{"id":30022,"date":"2012-10-03T13:19:52","date_gmt":"2012-10-03T17:49:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=30022"},"modified":"2012-10-10T10:53:43","modified_gmt":"2012-10-10T15:23:43","slug":"la-clase-media-en-las-calles-antipolitica-o-politica-autentica-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/10\/03\/la-clase-media-en-las-calles-antipolitica-o-politica-autentica-4\/","title":{"rendered":"LA CLASE MEDIA EN LAS CALLES. \u00bfANTIPOL\u00cdTICA O POL\u00cdTICA AUT\u00c9NTICA?"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>LA CLASE MEDIA EN LAS CALLES.<br \/>\n\u00bfANTIPOL\u00cdTICA O POL\u00cdTICA AUT\u00c9NTICA? <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>D\u00edas atr\u00e1s conversaba con un amigo acerca de la utilizaci\u00f3n despectiva del t\u00e9rmino \u201cantipol\u00edtica\u201d que se est\u00e1 aplicando \u00faltimamente por parte del oficialismo hacia las formas colectivas no convencionales o no tradicionales de canalizar inquietudes, deseos y reclamos por parte de algunos grupos sociales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La minusvaloraci\u00f3n oficialista de estos movimientos sociales pone el acento, en primer lugar, en que est\u00e1n constituidos principalmente por integrantes de una variada clase media, con lo cual denota y connota en ella unos caracteres de ilegitimidad y por consiguiente de inferioridad moral, respecto de la legitimidad y \u201cnatural\u201d superioridad moral que el discurso populista actual atribuye a la clase baja de la cual proviene, en principio, el grueso de sus adherentes.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>En segundo lugar, su descalificaci\u00f3n como sujeto pol\u00edtico por parte del gobierno y del oficialismo se sit\u00faa en la inexistencia de dispositivos organizacionales y formales, con lo cual su continuidad se ver\u00eda en principio comprometida. Derivado de ello se halla, desde esa \u00f3ptica, la inexistencia de dirigentes pol\u00edticos a la cabeza de esas movilizaciones, entendidos como dirigentes pol\u00edticos y sociales de tiempo completo en las cuales aquellas se puedan referenciar y a la vez, \u00e9stos puedan obtener r\u00e9ditos pol\u00edticos entendidos a la luz de la tradici\u00f3n partidocr\u00e1tica argentina. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino ant\u00edpol\u00edtica, en este caso, se realiza entonces desde la mirada de un sector pol\u00edtico determinado, no desde una concepci\u00f3n pol\u00edtica acad\u00e9mica.\u00a0 Mejor dicho, desde el n\u00facleo de intereses del gobierno y el oficialismo. Con lo cual, es f\u00e1cil advertir, la descalificaci\u00f3n que anida en el t\u00e9rmino no es casual ni inocente.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>En este caso, desde la sem\u00e1ntica, el t\u00e9rmino antipol\u00edtica representa la negaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica de la pol\u00edtica, como saber y como acci\u00f3n social. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Llama la atenci\u00f3n que el gobierno ponga tanto \u00e9nfasis en los mecanismos pol\u00edticos cuando se trata de acciones colectivas de signo contrario, por parte de un sector social en el que no s\u00f3lo no ha hecho base sino al cual fundamentalmente procura desintegrar, en consonancia con un supuesto \u201cmodelo\u201d nacional y popular que, parad\u00f3jicamente, restringe la extensi\u00f3n del campo de la naci\u00f3n y del pueblo, con toda la ambig\u00fcedad que ambas poseen en el imaginario colectivo de Argentina, al basarse en un planteo de lucha de clases que excluye cada vez m\u00e1s en el camino y en los fines a la clase media y alta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Precisamente cuando el concepto rom\u00e1ntico de \u201ctrabajadores\u201d en los usos actuales del discurso oficialista no se compadece con las caracter\u00edsticas de la realidad socioecon\u00f3mica actual. Primero porque aquellos, hoy menos que nunca pueden sentirse expresi\u00f3n de una clase sociopol\u00edtica, con todo lo que esta noci\u00f3n implica, a saber, conciencia de clase y proyecto de clase.