{"id":34007,"date":"2013-01-14T16:32:54","date_gmt":"2013-01-14T21:02:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=34007"},"modified":"2014-06-07T12:16:37","modified_gmt":"2014-06-07T16:46:37","slug":"34007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2013\/01\/14\/34007\/","title":{"rendered":"Sobre Liubliana"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.cesarmiguelrondon.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/liubliana300.jpg?resize=300%2C467\" width=\"300\" height=\"467\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eduardo Sanchez Rugeles es un buen narrador. Por momentos, llega a ser brillante, consiguiendo enganchar a sus lectores con historias enrevesadas que apelan siempre al punto m\u00e1s\u00a0d\u00e9bil\u00a0del lector: su nostalgia.<\/p>\n<p>Y es precisamente esa fortaleza su mayor debilidad. La nostalgia de sus relatos es siempre eminentemente venezolana, desde el nervio puro apela a lo que no somos pero quisimos ser, a traumas y sentimientos tan particulares que\u00a0dif\u00edcilmente\u00a0conecten con un lector ajeno a estas tierras, se aleja las verdades universales para\u00a0encerrarse\u00a0en traumas provincianos. De cualquier forma, entiendo el atractivo de su cuerpo literario, sobre todo para una generaci\u00f3n de venezolanos que se encuentra desterrada de su pa\u00eds, en la mayor\u00eda de los casos sin necesidad de salir de el. Toda una generaci\u00f3n expulsada de un pa\u00eds que ya no existe y atrapada en uno que que no es m\u00e1s que las sombras de las ruinas que dejaron las aves de rapi\u00f1a.<\/p>\n<p>La historia de Carlita y Gabo engancha. Es el verdadero hilo del libro, junto a las relaciones con su grupo de amigo (especialmente Atilio) y su mam\u00e1, la Nena. Todas las dem\u00e1s historias secundarias son accesorios totalmente prescindibles, que en la mayor\u00eda de los casos entorpecen la fluidez de la verdadera historia. La conspiraci\u00f3n de los cooperantes raya en lo rid\u00edculo, parece puesta con calzador para complacer a los fan\u00e1ticos de la literatura de intriga, y tiene su punto m\u00e1s bajo en la escena con la profesora Irene y su mayordomo vietnamita que juega Duck Hunt. Le\u00eda y no me pod\u00eda sacar de la cabeza que era una mala copia de la escena de Boogie Nights donde Dirk Diggler y los dem\u00e1s van a robar a Rahad, y su amante\/mayordomo asi\u00e1tico est\u00e1 en el fondo lanzando trakitrakis.<\/p>\n<p>Lo mismo aplica a toda la historia sobre el trabajo de Gabo como escritor fantasma de autoayuda, que no pasa de comentario sat\u00edrico sobre la industria editorial y espec\u00edficamente la New Age, pero no encaja con el resto de la novela. Se sienten como historias residuales usadas como relleno, como laxante para cortar la\u00a0coca\u00edna.<\/p>\n<p>En lo t\u00e9cnico, el trabajo de S\u00e1nchez Rugeles es impecable como siempre. El caraque\u00f1o es capaz de saltar entre dos historias separadas por el tiempo con total libertad, hasta que ambas lineas argumentales converjan. Este apartado, como es de costumbre, lo tiene muy trabajado.<\/p>\n<p>En resumen, es una obra recomendable, con bastantes fallas pero entretenida, que a cualquier venezolano de la generaci\u00f3n del autor seguramente gustar\u00e1. Pero que quede claro, no estamos frente a una obra de trascendencia, ni siquiera frente al mejor trabajo del autor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Eduardo Sanchez Rugeles es un buen narrador. 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