{"id":33450,"date":"2012-12-31T13:14:20","date_gmt":"2012-12-31T17:44:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=33450"},"modified":"2013-01-12T14:16:21","modified_gmt":"2013-01-12T18:46:21","slug":"vade-retro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/12\/31\/vade-retro\/","title":{"rendered":"Vade Retro"},"content":{"rendered":"<p><a><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"19827\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/12\/25\/el-milagro-de-la-abuela\/april_bowlby_8_small\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/april_bowlby_8_small.jpg?fit=266%2C400&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"266,400\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"april_bowlby_8_small\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/april_bowlby_8_small.jpg?fit=266%2C400&amp;ssl=1\" class=\"alignleft size-full wp-image-19827\" src=\"http:\/\/lethallexicon.files.wordpress.com\/2010\/11\/warming_up_for_the_nights_howl_gray_wolf-1024x768.jpg?resize=614%2C461\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"461\" \/><\/a><br \/>\n(Esta fue mi entrega final para el Diplomado en Narrativas Contempor\u00e1neas, que termin\u00e9 a mediados de este a\u00f1o 2012)<\/p>\n<p><strong>[ I ] Horas antes<\/strong><br \/>\nAnabella tardaba en comprender lo que ped\u00eda el se\u00f1or Finn.<br \/>\n\u2014Pero ya prob\u00e1steis desde atr\u00e1s varias veces \u2014le dec\u00eda Anabella.<br \/>\n\u2014Desde atr\u00e1s s\u00ed, pero no por la otra puerta&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfLa otra puerta?.<br \/>\n\u2014S\u00ed, la m\u00e1s estrecha.<br \/>\nHasta que finalmente comprendi\u00f3.<br \/>\n\u2014\u00a1Pero se\u00f1or Finn! \u00a1Qu\u00e9 dec\u00eds! Sois demasiado voluminoso, \u00bfquer\u00e9is lastimarme?<br \/>\nY en esto no exageraba. Finn era tambi\u00e9n portugu\u00e9s pero descendiente de vikingos, de los que combat\u00edan sin armas con los osos. Era un hombre descomunal, dotado de una virilidad proporcional a sus dimensiones.<br \/>\n \u2014Adem\u00e1s, se\u00f1or Finn, por esa puerta&#8230; \u00bfno es pecado? Si la inquisici\u00f3n se enterase, terminar\u00edamos en la hoguera.<br \/>\n\u2014\u00bfQui\u00e9n dice que es pecado?<br \/>\n\u2014Ni las bestias hacen eso, se\u00f1or Finn. Pero adem\u00e1s&#8230; \u00bfNo os complazco como ordena natura?<br \/>\n\u2014Claro que s\u00ed, no es eso \u2014le dijo forcejeando un poco.<br \/>\n\u2014\u00a1\u00bfPero qu\u00e9 hac\u00e9is se\u00f1or Finn?!&#8230; \u00a1Os digo que me lastim\u00e1is! \u00a1\u00a1\u00a1Que no!!! \u2014grit\u00f3 con determinaci\u00f3n.<br \/>\nEl se\u00f1or Finn se baj\u00f3 de la cama resignado. La contempl\u00f3. Era su tercera esposa. Las dos anteriores, tambi\u00e9n jovenes y hermosas, hab\u00edan sucumbido a la peste.<br \/>\n\u2014\u00bfSab\u00e9is qu\u00e9 es verdadero pecado? \u2014dijo el se\u00f1or Finn\u2014. No complacer al marido.<br \/>\nTom\u00f3 una l\u00e1mpara de aceite, un hacha, y sali\u00f3 hacia el bosque.<br \/>\n\u2014\u00bfD\u00f3nde vais a esta hora? \u00bfMe dejar\u00e9is sola se\u00f1or Finn? \u2014dijo Anabella con voz d\u00e9bil. Pero \u00e9l no respondi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>[ II ] El bosque<\/strong><br \/>\nAnabella, de apenas diecis\u00e9is a\u00f1os, se hundi\u00f3 en llanto. All\u00ed estaba, sola, en el lecho nupcial, y su marido, casi veinte a\u00f1os mayor que ella, se alejaba molesto.<br \/>\n\u201c\u00bfY si el se\u00f1or Finn tiene raz\u00f3n?\u201d Su tierna mentalidad medieval se puso a elucubrar en medio de las l\u00e1grimas. \u201cSi complazco a mi esposo en esto, estar\u00e9 permiti\u00e9ndole pecar y peco yo misma; pero al no complacerle, \u00bfno estoy pecando por ello? \u00bfAcaso me acusar\u00edan de empujarlo al adulterio, o a yacer con bestias? \u00bfD\u00f3nde hay menos pecado?