{"id":34879,"date":"2013-02-10T19:44:13","date_gmt":"2013-02-11T00:14:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=34879"},"modified":"2013-02-10T19:45:03","modified_gmt":"2013-02-11T00:15:03","slug":"no-se-puede-hacer-politica-sin-dinero-o-la-politica-sin-etica-no-es-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/02\/10\/no-se-puede-hacer-politica-sin-dinero-o-la-politica-sin-etica-no-es-politica\/","title":{"rendered":"\u00abNO SE PUEDE HACER POL\u00cdTICA SIN DINERO\u00bb O LA POL\u00cdTICA SIN \u00c9TICA NO ES POL\u00cdTICA"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><em>\u00abNO SE PUEDE HACER POL\u00cdTICA SIN DINERO\u201d O LA POL\u00cdTICA SIN \u00c9TICA NO ES POL\u00cdTICA<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"right\"><b>\u00a0POR CARLOS SCHULMAISTER<\/b><\/p>\n<p>La primera parte del t\u00edtulo constituye un apotegma, t\u00e9rmino muy visitado \u00a0por el Per\u00f3n del exilio, y ampliamente conocido entonces por ese motivo antes que por un conocimiento filol\u00f3gico generalizado. Un ejemplo clar\u00edsimo es que muchos contempor\u00e1neos de aquel Per\u00f3n suelen creer que a \u00e9l le corresponde la paternidad de la expresi\u00f3n \u201cla \u00fanica verdad es la realidad\u201d, siendo que ella es hija de Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n me referir\u00e9 a la conocida expresi\u00f3n, tenida por un axioma, seg\u00fan la cual <i>\u201cno se puede hacer pol\u00edtica sin dinero\u201d.<\/i> As\u00ed, para hacer conocer una propuesta pol\u00edtica y para aglutinar poder hace falta dinero. Cuando no se dispone suficientemente de \u00e9l los nuevos dirigentes pol\u00edticos y los nuevos partidos suelen adscribir a otros partidos m\u00e1s grandes y poderosos o conformar alianzas lo suficientemente el\u00e1sticas para dar cabida a todas las necesidades financieras sumadas de sus adherentes, y a todas las aspiraciones y promociones de sus respectivas dirigencias.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed cuando aparecer\u00e1n feroces apetencias y personalismos que se convertir\u00e1n en nuevos agentes que de mil maneras presionar\u00e1n a los mejor inspirados dirigentes de un\u00a0 espacio que, supuestamente, pudo haber nacido \u2013como es frecuente escuchar actualmente- \u201cpara cambiar las formas de hacer pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Desde mi lejana juventud escuch\u00e9 esa expresi\u00f3n habitualmente admitida como cierta por la mayor\u00eda de los argentinos, principalmente por haberla escuchado de boca de quienes integraban el sector social de la actividad pol\u00edtica. Cu\u00e1nto m\u00e1s atr\u00e1s nos remontemos veremos que estas personas, los \u201cpol\u00edticos\u201d, gozaban de mayor prestigio que en la actualidad, y sus opiniones m\u00e1s sencillas pasaban por \u201cverdades\u201d frecuentemente.<\/p>\n<p>Asimismo lo he le\u00eddo respecto de quienes pensaban y hac\u00edan pol\u00edtica tanto dentro del sistema como en matrices antisistema. De modo que ello constituye una aparente verdad de sentido com\u00fan, tambi\u00e9n aplicable a la guerra cuando se dice que \u201cno se puede hacer la guerra sin dinero\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, el dinero puede ser obtenido de muchas maneras, tanto l\u00edcitas como il\u00edcitas, y puede ser sustituido por los elementos necesarios, l\u00e9ase dinero contante y sonante, prebendas, becas, contratos de obras p\u00fablicas, contratos de actuaciones art\u00edsticas, chapas, bolsas de comida o de cemento, pago de facturas de luz, agua o gas, subsidios ocasionales de campa\u00f1a, puestos en la administraci\u00f3n p\u00fablica, etc;\u00a0 as\u00ed como mantenimiento de punteros, matones, barras bravas, pistoleros, pechetos, sicarios, guardias y hombres armados en general que puedan existir fuera de los ya enumerados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el dinero sirve para comprar armas, pero si ello no es posible \u00e9stas podr\u00e1n ser robadas, aunque siempre habr\u00e1 que prove\u00e9rselo a los ladrones que se encarguen de ello rob\u00e1ndolas directamente de los arsenales oficiales o llevando a cabo secuestros que permitir\u00e1n compr\u00e1rselas a oscuros proveedores del exterior. O habr\u00e1 que hacer ciertos negocios non sanctos con otros delincuentes ajenos a la actividad pol\u00edtica directa que puedan tener inter\u00e9s en comprar protecci\u00f3n, en lavar dinero, en hacer campa\u00f1as de cambio de imagen, etc.<\/p>\n<p>Quienes dicen que sin dinero no se puede hacer pol\u00edtica saben lo que dicen, y se reafirman en su convicci\u00f3n para traspasar una y otra vez la capacidad de asombro de los que permanecen al margen de estos menesteres en la vida social de cualquier pa\u00eds actual, sobre todo de los latinoamericanos.