{"id":27609,"date":"2012-08-04T09:55:49","date_gmt":"2012-08-04T14:25:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=27609"},"modified":"2012-08-04T09:55:49","modified_gmt":"2012-08-04T14:25:49","slug":"el-ultimo-personaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/08\/04\/el-ultimo-personaje\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo personaje"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"http:\/\/t1.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcSyXKJKUxeL-QQ1XtLPwsVWdenbszZFVdS0Oe_ayZ6lO25UpxW65K9hvwHl\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"353\" src=\"http:\/\/t1.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcSyXKJKUxeL-QQ1XtLPwsVWdenbszZFVdS0Oe_ayZ6lO25UpxW65K9hvwHl\" width=\"400\" \/><\/a><\/div>\n<p>Soy el \u00faltimo personaje que queda con vida. No s\u00e9 por cuanto tiempo, pues sus caprichos son impredecibles: es posible que me conceda el don de la eternidad, o que me haga sucumbir de una manera rocambolesca e idiota, como suele hacerlo. Nadie lo sabe. Lo que s\u00ed est\u00e1 claro es que en su ser se instaur\u00f3 la locura. Esta incertidumbre me tiene sumido en el m\u00e1s hondo pesar; a veces quisiera que todo acabara, otras veces, en cambio, clamo por no desaparecer.<\/p>\n<p>Tengo una teor\u00eda, que no he podido comprobar pero me parece la m\u00e1s l\u00f3gica. Todo empez\u00f3 con su obsesi\u00f3n por Borges. S\u00ed, Jorge Luis Borges, el infame fabulador por cuya causa aparec\u00ed de la nada y hacia la nada me dirijo. Borges ten\u00eda la man\u00eda de inventar un libro y despu\u00e9s comentarlo: dec\u00eda que era m\u00e1s f\u00e1cil hacer eso que escribirlo en realidad. Ten\u00eda otra man\u00eda, relacionada con los laberintos, los retornos, el infinito. Mi creador, por llamarlo de alguna manera, lleg\u00f3 al argentino por casualidad. Parece ser que cierto amigo lo inici\u00f3 en su lectura, o se encontr\u00f3 un ejemplar de \u00abHistoria universal de la infamia\u00bb en una visita a alguna librer\u00eda y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n el t\u00edtulo; esto no est\u00e1 esclarecido. Lo que s\u00ed queda claro es que se convirti\u00f3 en su escritor favorito, o para decirlo con mayor propiedad, el \u00fanico. Las obsesiones de Borges devinieron en suyas, y comenz\u00f3 a fantasear con la idea de completar la obra de su h\u00e9roe. \u00c9ste, por genial que fuera, nunca acometi\u00f3 la tarea de escribir un libro infinito, o m\u00e1s bien, \u00abel\u00bb libro. \u00c9l si lo har\u00eda.<\/p>\n<p>En su retorcida mente comenz\u00f3 a maquinar la horrenda idea: escribir\u00eda una historia completa, en todo el sentido y la extensi\u00f3n de la palabra. Ahora bien, lo que entend\u00eda por completa es algo atroz: en su pretendida obra, no dejar\u00eda ning\u00fan cabo suelto, ning\u00fan detalle sin explicar, ning\u00fan objeto que describir, ninguna vida sin narrar. Hasta el m\u00e1s obscuro personaje, as\u00ed sea un pe\u00f3n que se divisara a lo lejos en alg\u00fan pasaje de su pesado &#8211; en todas las acepciones posibles &#8211; libro, tendr\u00eda su biograf\u00eda. Su historia, si es que vale la pena hablar de ella, era sencilla, b\u00e1sica y pueril. Al principio hablaba de un hombre y una mujer que se conocieran \u00abuna t\u00f3rrida ma\u00f1ana de junio, cuando el sol, ese astro de tercera magnitud gracias a cuya energ\u00eda es posible la vida sobre la Tierra, planeta tercero en distancia con respecto al astro rector del sistema solar, cuando el sol brillaba con un resplandor dorado sobre las copas de los \u00e1rboles\u00bb. Hago esta cita textual no por gusto, sino para que entiendan el farragoso y cans\u00f3n estilo del aspirante novelista. Ese comienzo binario se dividir\u00eda en dos ramas principales, ya que seg\u00fan el plan trazado deber\u00eda completar la biograf\u00eda de cada una de las personas. All\u00ed tropez\u00f3 con la primera