{"id":3356,"date":"2009-06-05T10:15:59","date_gmt":"2009-06-05T14:45:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=3356"},"modified":"2014-06-07T12:21:14","modified_gmt":"2014-06-07T16:51:14","slug":"david-foster-wallace-by-carlos-flores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/06\/05\/david-foster-wallace-by-carlos-flores\/","title":{"rendered":"David Foster Wallace  by  Carlos Flores"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21414\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/06\/05\/david-foster-wallace-by-carlos-flores\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger-3\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"539,439\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger-300x244.jpg?resize=300%2C244\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-21414\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?resize=300%2C244&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?w=539&amp;ssl=1 539w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span>Para celebrar la llegada de un nuevo viernes a la \u201cciudad de la furia\u201d, aqu\u00ed les dejo un art\u00edculo escrito por Carlos Flores, \u00a0publicado en noviembre de 2008 en el Papel Literario <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><strong>David Foster Wallace<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><strong>Carlos Flores<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Voy a sacarme esto del pecho de una vez: David Foster Wallace (Q.E.P.D) era, t\u00e9cnicamente, el mejor escritor del planeta\u2026 y quiz\u00e1s de muchos otros. Eso, ni m\u00e1s ni menos: el mejor.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Nadie dominaba la palabra escrita como este tipo. Nadie. Ni Rushdie ni mil Garc\u00eda M\u00e1rquez, ni cuatro mil Delillo ni una tropa de Saramagos\u2026 lo juro. En serio. As\u00ed de bueno era.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Dicho esto, ahora exhalo con la tranquilidad de quien por fin ha aceptado, luego de no pocos ataques de envidia, que la maestr\u00eda de Foster Wallace \u2013ese tipo nacido en Illinois que siempre usaba una bandana y daba clases de literatura en California- no s\u00f3lo era \u00fanica y genial sino que, quien esto redacta, jam\u00e1s le llegar\u00e1 ni por la u\u00f1a del dedo me\u00f1ique del pie izquierdo. Y, para alguien con mi ego, es dif\u00edcil aceptar la posibilidad de que el talento \u2013el m\u00edo, en todo caso- no sea tan infinito como el que s\u00ed pose\u00eda el difunto autor protagonista de este homenaje.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><strong><em><span lang=\"ES-CO\">Flashback<\/span><\/em><\/strong><strong><span lang=\"ES-CO\"> recalcitrante<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Estoy en un hotel lleno de cucarachas y ratones tan gordos y enormes que se mueves con lentitud, como si no les importara mi presencia. La ciudad es Caracas, la terrible, la ruidosa y grosera. El siglo XXI apenas comienza y ya me decepciona. No hay carros voladores ni nada especial ni espacial. Nac\u00ed en un pa\u00eds en crisis y todo sigue as\u00ed. Igualito. O mucho peor\u2026 aunque no pienso en eso ni en nada en este instante, mientras navego entre un oc\u00e9ano de p\u00e1ginas. Estoy perdido pero feliz. Rabioso y en \u00e9xtasis.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Llevo casi un mes leyendo una novela que se titula <em>Infinite Jest<\/em> (Broma infinita). La firma un fulano David Foster Wallace y estoy en el pat\u00e9tico limbo que representa no saber si odiar o envidiar al autor. Durante momentos r\u00edo, suelto carcajadas\u2026 Luego me pierdo entre enormes p\u00e1rrafos y largu\u00edsimas anotaciones paralelas. De hecho, tengo dos marcalibros: una para las p\u00e1ginas normales y otro para las notas a pie de p\u00e1gina. Ya que estas representan casi la mitad de la extensi\u00f3n de <em>Infinite Jest <\/em>(mil y pico de p\u00e1ginas que rayan, una a una, en la m\u00e1s pura perfecci\u00f3n t\u00e9cnico-literaria). \u201cUna verdadera salvajada\u201d, como dice ese impertinente narrador de b\u00e9isbol mexicano que sale en ESPN.