{"id":2616,"date":"2009-03-15T16:14:04","date_gmt":"2009-03-15T20:14:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=2616"},"modified":"2009-03-15T23:23:38","modified_gmt":"2009-03-16T03:23:38","slug":"mercurio-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/03\/15\/mercurio-iii\/","title":{"rendered":"Mercurio, III"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Despert\u00f3 cuando le quitaron la bolsa negra de la cabeza. La intensa luz del sol de mediod\u00eda que hab\u00eda inundado todo el galp\u00f3n borr\u00f3 de su memoria cualquier recuerdo del sue\u00f1o que hab\u00eda tenido en esas nuevas horas de desmayo. Se encontr\u00f3 de frente justamente con la misma cara que la hab\u00eda ocultado debajo de la misma bolsa, la de Ram\u00f3n, lo que le dio a entender que no estaba teniendo una pesadilla (el dolor de la luz era equivalente a un pellizco).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Ram\u00f3n le dijo que se tranquilizara \u2014pues Julieta se hab\u00eda alterado al verle la cara a uno de sus captores\u2014 y que tratara de comer un poco porque hab\u00eda pasado todo el d\u00eda inconsciente. Un d\u00eda m\u00e1s encerrada en ese galp\u00f3n, y sin saber nada del mundo exterior. Not\u00f3 que el cuerpo de Alberto ya no estaba, pero s\u00ed persist\u00eda la mancha de sangre y sesos del ladr\u00f3n en el suelo h\u00famedo. La mesa en donde el d\u00eda anterior estuvieran los ladrones reunidos estaba ahora vac\u00eda a excepci\u00f3n de Rafael, quien estaba sentado fumando un cigarro y vi\u00e9ndola a ella fijamente. La urna segu\u00eda en el mismo lugar, intacta, como esperando ser rescatada.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><!--more--><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Sin darse cuenta, Ram\u00f3n le hab\u00eda puesto una cuchara cargada de sopa frente a su boca, pero Julieta, desconfiando de quienes tanto da\u00f1o eran capaces de hacer, golpe\u00f3 con su cabeza la mano del criminal, lanzando el contenido de la cuchara sobre el charco de sangre cerca de ella. Menuda sopa. Ram\u00f3n se levant\u00f3 y la cachete\u00f3 con fuerza, para luego vaciar el plato sobre su cabeza y alejarse. Entre los grumos de la sopa Julieta lleg\u00f3 a ver a Rafael ri\u00e9ndose de la situaci\u00f3n. Volvi\u00f3 a caer dormida, esta vez por la debilidad de su cuerpo y la inusual humillaci\u00f3n. Probablemente haya so\u00f1ado con el olor del caldo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Para cuando volvi\u00f3 a despertar ya no la atacaba la luz inminente del sol sino todo lo contrario: la presencia nost\u00e1lgica de la noche escond\u00eda el charco de sangre en donde las venas eran indiferentes de los fideos. Todo estaba en silencio a excepci\u00f3n de un r\u00edtmico sonido que proven\u00eda del fondo del galp\u00f3n, pero Julieta no lleg\u00f3 a relacionarlo con algo conocido. Aparentemente estaba sola tambi\u00e9n, pero pronto se dio cuenta de que Ram\u00f3n era ahora quien estaba sentado en la mesa lejana junto al sarc\u00f3fago, sobre la que brillaba una tenue l\u00e1mpara que iluminaba un mont\u00f3n de joyas, probablemente las que hab\u00eda recogido el difunto Reinaldo en la funeraria. De vez en cuando, Ram\u00f3n anotaba algo en una libreta y, estando tan concentrado, no se percat\u00f3 de que Julieta hab\u00eda despertado. Notando que el sonido r\u00edtmico continuaba, Julieta pregunt\u00f3 al aire qu\u00e9 era eso, con todas las fuerzas que su garganta pudo recoger; Ram\u00f3n escuch\u00f3 la pregunta de Julieta y reparti\u00f3 su mirada entre ella y una sucia puerta met\u00e1lica, mientras que el mon\u00f3tono ruido comenz\u00f3 a adornarse de gemidos femeninos y jadeos masculinos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>\u2014Creo que no hace falta que te lo explique\u2014dijo Ram\u00f3n con una sonrisa. Y, en verdad, no hac\u00eda ninguna falta: Julieta entendi\u00f3 que el sonido de la cama se asemejaba al de un par de tacones bajando por una escalera\u2014. Tendr\u00e1s hambre, me imagino, van dos d\u00edas que no comes nada. \u00a1Alfredo!