\u201d Sonaban unos aullidos de lobo a la distancia. \u201cY ahora ha salido a los peligros de la noche, ofuscado y enfurecido, y por mi culpa\u201d. Anabella se coloc\u00f3 sus sandalias y un camis\u00f3n de dormir de fino lino blanco que le cubr\u00eda de los hombros hasta el suelo.<br \/>\n\u2014\u00a1Se\u00f1or Finn! \u2014grit\u00f3 desde la puerta de la caba\u00f1a. La luna llena se dejaba ver a ratos entre nubarrones oscuros. La noche de verano estaba fresca. Anabella vio que el foco de la l\u00e1mpara de su esposo se adentraba ya a lo lejos en el bosque.<br \/>\n\u2014\u00a1Regresad, por favor!<br \/>\nLa llama segu\u00eda alej\u00e1ndose y Anabella ech\u00f3 a correr. Su camis\u00f3n, cabellera, y los aromas de su lecho se fueron flotando tras ella en el viento.<\/p>\n<p><strong>[ III ] El ermita\u00f1o<\/strong><br \/>\nNo tard\u00f3 en perderse. Busc\u00f3 y busc\u00f3 en la oscuridad del bosque hasta reconocer que se hab\u00eda perdido. Su camis\u00f3n se hab\u00eda ya desgarrado en mil partes de rozar tantos brezos y ramajes. Escuch\u00f3 m\u00e1s aullidos de lobos, y se detuvo asustada frente a un arroyo. Vio una luz que se aproximaba desde la otra orilla. Se mov\u00eda con lentitud, y pronto descubri\u00f3 que no era su se\u00f1or Finn, sino un viejo encorvado con aspecto inofensivo. Llevaba una t\u00fanica con capucha que parec\u00eda de monje, un candil en una mano, y un cayado en la otra. \u201c\u00a1Un viejo sabio de las monta\u00f1as!\u201d, pens\u00f3 Anabella. \u201cHe de pedirle consejo sobre mi dilema\u201d.<br \/>\nEl extra\u00f1o cruzaba el riachuelo y caminaba directo hacia Anabella sin haberla visto, y solo al casi chocar con ella not\u00f3 su presencia. En aquel momento soplaba una brisa agradable, y el viejo se encontr\u00f3 en la oscuridad de la noche frente a aquella doncella hermos\u00edsima, de labios, pechos y piel sonrosada que delataban un frenes\u00ed reciente, cubierta con apenas retazos de tela que flotaban a su alrededor en todas direcciones de manera casi m\u00e1gica, mostrando a ratos los distintos encantos de su desnudez.<br \/>\n\u2014Bienaventurado se\u00e1is, anciano. Necesito vuestro consejo \u2014dijo Anabella con la mayor dulzura.<br \/>\nEl viejo abri\u00f3 los ojos, puso rostro de espanto y casi desfalleci\u00f3. Alz\u00f3 su cayado y l\u00e1mpara cruz\u00e1ndolos en gesto de defensa, y retrocedi\u00f3 unos pasos.<br \/>\n\u2014\u00a1<em>Vade retro<\/em>, criatura de las tinieblas! \u2014dijo temblando y con un acento extranjero muy marcado.<br \/>\nAnabella no entendi\u00f3 aquellas primeras palabras.<br \/>\n\u2014\u00bfDec\u00eds?<br \/>\n\u2014\u00a1<em>Vade retro<\/em>, Legi\u00f3n! \u00a1Olor de mujer y de hombre al mismo tiempo, fornicaci\u00f3n y concupiscencia, felicidad y llanto, sangre y l\u00e1grimas, olor de todas las plantas del bosque juntas! \u00bfA qui\u00e9n pretend\u00e9is enga\u00f1ar? \u00a1Apest\u00e1is a Legi\u00f3n! \u00a1En ning\u00fan exorcismo os hab\u00e9is presentado tan claramente!<br \/>\n\u2014Solo quisiera preguntaros algo \u2014dijo Anabella.<br \/>\nEl viejo  la observaba lleno de terror, pero tambi\u00e9n maravillado. Y es que no pod\u00eda saberlo, y Anabella tampoco, pero entre el cabello y retazos revoloteando a su alrededor, bajo la luz intermitente de la luna y ante aquella lamparilla, Anabella era en aquel momento la criatura m\u00e1s hermosa sobre la faz de la tierra.<br \/>\n\u2014\u00bfAcaso ven\u00eds a reclamar la sangre de los&#8230; herejes? \u2014gimi\u00f3 el viejo\u2014. \u00a1La santa iglesia me avala! \u00a1Soy un humilde soldado de&#8230;<br \/>\nAnabella se impacient\u00f3 y fue al grano.<br \/>\n\u2014Mi se\u00f1or quiere la entrada&#8230; por la puerta m\u00e1s estrecha. Solo quiero preguntaros: \u00bfAcaso no es esto abominaci\u00f3n&#8230; entrar por la puerta m\u00e1s estrecha?