{"id":36906,"date":"2013-04-14T15:05:46","date_gmt":"2013-04-14T19:35:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=36906"},"modified":"2014-06-07T11:51:14","modified_gmt":"2014-06-07T16:21:14","slug":"reflexiones-desde-la-republica-de-los-estomagos-sensibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/04\/14\/reflexiones-desde-la-republica-de-los-estomagos-sensibles\/","title":{"rendered":"Reflexiones desde la rep\u00fablica de los est\u00f3magos sensibles"},"content":{"rendered":"<p>Hace falta mucho est\u00f3mago, no tripas de pl\u00e1stico ni \u201ctolerancia\u201d: est\u00f3mago verdadero, bolsa \u00e1cida bien recubierta, guardada en el abdomen y que sirve para procesar bien la comida que nos llega. Ahora, lo que llega no siempre es bueno, ni sabido, ni agradable, ni limpio, ni certero. Las circunstancias exigen de nosotros, y mucho m\u00e1s que exquisitas selectividades hogare\u00f1as. Nos hace falta mucho est\u00f3mago a los habitantes de estas tierras.<\/p>\n<p>Dentro de esa gran quimera necesaria que los venezolanos llamamos patria, el piso que sostiene la postura de cada quien, puede, sin mucho esfuerzo, y con preocupante facilidad, convocar rabia, ceguera, sordera, inapetencia desmedida; o v\u00f3mito ferviente, enfermedad, racismo, desd\u00e9n, sectarismo; o quiz\u00e1s tambi\u00e9n autosatisfacciones, rechazos, aplausos. Tenemos est\u00f3magos sensibles. Deber\u00edamos tomar un curso de gastritis o una pasant\u00eda de supervivencia a la diversidad.<\/p>\n<p>Desde el 5 de marzo en Venezuela se ha disparado la sensibilidad estomacal de muchos compatriotas. No es ese, sin embargo, el \u00fanico diagn\u00f3stico de nuestras patolog\u00edas del presente. Tambi\u00e9n est\u00e1 nuestra ceguera actual, esa man\u00eda de considerar diezmada la capacidad y el derecho de existencia de todo aquello que signifique \u201cadversario\u201d, o \u201cdistinto\u201d.<\/p>\n<p>Luego de la general indolencia quejona, desesperanzada y novelera de los ochenta; luego de la indiferencia c\u00f3moda y c\u00ednica, tambi\u00e9n de los ochenta; luego de los convulsionados tanteos de los noventa, que comienzan con CAP y cierran con Ch\u00e1vez; luego de 14 a\u00f1os de polarizaci\u00f3n mental extrema que vivimos desde 2001 y han sido nuestra escuela pol\u00edtica; luego de todo estamos ahora al borde de algo que todav\u00eda no sabemos definir. Se viene un nuevo periodo que se abre con el alza exponencial de nuestras sensibilidades estomacales y nuestra cegueras panfleteras, pero que espero fervientemente termine siendo una cosa muy distinta.<\/p>\n<p>La epidemia de ceguera y de est\u00f3magos sensibles ha llevado a fren\u00e9ticas discusiones, insultos,\u00a0<i>unfollows<\/i>\u00a0en las redes sociales, peleas, sacadas de espalda, postulaci\u00f3n de muros, \u201cdetonaci\u00f3n\u201d de puentes y hasta momentos de violencia f\u00edsica \u2014incluidos ciertos casos muy recientes de asesinato o linchamiento por causas pol\u00edticas, de lado y lado los pocos culpables\u2014. La descrita epidemia no es sino la cara m\u00e1s visible de un arroz con mango de vivencias complejas que entenderemos quiz\u00e1s centro de 10 a\u00f1os. A ello hemos estado entregados con todas nuestras ganas.<\/p>\n<p>Somos una escuela pol\u00edtica de tropiezos y esa din\u00e1mica compleja no se acabar\u00e1 con las elecciones de este 14 de abril, ni con la madrugada de los resultados. Por debajo del ritual del voto, est\u00e1 pasando otra cosa, otra marea, otra corriente de conciencia que no puede asirse y que no tiene que ver con los resultados. Quiz\u00e1 esa corriente subterr\u00e1nea tenga mucho que ver con una pregunta por la que apuesto todo hoy: \u00bfhasta qu\u00e9 punto seremos capaces como sociedad de llevar el ejercicio irresponsable de nuestra enfermedad estomacal y nuestra ceguera?