{"id":35247,"date":"2013-02-25T07:48:38","date_gmt":"2013-02-25T12:18:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=35247"},"modified":"2013-10-03T04:07:02","modified_gmt":"2013-10-03T08:37:02","slug":"mi-vida-a-traves-de-los-perros-xlii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/02\/25\/mi-vida-a-traves-de-los-perros-xlii\/","title":{"rendered":"Mi vida, a trav\u00e9s de los perros (XLII)"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/safe-img01.olx.com.mx\/ui\/11\/93\/53\/1314077029_241499053_3-Bulldog-que-podria-ser-campeon-busca-novia-Metepec.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"480\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/safe-img01.olx.com.mx\/ui\/11\/93\/53\/1314077029_241499053_3-Bulldog-que-podria-ser-campeon-busca-novia-Metepec.jpg?resize=640%2C480\" width=\"640\" \/><\/a><\/div>\n<p>El amortiguado espanto de la vida en las cl\u00ednicas. En donde el tiempo corre espeso, aceitoso casi, y los segundos chorrean con parsimonia de los relojes. Tuvimos un par de semanas de ello; bueno, digo tuvimos, pero en realidad la que no se despeg\u00f3 del lugar fue Helga. Yo la asist\u00ed en lo que pude, pues no pod\u00eda seguir descuidando mis obligaciones al frente del negocio; la visitaba a la hora de cierre, y ten\u00eda que raptarla para que me acompa\u00f1ara a la fuente de soda para que hiciera su \u00fanica comida del d\u00eda. Pasaba las horas a fuerza de caf\u00e9 negro, para no ceder al sue\u00f1o. Ya la situaci\u00f3n estaba haciendo estragos en su organismo, como lo demostraban las ojeras que le daban aspecto de tener 20 a\u00f1os m\u00e1s de los que en realidad pose\u00eda. Era incapaz de quejarse, sin embargo era evidente lo que estaba sufriendo. Y yo con ella, pero por motivos ego\u00edstas: ve\u00eda como iba dejando su vitalidad al lado de la cama de su madre enferma, y en el fondo sent\u00eda rabia. Rabia porque estaba desperdiciando un tiempo precioso que hubiera podido utilizar conmigo en actividades enriquecedoras. Pero uno no manda en determinadas circunstancias, y debe acatar lo que la vida disponga.<\/p>\n<p>Es en situaciones as\u00ed cuando se puede calibrar la calidad humana. Y hablo del sinverg\u00fcenza de Kurt: a sabiendas de lo que estaba sucediendo &#8211; se las hab\u00eda arreglado para hacerlo &#8211; no s\u00f3lo no se apareci\u00f3 jam\u00e1s en la cl\u00ednica, sino que puso los pies en polvorosa. No sin antes limpiar de pertenencias, por suerte escasas, la casita que estuvo habitando. Se llev\u00f3 todo lo que pudiera tener algo de valor, incluso algunos cuadros. Result\u00f3 ser lo que yo siempre sospech\u00e9, un vividor. Tom\u00e9 las previsiones del caso, cambiando todas las cerraduras de las casas. Tambi\u00e9n puse una denuncia en la polic\u00eda cient\u00edfica, para disuadirlo de cualquier amago de retorno. Trat\u00e9 de no mencion\u00e1rselo a Helga, pero en alg\u00fan momento tuve que hacerlo. Al principio su expresi\u00f3n fue de dolor, pero poco a poco fue cambiando hasta sonre\u00edr, como aliviada de haberse desembarazado de esa lacra. Tiempo despu\u00e9s supimos que hab\u00eda logrado burlar el cerco de la polic\u00eda &#8211; cosa que no le debe haber costado mucho esfuerzo, por otra parte, dada la habitual ineficiencia de los cuerpos de orden p\u00fablico &#8211; y se hab\u00eda regresado a su pa\u00eds. Mejor para nosotros.