{"id":29570,"date":"2012-09-24T16:23:57","date_gmt":"2012-09-24T20:53:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=29570"},"modified":"2012-09-24T16:23:57","modified_gmt":"2012-09-24T20:53:57","slug":"el-peronismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/09\/24\/el-peronismo\/","title":{"rendered":"El peronismo"},"content":{"rendered":"<p>Entre todos los pa\u00edses latinoamericanos que admitieron como una evidencia la superioridad de la sociedad norteamericana y a la vez concluyeron en la conveniencia de intentar trasladar a Latinoam\u00e9rica los resortes del \u00e9xito pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social norteamericano, ninguno m\u00e1s que Argentina admiti\u00f3 lo primero m\u00e1s a fondo (expl\u00edcita o t\u00e1citamente) o intent\u00f3 lo segundo m\u00e1s seriamente, se consider\u00f3 m\u00e1s apto para lograrlo y de hecho pudo creer haberse aproximado hasta casi tocarlo. [De hecho] la Constituci\u00f3n argentina \u201ccl\u00e1sica\u201d, la de 1853, se asemeja tanto a la de los EE.UU. que los jueces argentinos para interpretarla han podido referirse a la jurisprudencia norteamericana. Hubo tambi\u00e9n el calco de la pol\u00edtica de inmigraci\u00f3n abierta, la amplia acogida a las inversiones europeas para financiar la infraestructura de una gran producci\u00f3n agropecuaria, el acondicionamiento de tierras, la construcci\u00f3n de ferrocarriles, frigor\u00edficos y puertos. Hubo el impulso, sin paralelo en Am\u00e9rica Latina, de la educaci\u00f3n popular. Y hubo, en premio de todo esto, un impresionante auge econ\u00f3mico y cultural que en 1910, en el centenario de la Independencia, hac\u00eda aparecer a Argentina como un pa\u00eds m\u00e1s europeo que latinoamericano, despegado por completo del atraso y la desesperanza del resto de Latinoam\u00e9rica, y hasta (en el concepto de los propios argentinos) superior a los EE.UU.<br \/>\nSin embargo las mismas formas exteriores no alcanzaron a producir iguales esencias. En el medio siglo que va aproximadamente de 1860 a 1910, que es el de su gran desarrollo y tambi\u00e9n el de sus grandes ilusiones, Argentina logr\u00f3 asemejarse a los EE.UU. m\u00e1s o menos como las plantas de invernadero son parecidas a las que crecen silvestres en otro suelo y otro clima. El invernadero argentino, el ambiente artificial en el cual pod\u00edan suponer los argentinos (y los dem\u00e1s latinoamericanos) que estaba creciendo el prodigio de un \u201cColoso del Sur\u201d capaz de rivalizar con los EE.UU., fue una \u201cdemocracia olig\u00e1rquica\u201d, controlada estrechamente por minor\u00edas cultas en alianza con los grandes estancieros, devenidos multimillonarios por el auge de la ganader\u00eda y por la exportaci\u00f3n de carne en barcos de nuevo dise\u00f1o, llamados \u201cfrigor\u00edficos\u201d.<br \/>\nPero el crecimiento de la planta pol\u00edtico-socialecon\u00f3mica argentina desbord\u00f3 o rompi\u00f3 los cristales de ese invernadero y, sometida al clima ambiente, la democracia olig\u00e1rquica se convirti\u00f3 (con el sufragio universal) en una democracia ca\u00f3tica, insincera, contradictoria, demag\u00f3gica, ineficaz, incapaz de sobreponerse al faccionalismo y al desintegracionismo hispanoamericanos; y mucho menos de conducir la campa\u00f1a de la etapa de acumulaci\u00f3n del capital a la de una redistribuci\u00f3n de la riqueza y del poder, a un \u201cnuevo trato\u201d. Los EE.UU. respondieron a la gran crisis de 1929 justamente con el \u201cNew Deal\u201d de Franklin Roosevelt, en 1933. Argentina, tras una serie de convulsiones que comenzaron con un golpe de estado militar en 1930, no encontr\u00f3 otra respuesta al mismo desaf\u00edo que el \u201cJusticialismo\u201d de Juan Domingo Per\u00f3n, en 1945.