<\/p>\n<p>Muchos creen con demasiada vehemencia que la unidad a secas es realmente algo posible, en la pol\u00edtica o en la vida diaria. Con demasiada insistencia y a veces sin reflexionar sobre ello, se recurre a la religiosa consigna, al mantra de la unidad y a otros mantras m\u00e1s peregrinos. Unidad, mantras, consignas: herencia precaria. \u00bfSer\u00e1 que sin esos mantras nos volveremos c\u00ednicos? \u00bfCu\u00e1l es el miedo a pensar sin tantos dogmas y seguridades? \u00bfNo son varios los que, cantando mantras entre 1989 y 2013, han vendido trozos de pa\u00eds a los distintos imperialismos? Unidad, ceguera y sensibilidad estomacal, he all\u00ed, seg\u00fan creo, la receta de nuestra historia reciente llevada a su m\u00e1s simple manifestaci\u00f3n. Puede ser. Hay que dejar que la historia corra para que nos ensucie la vista de otra forma menos cercana.<\/p>\n<p>A los venezolanos de hoy nos encanta repetir palabras. Vivimos de mantras y no obstante, muy a pesar de nosotros, hemos aprendido a desconfiar hasta la m\u00e9dula tambi\u00e9n; hemos aprendido a desconfiar durante 30 a\u00f1os de continuo show interminable del d\u00eda de los inocentes, seg\u00fan dice un pana.<\/p>\n<p>Ya no tengo m\u00e1s la cara quemada del 5 de marzo. Ha pasado ya 1 mes con 8 d\u00edas. Es una larga cuarentena sin caudillo vivo, que adorar o que adversar. Hace tiempo que no ten\u00edamos una elecci\u00f3n con puros candidatos. Est\u00e1, adem\u00e1s, creo, muy dif\u00edcil que nos surja otro caudillo as\u00ed de la nada y de repente. Esto es para rato. Este vac\u00edo es para rato y puede ser bastante f\u00e9rtil. Al terminar la cuarentena de marzo-abril, elegiremos con votos no un caudillo, sino un presidente m\u00e1s de una larga lista que nos viene.<\/p>\n<p>A la espera de las elecciones de ma\u00f1ana, hemos vivido quiz\u00e1 uno de los meses m\u00e1s largos de nuestra historia reciente. Result\u00f3 despu\u00e9s de todo, como saldo, que algo de est\u00f3mago tuvimos. Los muertos los puso mayormente el drama social de la violencia en manos del hampa. Lo que no me queda claro es hasta qu\u00e9 punto estamos preparados para lo que viene. Hasta qu\u00e9 punto aprovechamos realmente nuestra cuarentena, nuestro vac\u00edo. Hasta qu\u00e9 punto vamos a atrevernos a admitir cada cual que el pa\u00eds adversario existe m\u00e1s all\u00e1 de nuestros cuentos de hadas y de brujas.<\/p>\n<p>Si algo no les gusta, m\u00edrenlo de frente. Si algo no lo entienden, m\u00edrenlo de frente. No lo acepten de una, pero tampoco lo escupan con risas seguras de cartilla. Debemos dejar de vivir en negaciones. Desde los que ven fandangos de negros en las marchas o concentraciones chavistas \u2014y luego reculan irresponsablemente diciendo que no existe racismo en Venezuela y que sigamos la receta preparada para la interpretaci\u00f3n circunstancial e inocua de sus textos\u2014, hasta los que del otro lado nos llaman \u201cminor\u00edas\u201d a los millones que no adoramos ni adoraremos a Ch\u00e1vez y que este 14 de abril votaremos por otra opci\u00f3n. Yo quiero seguir en Internet, y ver y leer, gente que me cause descontento. Yo quiero poder hablar con los que me causan descontento y llegar a algo: a veces consensos, a veces nada, a veces resultados m\u00e1s complejos. Se\u00f1ores.<\/p>\n<p>Vienen a\u00f1os duros. Vamos a tener que aprender a pelearnos. A caimanear a lo duro y a lo bueno, sin tanto destruir por destruir, ni tanto odiar por odiar. No podemos ser s\u00f3lo un ejercicio permanente de odio. As\u00ed no vamos a construir ninguna patria de bol\u00edvar ni de ocho cuartos. Si la intolerancia liberadora que muchos intelectuales chavistas pregonan implica tener est\u00f3magos demasiado delicados y experimentar vomitadas demasiado violentas, all\u00ed las cosas se nos vas a tornar feas. No defiendo las tolerancias ciegas. En los empujones se nos va la mano. No reconocemos las caras. No se miran las caras. Y eso nos hace falta.