{"id":3499,"date":"2009-06-23T14:40:52","date_gmt":"2009-06-23T19:10:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=3499"},"modified":"2009-06-23T17:13:02","modified_gmt":"2009-06-23T21:43:02","slug":"los-tres-discursos-de-fondo-del-pensamiento-americano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/06\/23\/los-tres-discursos-de-fondo-del-pensamiento-americano\/","title":{"rendered":"\u00abLos tres discursos de fondo del pensamiento americano\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>\u00abTres grandes discursos de fondo gobiernan el pensamiento americano. As\u00ed lo muestran la historia de las ideas, la observaci\u00f3n del devenir pol\u00edtico y el examen de la creatividad art\u00edstica.<\/p>\n<p>1. Por una parte el discurso europeo segundo, importado desde fines del siglo dieciocho, estructurado mediante el uso de la raz\u00f3n segunda y sus resultados en ciencia y t\u00e9cnica, animado por la posibilidad del cambio social deliberado y palnificado hacia la vigencia de los derechos humanos para la totalidad de la poblaci\u00f3n, expresado tanto en el texto de las constituciones como en los programas de acci\u00f3n pol\u00edtica de los partidos y las concepciones cient\u00edficas del hombre con\u00a0 su secuela de manipulaci\u00f3n colectiva, potenciado verbalmente con el auge te\u00f3rico de los diversos positivismos, tecnocracias y socialismo con su alboroto dosctrinario en movimientos civiles\u00a0o militares o paramilitares de declarada intenci\u00f3n revolucionaria. Sus palabras claves en el siglo pasado fueron modernidad y progreso. Su palabra clave en nuestro tiempo es desarrollo.<\/p>\n<p>Ese discurso sirve de pantalla de proyecci\u00f3n para aspiraciones ciertas de grandes sectores de la poblaci\u00f3n y del psiquismo colectivo, pero tambi\u00e9n sirve de veh\u00edculo ideol\u00f3gico para la intervenci\u00f3n de las grandes potencias pol\u00edticas e industrales del mundo en esa\u00a0\u00e1rea y es, en parte, resultado de esa intervenci\u00f3n; s\u00f3lo en parte, pues responde tambi\u00e9n, poderosamente, a la identificaci\u00f3n americana con la europa segunda.<\/p>\n<p><!--more-->2. Por otra parte, el discurso cristiano-hisp\u00e1nico o discurso mantuano heredado de la Espa\u00f1a imperial, en su versi\u00f3n americana caracater\u00edstica de los criollos y del sistema colonial espa\u00f1ol. Este discurso afirma, en lo espiritual, la trascendencia del hombre, su pertenencia parcial a un mundo de valores metac\u00f3smicos, su comunicaci\u00f3n con lo divino a trav\u00e9s de la Santa Madre Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica y Romana, su ambigua lucha entre los intereses transitorios y la salvaci\u00f3n eterna, entre su precaria ciudadela terrestre y el firme palacio de m\u00faltiples mansiones celestiales. Pero en lo material est\u00e1 ligado a un sistema social de nobleza heredada, jerarqu\u00eda y privilegio que en\u00a0Am\u00e9rica encontr\u00f3 justificaci\u00f3n\u00a0te\u00f3rica como <em>paideia<\/em> y en la practica s\u00f3lo dej\u00f3 como v\u00eda de ascenso sociecon\u00f3mico la remota\u00a0y ardua del blanqueamiento racial y la occidentalizaci\u00f3n cultural a trav\u00e9s del mestizaje y la educaci\u00f3n, doble v\u00eda simult\u00e1nea de lentitud exasperante, sembrada de obst\u00e1culos legales y prejucios escalonados.<\/p>\n<p>Pero si el acceso a la igualdad con los criollos quedaba, en la pr\u00e1ctica, cerrado\u00a0para las grandes mayor\u00edas, el discurso en cambio\u00a0se afianz\u00f3 durante los siglos de colonia y pervivie con\u00a0fuerza silenciosa en el per\u00edodo republicano hasta nuestros d\u00edas estructurando las aspiraciones y ambiciones en torno a la b\u00fasqueda personal y familiar o cl\u00e1nica de privilegio, noble ociosidad, filiaci\u00f3n y no m\u00e9rito, sobre relaciones se\u00f1oriales de\u00a0lealtad y protecci\u00f3n, gracia y no funci\u00f3n, territorio con\u00a0peaje y no servicio oficial aun en los niveles lim\u00edtofres del poder. Supervivencia del <em>ethos <\/em>mantuano en mil formas nuevas y extendidas a toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. En tercer lugar el discurso salvaje; albacea de la herida producida en las culturas precolombinas de Am\u00e9rica por la derrota a manos de los conquistadores y en las culturas africanas por el pasivo traslado a Am\u00e9rica en esclavitud, albacea tambi\u00e9n de los resentimientos producidos en los pardos por la relegaci\u00f3n a largu\u00edsimo plazo de sus anhelos de superaci\u00f3n. Pero portador igualmente de la nostalgia por formas de vida no europeas no accidentales, conservador de horizontes culturales aparentemente cerrados por la imposici\u00f3n de Europa en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Para este discurso tanto\u00a0 lo accidental hisp\u00e1nico como la Europa\u00a0segunda son ajenos y extra\u00f1os, estratificaciones de la opresi\u00f3n, representantes de una alteridad inasimilable en cuyo seno sobrevive en sumisi\u00f3n aparente, rebeld\u00eda ocasioanal, astucia permanente y oscura nostalgia.