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Sigo la vida de personajes tridimensionales en un futuro dominado por los medios de comunicaci\u00f3n, la cultura del <em>shocky <\/em>y la obsesi\u00f3n por la fama y la celebridad. S\u00ed, muy parecido a nuestro presente\u2026 pero la narraci\u00f3n\u2026 las oraciones\u2026 cada letra est\u00e1 en el lugar que Dios ordenar\u00eda (si \u00e9l fuera el autor, y tal vez s\u00ed lo es), convirtiendo lo anormal en celestial; el drama se transmuta en erupciones m\u00edsticas. \u00a1Qu\u00e9 vaina tan buena!, murmuro y doy una calada al cigarrillo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Una chiripa se empina por la pared cerca de mi cama. Sigue por all\u00e1, chama, y no tendremos rollos, pienso. Regreso a la novela. <em>Infinite Jest <\/em>se ha convertido en la compa\u00f1\u00eda perfecta durante una temporadita de conflictos, huracanes sentimentales y arenas movedizas sexuales. De esto han pasado varios a\u00f1os pero igual me invade el intenso olor a cloro de las s\u00e1banas y la sensaci\u00f3n de querer saber qu\u00e9 le pasar\u00e1 a Harold Incandenza y a los dem\u00e1s personajes. Todo eso salpicado del dolor por la muerte de un h\u00e9roe. <span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Ciertamente quisiera decirles: \u00a1hey, salgan corriendo a comprar este libro!, pero no me atrever\u00eda. Ya me odian suficientes chiflados como para seguir buscando enemigos. Y es que David Foster Wallace no era un escritor de masas. Aunque sus libros eran best sellers. Hasta un ni\u00f1o puede leer a Stephen King\u2026 a pesar de tener algunas obras maestras. Pero David (me permitir\u00e9 tutearlo) era otra cosa. Una suerte de alquimista, un cient\u00edfico loco jugando con palabras y creando ideas, con una libertad y creatividad ilimitada, en un mundo literario dominado por Harry Potters, C\u00f3digos Da Vinci y cualquier basura de 500 y tantas p\u00e1ginas contenidas dentro de una bonita y colorida portada.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Si pocos escritores se dejan llevar por las formulas seguras en estos tiempos, David se me\u00f3 en el <em>establishment<\/em> literario. Irrespet\u00f3 las formulas. Cre\u00f3 las suyas. El gran triunfo es que su obra no puede compararse con la de ning\u00fan otro novelista vivo o muerto. Eso s\u00ed, la s\u00e1tira siempre fue el pu\u00f1al afilado que blandeaba a su placer con la finura de quien usa guantes de terciopelo, a pesar de estar dispuesto a asesinar a otro ser humano\u2026 incluso a \u00e9l mismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"> <strong>Extra\u00f1os e inteligentes personajes evitan a sus predecesores<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Una vez entrvist\u00e9 al escritor norteamericano Bret Easton Ellis. Y lo que pens\u00e9 (aunque mi fanatismo por su obra me instaba a negarlo) es que el tipo era bastante simple y carec\u00eda de profundidad. <em>A shallow man<\/em>. Claro, pero as\u00ed es toda su obra \u2013comprend\u00ed- y al final uno es reflejo de lo que escribe\u2026 \u00bfo viceversa?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Era la d\u00e9cada de 1980. Am\u00e9rica viv\u00eda el <em>boom<\/em> econ\u00f3mico y clasista de Wall Street. El \u201cImperio\u201d era m\u00e1s extravagante que nunca y Ronald Regan apostaba por engrandecer el sentimiento de ser <em>Yankee<\/em>. Un momento crucial, donde Bret Ellis fue el cabecilla de algo llamado el Bret Set o el Brat Pack Literario, grupo en el cual tambi\u00e9n se encontraban los autores Jay McInerney y Tama Janowitz. Estos j\u00f3venes cometieron exactamente el mismo error: pensaron que ten\u00edan una formula que garantizar\u00eda el \u00e9xito de cualquier libro que publicasen y se apuraron (\u00bfatoraron?) en lanzar segundas obras que no pasaban de ser pobres imitaciones de sus \u00f3peras primas. Y as\u00ed, entre libros malos y el <em>crash<\/em> de la bolsa de valores a finales de la d\u00e9cada, se evapor\u00f3 la moda de ser escritor de <em>literatura<\/em> para dar inicio a los a\u00f1os del <em>bestseller, <\/em>de libros masivos. Equivalente a una pel\u00edcula de Spielberg un domingo por la tarde. Historias f\u00e1ciles de digerir. Puro entretenimiento impreso.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Pausa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Viernes. 3 de octubre de 2008. 