<br \/>\nEl viejo inquisidor se sinti\u00f3 sometido a las astucias del maligno: era una prueba, eso era. Respondi\u00f3 receloso.<br \/>\n\u2014Ya lo dice el santo libro: Bienaventurados los que entr\u00e1is&#8230; por la puerta estrecha.<br \/>\n\u201c\u00bfBienavendurados?&#8230; Vaya\u201d, pens\u00f3 Anabella. \u201cEntonces el se\u00f1or Finn solo procuraba buenaventura despu\u00e9s de todo\u201d.<br \/>\n\u2014Anciano que alberg\u00e1is sabidur\u00eda, aunque est\u00e9 permitido, mi se\u00f1or es muy grande&#8230; En verdad, es inmenso. Temo sufrir dolor. \u00bfAcaso no es doloroso ese transitar por la puerta estrecha?<br \/>\n\u2014El se\u00f1or claro que es inmenso, y vuestra puerta es la entrada misma al dolor, \u00bfpor qu\u00e9 me pregunt\u00e1is&#8230; por vuestros dominios? \u2014respondi\u00f3 el viejo.<br \/>\n\u201c\u00bfMi puerta es la entrada al dolor?\u201d, pens\u00f3 Anabella. \u201cEl se\u00f1or Finn entonces&#8230; \u00a1quiz\u00e1 buscaba hacer penitencia! \u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1Yo pensando que buscaba complacerse!\u201d<br \/>\n\u2014\u00a1Sois un verdadero iluminado, se\u00f1or!\u2014 le dijo emocionada. Anabella sujet\u00f3 el cayado para apartarlo, se le acerc\u00f3 al viejo, le retir\u00f3 la capucha y le estamp\u00f3 un beso en las canas, todo en un instante. Haciendo aquello, los grandes pechos de Anabella se apretaron de lleno contra el rostro y la boca del anciano. Atolondrado por el contacto inesperado, el ermita\u00f1o solt\u00f3 cayado y candil llev\u00e1ndose las manos al rostro:<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is hecho?&#8230; \u00a1La marca de la bestia! \u00a1No! \u00a1No!<\/p>\n<p><strong>[ IV ] El regreso<\/strong><br \/>\nLa l\u00e1mpara del viejo dio con las piedras del riachuelo haciendo un estruendo; su luz titube\u00f3 pero se mantuvo encendida. Anabella se qued\u00f3 sujetando el cayado y not\u00f3 que estaba resbaloso.<br \/>\n\u2014\u00bfVuestro b\u00e1culo est\u00e1 aceitado?<br \/>\nEn medio de la conmoci\u00f3n, el viejo respondi\u00f3 aquella pregunta mundana sin darse cuenta:<br \/>\n\u2014As\u00ed la madera aguanta m\u00e1s.<br \/>\nLos ojos de Anabella se fijaron en el extremo del venoso madero, y en aquel momento le asalt\u00f3 una epifan\u00eda como un fogonazo: una estrategia incremental con objetos lisos y lubricados como aqu\u00e9l; as\u00ed lograr\u00eda poco a poco ampliar su puerta estrecha hasta dar cabida, \u00a1sin dolor!, a la envergadura de su se\u00f1or esposo. Pensando aquello distingui\u00f3 a lo lejos una luz, y pudo identificar que era el mismo se\u00f1or Finn con su lamparilla, cargando adem\u00e1s una gran cantidad de le\u00f1a y unas pocas flores. \u201cPues en esa le\u00f1a tra\u00e9is ya, sin saberlo, se\u00f1or Finn, los cayados de vuestra buenaventura.\u201d<br \/>\n\u2014\u00a1En verdad que sois un iluminado!\u2014, dijo Anabella soltando el b\u00e1culo a los pies del viejo que parec\u00eda algo aturdido, y desapareci\u00f3 corriendo hacia el se\u00f1or Finn.<\/p>\n<p><strong>[ V ] El fin<\/strong><br \/>\nEl anciano abri\u00f3 los ojos y se encontr\u00f3 solo con el rumor del riachuelo. Mir\u00f3 en todas direcciones y no vio nada. El olor a Legi\u00f3n segu\u00eda impregnando el aire; nubes espesas cubr\u00edan ya la luna. Se agach\u00f3 y se lav\u00f3 la cara temblando, luego recogi\u00f3 la farola y el b\u00e1culo. Entonces vio su reflejo en el agua: un ermita\u00f1o con un cayado en una mano y un candil en la otra: su propia figura, pero invertida (*). Se sobresalt\u00f3 con el aullido de un lobo y sin querer solt\u00f3 de nuevo aquellos implementos. La l\u00e1mpara entonces s\u00ed se hundi\u00f3 y se extingui\u00f3 su luz, y daba lo mismo mantener los ojos abiertos que cerrarlos pues la oscuridad era absoluta. En la mente del viejo apareci\u00f3 otra vez aquella belleza inaudita e intrusa que lo llenaba todo: el recuerdo del hermoso \u00e1ngel ca\u00eddo en forma de ninfa semidesnuda. <\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 hechizo es \u00e9ste? \u00bfAcaso soy muerto y estoy ya en el Purgatorio sin saberlo? \u00bfPor qu\u00e9 me hab\u00e9is abandonado, Se\u00f1or?