<\/p>\n<p>Estos tres discursos de\u00a0fondo est\u00e1n presentes en todo americano aunque con diferente intensidad seg\u00fan los estratos sociales, los lugares, los niveles del psiquismo, las edades y los momentos del d\u00eda.<\/p>\n<p>El discurso europeo segundo gobierna sobre todo las declaraciones oficiales, los pensamientos\u00a0y\u00a0palabras que expresan concepciones sobre el universo y la sociedad, proyectos de gobiernos de mandatarios y partidos, doctrinas y programas de los revolucionarios.<\/p>\n<p>El discurso mantuano gobierna sobre todo la conducta individual y las relaciones de filiaci\u00f3n, as\u00ed como el sentido de dignidad, honor, grandeza y felicidad.<\/p>\n<p>El discurso salvaje se asienta en la m\u00e1s intima afectividad y relativiza a los otros dos poni\u00e9ndose de manifiesto en el sentido del humor, en la embriaguez y en\u00a0 un cierto desprecio secreto por todo lo que se piensa, se dice y se hace, tanto as\u00ed, que la\u00a0 amistad m\u00e1s aunt\u00e9ntica no est\u00e1 basada en el compartir de ideales o de intereses, sino en\u00a0 la comuni\u00f3n con un sutil oprobio, sentido como inherente a la condici\u00f3n de americano.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil ver que estos tres discursos se interpretan, se parasitan, se obstaculizan mutuamente en un combate tr\u00e1gico donde no existe la victoria y producen para Am\u00e9rica dos consecuencias lamentables en grado sumo.<\/p>\n<p>La primera de orden pr\u00e1ctico: ninguno de los tres discursos logra gobernar la vida p\u00fablica hasta el punto de poder dirigirla hacia formas coherentes y exitosas de organizaci\u00f3n, pero cada uno es suficientemente fuerte para frustrar a los otros dos, y los tres son mutuamente inconciliables e irreconciliables. Entre tanto, las circunstancias internacionales del mundo tienden, por una parte, a reforzar el discurso europeo segundo y prestan altavoz al clamor de desarrollo acelerado hacia un orden racional segundo apoyado por la ciencia y la t\u00e9cnica, pero el discurso mantuano se esconde detr\u00e1s del discurso europeo segundo y negocia su continuidad con intereses de las grandes potencias beneficiadas por ese estado de cosas mientras el discurso salvaje corroe todos los proyectos y se lamenta complacido.<\/p>\n<p>La otra consecuencia es de orden te\u00f3rico: no se logra formar centros permanentes de pensamiento, de conocimiento y de reflexi\u00f3n. Los investigadores y pensadores de Am\u00e9rica o bien se identifican con la Europa segunda de tal manera que su trabajo se convierte en agencia local de centros ubicados en poderosos pa\u00edses exteriores al \u00e1rea, o bien se consumen en actividades pol\u00edticas gobernadas por el discurso mantuano, o bien ceden al impulso po\u00e9tico verbalista del discurso salvaje.<\/p>\n<p>Los esfuerzos cient\u00edficos de las universidades se desvirt\u00faan en intrigas mantuanas; las anacr\u00f3nicas intrigas mantuanas no logran hacer contacto con lo real extracl\u00e1sico m\u00e1s all\u00e1 de lo necesario para sobrevivir, un cierto nihilismo caotizante impide la continuidad de los esfuerzos, y el conjunto de la situaci\u00f3n aleja al americano de\u00a0la toma de conciencia integral de s\u00ed mismo, de su realidad social, de su puesto en el mundo, de tal manera que mucho menos se enfrenta nunca aunt\u00e9nticamente a los problemas que el universo en general, la condici\u00f3n humana en general plantea al hombre despierto.<\/p>\n<p>Ante este panorama de discursos en guerra, sin victoria, s\u00f3lo queda, en la perspectiva del presente, el escalofr\u00edo est\u00e9tico cat\u00e1rtico que produce la contemplaci\u00f3n de una tragedia, y, en la perspectiva del futuro, el genocidio tecnocr\u00e1tico o la esperanza de una cat\u00e1strofe planetaria que permita comenzar de nuevo alg\u00fan antiguo juego.\u00bb<\/p>\n<p>Este escrito es el\u00a0pr\u00f3logo de\u00a0<em>El laberinto de los tres minotauros <\/em><\/p>\n<p>Autor: Jos\u00e9 Manuel Brice\u00f1o Guerrero<\/p>\n<p>Monte Avila Editores<\/p>\n<p>Primera edici\u00f3n, 1994<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTres grandes discursos de fondo gobiernan el pensamiento americano. 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