{"id":31421,"date":"2012-10-30T21:40:21","date_gmt":"2012-10-31T02:10:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=31421"},"modified":"2012-10-30T21:40:21","modified_gmt":"2012-10-31T02:10:21","slug":"ali-primera-70-anos-sembrando-cantos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/10\/30\/ali-primera-70-anos-sembrando-cantos\/","title":{"rendered":"Al\u00ed Primera: 70 a\u00f1os sembrando cantos"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.patriagrande.com.ve\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Al%C3%AD-Primera-cantor-bolivariano.jpg?resize=520%2C390\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"390\" \/><\/p>\n<div>\n<div>Le\u00f3n Magno Montiel<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bbEn las calles de la barriada Cerros de Mar\u00edn a\u00fan se escucha el eco de la voz profunda de Al\u00ed Primera, a\u00fan se sienten sus acordes de cuatro, emparrandao en casa de do\u00f1a Josefina de Molero. Las notas de su canto generan armon\u00edas que se confunden en las ramas de las \u00a0granadas y los mangos del extendido patio marabino, hacen fluir la m\u00fasica de sus manos hacia la garganta de su panita Ricardo Cepeda, son sonidos que se entrelazan con los brazos de su coterr\u00e1neo Tino Rodr\u00edguez y del compositor Miguel Ordo\u00f1ez. El cantor irreverente que hab\u00eda nacido en Coro un 31 de octubre de 1941, siempre se sinti\u00f3 hu\u00e9sped de honor en la casona de Armando Molero, su admirado juglar del pueblo.<\/p>\n<p>La casa patrimonial de \u00a0Josefina y Armando era muy amplia, con muchas rec\u00e1maras (que los maracuchos llamamos \u201cpiezas\u201d) con un solar inmenso para recibir a los amigos, y all\u00ed compartir el caf\u00e9 y las parrandas. Estaba ubicada frente al antiguo cine Par\u00eds, en las accidentadas calles de esa serran\u00eda poblada de peque\u00f1os hatos con vista al lago.<\/p>\n<p>En esa casa llena de afectos y nostalgias, Al\u00ed nos relataba que su carrera la sustentaron cuatro fuertes pilares urbanos: Caracas, Barquisimeto, Paraguan\u00e1 y Maracaibo. Fueron las cuatro urbes que mejor lo albergaron, en ellas se nucle\u00f3 el amor a la patria que sembr\u00f3 con su cantera. En esas cuatro casas \u00a0fue donde afianz\u00f3 su vocaci\u00f3n de trovador, su intenci\u00f3n por moldear una nueva naci\u00f3n, sus ansias de redimirla.<\/p>\n<p>De muchacho Al\u00ed Rafael fue limpiabotas, boxeador, ciclista, fan\u00e1tico de las peleas de gallo. Lo imantaba ese s\u00edmbolo viviente: el gallo. M\u00e1s que la competencia hostil en las galleras de Falc\u00f3n, Al\u00ed am\u00f3 lo hermoso del plumaje iridiscente, el car\u00e1cter valiente del ave de pelea, su canto, su cresta dominante. Para \u00e9l representaba un \u00a0signo popular de dignidad y \u00a0resistencia, como bien lo simboliz\u00f3 Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez en su novela \u201cEl coronel no tiene quien le escriba\u201d (1961).