{"id":34260,"date":"2013-01-22T15:05:06","date_gmt":"2013-01-22T19:35:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=34260"},"modified":"2013-01-22T15:05:06","modified_gmt":"2013-01-22T19:35:06","slug":"utopia-dystopia-de-blade-runner-a-spike-jonze","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/01\/22\/utopia-dystopia-de-blade-runner-a-spike-jonze\/","title":{"rendered":"Utopia &amp; Dystopia: De Blade Runner a Spike Jonze"},"content":{"rendered":"<p>Los robots son un fetiche del hombre moderno. M\u00e1s all\u00e1 de querer realizar en ellos el m\u00e1ximo acto de creaci\u00f3n, vida e inteligencia artificiales, los ha utilizado para explorar las paradojas y contradicciones de su propia condici\u00f3n. El gran imaginario, siempre conflictivo, de la existencia humana ha sido representado en pel\u00edculas, libros, series y discos en los cuales los robots, y particularmente los androides, son un elemento esencial. Utop\u00edas y distop\u00edas que reflejan temores y esperanzas, pero sobre todo el deseo de comprendernos a nosotros mismos y preguntar por el sentido de una realidad que nos desborda y nos supera constantemente.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2010, el director Spike Jonze (Being John Malkovich, Adaptation) realiz\u00f3 el cortometraje I\u2019m Here (Estoy Aqu\u00ed) para Absolut Vodka como parte de una nueva campa\u00f1a de promoci\u00f3n. M\u00e1s tarde ser\u00eda estrenado en el festival de Sundance con reacciones positivas.<\/p>\n<p>El protagonista del corto, disponible en Youtube, es un robot llamado Sheldon que trabaja con evidente des\u00e1nimo organizando libros en una biblioteca. Todos los d\u00edas toma el autob\u00fas porque a los robots no se les permite manejar. Al parecer, sus capacidades les impiden hacerlo sin que represente un riesgo para todos. Aunque hablan, \u201cpiensan\u201d y llevan vidas aparentemente independientes en apartamentos propios, su tecnolog\u00eda no es muy impresionante. Ocupan modestos empleos de servicio realizando tareas sencillas con sus cuerpos aparatosos que parecen construidos con restos de cajeros autom\u00e1ticos, tel\u00e9fonos p\u00fablicos y electrodom\u00e9sticos de desecho.<\/p>\n<p>Sheldon recorre la ruta esperando en silencio. Con expresi\u00f3n melanc\u00f3lica mira a trav\u00e9s de la ventana y parece preguntarse si esto es la vida y si merece la pena ser vivida. Las personas sentadas junto a \u00e9l lo ignoran, no recibe atenci\u00f3n ni debe aspirar a ello; los robots no fueron construidos para vivir como seres humanos.<\/p>\n<p>Ya en casa, recorre el oscuro pasillo que conduce a su pieza. En el camino encuentra a unos vecinos, tambi\u00e9n robots, y hace un \u00faltimo intento por establecer alg\u00fan tipo de contacto, aunque sea ef\u00edmero e insignificante, pero no est\u00e1n interesados, no quieren hablar de su d\u00eda o de sus trabajos. Tan s\u00f3lo se resignan a sentarse y existir en silencio. Se les ha preparado para cumplir funciones y ejecutar \u00f3rdenes. Hogar, transporte, trabajo. Trabajo, transporte, hogar. Y nada m\u00e1s es requerido, para siempre.<\/p>\n<p>Pero en la t\u00edmida melancol\u00eda de Sheldon hay una se\u00f1al de inconformidad, una esperanza de algo distinto. Aun no acepta la idea de que la vida se reduzca a sentarse en un autob\u00fas, llegar solo a un apartamento despu\u00e9s de un deprimente d\u00eda de trabajo id\u00e9ntico a todos los otros, y volver a repetirlo ma\u00f1ana y luego nuevamente, ad infinitum. Sin embargo es una vaga intuici\u00f3n, apenas es tristeza.<\/p>\n<p>Jonze, que tambi\u00e9n escribi\u00f3 el gui\u00f3n, decide rescatar a Sheldon cruzando su camino con el de Francesca, una robot que ya ha convertido la inconformidad en rebeld\u00eda; maneja a pesar de que no debe, disfruta con sus amigos (algunos son humanos), construye piezas art\u00edsticas, escucha m\u00fasica y va a conciertos de Of Montreal. Intenta vivir lo m\u00e1s posible con lo que tiene a la mano. Ha decidido construir la vida que quiere aunque no est\u00e9 destinada para ello. Un d\u00eda, acostada junto a Sheldon, le pregunta: \u201c\u00bfCon qu\u00e9 sue\u00f1as?\u201d y \u00e9l, sorprendido, le responde: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 hablas? Nosotros no podemos so\u00f1ar\u201d. \u201cClaro que s\u00ed\u201d, dice ella, \u201cs\u00f3lo tienes que inventarlos\u201d. Aunque no lo sepa, Francesa se ha convertido en una hero\u00edna del absurdo decidida a encontrar un sentido en un mundo que no le ofrece ninguno, aprendiendo a vivir el \u201ccomo si\u201d.