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un discurso y una praxis populista, por ende paternalista, es el ant\u00eddoto m\u00e1s eficaz contra la conciencia y la autonom\u00eda de la clase trabajadora. La actual situaci\u00f3n de alienaci\u00f3n de la conciencia de esta supuesta clase, reflejada en su conformismo b\u00e1sico, en la obsecuencia, en la transferencia de la soberan\u00eda a una persona que m\u00e1s parece una reina (es decir, la cabeza de un sistema mon\u00e1rquico) no es precisamente una muestra de un proyecto de suscripci\u00f3n realmente popular.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para colmo, he aqu\u00ed que el gobierno, en todas las jurisdicciones, permite los reclamos sociales de los estratos bajos que dice representar, y los alienta incluso, siempre y cuando le convenga,\u00a0 al punto de aparecer como una puesta en escena predise\u00f1ada, toda vez que dispara su participaci\u00f3n consistente en<em> acudir<\/em> presto y sol\u00edcito a escuchar \u201cla voz del pueblo\u201d, al cual \u201csocorrer\u00e1\u201d mediante subsidios obtenidos imperativamente de otros sectores sociales a los cuales cada vez m\u00e1s necesita demonizar para lograr esa falsa redistribuci\u00f3n de la riqueza que constituye su mitolog\u00eda actual.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Siendo que la producci\u00f3n social de riqueza, es decir, de excedentes econ\u00f3micos, es una empresa que requiere la participaci\u00f3n ordenada de todos los sectores sociales de una naci\u00f3n. Y decir ordenada implica la existencia de una concepci\u00f3n sist\u00e9mica de econom\u00eda nacional, una concepci\u00f3n de esfuerzos sociales arm\u00f3nica realizados, con sustentabilidad y racionalidad tanto pol\u00edtica como econ\u00f3micamente, y no meramente ideol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Claro que los reclamos sociales de \u201clos de abajo\u201d no exceden los l\u00edmites de las reivindicaciones socioecon\u00f3micas, incluso cada vez m\u00e1s distorsionadas, toda vez que buena parte de sus integrantes no trabaja pero son asistidos por el gobierno. Mientras los reclamos sean de ese tipo el populismo no se preocupa demasiado. Con plata todo se arregla, y si no hay recursos genuinos de alguna manera se obtendr\u00e1n de aquellos sectores que los posean, y se transferir\u00e1n\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Con sus m\u00e9todos y sus fines, ya claramente comprendidos fuera de sus propias filas, el gobierno y el oficialismo contribuyen a establecer como \u201cpol\u00edtica\u201d aquellos reclamos socioecon\u00f3micos que recuerdan tanto a los del primer siglo de la revoluci\u00f3n industrial. En consecuencia, todo lo que no sean b\u00e1sicamente reclamos salariales son expresiones \u201cdestituyentes\u201d de sectores vinculados o funcionales (\u201cidiotas \u00fatiles\u201d ser\u00eda) a las grandes corporaciones (sic). T\u00e9rmino este \u00faltimo que no agrega claridad y que disimula la exclusi\u00f3n obligada por parte del gobierno de los t\u00e9rminos anteriormente utilizados y demonizados como aqu\u00e9l de las \u201ctransnacionales\u201d (\u00e9se que sustituy\u00f3 varias d\u00e9cadas atr\u00e1s al de los \u201cmonopolios\u201d), toda vez que la econom\u00eda global tiende a la alta concentraci\u00f3n de capitales y activos como requisito indispensable de su propia existencia. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todo lo que es reputado de destituyente, sean reclamos individuales o colectivos concretos que traspasan los l\u00edmites de las reivindicaciones sociales de los de abajo, es visto hoy como expresi\u00f3n de antipol\u00edtica, de negaci\u00f3n de la pol\u00edtica. En suma, de palos en la rueda a la tarea del gobierno.