<\/p>\n<p>Esa idolatr\u00eda por el ave de pelea la mantuvo toda su vida, la materializ\u00f3 en su colecci\u00f3n de gallos artesanales, gallitos de madera cromada, estatuillas galliformes que supo atesorar. \u00a0Esa valoraci\u00f3n la cristaliz\u00f3 \u00a0en el golpe larense \u201cEl gallo pinto\u201d, que compuso en homenaje a don P\u00edo Alvarado, \u00a0maestro de la m\u00fasica popular de Curarigua:<\/p>\n<p><em>\u201cComo \u00a0lloviznaba el Lara<br \/>\nla \u00a0voz de P\u00edo Alvarado<br \/>\nes \u00a0linda la madrugada<br \/>\ncuando ese gallo ha cantado\u2026\u201d<br \/>\n<\/em><br \/>\n(Gallo pinto, 1980)<\/p>\n<p>Un Al\u00ed so\u00f1ador en \u00a0b\u00fasqueda de \u00a0trascendencia, sali\u00f3 de Coro siendo un adolescente y lleg\u00f3 a Caracas para entrar al mundo universitario en 1963. Comenzaban sus d\u00edas en la quim\u00e9rica Universidad Central de Venezuela, llegaba con la intenci\u00f3n de estudiar ingenier\u00eda qu\u00edmica. En paralelo comenzaron sus cantatas estudiantiles, sus afiebradas charlas sobre la ideolog\u00eda marxista. Su marcado talante humanista y revolucionario comenz\u00f3 a aflorar en los escenarios universitarios.<\/p>\n<p>Venezuela se hab\u00eda liberado del \u00a0dominio militar de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez, comenzaba en el pa\u00eds la guerrilla urbana a labrar su camino accidentado, que devino en un final desastroso. Toda Venezuela se inquietaba por la victoria de Fidel Castro en Cuba. Fue la era de la devastaci\u00f3n y el genocidio \u00a0en Vietnam causado por las tropas norteamericanas. El planeta conoci\u00f3 el sonido de los Beatles, \u00a0la imagen m\u00edtica de Ernesto \u201cCh\u00e9\u201d Guevara. Surg\u00eda en todo el continente la Nueva Trova Cubana, junto a los grandes de la cantautor\u00eda americana: Violeta Parra, Zitarrosa, Daniel Viglietti, Mercedes Sosa. Esos hechos marcaron la \u00edndole del canto emergente y combativo, del joven \u00a0Primera Rossell.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1968, Al\u00ed comienza su andadura por Europa, el periplo lo inicia en Rumania gracias a una beca obtenida a trav\u00e9s del PCV. En ese per\u00edodo le nacieron dos hijas de su relaci\u00f3n con Tharja, una intelectual rumana. Las llam\u00f3 Mar\u00eda Fernanda, que en \u00edntimo nombraba Shimpi, y Mar\u00eda \u00c1ngela; a quien llam\u00f3 siempre Marimba.<\/p>\n<p>En la soledad del viejo continente madura su visi\u00f3n de cantor y emprende el retorno a su patria. Graba su \u00e1lbum \u201cLa patria es el hombre\u201d y comienza una impresionante escalada en las emisoras del pa\u00eds, a pesar de un veto silente a sus canciones en algunas cadenas radiales, sugerido entre dientes por los bur\u00f3cratas de la comunicaci\u00f3n masiva. Sin embargo, su popularidad crec\u00eda vertiginosamente, poco a poco se convert\u00eda en una figura nacional que todos quer\u00edan proteger y escuchar.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de sus discos lo conmina a fundar un sello, una casa disquera propia y para ello toma el nombre de Cigarr\u00f3n. Se une al gran m\u00fasico venezolano Al\u00ed Ag\u00fcero, extraordinario arreglista, quien produce el grueso de su obra musical, llegando a 14 discos LP. Como una constante, las car\u00e1tulas de sus discos las \u00a0ilustraba con cuadros de pintores venezolanos como H\u00e9ctor Poleo y B\u00e1rbaro Rivas.