<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>El aludido entr\u00f3 lentamente en el radio de luz de la l\u00e1mpara y habl\u00f3 por un momento con Ram\u00f3n, aunque era bastante obvio que la melod\u00eda sexual perturbaba a Alfredo. Eventualmente \u00e9sta se detuvo y la puerta se abri\u00f3, de all\u00ed salieron Luisa y Rafael, \u00e9l con paso m\u00e1s lento. Luisa, lejos de parecer satisfecha, comenz\u00f3 a reclamarle a Alfredo sobre una cierta llamada que tuvo que hacer.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>\u2014Dijeron que s\u00f3lo les importaba la vieja, que no iban a pagar el rescate de nadie\u2014explicaba \u00e9l. Julieta entendi\u00f3 perfectamente que hab\u00edan llamado a su jefe con los t\u00e9rminos del rescate, pero que a \u00e9l no le importaba nada m\u00e1s que el cuerpo inerte de su madre. \u00abQue se pudra la secretaria\u00bb, habr\u00eda pensado. Aun d\u00e9bil por el ayuno, Julieta comprendi\u00f3 la iron\u00eda de que un hombre se preocupara m\u00e1s por una vieja muerta que por una mujer joven y llena de vida, situaci\u00f3n que, en realidad, ocurr\u00eda todos los d\u00edas oculta bajo el subterfugio del respeto hacia los antepasados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Rafael se acerc\u00f3 entonces a Julieta con otro plato de sopa, y esta vez ella s\u00ed la tom\u00f3. Su orgullo se hab\u00eda muerto de hambre. Mientras ella com\u00eda, Luisa peleaba con Alfredo y luego con Ram\u00f3n, quien se meti\u00f3 para defender al otro ladr\u00f3n. Luego de darle de comer a Julieta, Rafael se acerc\u00f3 a la mesa y manose\u00f3 su pistola, dejando callados a Alfredo y a Ram\u00f3n. \u00c9ste \u00faltimo entendi\u00f3 lo que significaba aquello mejor que el otro, as\u00ed que se alej\u00f3 para hacerle compa\u00f1\u00eda a su reh\u00e9n. R\u00e1pidamente, Alfredo sac\u00f3 tambi\u00e9n su rev\u00f3lver y lo apunt\u00f3, no al joven, sino a su amante, quien de inmediato se aferr\u00f3 cuidadosamente al brazo de Rafael; ahora el ca\u00f1\u00f3n le apuntaba a \u00e9l y, con mucha suerte, si disparaba, podr\u00eda matarlos a los dos. No pudo saborear suficiente la posible situaci\u00f3n porque Rafael trat\u00f3 de moverse y as\u00ed matarlo a \u00e9l primero, pero el abrazo de terror de Luisa no lo dej\u00f3 sacar su arma oportunamente, d\u00e1ndole tiempo a Alfredo (mucho menos apto para los disparos) a ponerse alerta. Rafael empuj\u00f3 con violencia a la mujer, lanz\u00e1ndola al suelo, pero no lleg\u00f3 a sacar su pistola ya que Alfredo le hab\u00eda disparado un poco m\u00e1s abajo del cuello, varias veces. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"><span> <\/span>Viendo caer a Rafael al suelo, Luisa peg\u00f3 un grito y trat\u00f3 de tomar su arma para matar a Alfredo. Ram\u00f3n se adelant\u00f3 al momento y corri\u00f3 hacia la escena, pateando la pistola y agarrando a Luisa con fuerza, para luego meterla en el cuarto sucio y cerrar la puerta con violencia. Alfredo dej\u00f3 caer la pistola a\u00fan humeante y se acerc\u00f3 como un son\u00e1mbulo a Julieta con el prop\u00f3sito de calmarla y dormirla, aunque no ten\u00eda por qu\u00e9 hacerlo: ya ella estaba calmada y serena, pronta a dormirse. Para Julieta, la muerte ya era algo normal, cosa de todos los d\u00edas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despert\u00f3 cuando le quitaron la bolsa negra de la cabeza. La intensa luz del sol de mediod\u00eda que hab\u00eda inundado todo el galp\u00f3n borr\u00f3 de su memoria cualquier recuerdo del sue\u00f1o que hab\u00eda tenido en esas nuevas horas de desmayo. 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