dificultad, ya que entendi\u00f3 que si segu\u00eda de ese modo la historia crecer\u00eda hacia atr\u00e1s, porque cada nuevo personaje tendr\u00eda que establecer su propia biograf\u00eda, que a su vez apuntar\u00eda hacia alg\u00fan ancestro y de es manera llegar\u00eda al comienzo de los tiempos. Desech\u00f3 entonces ese primer borrador, y decidi\u00f3 que en ese cosmos particular que constitu\u00eda su libro los personajes iniciales no tendr\u00edan pasado, sino que ser\u00edan ellos el punto de partida. De esta manera, logr\u00f3 cierta coherencia en su labor. No se sabe a ciencia cierta cuantas horas al d\u00eda le dedicaba, pero deber\u00edan ser muchas. Al cabo de dos a\u00f1os ten\u00eda escritos 4500 folios, y en la novela hab\u00edan trascurrido apenas cuatro d\u00edas. Pero su cosmos comenzaba a sobrepoblarse: ya unos 20 personajes hab\u00edan aparecido y su vida hab\u00eda sido descrita. Alrededor de la p\u00e1gina 3000 fue que me hizo aparecer; yo era al principio un muchacho que limpiaba los vidrios de los veh\u00edculos en los sem\u00e1foros, hu\u00e9rfano por necesidad de brevedad, que \u00absubsist\u00eda precariamente y comet\u00eda peque\u00f1as fechor\u00edas que poco a poco le convert\u00edan en una criatura abyecta y llena de rencor hacia los dem\u00e1s\u00bb. Tengo que confesar que ese comienzo m\u00edo no me pareci\u00f3 para nada c\u00f3nsono con mi verdadera personalidad, pero a medida que progresaba la trama del libro comenc\u00e9 a tomar m\u00e1s preponderancia cada vez, cosa que me satisfizo.<\/p>\n<p>En medio de su locura tuvo un momento de lucidez: la vida no le alcanzar\u00eda para terminar esa obra que en su cabeza era indispensable y perfecta. Entonces comenz\u00f3 a forzar la desaparici\u00f3n de algunos personajes, tratando de que esas desapariciones fueran coherentes. La primera v\u00edctima fue Yolanda, la vendedora de jugos naturales en el kiosko de la plaza Ben\u00edtez, en donde \u00abse yergue la estatua del h\u00e9roe ep\u00f3nimo, triunfador en la batalla de Chinchilla, ciudad del norte del pa\u00eds, de 20000 habitantes, cuya principal fuente de ingresos es el comercio de pieles de alpaca\u00bb (y por all\u00ed se mandaba la descripci\u00f3n de la cr\u00eda y beneficio de esos pobres animalitos, la curtidimbre, los materiales utilizados en ella, el camino andino por donde deb\u00edan transitar los comerciantes, los medios de transporte que utilizaban). Yolanda perecer\u00eda a causa de la picada de un escorpi\u00f3n, escondido entre las &nbsp;frutas con las que preparaba sus tisanas.<\/p>\n<p>De esta manera, comenz\u00f3 a eliminar cada personaje que le comenzaba a estorbar, y poco a poco experimentaba mayor satisfacci\u00f3n en los asesinatos que con la construcci\u00f3n de su obra. Se volvi\u00f3 un experto maquinador de muertes inesperadas, una m\u00e1s atrabiliaria y descabellada que la otra. Como fichas de domin\u00f3 fueron cayendo uno a uno: la pareja inicial falleci\u00f3 de manera conjunta, al caer por accidente en las heladas aguas de la cascada de Iguauruzir\u00fa.La descripci\u00f3n de ese accidente, debo decirlo, es uno de los pasajes mejor logrados de la obra: el lector puede casi sentir el v\u00e9rtigo que experimentaron los protagonistas cuando la endeble balsa de rat\u00e1n en la cual trataban de vaguar el enorme r\u00edo que desemboca en la espectacular ca\u00edda de agua se precipit\u00f3 hacia la nada, con ellos a bordo.<\/p>\n<p>Por azares del destino yo fui el \u00fanico sobreviviente de esa masacre a cuentagotas, pero no s\u00e9 por cuanto tiempo: en las heladas estepas en donde me ubic\u00f3 mi creador no consigo comida; el fr\u00edo se me instal\u00f3 de manera permanente en los huesos, y a lo lejos se escuchan los aullidos de una manada de lobos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy el \u00faltimo personaje que queda con vida. 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