<\/p>\n<p>Al genio impresionista \u00a0Armando \u00a0Rever\u00f3n \u00a0le compuso una de sus mejores canciones:<\/p>\n<p><em>\u201cRever\u00f3n titiritero<br \/>\nRever\u00f3n el mu\u00f1equero<br \/>\nse te fue Juana la gorda<br \/>\nya no sirve de modelo\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Rever\u00f3n, 1978)<\/p>\n<p>Al\u00ed Primera siempre estuvo alejado de la televisi\u00f3n, por ser un medio de comunicaci\u00f3n al que percib\u00eda como un vulgar expendio de mercanc\u00edas, como un mostrador \u00a0de im\u00e1genes vacuas. \u00c9l nunca quiso verse entre esa mercader\u00eda banal, a pesar de las tentadoras ofertas que recibi\u00f3 por actuar en los shows de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Su \u201cCanci\u00f3n mansa para un pueblo bravo\u201d fue la banda sonora del film hom\u00f3nimo de Giancarlo Carrer del a\u00f1o 1976, protagonizado por Orlando Urdaneta, que tuvo un gran impacto nacional. Por esos a\u00f1os comenzaba en el pa\u00eds un movimiento de grupos alternos que \u00a0interpretaban sus composiciones: Los Guaraguaos, Los Cu\u00f1aos y el Grupo Guaco. Tambi\u00e9n lo graban orquestas consagradas como el Gran Combo de Puerto Rico con Andy Monta\u00f1\u00e9s quien cant\u00f3 \u201cCunaviche adentro\u201d. En 1972 Guaco le grab\u00f3 en tiempo de gaitas \u201cPerd\u00f3neme T\u00edo Juan\u201d y \u201cHay que aligerar la carga\u201d, en la voz de su seguidor y \u00a0admirador Gustavo Aguado, temas que llegaron a ocupar los primeros lugares en la radio.<\/p>\n<p>Al\u00ed Rafael Primera Rossell encarn\u00f3 a un \u00a0trovador aut\u00e9ntico, un poeta que capt\u00f3 el sentir de la gente, para luego plasmarlo en im\u00e1genes sonoras de gran belleza. Utiliz\u00f3 en sus composiciones todas las formas musicales venezolanas, especialmente la danza zuliana, el ritmo orqu\u00eddea, el sangueo y el vals. Sus letras \u00a0viven en la memoria colectiva:<\/p>\n<p><em>\u201cEl lagrimear de las cumaraguas,<br \/>\nest\u00e1 cubriendo toda mi tierra,<br \/>\npiden la vida y le dan un siglo,<br \/>\npero con tal que no pase nada,<br \/>\nen mi tierra mansa, mi mansa tierra\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Canci\u00f3n mansa para un pueblo bravo, 1976)<\/p>\n<p><em>\u201c\u2026Mira que linda la vereda,<br \/>\nla lluvia de primavera le \u00a0florecieron la piel.<br \/>\nEse camino va al Tocuyo,<br \/>\nya se escuchan los tambores de tamunangue otra vez&#8230;.\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Ca\u00f1a clara y tambor, 1982)<\/p>\n<p><em>\u201cLlena tus labios de colorete<br \/>\ny de ansiedad el alma se llena,<br \/>\ntodas las tardes la carretera<br \/>\nrecibe el beso de tu mirar<br \/>\nTocayo no se me muera<br \/>\nno se me muera tocayo<br \/>\nque est\u00e1n cantando los gallos<br \/>\npara ese pueblo que espera<br \/>\nvamos a darle una flor a aquella paraguanera&#8230;\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Paraguanera, 1979)<\/p>\n<p>En esa bella canci\u00f3n rinde homenaje a la \u00a0mujer de su pen\u00ednsula y a su admirado amigo y maestro, el periodista y cronista \u00a0falconiano Al\u00ed Brett \u201cEl tocayo\u201d, quien fuera corresponsal del diario El Nacional y militante comunista.<\/p>\n<p>Toda su obra est\u00e1 marcada por la pasi\u00f3n de un hombre enamorado del paisaje. Como \u00a0rapsoda de la ecolog\u00eda, generaba su canto en defensa de la flora. Logr\u00f3 resonancia en Latinoam\u00e9rica por su canto reivindicativo, como lo prob\u00f3 su participaci\u00f3n en el concierto en solidaridad con Nicaragua en 1973, donde acompa\u00f1ado s\u00f3lo por su cuatro dej\u00f3 su huella profunda.