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todo reclamo, toda puesta en valor, del n\u00facleo duro de libertades y garant\u00edas de rango constitucional por parte de los grupos que se movilizan actualmente fuera del oficialismo es considerado destituyente y antipol\u00edtica. Ausencia de pol\u00edtica, por las razones antes mencionadas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Con ello se apunta a connotar la degradaci\u00f3n moral del contenido de los reclamos de esa \u00edndole y de sus portadores. De modo que cuando el gobierno y\u00a0 el oficialismo hablan de inclusi\u00f3n no es cierto. La inclusi\u00f3n que aquel lleva a cabo es la de los de abajo, en forma de asistencialismo, y la consiguiente exclusi\u00f3n del resto de la sociedad. Adem\u00e1s de la expropiaci\u00f3n creciente de \u00e9sta en beneficio de los primeros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Decir que existe ignorancia pol\u00edtica no es ofender a ning\u00fan sector en particular. Todo populismo, toda demagogia, requiere de cantidades crecientes de ignorancia y de ignorantes. \u00c9sta se produce desde el gobierno con los mismos recursos educativos con los que deber\u00eda combatirla. Es l\u00f3gico, en todas partes es as\u00ed, que esta caracter\u00edstica abunde en los sectores sociales m\u00e1s vulnerables de una sociedad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero tambi\u00e9n se produce ignorancia e ignorantes pol\u00edticos en otros estratos, por ejemplo en los de clase media, en aquellos integrantes que pueden ser caracterizados como \u201cprogres\u201d (no progresistas). Su incapacidad para leer la realidad cuando deber\u00edan hacerlo correctamente por disponer de una formaci\u00f3n intelectual interesante, unida a su vulnerabilidad ante los espejismos y las est\u00e9ticas disruptivas puestas en juego en el campo gubernamental, meros sustitutos y placebos diferidos de las frustradas ansias de protagonismo mitol\u00f3gico correspondientes a los exiliados generacionales de los 70\u00b4s y a sus farsantes restauradores juveniles, los constituye en los aut\u00e9nticos cultores de la antipol\u00edtica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por el contrario, quienes hoy son reconocidos peyorativamente como caceroleros representan la supervivencia de la pol\u00edtica como contenido simb\u00f3lico genuino, en estado proteico podemos decir. En ellos reside no s\u00f3lo la representaci\u00f3n de anhelos sociales colectivos concretos, fundamentales y de urgente instalaci\u00f3n, sino, muy especialmente, la supervivencia de los valores m\u00e1s altos elaborados por la naci\u00f3n hist\u00f3rica en dos siglos de existencia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>De modo que, como colof\u00f3n, t\u00e9ngase en cuenta que no son estos valores los que corren riesgo, pues no hay una aut\u00e9ntica crisis de valores en la Argentina. Lo que s\u00ed existe es una crisis muy grande de los valorantes, enajenados de si mismos y de la sociedad, por causa de los nuevos encantadores de serpientes. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>En: El ansia perpetua \u2013 3 de octubre de 2012 &#8211;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 LA CLASE MEDIA EN LAS CALLES. \u00bfANTIPOL\u00cdTICA O POL\u00cdTICA AUT\u00c9NTICA? \u00a0 POR CARLOS SCHULMAISTER &nbsp; D\u00edas atr\u00e1s conversaba con un amigo acerca de la utilizaci\u00f3n despectiva del t\u00e9rmino \u201cantipol\u00edtica\u201d que se est\u00e1 aplicando \u00faltimamente por parte del oficialismo hacia las formas colectivas no convencionales o no tradicionales de canalizar inquietudes, deseos y reclamos por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1411,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[1837],"class_list":["post-30022","post","type-post","status-publish","format-standard","category-azares","tag-7o"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-7Oe","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1411"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}