<br \/>\nTambi\u00e9n en los EE.UU. hab\u00eda tenido eco el fascismo, pero en las condiciones norteamericanas no pas\u00f3 de ser una tentaci\u00f3n minoritaria. Roosevelt, quien para el caso no fue sino la encarnaci\u00f3n de la capacidad de renovaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad norteamericana, reglament\u00f3 el capitalismo desenfrenado y abri\u00f3 v\u00edas y dio garant\u00edas a un sindicalismo por otra parte de larga trayectoria, arraigado, vital y solidario esencialmente (y no adversario o desapegado) de la sociedad norteamericana global.<br \/>\nEn Argentina, el fascismo va a resultar tanto m\u00e1s tentador cuanto que para el 4 de junio de 1943 (fecha del golpe militar del Grupo de Oficiales Unidos del cual formaba parte el Coronel Per\u00f3n, regresado apenas dos a\u00f1os antes de una pasant\u00eda extensa con las divisiones alpinas del ej\u00e9rcito italiano) era un planteamiento pol\u00edtico no s\u00f3lo radicalmente divergente de la ilusi\u00f3n fallida de poder Argentina encontrar su destino emulando la democracia norteamericana, sino adem\u00e1s antinorteamericano, antidemocr\u00e1tico, anticomunista, populista y nacionalista24 lo cual ven\u00eda a ser una combinaci\u00f3n providencial y perfecta para un pa\u00eds frustrado en sus ilusiones de igualarse con los EE.UU. y simult\u00e1neamente requerido de una adaptaci\u00f3n pol\u00edtica a grandes cambios sociales y econ\u00f3micos que hab\u00edan venido ocurriendo y que la guerra hab\u00eda acelerado.<br \/>\nA partir de 1939 la industria argentina hab\u00eda tenido un r\u00e1pido desarrollo, forzado por la imposibilidad de importar manufacturas europeas y norteamericanas durante la guerra, y adem\u00e1s estimulado activamente por el Estado, con apoyo crediticio y pol\u00edtico. Para 1943 hab\u00eda m\u00e1s trabajadores empleados en la industria (con la abrumadora mayor\u00eda concentrados en Buenos Aires) que en la ganader\u00eda y en la agricultura. Era la circunstancia propicia para la emergencia de Juan Domingo Per\u00f3n, quien no fue el \u00fanico militar latinoamericano seducido por el fascismo, pero s\u00ed el \u00fanico que por actuar en Argentina, y por tener la dosis requerida de audacia y de talento pol\u00edtico iba a poder demostrarse fascista, inclusive en un aspecto del fascismo (y del nazismo) que hoy se prefiere olvidar: el genuino arrastre popular, en ciertas condiciones, de la combinaci\u00f3n virulenta de una demagogia populista vehemente (y dispuesta, una vez alcanzado el poder, a concretarse en medidas verdaderamente favorables a los trabajadores industriales, en cuanto a su bienestar material, a su nivel de ingresos reales y al estilo del gobierno) con un nacionalismo grosero y chovinista.