{"id":35827,"date":"2013-03-11T16:40:20","date_gmt":"2013-03-11T21:10:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=35827"},"modified":"2013-03-11T16:40:20","modified_gmt":"2013-03-11T21:10:20","slug":"debemos-recuperar-la-cultura-del-esfuerzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/03\/11\/debemos-recuperar-la-cultura-del-esfuerzo\/","title":{"rendered":"DEBEMOS RECUPERAR LA CULTURA DEL ESFUERZO"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>\u201cDEBEMOS RECUPERAR LA CULTURA DEL ESFUERZO\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>O EL DISCURSO VS. LA PR\u00c1CTICA.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entre nosotros la cultura del esfuerzo la trajeron los hist\u00f3ricos inmigrantes europeos plasmada en su conducta, en sus principios y en sus frutos, transformando as\u00ed nuestro pa\u00eds desde el siglo XIX. Sus valores fueron el esfuerzo, el sacrificio, el ahorro, la austeridad, el entusiasmo, la esperanza, las ilusiones, y muchos m\u00e1s que en gran medida se transmitieron a las costumbres de los argentinos en general durante un siglo y medio. En suma, todos distintas formas del bien y del amor.\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>No se puede negar que aquella cultura nac\u00eda del hambre, de la verg\u00fcenza, del perfecto conocimiento de lo que estaba bien y lo que estaba mal, y de la fe ciega en esa distinci\u00f3n; por consiguiente, de la voluntad de millones de personas libradas a las decisiones de su conciencia moral.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eran tiempos en los cuales ni el hambre ni el desempleo se subsidiaban por los gobiernos, y cuando la vida les hac\u00eda tomar conciencia de la humillaci\u00f3n que la pobreza conlleva aquellos pobres no se victimizaban ni se vest\u00edan de pobres ni en la religi\u00f3n ni en las ideolog\u00edas pues \u00e9stas los instaban a luchar contra la pobreza empezando por casa, es decir, por ellos mismos. Eran pobres y no quer\u00edan serlo, eran por lo tanto inmensos en su dignidad. Por eso la pobreza los indignaba y generaba en ellos sentimientos profundos de rebeld\u00eda.\u00a0 Es sabido que la solidaridad nace del amor, pero tambi\u00e9n de la rebeld\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los inmigrantes dieron el ejemplo a los nativos. Pero no todos lo tomaron. Peor a\u00fan, muchos se abroquelaron en un resentimiento social sin salida real, que se volvi\u00f3 egocentrista, y que muchas veces se disfraz\u00f3 de solidaridad. La historia nos ense\u00f1\u00f3 y nos sigue ense\u00f1ando que cuando \u00e9sta nace del resentimiento no es solidaridad ni sirve para construir sino para destruir.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La historia y la pol\u00edtica real nos ense\u00f1aron que el resentimiento es una formidable usina de energ\u00eda f\u00e1cil de conducir por los genios inmorales. Por eso, toda vez que lo veamos actuar es mejor que huyamos de sus promotores, pues esa \u201csolidaridad\u201d s\u00f3lo conduce al agravamiento de todos los males.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hace unos a\u00f1os ven\u00edan trabajadores extranjeros de pa\u00edses vecinos a ocupar los puestos vacantes dejados por quienes prefieren ser mantenidos por las pol\u00edticas asistencialistas (clientelistas es lo correcto). Hoy siguen viniendo m\u00e1s trabajadores de esos lugares pero para integrar n\u00f3minas clientelares de pol\u00edticos y autoridades provinciales y nacionales y ser mantenidos por ello, pero sin siquiera trabajar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hoy la pobreza no genera solidaridad y mucho menos piedad entre los propios pobres, que terminan mat\u00e1ndose entre s\u00ed. Ya la pobreza se ha naturalizado y se ha legitimado como dato concreto de una realidad tremendamente inmoral. Pero entre nosotros ella existe no porque constituya una esencia perversa del sistema capitalista, como mienten y mistifican tantos est\u00fapidos que creen esa tremenda mentira del universo m\u00edtico de las ideas llamadas de izquierda. Es m\u00e1s, entre nosotros existe cada vez menos capitalismo y en consecuencia m\u00e1s pobreza.