4:32 a.m<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Estoy sentado en el suelo de una costosa habitaci\u00f3n de un muy costoso hotel en Valencia. El aire acondicionado enfr\u00eda tanto que me cuesta un poco respirar. Pero, \u00bfen realidad es el aire o acaso ese polvito blanco que atraves\u00f3 mis fosas nasales hace unos minutos y que me tiene despierto, el\u00e9ctrico y con ganas de terminar este homenaje? \u00a1Baj!, <em>it really dosent matter<\/em>. En esta fr\u00eda y opulenta oscuridad pienso en el suicidio de David Foster Wallace y no ver el vac\u00edo que deja sino, lo opuesto, la colosal faena literaria que nos hereda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Tanto David, como su amigo-rival, Jonathan Franzen, se convirtieron \u2013a mitad de la d\u00e9cada de 1990- en los nuevos ni\u00f1os prodigio de las letras. Ambos, mucho m\u00e1s t\u00edmidos, recatados y serios que el Brat Pack que los precedi\u00f3, presentaron dos novelas que, a\u00fan hoy, son tan dif\u00edciles de opacar que sus creadores, genialmente, tomaron otros caminos en g\u00e9neros diferentes: ensayos, cuentos, periodismo en general \u2013y en el caso especifico de Foster Wallace, dar clases en universidades- antes de tratar de imitar el \u00e9xito obtenido.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">La obra maestra de Jonathan Franzen, <em>The Corrections<\/em> (ganadora de cuanto premio pueda otorgarse en EEUU), ha hecho esperar a muchos lectores por otra novela que a\u00fan no llega, mientras que <em>Infinite Jest<\/em> <span> <\/span>fue el libro definitivo de Foster Wallace. Y estoy claro en algo, cuando escribes monstruos <span> <\/span>como son <em>The Corrections<\/em> e <em>Infinitive Jest <\/em>\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s quieres crear? \u00bfqu\u00e9 argumentos? \u00bfc\u00f3mo dar con una idea clara en el campo de la ficci\u00f3n, luego de que inventaste un estilo, y sellaste \u2013con may\u00fascula- un cap\u00edtulo en la historia de la narrativa mundial?, y, m\u00e1s importante, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s decir si, al menos en apariencia, lo dijiste todo y todos te acompa\u00f1aron y alabaron cuando lo publicaste?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Escucho voces en el pasillo. La complicidad \u2013o impertinencia- del ojo m\u00e1gico ense\u00f1a a un hombre cuarent\u00f3n con porte de ejecutivo. Es la habitaci\u00f3n frente a la m\u00eda. Trata de sujetar por la mano a quien parece ser un enorme travesti, para que no se vaya, pero al final cede y se queda solo, bajo el marco de la puerta. Mirando su caminar contoneado, como pensando: \u201cojal\u00e1 pudieras quedarte otro rato, pero sin cobrarme\u2026 ojal\u00e1 el mundo fuera otro; un mundo abierto y civilizado, para empatarme seriamente contigo, sin importar que uses tacones, pintura de labios, u\u00f1as de acr\u00edlico\u2026 y tengas ese enorme pene entre las piernas\u201d. <span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Media vuelta y regreso al <em>laptop<\/em>. Junto a m\u00ed est\u00e1 un ejemplar de <em>Entrevistas breves con hombres repulsivos<\/em>, la famosa colecci\u00f3n de relatos de David Foster Wallace. Intento recordar al mirar la car\u00e1tula, pero creo que ninguno de sus cuentos habla de travestis saliendo de hoteles caros en Valencia, estado Carabobo.<span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><strong>Modo depresivo<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-CO\"><span style=\"font-weight: normal\">David Foster Wallace intent\u00f3 suicidarse varias veces. Su vida, desde muy joven, estuvo pisoteada por ese horrible vac\u00edo llamado \u201cdepresi\u00f3n\u201d. Pastillas, tratamientos m\u00e9dicos, naturistas, curanderos y New Age\u2026 el genio de la literatura prob\u00f3 de todo pero jam\u00e1s logr\u00f3 conectarse con el mundo real de la manera positiva en que muchos lo logran. Siento pena ajena cuando alg\u00fan imb\u00e9cil por ah\u00ed dice que la depresi\u00f3n no existe, que son mariqueras, inventos. Yo no puedo sino desearle a esa gente que jam\u00e1s llegue a experimentar esa desoladora sensaci\u00f3n de andar <em>unplugged<\/em>, desenchufado del resto de la humanidad. En una de las historias de <em>Infinitive Jest, <\/em>el lector sigue a un paciente que sufre de adicci\u00f3n, depresi\u00f3n y quiere suicidarse. Vaya grito de ayuda por parte del autor. Y, aunque la s\u00e1tira domina el contenido de la novela, yo \u2013que he sufrido de depresi\u00f3n cl\u00ednica- sent\u00ed que regresaba a ese extremo de la nada donde todo es gris, fr\u00edo y amargo.