<br \/>\nDesde la direcci\u00f3n del Departamento Nacional del Trabajo (un cargo de rango sub-ministerial, que otros desde\u00f1aron) Per\u00f3n se dedic\u00f3 desde junio de 1943 a fomentar el fortalecimiento de los sindicatos existentes y la creaci\u00f3n de otros nuevos. Instaur\u00f3 adem\u00e1s un mecanismo de control que daba privilegios a los sindicatos favorecidos por el Departamento del Trabajo (es decir por Per\u00f3n). En casos de disputas laborales, el Director del Trabajo (convertido luego en Ministro de Trabajo y Previsi\u00f3n Social y Vicepresidente de la Rep\u00fablica) demostr\u00f3 estar dispuesto a fallar invariablemente en favor de los trabajadores. \u201cPor fin &#8211;<br \/>\ncoment\u00f3 un dirigente obrero- hay un funcionario que no s\u00f3lo no es aliado de los patrones, sino que nos atiende, resuelve nuestros problemas y hasta nos aconseja c\u00f3mo defendernos\u201d. En el seno del gobierno Per\u00f3n se hizo vocero invariable del sector laboral industrial, recomendando reformas en su favor, planes de vivienda, salud, seguridad social, etc. En dos a\u00f1os se convirti\u00f3 en el hombre m\u00e1s poderoso del gobierno militar. Sus compa\u00f1eros oficiales se inquietaron. Per\u00f3n fue destituido y arrestado (octubre de 1945).<br \/>\nEn ese momento Evita Duarte entr\u00f3 en la historia. Era una actriz de segundo o tercer rango, amante de Per\u00f3n, y quien en esa circunstancia cr\u00edtica demostr\u00f3 una aut\u00e9ntica capacidad de liderazgo, al lograr movilizar una inmensa manifestaci\u00f3n de trabajadores (los descamisados) que ocuparon el centro de Buenos Aires hasta que Per\u00f3n sali\u00f3 de la c\u00e1rcel convertido en jefe indiscutible de una nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica (17 de octubre de 1945). Uno de sus primeros actos fue casarse con Evita. En seguida lanz\u00f3 su candidatura presidencial para las elecciones previstas para febrero de 1946, al frente de un nuevo partido que en el primer momento le llam\u00f3 Laborista, y cuya plataforma pol\u00edtica era una versi\u00f3n, referida a la patria Argentina, del fascismo musoliniano.<br \/>\nLa Iglesia apoyo a Per\u00f3n porque \u00e9l le dio a entender que en la \u201cnueva Argentina\u201d habr\u00eda una alianza estrecha entre la Religi\u00f3n Cat\u00f3lica y el Estado, en contraste con el laicismo libre-pensador de la ralea radical-liberalmarxiscta bajo cuya influencia el pa\u00eds hab\u00eda estado equivocando su destino. El embajador norteamericano tambi\u00e9n ayud\u00f3, sin querer, al manifestar en forma p\u00fablica, chocante e intervencionista el disgusto de su gobierno por el auge de un notorio simpatizante del Eje nazi-fascista. Celebradas las elecciones, el triunfo de Per\u00f3n fue leg\u00edtimo, abrumador, indiscutible. Gan\u00f3 la Presidencia por ampl\u00edsimo margen, y el partido peronista obtuvo dos tercios de la C\u00e1mara de Diputados y todos los esca\u00f1os del Senado menos dos.<br \/>\nJuan Domingo Per\u00f3n asumi\u00f3 control de la Argentina en un momento cuando ese pa\u00eds hab\u00eda acumulado un excedennte de recursos y de reservas monetarias, por exportaciones en brusco ascenso, sin contrapartida comparable en importaciones, durante cinco a\u00f1os de guerra mundial. En lo esencial, Per\u00f3n se dedic\u00f3 a liquidar ese excedente, y adem\u00e1s cre\u00f3 en un tiempo asombrosamente corto un d\u00e9ficit, estimulando una explosi\u00f3n consumista y una expansi\u00f3n de actividades econ\u00f3micas agradables para el orgullo nacional<br \/>\nargentino, pero improductivas; as\u00ed como nacionalizando empresas de servicios (como los ferrocarriles) que bajo administraci\u00f3n privada (y extranjera) hab\u00eda dado beneficios, pero que estatizadas y cargadas con nuevos y crecientes costos, pronto ser\u00edan deficitarias. Los salarios y otros beneficios de los trabajadores industriales fueron