\u201d, clamaba el viejo restreg\u00e1ndose la cara desesperado. Extrajo de sus ropas una cuerda de cuyo extremo colgaba una peque\u00f1a maza de metal con p\u00faas; se desvisti\u00f3 hasta la cintura, se apret\u00f3 un cilicio que llevaba all\u00ed ajustado, se arrodill\u00f3 sobre las pe\u00f1as del riachuelo, y all\u00ed mismo comenz\u00f3 a darse de latigazos con la maza en la huesuda espalda. Las costillas dejaban entrever cientos de cicatrices similares, y cada impacto creaba marcas nuevas y sangrientas. <em>Vade retro <\/em>dec\u00eda entre los golpes, a los cuales la ninfa en sus pensamientos parec\u00eda inmune.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1A estas alturas de mi vida, mi Se\u00f1or! Despu\u00e9s de tantas brujas torturadas en vuestro nombre, permit\u00eds que una esbirra del infierno se aparezca a vuestro siervo en medio de la noche, y le haga derramar su semilla <em>in vacuo<\/em>, seguramente&#8230; \u00a1para rob\u00e1rsela! \u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1<em>Vade retro<\/em>!\u201d, gritaba el viejo d\u00e1ndose m\u00e1s golpes con la maza. \u201c\u00bfY qu\u00e9 embrujo es \u00e9ste? \u00a1Esta oscuridad, esta pestilencia de \u00edncubos y s\u00facubos! \u00bfPor qu\u00e9 me hab\u00e9is abandonado, Se\u00f1or? \u00a1<em>Vade retro<\/em>, Legi\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p>Iba a administrarse aquel martirio hasta el amanecer, quiz\u00e1s justo hasta la hora en que Anabella y el se\u00f1or Finn iniciar\u00edan sus actividades matinales con un nuevo br\u00edo en sus rostros, ella cojeando un poco, pero ambos ya enrumbados a su particular bienaventuranza. Sin embargo, los lobos soberanos del bosque no tardaron en rastrear el olor de la sangre del viejo. Nunca los vio acercarse. El l\u00edder de la manada salt\u00f3 y clav\u00f3 sus fauces de lleno en su garganta, al tiempo que varios otros lobos mord\u00edan el cilicio y lo sacud\u00edan de manera salvaje para destriparle el vientre. El olor a Legi\u00f3n se confundi\u00f3 con olor a bestias y dentelladas y alaridos de muerte, y hasta su \u00faltimo respiro en la oscuridad, el viejo inquisidor se defendi\u00f3 de aquella ninfa hermosa que se lo llevaba al infierno repitiendo la misma letan\u00eda: <em>Vade retro&#8230; Vade retro&#8230; Vade retro<\/em>.<\/p>\n<p>(*) El Ermita\u00f1o (Tarot) representa el esp\u00edritu de gu\u00eda. En posici\u00f3n normal: consejo, conocimiento, solicitud, prudencia, precauci\u00f3n, abnegaci\u00f3n, retirada, extrav\u00edo, incapacidad para enfrentarse a los hechos, poseedor de secretos. En posici\u00f3n invertida: imprudencia, juicio incorrecto, inmadurez, precipitaci\u00f3n, atolondramiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Esta fue mi entrega final para el Diplomado en Narrativas Contempor\u00e1neas, que termin\u00e9 a mediados de este a\u00f1o 2012) [ I ] Horas antes Anabella tardaba en comprender lo que ped\u00eda el se\u00f1or Finn. \u2014Pero ya prob\u00e1steis desde atr\u00e1s varias veces \u2014le dec\u00eda Anabella. \u2014Desde atr\u00e1s s\u00ed, pero no por la otra puerta&#8230; \u2014\u00bfLa otra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1705,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33450","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-8Hw","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1705"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33450"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33450\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}