<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-CO\"><span style=\"font-weight: normal\">En la \u00faltima conversaci\u00f3n que Foster Wallace sostuvo con Jonathan Franzen, le pidi\u00f3 \u2013quiz\u00e1 no tan en broma como lo supuso Franzen-<span> <\/span>que le contara una historia que tuviera un final feliz. No me cabe en la imaginaci\u00f3n que alguien pueda pasar casi toda su vida de adulto en estado depresivo. Semejante tormenta s\u00f3lo puede ser sobrellevada por alguien excepcional. Alguien que pueda luchar contra ese demonio hasta ganarle algunos <em>rounds<\/em> de cuando en cuando. Entonces mi percepci\u00f3n de <em>Infinitive Jest <\/em>del resto de la obra de David Foster Wallace cambia al saber lo que tuvo que atravesar para escribir de una manera tan perfecta en medio de una vida tan imperfecta. Aunque, co\u00f1o, \u00bfQui\u00e9n tiene una vida perfecta? Yo no, de pana que no.<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><strong>Periodista NO colegiado<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-CO\"><span style=\"font-weight: normal\">Si bien su gran vedette fue Infinitive Jest (y una buena pila de cuentos que firm\u00f3), vale a\u00f1adir que \u2013sin planearlo- David se convirti\u00f3 en uno de los reporteros m\u00e1s respetados y cotizados de Norteam\u00e9rica. Sus trabajos van de cr\u00f3nicas a entrevistas, pasando por fabulosas investigaciones de campo. Pol\u00edtica, deporte, m\u00fasica y cultura en general. David Foster Wallace no escatim\u00f3 a la hora de llevar material de primera a sus lectores. Ahora recuerdo espec\u00edficamente tres trabajos memorables: Consider the Lobster, A Supposedly Fun Thing I LL Never Do Again y Federer as a Religious Experience. En el primero, David est\u00e1 \u2013literalmente- perdido en el festival anual de langostas de Mainey y. de una forma casi sacr\u00edlega, coloca contra la pared a todos aquellos que comemos no s\u00f3lo langosta sino cualquier cosa que alguna vez estuvo viva y camin\u00f3 sobre este planeta. El segundo, por demas titulo de un libro que re\u00fane algunos de sus ensayos, describe el t\u00e9trico pero hilarante episodio en la vida de Wallace que transcurri\u00f3 de vacaciones en un crucero y su lucha por tratar de no ser tan \u201cmimado\u201d por el staff interno. Y el tercero es una genial semblanza que realiz\u00f3 al tenista Roger Federer; una historia cruda y mordaz sobre las nuevas generaciones de tenistas y su sistema de preparaci\u00f3n que casi raya en la autoflagelaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\">Luego de mucho tiempo medicado, David Foster Wallace, de 46 a\u00f1os de edad, habl\u00f3 con su familia y les comunic\u00f3 que dejar\u00eda el tratamiento. Su esposa acept\u00f3. Tambi\u00e9n sus padres. No tuvo hijos, al menos no humanos. Un d\u00eda, un d\u00eda cualquiera, el gran autor americano\u2026 el intelecto superior, decidi\u00f3 que no quer\u00eda seguir terciando una guerra \u00e9pica contra un rival invencible. Aquello\u2026 ese vac\u00edo devorador que lo carcome todo por dentro\u2026 no era vivir. Entonces se colg\u00f3. \u00bfPerdi\u00f3 la batalla final o acaso se burl\u00f3 del rival? Ya no importa. S\u00f3lo queda leer su obra y sonre\u00edr\u2026, porque quiz\u00e1 \u00e9l jam\u00e1s esper\u00f3 \u2013o dese\u00f3- m\u00e1s que eso. <span> <\/span><span> <\/span><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><\/span><\/em><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><span> <\/span><span> <\/span><\/span><\/em><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-CO\"><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span><br \/>\n<\/span><\/span>\n<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para celebrar la llegada de un nuevo viernes a la \u201cciudad de la furia\u201d, aqu\u00ed les dejo un art\u00edculo escrito por Carlos Flores, \u00a0publicado en noviembre de 2008 en el Papel Literario<\/p>\n","protected":false},"author":1047,"featured_media":21414,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2693],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3356","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-narrativa"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-S8","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1047"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3356\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}