aumentados por decreto, sin ninguna referencia a la productividad, a la vez que descend\u00eda el rendimiento real de la econom\u00eda argentina en su conjunto. Los sectores recreadores de riqueza de esa econom\u00eda, que segu\u00edan (y siguen) siendo b\u00e1sicamente las actividades, agropecuarias, fueron castigados con severos grav\u00e1menes (en la peor tradici\u00f3n mercantilista hisp\u00e1nica) para financiar el aumento en los salarios reales de los trabajadores industriales y a la vez un descabellado proyecto de autarqu\u00eda industrial. En general toda la estructura costos-precios de la econom\u00eda fue trastornada artificiamente para dar satisfacciones inmediatas, psicol\u00f3gicas y materiales, a los \u201cdescamisados\u201d. Eso explica la inmensa y duradera popularidad de Per\u00f3n entre los trabajadores sindicalizados de Buenos Aires, donde hasta hoy, un lindo d\u00eda de primavera es \u201cun d\u00eda peronista\u201d.<br \/>\nPero desde entonces la Argentina ha sido pr\u00e1cticamente ingobernable. La gran crisis que afront\u00f3 la Presidenta Isabel Per\u00f3n en junio-julio de 1975, y de la cual no se repuso jam\u00e1s su gobierno, tuvo su origen esencial en el en\u00e9simo intento de un gobierno argentino \u201cpostperonista\u201d por sacar el pa\u00eds del irrealismo econ\u00f3mico en que lo sumi\u00f3 Juan Domingo Per\u00f3n con su gesti\u00f3n entre 1946 y 1950. Evita Per\u00f3n muri\u00f3 en 1952, y con su desaparici\u00f3n su viudo parece haber perdido una parte indispensable de lo que era, sin lugar a dudas, un carisma compartido.<br \/>\nAunque de origen genuinamente popular, el \u201cJusticialismo\u201d (como a partir de cierto momento decidi\u00f3 Per\u00f3n llamar su \u201cideolog\u00eda\u201d) tuvo desde siempre, como todo fascismo, \u00e1nimo represivo, cursi, oscurantista. Ahora se hizo brutalmente polic\u00edaco e intimidatorio. El principal diario de Argentina (y uno de los grandes, en todo sentido, de lengua espa\u00f1ola), La Prensa, de Buenos Aires, fue clausurado por su oposici\u00f3n al gobierno. La administraci\u00f3n p\u00fablica lleg\u00f3 a extremos in\u00e9ditos de corrupci\u00f3n, ayudada en ello por el estatismo y el intervencionismo que hac\u00edan imposible desarrollar ninguna actividad econ\u00f3mica importante sin contar con la \u201cprotecci\u00f3n\u201d del gobierno. La inflaci\u00f3n galopante comenz\u00f3 a revertir los anteriores espectaculares progresos en el ingreso real de los trabajadores industriales urbanos, y el mismo ultranacionalismo que Per\u00f3n hab\u00eda estimulado, se volvi\u00f3 en su contra cuando quiso mejorar la econom\u00eda, gravemente comprometida, mediante convenios de exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n petrolera con compa\u00f1\u00edas extranjeras. La Iglesia ya se le hab\u00eda puesto en contra. Las Fuerzas Armadas le dieron la espalda decisivamente cuando algunos amigos de Per\u00f3n comenzaron a hablar, no se sabe si en serio o irresponsablemente, de la posibilidad de crear brigadas<br \/>\narmadas peronistas, paramilitares, semejantes a los SS nazis.26 Est\u00e1 fresca en la memoria de los militares argentinos la forma c\u00f3mo Hitler hab\u00eda domado y descabezado la Reichswher. En setiembre de 1955, un golpe de estado militar apart\u00f3 a Per\u00f3n, con el pretexto de que su gobierno hab\u00eda llegado a extremos intolerables de corrupci\u00f3n administrativa. El pueblo peronista, los \u201cdescamisados\u201d hicieron algunas d\u00e9biles manifestaciones en favor del dictador derrocado. Su consigna era lamentable: \u201cLadr\u00f3n o no ladr\u00f3n, queremos a Per\u00f3n\u201d.