<\/p>\n<p>De modo que a primera vista parecer\u00eda que este apotegma, tantas veces escuchado en boca de populistas de toda laya, es efectivamente una verdad probada, una evidencia. Sin embargo, no es fatal que as\u00ed sea. Demostrarlo requiere reflexionar sobre otras cosas distintas que el dinero y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En principio, este dinero es tal que sus aplicaciones persiguen otros fines m\u00e1s all\u00e1 del que aparente tener, sobre todo cuando se utiliza con los conocidos \u201cfines sociales\u201d (para \u201cayudar\u201d al pueblo). Nadie ignora que lo que realmente busca para \u201chacer pol\u00edtica\u201d es comprar voluntades y comportamientos, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, siendo un negocio emblem\u00e1tico su uso en los procesos electorales.<\/p>\n<p>Siendo as\u00ed, el dinero para hacer pol\u00edtica es intr\u00ednsecamente inmoral si ello implica comprar voluntades, votos, aplausos, sonrisas, etc., con lo cual tambi\u00e9n lo ser\u00e1 la actividad pol\u00edtica que lo utiliza sistem\u00e1ticamente. Claro que si hiciera falta dinero para vi\u00e1ticos de fiscales de\u00a0 partido en las mesas electorales ello ser\u00eda un uso l\u00edcito del mismo, lo cual justifica que el estado garantice condiciones de igualdad para todos los partidos en todas las jurisdicciones del pa\u00eds, independientemente del n\u00famero de sus afiliados o de la riqueza que eventualmente posean sus afiliados.<\/p>\n<p>La propaganda y la compra de voluntades es un tema distinto, ella demanda ingentes sumas a los partidos principales, en cuanto a n\u00famero de afiliados, de representantes pol\u00edticos en ejercicio y de expectativas de triunfo.<\/p>\n<p>Los primeros en crear argumentos ad hoc para justificar y legitimar la captura de estos dineros, sea para fines electorales, para obtener determinados comportamientos sociales y dirigenciales convenientes a los intereses de quien los provea, son los propios pol\u00edticos, o sea, aquellos que difunden el apotegma del t\u00edtulo. Por lo tanto, esa opini\u00f3n deber\u00eda ser desechada como expresi\u00f3n de intereses por lo general turbios, toda vez que la compra de voluntades en cualquier campo de la vida constituye un acto inmoral como m\u00ednimo\u2026 cuando no directamente abominable.<\/p>\n<p>No obstante, cuando alguien corrompe a otro no existe un solo pecador ni un solo delincuente, sino dos por lo menos. Es que quien recibe dineros con fines expresa o impl\u00edcitamente inmorales teniendo conciencia de ello tiene en su alma, o en su conciencia, es decir, en cualquier plano de su vida moral, un componente negativo id\u00e9ntico a quien le quiere corromper. Por ello no cabe aqu\u00ed el remanido recurso argumentativo que dice que los pobres son los habituales cooptados o comprados por esos dineros provistos por hombres inmorales porque se hallan en estado de necesidad, o porque tienen que llevar comida para sus hogares. Este argumento, tan seductor en los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda, result\u00f3 ser una falacia a poco de andar, por m\u00e1s que tuviera una importante gravitaci\u00f3n en punto a lo que por entonces se designaba como las luchas antimperialistas, que en realidad fueron otra gran falacia.<\/p>\n<p>Por cierto, pareciera que los pobres cambiaron mucho de ayer a hoy, pues cuando yo era joven ser pobre no era sin\u00f3nimo de carecer de frenos morales. Por el contrario, los pobres, en general \u201ceran pobres pero honrados\u201d, como dice el proverbio. Es decir, ten\u00edan muy clara la l\u00ednea divisoria entre el Bien y el Mal y ajustaban sus conductas p\u00fablicas y privadas a mandatos morales muy firmemente arraigados. Obviamente, sin desconocer la existencia de excepciones. Pero es relativamente reciente esta tendencia a asociar a los pobres con los delincuentes y pecadores que no pueden dejar de serlo porque \u201cla vida los ha hecho as\u00ed\u201d, o la injusticia social, etc., etc. Y esto es pura ideolog\u00eda. Y a menudo pura pol\u00edtica aplicada para que los pobres sean de esta \u00faltima manera, y as\u00ed se los pueda dominar y controlar m\u00e1s f\u00e1cilmente desde el poder.<\/p>\n<p>As\u00ed como hace unos a\u00f1os se puso en boga la sana opini\u00f3n de que nadie est\u00e1 obligado a hacer actos inmorales porque as\u00ed lo ordenare alg\u00fan jefe o superior en las Fuerzas Armadas, y por extensi\u00f3n en cualquier otro \u00e1mbito social p\u00fablico y privado, cabe inferir lo mismo respecto de quienes acuciados por el estado de necesidad recurran a la comisi\u00f3n de actos il\u00edcitos o inmorales. Pero esto siempre se supo, desde hace siglos\u2026 me corrijo, desde hace milenios, y en todas las culturas.