{"id":26042,"date":"2012-06-21T10:19:11","date_gmt":"2012-06-21T14:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=26042"},"modified":"2012-06-21T10:19:12","modified_gmt":"2012-06-21T14:49:12","slug":"eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/06\/21\/eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o\/","title":{"rendered":"Eduardo S\u00e1nchez Rugeles, te tengo pilla\u00b4o"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/golcar.wordpress.com\/2012\/06\/06\/eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o\/sr2\/\" rel=\"attachment wp-att-7159\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-7159\" src=\"http:\/\/golcar.files.wordpress.com\/2012\/06\/sr2.jpg?resize=398%2C535\" alt=\"\" width=\"398\" height=\"535\" \/><\/a><br \/>\nQue nadie se llame a enga\u00f1o. Lo que voy a escribir a continuaci\u00f3n est\u00e1 escrito desde la envidia. As\u00ed. Sin matices. Nade de \u201ces envidia sana\u201d o \u201cenvidia de la buena\u201d. No. Es envidia vulgar, simple, com\u00fan, llana y corriente el \u00fanico sentimiento que me mueve a escribir acerca de la novela Liubliana (Ediciones B, 2012) de Eduardo S\u00e1nchez Rugeles.<br \/>\nY es que \u00a1c\u00f3mo no envidiar a ese muchacho que apenas pasa los 30 a\u00f1os, aunque al verlo pareciera que acaba de cumplir los 20. Con esa pinta de ni\u00f1o bueno, pinta de nerd, a decir verdad, que es capaz de escribir de la manera como lo hace y que, adem\u00e1s, puede vivir de eso! Sin contar con que es objeto de la profunda admiraci\u00f3n de Laura. Todo eso es suficiente para despertar la envidia hasta de un santo.<\/p>\n<p><em>Laura. Laura. Creo que deber\u00eda estar prohibido que alguien despierte en Laura tanta admiraci\u00f3n como la que despierta Eduardo en ella. Me atrever\u00eda a pedirle a Ch\u00e1vez que con el poder que le otorga la Ley Habilitante, que se supone que es para legislar por la emergencia de las lluvias pero que a \u00e9l le vale hasta para prohibir que exista el c\u00e1ncer, que impida, por decreto ley, que existan muchachitos como el S\u00e1nchez Rugeles, talentosos, buen mozos, que a pesar de vivir en Europa, hasta huelen bien y cuya simpat\u00eda traspasa la redes sociales y los monitores de computadoras para seducir incautas como Laura, que babea por \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em><\/em>A los textos de Eduardo hab\u00eda llegado por diferentes v\u00edas. Algunas veces alguien guindaba en su muro de Facebook alg\u00fan art\u00edculo del escritor o alg\u00fan tuitero posteaba un link a su blog y, al abrirlo, indiferentemente, siempre, me sorprend\u00eda un buen texto. Alguna cr\u00f3nica o ensayo en los que nos dibujaban descarnadamente como venezolanos y como personas.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/golcar.wordpress.com\/2012\/06\/06\/eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o\/sr4\/\" rel=\"attachment wp-att-7161\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-7161\" src=\"http:\/\/golcar.files.wordpress.com\/2012\/06\/sr4.jpg?resize=271%2C432\" alt=\"\" width=\"271\" height=\"432\" \/><\/a>De manera que conoc\u00eda algunas de sus cr\u00f3nicas, me identificaba con ellas y con ese desparpajo particular que tiene el escritor para contar(nos) que a ratos llega a ser como una cachetada, por no ser grosero y decir que un co\u00f1azo, que es lo que en verdad es.<\/p>\n<p><em>Un co\u00f1azo. Eso es lo que he debido meterle a ese carajito. S\u00e9 que la envidia es mala consejera pero yo advert\u00ed al inicio de este escrito que lo escrib\u00eda desde ese sentimiento mezquino, ciza\u00f1ero y censurado por todos.