{"id":33222,"date":"2012-12-24T12:07:30","date_gmt":"2012-12-24T16:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=33222"},"modified":"2012-12-24T12:07:30","modified_gmt":"2012-12-24T16:37:30","slug":"la-hallaca-majadera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/12\/24\/la-hallaca-majadera\/","title":{"rendered":"La hallaca majadera"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/b>Aquella noche navide\u00f1a, la mesa estaba puesta, en una gran bandeja las hallacas ya calientes, api\u00f1adas esperaban la hora de la fiesta.<\/p>\n<p>A lo lejos se o\u00edan las gaitas marcando la pauta para la cena, entre la alegr\u00eda y el alboroto una hallaca majadera se abri\u00f3 paso para colocarse de primera, era esta tan perfecta que destacaba como una gema, \u00bfQui\u00e9n la habr\u00e1 envuelto?, \u00bfQui\u00e9n la laz\u00f3? De la abuela era el secreto, que despu\u00e9s de hacer el guiso, para atar una hallaca a\u00fan le qued\u00f3 tiempo.<\/p>\n<p>La hallaca no conforme con su nueva posici\u00f3n se desliz\u00f3 hasta llegar al centro del lugar, ahora ya se sent\u00eda satisfecha, pero los dem\u00e1s alimentos protestaron y su regreso a la bandeja trataron.<\/p>\n<p>-Yo soy reina, soy la tradici\u00f3n, mi ropaje es africano, europeo mi coraz\u00f3n y mi tierna masa del mejor jojoto de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>El churro enfurecido le contest\u00f3:<\/p>\n<p>-No te recalientes, que hallaca tiesa rompe dientes, yo vengo de Europa, pero no hay nada mas criollo que el chocolate con que se me moja y no por eso salto al centro del mantel para poner la torta.<\/p>\n<p>Los peque\u00f1os dulces empezaron a saltar en su plato, cay\u00e9ndole encima al de leche que ya lo ten\u00edan plano, los de coco rodaron entre los vasos, todos ellos acaramelados dejaron az\u00facar por todos lados.<\/p>\n<p>El pan de jam\u00f3n buscando la concordia, termin\u00f3 formando parte de la discordia.<\/p>\n<p>El chocolate ya cansado resopl\u00f3 en su jarra salpicando al jam\u00f3n planchado que del susto perdi\u00f3 de pi\u00f1a un bocado.<\/p>\n<p>Cuando llegaron los comensales la mesa hizo silencio, todos se sorprendieron\u00a0 al encontrar a los dulcitos brincando como unos sapitos, se sentaron y comieron a rebosar entre risas y canciones poco a poco con la comida lograron terminar.<\/p>\n<p>Sorpresa, sorpresa, nadie toco la hallaca pretenciosa, pues todos pensaron que era un adorno u otra cosa.<\/p>\n<p>El d\u00eda empez\u00f3 a despuntar y un parrandero a\u00fan despierto trinch\u00f3 a la hallaca y al sentirla tierna, sin mucho miramiento en dos bocados no dej\u00f3 ni el recuerdo.<\/p>\n<p>Este cuento no tiene moraleja, la tradici\u00f3n la hacemos las personas, siempre en nuestra mesa est\u00e1 el primo bullero, la t\u00eda entrometida, los ni\u00f1os juguetones o el vecino goloso, todos juntos hacemos de la cena una gran experiencia, felicidades a todos, que siempre tengan con quien compartir en ese d\u00eda especial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aquella noche navide\u00f1a, la mesa estaba puesta, en una gran bandeja las hallacas ya calientes, api\u00f1adas esperaban la hora de la fiesta. 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