser humano se juega su integridad, su identidad y el sentido de su vida. Es una empresa que se propone transformar para siempre todos los \u00f3rdenes del g\u00e9nero humano. Es una transformaci\u00f3n radical de la esencia del hombre. El fin de la historia es conseguir este objetivo y todos los esfuerzos de la especie deben concentrarse en ello; cualquier otra cosa es desperdicio y alienaci\u00f3n, es traici\u00f3n a s\u00ed mismo y a toda la humanidad. Ning\u00fan hombre, voluntariamente, deber\u00eda contribuir a prolongar el sufrimiento y la miseria en la que se halla sumida la especie. Todo se reduce a una sola cosa: La praxis.<\/p>\n<p><strong>Cr\u00edticas fundamentales:<\/strong><\/p>\n<p>La intenci\u00f3n es exponer muy breve y superficialmente algunas de las cr\u00edticas m\u00e1s importantes realizadas al pensamiento marxista a modo de reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis. Para profundizar en ellas es necesario consultar la bibliograf\u00eda citada y otras fuentes.<\/p>\n<p>a.El hombre no es autosuficiente, no se basta ni se explica a s\u00ed mismo. \u00c9ste recibe su existencia, no se la ha otorgado \u00e9l mismo. Llega a un mundo que tampoco ha creado y se ve obligado a subsistir por sus propios medios. Es esta condici\u00f3n de extra\u00f1amiento, de desamparo, de asombro y angustia lo que genera preguntas sobre la existencia de Dios y el sentido de la vida, no sus condiciones socioecon\u00f3micas ni sus medios de producci\u00f3n. La pregunta por Dios y por el sentido de la vida son un fen\u00f3meno antropol\u00f3gico, no econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>b.La condici\u00f3n de necesidad y de deseo con respecto a alguna cosa no implica absolutamente nada respecto de su existencia o inexistencia. Que el ser humano necesite un Dios y pregunte por \u00e9l, no dice nada en cuanto a la posibilidad de su existencia, no es un argumento filos\u00f3fico v\u00e1lido para sostener el ate\u00edsmo en los t\u00e9rminos que lo expresa Feurbach.<\/p>\n<p>c.Marx afirma que su pensamiento es cient\u00edfico, pero asume sin m\u00e1s las nociones hegelianas del sentido hist\u00f3rico y la dial\u00e9ctica. En ning\u00fan momento ofrece pruebas emp\u00edricas que demuestren que en realidad la historia posee un sentido y mucho menos que este sentido sea la instauraci\u00f3n de una sociedad sin clases. Tampoco demuestra que la dial\u00e9ctica se constituya de hecho como la din\u00e1mica a trav\u00e9s de la cual se ha desarrollado la lucha de clases. Son simplemente presupuestos te\u00f3ricos no comprobados.<\/p>\n<p>d.Reduce la realidad humana a condiciones estrictamente materiales, lo cualitativo es exclu\u00eddo del an\u00e1lisis social. No toma en cuenta la moralidad en el ser humano, el problema de mortalidad o caracter\u00edsticas antropol\u00f3gicas fundamentales como los diferentes patrones de conducta o las jerarqu\u00edas sociales. La persona se diluyen la comunidad sin identidad. El hombre que presenta Marx es una construcci\u00f3n de su propia elaboraci\u00f3n te\u00f3rica. Las clases sociales, con todas las injusticias que puedan engendrar, son un reflejo de categor\u00edas jer\u00e1rquicas mucho m\u00e1s profundas. Numerosos estudios antropol\u00f3gicos y \u00e9tnicos de distintas culturas y \u00e9pocas han demostrado que el ego\u00edsmo, la violencia y el deseo de propiedad no son derivados de las relaciones econ\u00f3micas, sino que constituyen elementos presentes en la estructura de la naturaleza humana.<\/p>\n<p>e.La perspectiva de Marx se pierde en la abstracci\u00f3n. A nivel individual ning\u00fan hombre es completamente igual a otro, la igualdad es un concepto, no un rasgo biol\u00f3gico. Es la justicia, como valor reconocido por una sociedad, la que debe encargarse de resolver equitativamente las diferencias entre los hombres.<\/p>\n<p>f. Sus predicciones sobre el capitalismo y la dictadura del proletariado no se cumplieron. El sistema capitalista no ha colapsado, ni parece estar cerca de hacerlo, y el socialismo nunca se dio espont\u00e1neamente en sociedades industrializadas. La revoluci\u00f3n rusa, por ejemplo, se impuso a trav\u00e9s de la violencia en una sociedad agr\u00edcola que, de acuerdo a los ciclos descritos por el propio Marx, no estaba preparada para realizar su transici\u00f3n hacia el comunismo.<\/p>\n<p>g. El comunismo, como se dio en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, China y otros pa\u00edses, no elimin\u00f3 las clases sociales ni sus conflictos. Gener\u00f3 una monstruosa burocracia estatal, autoritaria y represiva, que no pudo sostenerse a pesar de haber controlado todos los medios de producci\u00f3n y abolido la propiedad privada. La corrupci\u00f3n, la violencia y las din\u00e1micas del poder no solo se mantuvieron, sino que fueron magnificadas por un sistema que engendr\u00f3 una nueva condici\u00f3n de desigualdad fundamental: la un Estado que lo controla todo frente a individuos que desaparecen en lo colectivo sin derechos y sin ser reconocidos.<\/p>\n<p>La propaganda revolucionaria de Mao, Stalin y Kim Jong Il, por nombrar solo algunos, ha erigido al pueblo y a la patria como s\u00edmbolos m\u00e1ximos de una revoluci\u00f3n de la cual sus l\u00edderes son humildes servidores. Sin embargo, sus reg\u00edmenes son responsables de millones de muertes producto de la hambruna, la explotaci\u00f3n, el asesinato y la persecuci\u00f3n a diversas minor\u00edas entre las que se incluyen homosexuales, jud\u00edos y simples disidentes. Su legado es la mayor evidencia de que el sometimiento del hombre por el hombre no tiene su origen en sistemas econ\u00f3micos ni ideolog\u00edas pol\u00edticas, sino en algo mucho m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Sin embargo el dogma se empe\u00f1a en se\u00f1alar a los culpables habituales con su radicalismo caracter\u00edstico, con el mismo discurso de \u00e9pocas pasadas que fueron el escenario de sus propios fracasos. Para algunos, el asunto no es la verdad o la justicia: si el mundo no es lo que ellos quieren, prefieren verlo arder.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>\u2022COLOMER, Eusebi. El Pensamiento Alem\u00e1n de Kant a Heidegger. Tomo III. Editorial Herder.<\/p>\n<p>\u2022HIRSCHBERGER, Johannes. Historia de la Filosof\u00eda. Tomo II. Editorial Herder.<\/p>\n<p>\u2022GAMBRA, Rafael. Historia Sencilla de la Filosof\u00eda. Editorial Rialp.<\/p>\n<p>\u2022CAMUS, Albert. El Hombre Rebelde. Alianza Editorial.<\/p>\n<p>\u2022HOBSBAWM, Eric. Historia del Siglo XX.<\/p>\n<p>\u2022SAFRANSKI, Rudiger. El Mal o el drama de la libertad.<\/p>\n<p>\u2022JUDT, Tony. Pensando el Siglo XX.<\/p>\n<p>\u2022WHITE, Matthew. The Great Big Book of Horrible Things.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea de esto es ofrecer una exposici\u00f3n b\u00e1sica de las teor\u00edas, postulados, argumentos e ideas que explican el nacimiento del marxismo, como apoyo te\u00f3rico y referencial para su comprensi\u00f3n. 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