<br \/>\nPero qued\u00f3 en existencia, poderoso, el aparato sindical irresponsable que Per\u00f3n hab\u00eda edificado desde el poder; y Per\u00f3n mismo se aplic\u00f3 diligentemente desde el exilio a cultivar la ambig\u00fcedad y a estimular entre los grupos m\u00e1s dis\u00edmiles la expectativa de que cada uno podr\u00eda contar, llegado el momento, con su preferencia.<\/p>\n<p>El mismo perro con el mismo collar<\/p>\n<p>Entre quienes mordieron ese anzuelo en forma imperdonable estuvieron los marxistas, inclusive los comunistas ortodoxos, pero sobre todo, a partir de 1959, los castristas y guevaristas, quienes llegaron a ver en Per\u00f3n, por el hecho de haber sido Per\u00f3n antinorteamericano, y antiperonista los EE.UU., una especie de mes\u00edas, y en Hector C\u00e1mpora su profeta, lo cual requer\u00eda ignorar u olvidar tanto los hechos de Per\u00f3n en el gobierno, entre 1946 y 1955, como su itinerario de exilado, del Paraguay de Stroesnner, a la Venezuela de P\u00e9rez Jim\u00e9nez (con una escala en Panam\u00e1, donde conoci\u00f3 a Mar\u00eda Estela \u2013\u201cIsabelita\u201d- Mart\u00ednez), a la Rep\u00fablica<br \/>\nDominicana de Rafael Leonidas TrujilIo, a la Espa\u00f1a de Franco, donde se radic\u00f3 definitivamente despu\u00e9s de 1960.<br \/>\nCuando en 1973 las Fuerzas Armadas argentinas terminaron por convencerse (o por ser convencidas por Per\u00f3n, quien seguramente les dio garant\u00edas) de que la \u00fanica salida a la crisis pol\u00edtica cr\u00f3nica en que se debat\u00eda el pa\u00eds ser\u00eda permitir la participaci\u00f3n en elecciones del peronismo, el oscuro C\u00e1mpora recibi\u00f3 en Madrid del General el encargo de llevar sus colores en una carrera<br \/>\nque estaba resuelta antes de la partida. Y el d\u00eda de su inauguraci\u00f3n (25-5-73) el Presidente C\u00e1mpara sali\u00f3 al balc\u00f3n de la Casa Rosada flanqueado por los Presidentes Allende, de Chile, y Dortic\u00f3s, de Cuba. Abajo en la plaza, carteles dec\u00edan: \u201cChile, Cuba, el pueblo los saluda\u201d. Centenares de marxistas latinoamericanos menos conocidos que Allende y Dortic\u00f3s hab\u00edan acudido a Buenos Aires, como a una nueva Meca; y esa misma noche estuvieron entre la multitud que rode\u00f3 la c\u00e1rcel de Villa Devoto hasta que la<br \/>\nprimera medida del nuevo gobierno fue decretar la libertad incondicional de centenares de protagonistas de la lucha armada clandestina, guerrilleros, montoneros (peronistas \u201cde izquierda\u201d), miembros del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (guevaristas) que all\u00ed estaban recluidos.<br \/>\nHabiendo C\u00e1mpora cumplido su misi\u00f3n espec\u00edfica, que era asegurar la transici\u00f3n entre el gobierno militar y el regreso de Per\u00f3n, se retir\u00f3 de la escena, cargando de paso con toda la responsabilidad por cualquier \u201cdebilidad\u201d frente a los guerrilleros marxistas quienes durante tantos a\u00f1os hab\u00edan desafiado el poder militar. Nuevas elecciones, en octubre, dieron la Presidencia<br \/>\ndirectamente a Per\u00f3n, con 62 por ciento de los votos (C\u00e1mpora hab\u00eda recibido 52 por ciento. Tres meses m\u00e1s tarde, durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, una periodista \u201cperonista de izquierda\u201d, de 29 a\u00f1os, llamada Ana Guzzeti, orpresivamente hizo la siguiente pregunta al Presidente Per\u00f3n: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 forma enfrentar\u00e1 el gobierno la acci\u00f3n de los grupos parapoliciales que est\u00e1n asesinando a miembros de organizaciones revolucionarias?