<\/p>\n<p>A palabras necias o sectarias o\u00eddos s\u00f3lo en apariencia sordos. A menos que uno sea medio est\u00fapido. Quiz\u00e1 eso ayude. No se trata de tolerar todo, de ser todos felices en una sociedad de teletubbies o alabanzas al santo caudillo o al gerente insigne, que nos gu\u00eden como mansas ovejas mientras gritamos las consignas del Ministerios de Comunicaci\u00f3n e Informaci\u00f3n o de la bolsa de valores. Se trata de fortalecer est\u00f3magos para mirar lo que no queremos ver.<\/p>\n<p>Hay amigos y conocidos del chavismo que se refugian en querer creer que la gente oposici\u00f3n somos en 90% racistas, sifrinos, hijitos de papa, alienados consumistas o gente que le dio las espaldas al pa\u00eds, o\u00a0 sifrinitos desclasados wanab\u00e9. Es un error muy grande el que comenten. Profundo. Ganemos o no los opositores las elecciones del 14, si el chavismo no termina de procesar qu\u00e9 significa que m\u00e1s de 7 millones de votantes lo adversen, van a incurrir en un error profundo, van a entrar en un pantano. Muchos chavistas act\u00faan como si m\u00e1s de 7 millones de adversarios, 95% de los cuales no son oligarqu\u00eda ni nada de eso, no existieran.<\/p>\n<p>En Venezuela, el uso de la palabra \u201cminor\u00eda\u201d para referirse a la oposici\u00f3n tiene un sentido perverso e implica altas dosis de ceguera pol\u00edtica. Las elecciones sirven, entre otras cosas, para elegir al presidente por 6 a\u00f1os, pero nunca pueden ser la excusa para olvidar a la otra mitad del pa\u00eds. Esa parte, m\u00e1s o menos la mitad, es mucho m\u00e1s que una \u201cminor\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Pero eso es s\u00f3lo una cara del problema. Venezuela sufre de muchas cegueras raciales, de clase, de refugio ilusorio, de burbuja, de cortoplacismo. A todos nos hace falta reflexi\u00f3n y anti\u00e1cido pol\u00edtico. Si no, ni el que gane ni el que pierda se va a salvar de la gastritis de realidad que le van a entrar en cualquier punto cercano de nuestra historia, por intolerancia a la lactosa del tiempo. En momentos como este en Venezuela entiendo que mucha gente se refugie en la palabra \u00abnosotros\u00bb. Pero tampoco hay que ser tan bolsas como para estar ciegos a las fisuras que esa palabra implica siempre.<\/p>\n<p>Cerca ya de las elecciones del 14, hay mucho activismo en las redes de lado y lado. Mucho miedo a lo distinto o a la continuidad. Las elecciones ya no son iguales. Ya no es 2012 y, sobre todo (aunque muchos no lo entiendan), ya no es 2002. En la calle se escuchan cosas inesperadas de gente inesperada. Chistes van y viene. Caras preocupadas. Desazones. El voto todav\u00eda est\u00e1 en la conciencia de cada quien. En algunos casos muy bien guardado. No tan a la vista de las militancias como algunos quisieran: fan\u00e1ticos del ojo que todo lo ve. Pase lo que pase, siempre habr\u00e1 alguien que se sorprenda del resultado. Insisto, estas elecciones son distintas. Se respira por todos lados. Creo que van a estar cerradas.<\/p>\n<p>S\u00e9 que son muchos los venezolanos que se quitar\u00e1n el bigote frente a la m\u00e1quina de votaci\u00f3n. Lo celebro, pero sobre todo celebro que nos mediremos con votos y no con balas o con piedras. Ya veremos el resultado. Espero que muchos quedemos sorprendidos y que algo entendamos de este marzo-abril que todav\u00eda nos recorre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace falta mucho est\u00f3mago, no tripas de pl\u00e1stico ni \u201ctolerancia\u201d: est\u00f3mago verdadero, bolsa \u00e1cida bien recubierta, guardada en el abdomen y que sirve para procesar bien la comida que nos llega. Ahora, lo que llega no siempre es bueno, ni sabido, ni agradable, ni limpio, ni certero. 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