<\/em><\/p>\n<p><em><\/em>Mientras esperaba que a la librer\u00eda llegara Liubliana, decid\u00ed comprar Los desterrados (Ediciones B, 2011). Esa misma noche comenc\u00e9 a leer las cr\u00f3nicas de Lautaro Sanz. Fue entonces -a leer el primer relato del libro y descubrir que lo hab\u00eda le\u00eddo hac\u00eda tiempo en la web-, que pude relacionar a Lautaro con Eduardo y a estos dos con el muchacho flaco, de voz peque\u00f1a, que presentara su novela ganadora en la Biblioteca P\u00fablica del Zulia ante un vergonzosamente escu\u00e1lido p\u00fablico. Aunque al escritor, seg\u00fan me coment\u00f3 al d\u00eda siguiente, no le sorprendi\u00f3.<br \/>\n-Es as\u00ed en todos lados. \u2013Me contest\u00f3 cuando le coment\u00e9 que me hab\u00eda sentido avergonzado por la poca asistencia de p\u00fablico la noche anterior.<\/p>\n<p><em>No joda. \u00a1Menos gente ha debido ir esa noche! Si ya se me hac\u00eda insoportable abrir el facebook y conseguir siempre en el muro de Laura un link que dirig\u00eda a alg\u00fan texto de Eduardo o encontrar alg\u00fan post del carajito en la web y, al revisar los comentarios al pie, ver aparecer entre los primeros, uno escrito por Laura con esa devoci\u00f3n que le profesa, ahora, despu\u00e9s de conocerlo, de verlo a los ojos\u2026<\/em><\/p>\n<p><em><\/em>Con S\u00e1nchez Rugeles me sucedi\u00f3 como pasa mucho con las vainas de internet. A uno le llega tanta informaci\u00f3n, de tantas partes que, por momentos, se pierde la capacidad de relacionar una cosa con otra, hasta que llega alg\u00fan evento que te da la luz.<br \/>\nSus cr\u00f3nicas del destierro me cautivaron una vez m\u00e1s. La manera particular que tiene el autor de jugar a dos bandas entre la superficialidad de la televisi\u00f3n y la profundidad de la literatura, su modo singular de acercarse a lo <em>mass<\/em> medi\u00e1tico y vincularlo con lo m\u00e1s eximio de la literatura y el arte. Esa mezcla entre banal y sublime de sus cr\u00f3nicas, en todo momento con la palabra precisa y el tono perfecto, siempre termina asombr\u00e1ndome.<br \/>\nAl leer en una misma edici\u00f3n las cr\u00f3nicas de Lautaro, esos textos que ya con anterioridad me hab\u00edan seducido, unos m\u00e1s que otros, de manera dispersa en internet, cobraron una nueva dimensi\u00f3n, tomaron una nueva connotaci\u00f3n y dibujaron un mundo particular. Pude intuir ese microcosmos que se me descubrir\u00eda con m\u00e1s destreza en el manejo de la palabra y de la an\u00e9cdota, en Liubliana<\/p>\n<figure id=\"attachment_7160\" aria-describedby=\"caption-attachment-7160\" style=\"width: 267px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/golcar.wordpress.com\/2012\/06\/06\/eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o\/sr\/\" rel=\"attachment wp-att-7160\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7160 \" src=\"http:\/\/golcar.files.wordpress.com\/2012\/06\/sr.jpg?w=297&#038;resize=267%2C270\" alt=\"\" width=\"267\" height=\"270\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-7160\" class=\"wp-caption-text\">Eduardo S\u00e1nchez Rugeles durante la presentaci\u00f3n de Liubliana en MaracaiboLiubliana.<\/figcaption><\/figure>\n<p><em> Lo que m\u00e1s me asombra es c\u00f3mo pude contenerme. C\u00f3mo me aguante tanto tiempo en el restaurant \u00e1rabe sin darle aunque fuera una patada por debajo de la mesa que pareciera no intencionada. Ahora, que acabo de cerrar su libro y con el ejemplar sobre mis piernas escribo este relato, arrepentido de no haberme dejado llevar por mi instinto, me atrevo a formular una teor\u00eda acerca del nacimiento Liubliana y sobre su autor.