<\/p>\n<p>Jonze, a trav\u00e9s de Francesca y Sheldon, afirma que la vida puede salvarse en el amor, en el arte, la amistad y la m\u00fasica, con las peque\u00f1as alegr\u00edas que el mundo puede ofrecer. A pesar del alto precio que tengamos que pagar para encontrarlas. En lo que est\u00e1 dado aun es posible redescubrir el valor y la belleza de las cosas (y las personas) que hacen que la vida valga la pena de ser vivida. Es una visi\u00f3n rom\u00e1ntica de la condici\u00f3n humana que busca recuperar de alg\u00fan modo la inocencia, perdida junto a la infancia de la humanidad en medio de los engranajes del tedio, la repetici\u00f3n y lo ordinario. El amor es el sentido y la redenci\u00f3n que nos salva del abismo. Estamos perdidos, pero hay una salida. Es, a pesar del sufrimiento, una utop\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Blade Runner apareci\u00f3 en 1982 no fue bien recibida por la cr\u00edtica y recaud\u00f3 poco en taquilla. El tiempo la ha convertido en un film de culto y en una de las pel\u00edculas m\u00e1s importantes en la historia del cine occidental. Sutil, cerebral y compleja, plantea preguntas que resuenan en el mismo centro de nuestra humanidad, revelando un futuro que no s\u00f3lo parece posible, sino el \u00fanico al que pod\u00edamos estar destinados. El universo de Blade Runner es una consecuencia a la que nos hemos condenado con vidas vac\u00edas, banales y ego\u00edstas, ansiosas de comodidad y progreso, entumecidas por la tecnolog\u00eda y el entretenimiento. Y en medio de la oscuridad que las rodea, no queda claro que exista una salida o al menos una luz que conduzca a la esperanza. Los hombres y mujeres que habitan este mundo han sido arrasados por el desencanto y el olvido. Arrojados a una cotidianidad en la que lo \u00fanico que queda es esperar la llegada de la muerte en condiciones que s\u00f3lo algunos se atrever\u00edan a llamar aceptables.<\/p>\n<p>Este mundo no tiene nada que ver con el de Francesca y Sheldon, no hay quien vuelva a casa contemplando el atardecer con nostalgia; los tiempos ya no est\u00e1n para eso. Los robots ahora son esclavos, realizan trabajos forzosos en colonias interplanetarias de explotaci\u00f3n de las cuales se extraen recursos para ampliar el dominio humano.<\/p>\n<p>Un grupo de androides, pertenecientes a la generaci\u00f3n m\u00e1s avanzada (Nexus 6), escapa de una de las colonias y se esconde en el planeta tierra. Lo que inicialmente parece un mot\u00edn que busca liberarse de la esclavitud humana representa en realidad una rebeli\u00f3n existencial y metaf\u00edsica. A pesar de ser los androides m\u00e1s avanzados, o precisamente por eso, han sido dise\u00f1ados para cumplir un ciclo de vida de cuatro a\u00f1os. Explotaci\u00f3n, muerte y reemplazo. Conscientes de su desaparici\u00f3n, se sublevan y viajan a la tierra en busca de su creador para exigirle que les otorgue m\u00e1s vida. No es la esclavitud terrenal la que los oprime, es la inevitabilidad de la muerte; el mayor acto de sometimiento que un ser puede sufrir.<\/p>\n<p>A diferencia de Francesca y Sheldon, Roy (l\u00edder de los androides) se enfrenta cara a cara con el absurdo y se niega a aceptarlo. \u00bfC\u00f3mo puede salvarse la vida en el amor si eventualmente ha de perecer? \u00bfC\u00f3mo puede tener valor y sentido nada de lo que hacemos si en el futuro siempre nos espera la muerte? No, dice Roy. La \u00fanica y verdadera libertad es la eternidad. Vivir, y vivir para siempre con la certeza de que nunca habr\u00e1 que morir. Pronto descubre y comprende que no s\u00f3lo \u00e9l es un condenado a muerte, sino todos, absolutamente todo lo que existe se dirige irremediablemente hacia la desaparici\u00f3n y la nada. La existencia es esencialmente absurda. En este sentido, Blade Runner es Camus en estado puro.<\/p>\n<p>Roy representa la ca\u00edda del hombre, el destierro de la eternidad y la condena de vivir una vida que en \u00faltima instancia no le pertenece y que siempre, sin excepci\u00f3n, le es arrebatada. Blade Runner es el futuro de una humanidad consciente de su mortalidad a la que le resulta imposible encontrar un sentido que justifique la precaria duraci\u00f3n del instante, por lo dem\u00e1s lleno de insoportable dolor y sufrimiento, pero tambi\u00e9n de amor e inefable belleza. Es una distop\u00eda existencial gestada en la rebeli\u00f3n frente a la muerte.<\/p>\n<p>En un memorable pasaje cercano al final de la cinta y de su propia vida, Roy dice: \u201cHe visto cosas que ustedes no creer\u00edan. Naves de ataque en llamas por encima de Ori\u00f3n. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhauser. Todos esos momentos se perder\u00e1n en el tiempo\u2026como l\u00e1grimas en la lluvia.\u201d Esta es nuestra \u00fanica y verdadera tragedia: El tiempo es eterno, pero nosotros no. Ciertamente el futuro es la muerte, pero hay que vivir para merecer el instante, a pesar del absurdo, aunque parezca imposible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los robots son un fetiche del hombre moderno. M\u00e1s all\u00e1 de querer realizar en ellos el m\u00e1ximo acto de creaci\u00f3n, vida e inteligencia artificiales, los ha utilizado para explorar las paradojas y contradicciones de su propia condici\u00f3n. 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