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De modo que los pobres de hoy, convertidos en iconos imprescindibles para los gobiernos para \u201cjustificar\u201d el seudo \u201csocialismo del siglo XXI\u201d, compensan su condena social y pol\u00edtica mir\u00e1ndose en los espejos oficialistas, de donde terminan sinti\u00e9ndose pr\u00f3ceres, combatientes hist\u00f3ricos del presente, en tanto los malvados de la pel\u00edcula son\u00a0 para ellos quienes trabajan, ganan, prosperan y disfrutan de sus esfuerzos\u2026 como si alguien les prohibiera a ellos tomar una pala y agacharse sobre la tierra.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Estas representaciones emocionales son asumidas y reproducidas con vehemencia por las cada vez m\u00e1s nutridas comparsas de bufones y \u201ccombatientes\u201d de retaguardia. Obviamente, a sus contenidos no los inventan ellos mismos sino los escribas y amanuenses del poder, vendidos por un plato de lentejas hasta completar los a\u00f1os requeridos para el retiro, la meta de todo intelectual mediocre pues -piensan- \u00a1si tantos Montoneros sup\u00e9rstites se acomodaron espl\u00e9ndidamente en el gobierno c\u00f3mo\u00a0 ellos no habr\u00edan de hacer lo mismo, con toda la preparaci\u00f3n que tienen! \u00a1C\u00f3mo no van a merecer alguna gratificaci\u00f3n suculenta si gracias a ellos son llevadas\u00a0 a cabo todas las manipulaciones que necesita el gobierno, tanto por izquierda como\u00a0 por derecha.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La frase que encabeza esta nota es una clara convocatoria a trabajar m\u00e1s, a no conformarse con lo obtenido cuando no es suficiente para nuestras necesidades, a no resignarnos a la mediocridad y por ende a fortalecer la voluntad como reaseguro para enfrentar las adversidades.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero en la pr\u00e1ctica no pasa de ser una frase hecha, un mero enunciado para latinoamericanos, constantemente boicoteada por aquellos mismos que la instalan y la predican desde los estamentos dirigenciales de la pol\u00edtica, de los sindicatos y de la escuela en las \u00faltimas d\u00e9cadas, incre\u00edblemente coincidentes en esta cuesti\u00f3n de no transpirar demasiado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De hecho, aunque las m\u00e1s altas autoridades pol\u00edticas la repitan a intervalos regulares (y por cierto as\u00ed ha ocurrido en todos los tiempos y por todos los partidos pol\u00edticos) en la realidad vivimos la cultura del menor esfuerzo, o mejor dicho la cultura del facilismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entonces cabe preguntarse c\u00f3mo se sale de este estado ominoso. \u00bfAcaso con decretos del tipo \u201ca partir de ma\u00f1ana somos una potencia\u201d? Perd\u00f3n, de pasado ma\u00f1ana\u2026 ma\u00f1ana hay que festejar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todos saben, aunque a algunos no les convenga, c\u00f3mo se sale de esto. No es una cuesti\u00f3n pol\u00edtica, ni ideol\u00f3gica por cierto. Es de otro tipo. Y por obvia no la mencionar\u00e9. De paso, por las dudas\u2026 si alguno no entiende\u2026 que piense un poco\u2026<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDEBEMOS RECUPERAR LA CULTURA DEL ESFUERZO\u201d. O EL DISCURSO VS. LA PR\u00c1CTICA. \u00a0 POR CARLOS SCHULMAISTER \u00a0 Entre nosotros la cultura del esfuerzo la trajeron los hist\u00f3ricos inmigrantes europeos plasmada en su conducta, en sus principios y en sus frutos, transformando as\u00ed nuestro pa\u00eds desde el siglo XIX. 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