<\/em><\/p>\n<p><em><\/em>Liubliana es una obra que cabalga entre la novela negra y el teleculebr\u00f3n latinoamericano. Se mueve entre el musical cinematogr\u00e1fico, con im\u00e1genes tan de pantalla grande como la escena de la serenata de Vivancos, cuyo final oscila entre la derrota del cine mexicano y la sensaci\u00f3n triunfalista de la \u00abSociedad de los poetas muertos\u00bb. Es un libro con aires de telenovela brasile\u00f1a de los 80 con cierto matiz <em>cabrujiano<\/em> en \u00abLa se\u00f1ora de C\u00e1rdenas\u00bb. Juega con maestr\u00eda con el suspenso literario y las pel\u00edculas de detectives. La narraci\u00f3n es absolutamente cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p><em>No puedo creer que en el cuerpo de adolescente pajizo con carita de nerd y manos temblorosas que tiene ese sujeto con quien fui a almorzar al Gran Rauch\u00ed en compa\u00f1\u00eda de mi querida Laura, que en la mente de ese muchachito aparentemente tan formalito, tan clase media caraque\u00f1a, tan \u201cBuenas tardes, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 usted?\u201d, tan \u00abyo no rompo un plato\u00bb, se pueda esconder tanta vida y pasi\u00f3n, que pueda albergarse tanto mundo y tanta historia como la descrita en Liubliana.<\/em><\/p>\n<p>Cada p\u00e1gina de la obra sorprende por la pericia de Eduardo para manejar varias historias, diversos personajes y m\u00faltiples tiempos sin perder el sentido de la trama y manteniendo en todo momento el inter\u00e9s del lector sin que uno pueda sentir que, en alg\u00fan momento, la historia cae o afloja la tensi\u00f3n.<br \/>\nMe pas\u00f3 que, por momentos, cuando ya hab\u00eda avanzado m\u00e1s de un tercio de la novela, observaba la cantidad de p\u00e1ginas que me faltaban para acabarla y me preguntaba c\u00f3mo se las ingeniar\u00eda el autor para continuar una historia que parec\u00eda haber dado ya todo de s\u00ed. Pues se las ingenia, y \u00a1de qu\u00e9 manera!<br \/>\nLiubliana es una historia de perdedores, de derrotados. Sus personajes, magistralmente trabajados y dibujados por Eduardo se mueven entre sus fracasos, sus temores, sus miedos, desesperanzas, miserias y las m\u00e1s bajas pasiones. Incluso a aquellos que pudieran mostrar un poco de elevaci\u00f3n intelectual y espiritual, y que manifiestan un poco de altruismo, al final, los encuentra un cruel destino. Eduardo no parece hacer concesiones.<\/p>\n<p><em>Contemplo la car\u00e1tula con el puente de los dragones sobre mis piernas, y recuerdo esa comida a la orilla del Puente sobre el Lago: Yo, tratando de parecer un poco inteligente para llamar la atenci\u00f3n del joven escritor que estaba conociendo en ese momento y, sobre todo, para no parecer un est\u00fapido a los ojos de mi estimada Laura. Sent\u00eda que no se me ocurr\u00eda nada ingenioso qu\u00e9 decir y que en ese instante no era m\u00e1s que una excusa entre esos dos seres que se admiran mutuamente por la relaci\u00f3n &#8216;facebuquiana&#8217; de larga data que mantienen. Se me exacerba la envidia de s\u00f3lo recordarlo, pero, por fin, logro ver la luz.<\/em><\/p>\n<p>Carla, en la novela, para poder superar su historia tiene que anularse, borrar, negar, ocultar su pasado. Si quiere sobrevivir y tener una vida, si no feliz, por lo menos tranquila, alejada de sus fantasmas, tiene que desaparecer todo rastro de vida anterior. Y Gabriel, luego de pasar una vida sin tomar decisiones o equivoc\u00e1ndose al hacerlo, descubre que el llanto solo puede brotar de sus ojos para dar entrada a la muerte. Iron\u00eda de la vida humana, mientras la mayor\u00eda de las personas lloran al momento de nacer, para entrar a la vida; Gabriel s\u00f3lo puede hacerlo para salir de ella.<br \/>\nLos personajes de Liubliana son seres mutilados, castrados emocionalmente, que pasan su vida entera sin que lleguen realmente a conocerse unos a otros. Incapaces de manifestar sus sentimientos, solo logran interrelacionarse a trav\u00e9s de juegos, monitores y pantallas e internet. Los sentimientos siempre quedan atrapados entre el nudo en la garganta y el chiste cruel.