<\/p>\n<p>Se trata, pues, de un ingrediente cultural que puede estar presente en la formaci\u00f3n \u00e9tica de base de una sociedad o haber desaparecido. Y si ha desaparecido seguramente no ha de haber sido por casualidad. \u00a1Qui\u00e9n puede negar que el estado es hoy el Gran Corruptor! Algo que cuando ni\u00f1o y adolescente jam\u00e1s hubiera sido imaginado por la mayor\u00eda de las personas, fueran pobres o poseedoras de mucha riqueza. \u00a1Si el estado es quien desnaturaliza la moral social tradicional en sus aspectos m\u00e1s ricos qu\u00e9 se puede esperar del comportamiento colectivo consiguiente!<\/p>\n<p>Hoy resulta que los pobres son \u201ccomprendidos\u201d en los pa\u00edses gobernados por el populismo y pueden matar y hasta violar por razones \u00e9tnico-culturales como ha quedado demostrado en numerosas instancias judiciales con resultados benignos para ellos. \u00a1Qui\u00e9n puede desconocer que esa modalidad tan extendida en el campo de la justicia no proviene de una profundizaci\u00f3n \u00e9tica acerca de los derechos humanos sino que se trata de una manipulaci\u00f3n tremendamente inmoral de los derechos humanos con fines ideol\u00f3gico-pol\u00edticos de dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica!<\/p>\n<p>En consecuencia, cada delincuente social actual es la cara visible de quien lo ha incitado desde la funci\u00f3n p\u00fablica, generalmente halagando su condici\u00f3n de pobre como si se tratara de un estado de superioridad moral indiscutible. Ser pobre no equivale a ser bueno, as\u00ed como ser rico no equivale a ser malo. Pero \u00e9ste es el aprendizaje social que los gobiernos populistas han difuminado por todo el pa\u00eds, sobre todo en las clases bajas, las que por razones econ\u00f3micas se hallan en estado de mayor vulnerabilidad ante las presiones gubernamentales.<\/p>\n<p>Muchos pueblos de culturas diferentes se mueven a diario entre las mismas incitaciones de gobiernos que no vacilan en manipular conciencias y comportamientos con la finalidad de conservar y ampliar su poder sobre los habitantes. Sin embargo, existen otros pueblos que no se parecen a nosotros los latinoamericanos, y por eso a muchos de los que resentimos este estado de decadencia sist\u00e9mica nos resultan admirables. No tiene sentido mencionarlos pues ello suele abrir la puerta a discusiones de retaguardia que s\u00f3lo procuran desviar los ejes principales de una conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces podemos concluir sin avergonzarnos (por eso de la verg\u00fcenza debida que aqueja a tanto \u201cprogre\u201d melindroso y ubicuo que ingenuamente cree en la sabidur\u00eda de los apotegmas y los slogans, como en los gestos y rituales simb\u00f3licos) que aquello de que \u201cla pol\u00edtica es la expresi\u00f3n m\u00e1s alta de la cultura de un pueblo\u201d, tan repetido en otras d\u00e9cadas, es hoy una expresi\u00f3n abstracta y por lo mismo sin aplicaci\u00f3n real entre nosotros. De ah\u00ed que para que la pol\u00edtica sea una expresi\u00f3n social elevada debe llenarse de \u00e9tica y de moral, algo que a todas luces y salvo honrosas excepciones y zonas concretas hoy es pr\u00e1cticamente inexistente.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 concluyo esto?<\/p>\n<p>Porque los pueblos mal ense\u00f1ados por la vida p\u00fablica que supimos conseguir han llegado a creer que la \u00e9tica y la moral son funcionales a los altos requerimientos de la \u201cgobernabilidad\u201d, ese falso \u00eddolo populista y totalitario que est\u00e1 inficionado en la mente de muchos contempor\u00e1neos y que convierte en l\u00e1biles todos los valores de la cultura y de la civilizaci\u00f3n. Por eso mismo, sin \u00e9tica y sin moral la pol\u00edtica es una mentira, y mientras ello siga siendo as\u00ed seguir\u00e1 siendo necesario contar con dinero para hacer \u201cesa\u201d clase de pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n para que no se crea que los apotegmas siempre dicen la verdad.<\/p>\n<p align=\"center\">o0o\u00a0\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNO SE PUEDE HACER POL\u00cdTICA SIN DINERO\u201d O LA POL\u00cdTICA SIN \u00c9TICA NO ES POL\u00cdTICA \u00a0POR CARLOS SCHULMAISTER La primera parte del t\u00edtulo constituye un apotegma, t\u00e9rmino muy visitado \u00a0por el Per\u00f3n del exilio, y ampliamente conocido entonces por ese motivo antes que por un conocimiento filol\u00f3gico generalizado. 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