<\/p>\n<p>En 1977 se casa con una hermosa cantante de ascendencia libanesa Sol Mussett. Con ella conforma una familia de cinco varones: Sandino, Jorge, Servando (personaje id\u00edlico de Coro), Florentino, y Juan Sim\u00f3n como surrapo, en homenaje al pueblo y al Padre Bol\u00edvar. Hoy en d\u00eda, todos sus hijos son cantantes reconocidos, creadores respetados.<\/p>\n<p>En 1983 organiz\u00f3 \u201cLa canci\u00f3n bolivariana\u201d en el estadio \u201cLuis Aparicio\u201d de Maracaibo, donde participaron grupos y cantores de toda Am\u00e9rica, que llegaron jubiloso a actuar, gracias al amparo de su amistad.<\/p>\n<p>Al\u00ed Primera s\u00f3lo logr\u00f3 vivir 43 a\u00f1os, la muerte lo sorprendi\u00f3 en la autopista Valle-Coche de la capital venezolana la madrugada del 16 de febrero del a\u00f1o 1985. Sal\u00eda de grabar su canci\u00f3n \u201cEl lago, el puerto y su gente\u201d, cuando su cuerpo qued\u00f3 aprisionado, dilacerado entre el amasijo de fierros humeantes al que se redujo \u00a0su camioneta, \u00a0 impactada por un auto a mucha velocidad. Esa madrugada aciaga, le toc\u00f3 a su coterr\u00e1neo Charles Arap\u00e9, locutor nativo de la Sierra de Coro, reconocer su cad\u00e1ver \u00a0en la morgue Bello Monte, y luego encender junto a Lil Rodr\u00edguez la p\u00f3lvora del hecho noticioso. Latinoam\u00e9rica despertaba con asombro ante el anuncio de la tr\u00e1gica muerte del \u201cCantor de la patria buena\u201d.<\/p>\n<p>Sus exequias se recuerdan con una larga caravana de Caracas a Falc\u00f3n entre las notas de sus canciones entonadas por estudiantes, seguidores y amigos de toda Venezuela. Fue sepultado en un cementerio humilde de su \u00e1rida provincia Paraguan\u00e1. Una extensa marcha f\u00fanebre entre claveles rojos llev\u00f3 el ata\u00fad en hombros, con su emblem\u00e1tica camisa bermeja y su cadena \u00a0con el rostro de Jesucristo.<\/p>\n<p>Vimos a Al\u00ed por \u00faltima vez en la plaza de la urbanizaci\u00f3n La Victoria, cuatro d\u00edas antes del cruel desenlace, el 12 de febrero \u201cD\u00eda de la juventud\u201d. Cant\u00f3 ante el busto de Jos\u00e9 F\u00e9lix Ribas, rodeado por los habitantes de una casa que lo acobij\u00f3 con amor toda su vida, la \u201cMaracaibo\u201d de Josefina y Armando Molero.<\/p>\n<p>Han transcurrido casi tres d\u00e9cadas de esas noches de parranda en Cerros de Mar\u00edn. Y a setenta a\u00f1os de su nacimiento, en las tardes de cielo colorado sobre la cuenca lacustre, a\u00fan se escuchan sus danzas, sus notas se esparcen y rebotan desde la rada ardiente del lago, hasta las arenas falconianas, casa \u00a0de su amada Mam\u00e1 Pancha; comadrona y rezandera. Llegan hasta el mismo medanal donde lo sembramos, para que siga germinando entre el cardonal y las piedras violetas de la sal.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00f3n Magno Montiel &nbsp; \u00bbEn las calles de la barriada Cerros de Mar\u00edn a\u00fan se escucha el eco de la voz profunda de Al\u00ed Primera, a\u00fan se sienten sus acordes de cuatro, emparrandao en casa de do\u00f1a Josefina de Molero. 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