<br \/>\nSon personajes desarraigados que se desenvuelven en una ciudad -yo dir\u00eda en un pa\u00eds- que acent\u00faa ese desarraigo. Un lugar que no deja espacio para el recuerdo de vivencias pasadas. Entonces, Liubliana es un grito que denuncia un pa\u00eds en el que no hay cabida para la historia personal y el sentido de pertenencia. Un lugar donde, en apenas dos a\u00f1os, deja de existir ese parque en el que te diste el primer beso, la escuela en la que te enamoraste de la maestra de tercer grado, el bar de tu primera borrachera. De un d\u00eda para otro no queda evidencia f\u00edsica de tu historia de vida.<\/p>\n<p><em>Ahora est\u00e1 todo clarito. \u00a1Estos eventos de la novela tienen la clave! Los libros firmados por el admirad\u00edsimo por Laura; S\u00e1nchez Rugeles, no son escritos por \u00e9l. Son obra de alguno de los grandes escritores del boom latinoamericano desaparecido. Un Cort\u00e1zar, tal vez, que cuando crey\u00f3 que se le hab\u00edan agotado sus historias y no ten\u00eda nada que ofrecer, decidi\u00f3 fingir su muerte y retirarse pero a quien, los acontecimientos tan surrealistas que suceden en esta nueva vida en Venezuela, en estos tiempos de socialismo del siglo XXI y de falsa revoluci\u00f3n, le movieron los cimientos y no pudo contenerse, tuvo que sentarse a escribir la historia.<\/em><\/p>\n<p>Liubliana, que podr\u00eda pecar de localista al tocar temas tan venezolanos como la pol\u00edtica nacional, la tragedia de Vargas, o la vida caraque\u00f1a en Santa M\u00f3nica, de la mano de S\u00e1nchez Rugeles logra convertirse en una historia universal. Lo que en un principio es una oscura trama de amor, con atrevidas, descarnadas y grotescas descripciones de las relaciones sexuales de los protagonistas, logra superar los localismos y se convierte en un reflejo de las sociedades de cualquier pa\u00eds del mundo.<br \/>\n<em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/golcar.wordpress.com\/2012\/06\/06\/eduardo-sanchez-rugeles-te-tengo-pilla%c2%b4o\/sr5\/\" rel=\"attachment wp-att-7181\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7181\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/30\/how-to-train-your-dragoncomo-domesticar-a-tu-resistencia\/train-dragon-review\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/train-dragon-review.jpg?fit=450%2C262&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"450,262\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"train-dragon-review\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/train-dragon-review.jpg?fit=450%2C262&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter  wp-image-7181\" src=\"http:\/\/golcar.files.wordpress.com\/2012\/06\/sr5.jpg?resize=488%2C259\" alt=\"\" width=\"488\" height=\"259\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Ese chamo que me ignor\u00f3 durante todo el almuerzo, al punto que le arrebat\u00e9 de su plato la comida sin que se diera cuenta porque sus ojos vidriosos, como de s\u00e1tiro, alternaban su visi\u00f3n entre la hermosa dama que nos acompa\u00f1aba, mi Laura, y el inmenso paisaje de cielo azul y lago oscuro, no es el creador de esos mundos literarios. Este carajito es un perverso impostor. Ahora entiendo por qu\u00e9 Laura me llev\u00f3 al almuerzo. Ella intuye algo y me us\u00f3 como muro de contenci\u00f3n para evitar que el pisapasito la atacara como lo hacen los personajes de las obras que firma.