\u201d. Sin disimular su ira, Per\u00f3n replic\u00f3: \u201c\u00bfPuede usted comprobar lo que acaba de afirmar?\u201d. \u201cLo demuestran los recientes asesinatos de militantes populares y obreros, se\u00f1or Presidente\u201d, insisti\u00f3<br \/>\nla Guzetti.<br \/>\nAll\u00ed mismo, delante de los periodistas, Per\u00f3n dio instrucciones para \u201ciniciar causa judicial contra la se\u00f1orita\u201d. \u201cSe\u00f1or Presidente, soy militante peronista\u201d, dijo en ese punto Ana Guzetti. \u201cLa felicito. Lo disimula muy bien\u201d, concluy\u00f3 Juan Domingo Per\u00f3n. Poco despu\u00e9s el diario El Mundo, para el cual trabajaba Ana Guzetti, fue clausurado por el gobierno, bajo acusaci\u00f3n de<br \/>\n\u201calentar las actividades guerrilleras\u201d, y la periodista qued\u00f3 definitivamente cesante al ser todav\u00eda m\u00e1s tarde (y a\u00fan vivo Per\u00f3n) clausurado La Calle, otro diario, por razones de \u201cseguridad del Estado\u201d. La clarificaci\u00f3n definitiva de la actitud de Per\u00f3n hacia quienes se hab\u00edan hecho ilusiones de que en Madrid hab\u00eda hecho el regreso que vendr\u00eda del fascismo al marxismo, tuvo lugar en un acto de masas en el cual Per\u00f3n rechaz\u00f3 expresamente las consignas escritas en los carteles enarbolalos por \u201cmontoneros\u201d y ERPistas, quienes abandonaron la manifestaci\u00f3n en se\u00f1al de protesta.<br \/>\nEstas precisiones son convenientes para tener claro que la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), una organizaci\u00f3n terrorista de derecha te\u00f3ricamente clandestina, pero a la cual se suponen, con indicios de certeza, v\u00ednculos con la polic\u00eda, no es una creaci\u00f3n \u201cpostperonista\u201d de Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega (hombre de confianza y astr\u00f3logo del anciano Per\u00f3n, y luego eminencia gris -hasta su defenestraci\u00f3n en julio de 1975- de la Presidenta Isabel Per\u00f3n), seg\u00fan se quiere ahora hacer creer en un intento de salvar -para uso futuro- la figura y la memoria de Per\u00f3n (y de Evita), sino que cabe y est\u00e1 enteramente dentro de las coordenadas del demagogo brutal e inescrupuloso que fue Juan Domingo Per\u00f3n, uno de los m\u00e1s perniciosos falsos h\u00e9roes de nuestra historia latinoamericana.<\/p>\n<p><em>Tomado de \u00abDel buen salvaje al buen revolucionario\u00bb<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre todos los pa\u00edses latinoamericanos que admitieron como una evidencia la superioridad de la sociedad norteamericana y a la vez concluyeron en la conveniencia de intentar trasladar a Latinoam\u00e9rica los resortes del \u00e9xito pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social norteamericano, ninguno m\u00e1s que Argentina admiti\u00f3 lo primero m\u00e1s a fondo (expl\u00edcita o t\u00e1citamente) o intent\u00f3 lo segundo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1494,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29570","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-7GW","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1494"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}