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora demostr\u00f3 ser de temple guerrero, pues batall\u00f3 hasta el final. Por desventura la sepsis estaba demasiado avanzada cuando la encontramos, y ning\u00fan tratamiento fue efectivo para contrarrestarla. Estuvo agonizando poco a poco, con algunos momentos de lucidez, pero para felicidad de Helga fueron suficientes para reconocerla, y tuvieron tiempo de poner las cosas en orden y despedirse. Fue muy franca con ella, y le dijo que la idea inicial de haberla hecho pasar por muerta hab\u00eda sido de ambos padres, pues pensaron que era lo mejor para ella, por ciertas circunstancias del momento; que despu\u00e9s hab\u00eda tenido remordimientos y por eso escribi\u00f3 aquellas cartas, que nunca debieron llegar a sus manos. Esto le dio un poco de paz espiritual a Helga, dentro de todo el dolor que &nbsp;hab\u00eda sentido en esos \u00faltimos tiempos. Ya al final la se\u00f1ora entr\u00f3 en coma, &nbsp;y un par de d\u00edas despu\u00e9s falleci\u00f3.<\/p>\n<p>Si los velorios de por s\u00ed son tristes, \u00e9ste lo fue en demas\u00eda, ya que puedo decir que la velamos ella, yo y el cura que improvis\u00f3 una misa. M\u00e1s nadie acudi\u00f3 al lugar, ni siquiera los pocos amigos que ten\u00eda Helga, ya que no se nos hizo posible avisarles. Conseguimos una peque\u00f1a funeraria, que nos dispens\u00f3 un trato decente y r\u00e1pido, pues me pareci\u00f3 innecesario prolongar el dolor, y Helga estaba necesitando descansar. Cuando lleg\u00f3 la hora tuvimos que pedir ayuda para trasladar el f\u00e9retro a la carroza f\u00fanebre. Por fin todo acab\u00f3: el ata\u00fad fue bajado al fondo de la fosa; Helga arranc\u00f3 unas cuantas flores de la \u00fanica corona que hab\u00eda recibido &#8211; cortes\u00eda de mi tienda &#8211; y las ech\u00f3 sobre su madre, mientras oraba en silencio. A pesar de no ser religioso, la acompa\u00f1\u00e9 es ese rezo; pero en realidad rec\u00e9 por ella, y por m\u00ed. Por que pudi\u00e9ramos alcanzar un poco de paz y felicidad en un futuro cercano.<\/p>\n<p>Ahora ten\u00edamos por delante un tablero de juegos que nos propon\u00eda diversas alternativas, y de la habilidad que demostr\u00e1semos en \u00e9l depender\u00eda el resultado. Llegamos a la casa, y un par de d\u00edas despu\u00e9s, luego de que Luc\u00eda &nbsp;regresara poco a poco a la rutina diaria, tuvimos una conversaci\u00f3n bastante seria. Ella no quer\u00eda volverse a embarcar en una relaci\u00f3n que no tuviera futuro, y por otro lado quedaba el asunto de Luc\u00eda. Por m\u00e1s que le jurara que eso hab\u00eda terminado, que no ten\u00eda ning\u00fan sentimiento hacia ella, Helga desconfiaba. No le puedo quitar la raz\u00f3n, vistas las cosas desde la distancia y el tiempo. Pero yo era sincero. No quer\u00eda otra cosa que transcurrir mis d\u00edas al lado de ella. Y en verdad Luc\u00eda hab\u00eda quedado atr\u00e1s, pues no me hab\u00eda dejado m\u00e1s que sinsabores. Aunque sab\u00eda que ella estar\u00eda gravitando alrededor nuestro por un tiempo, pues consideraba tener derechos sobre m\u00ed, yo estaba decidido a borrarla. Y en la primera ocasi\u00f3n que tuviera lo iba a hacer. De esta manera discurr\u00eda con Helga, tratando de convencerla.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en el sal\u00f3n de mi casa, con Byron asistiendo como gru\u00f1\u00f3n testigo pues en los \u00faltimos tiempos no se apartaba de Helga, justo al frente del espacio que ocupaba el cuadro que Luc\u00eda hab\u00eda mutilado y que yo tuve la previsi\u00f3n de desmontar, conversando sobre esos temas, cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono. Lo dej\u00e9 repicar con la intenci\u00f3n de desanimar a quien estuviera llamando, pero la insistencia fue tal que Helga me inst\u00f3 a que respondiera, pues podr\u00eda ser algo importante. Hice lo que me pidi\u00f3, y al levantar el auricular y pronuciar el \u00abal\u00f3\u00bb de rigor, escuch\u00e9 una voz que en el pasado me hubiera llenado de alegr\u00eda, pero que ahora me anticipaba preocupaciones.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amortiguado espanto de la vida en las cl\u00ednicas. 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