<\/em><\/p>\n<p><em><\/em>Todo en Liubliana est\u00e1 matizado con una exquisita iron\u00eda, una intensa intriga y una profunda cr\u00edtica al supuesto altruismo de algunas personas integrantes de organizaciones de \u201cayuda\u201d humanitaria y que pueden terminar siendo fachada para tapar delitos como el tr\u00e1fico de personas o la pedofilia, la trata de blancas o adopciones ilegales. Eso sin dejar de lado la cr\u00edtica ir\u00f3nica que hace la novela a la llamada \u201cliteratura de la nueva era\u201d. Con el desparpajo habitual de Eduardo, defenestra las publicaciones de libros de autoayuda y crecimiento personal de algunos autores que parecieran escribir s\u00f3lo para que la gente tenga de donde sacar sus citas \u201chermosas\u201d para el estado de <em>Facebook<\/em>, o para sus 140 caracteres de <em>Twitter<\/em> y que terminan siendo s\u00f3lo un vulgar negocio que engorda los bolsillos de algunos vivos a costillas de los pendejos que se creen el cuento.<br \/>\n<em><\/em><\/p>\n<p><em>No pude luchar contra esa admiraci\u00f3n mutua que sienten Laura y el impostor y contra la fascinaci\u00f3n por la inmensidad del lago y el puente a nuestro lado. Reconcomiado porque esa tarde s\u00f3lo exist\u00ed para que me pidieran que les hiciera una foto a los amigos con el puente y el lago al fondo, llego a la conclusi\u00f3n, estoy casi convencido, que Liubliana, como la mayor\u00eda de los textos de S\u00e1nchez Rugeles, no son escritos por el mocoso con lentes que ten\u00eda a mi lado.<\/em><\/p>\n<p>Eduardo juega con los tiempos, los personajes y las historias de la novela como quien toma una plastilina en sus manos y la modela a su antojo y conveniencia. La estira, la secciona, hace figuras y piruetas, las amalgama para volverlas a separar despu\u00e9s, en una historia c\u00edclica, cargada de intriga, suspenso y humor negro que tendr\u00e1 su desenlace fatal en un extra\u00f1o y remoto lugar, lejos de la tierra maldita donde nacieron sus personajes. Un sitio donde parece esperar la felicidad: Liubliana.<br \/>\nLa excelente m\u00fasica de Alvaro Paiva Bimbo, cuyo CD acompa\u00f1a la edici\u00f3n venezolana de la novela y creada como soundtrack para Liubliana, la escucho una vez m\u00e1s mientras escribo estas l\u00edneas. Siento que hay algunos momentos de la novela en los que de verdad acompa\u00f1ar\u00eda a la perfecci\u00f3n. Es la m\u00fasica ideal para partes de la narraci\u00f3n, aunque me pas\u00f3 como con los personajes de los comics impresos cuando les ponen voz, al leer el libro, le fui poniendo la m\u00fasica, los sonidos y, por eso, al instrumental de Paiva tengo que, invariablemente, intercalarle la banda sonora que ya me hab\u00eda formado en mi mente cargada de boleros, rancheras, tangos y composiciones de Sabina. El CD me acompa\u00f1ar\u00eda en los momentos m\u00e1s melodram\u00e1ticos de la historia o en su mayor suspenso.<\/p>\n<p><em>Eduardo S\u00e1nchez Rugeles, te tengo pilla\u00b4o. La verdad se me ha mostrado como claras notas musicales, como una canci\u00f3n de Sabina o de Yordano. T\u00fa no eres m\u00e1s que una mampara, un impostor, una firma en la portada de un libro. Detr\u00e1s de ti hay un talento oculto, hay un maestro de las letras que no se atreve a dar la cara para enfrentar y justificar su desaparici\u00f3n. Alg\u00fan d\u00eda esa historia se sabr\u00e1. Tendr\u00e1s que devolver tus premios y laureles. Caer\u00e1 la deshonra sobre ti. Disfruta tu cuarto de hora, Eduardo, porque esta sentencia es como la maldici\u00f3n que le hiciera Carla a Gabriel en el aeropuerto al momento de despedirse, moviendo su mano derecha, como en Charmed. Yo esperar\u00e9 tranquilamente tu debacle, entonces, el cari\u00f1o de Laura, mi querida guajira, ser\u00e1 solo para m\u00ed y ya no te admirar\u00e1.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que nadie se llame a enga\u00f1o. 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