{"id":24519,"date":"2012-05-11T17:35:21","date_gmt":"2012-05-11T22:05:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=24519"},"modified":"2012-05-11T17:35:21","modified_gmt":"2012-05-11T22:05:21","slug":"a-donde-marcha-la-humanidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/05\/11\/a-donde-marcha-la-humanidad-2\/","title":{"rendered":"\u00bfA D\u00d3NDE MARCHA LA HUMANIDAD?"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>\u00bfA D\u00d3NDE MARCHA LA HUMANIDAD?<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><strong>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las naciones y estados actuales no poseen hoy sistemas sociopol\u00edticos claramente definidos en base al tradicional esquema de izquierdas y derechas del siglo XX, ya agotado, inane y fracasado para los supuestos fines que aquellas declamaran y persiguieran por entonces, sino que expresan sincretismos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos diversos a trav\u00e9s de un nuevo populismo, tal como se observa crecientemente no s\u00f3lo en Am\u00e9rica latina sino en casi todos los continentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aquellos viejos esquemas constitu\u00edan expresiones del pensamiento colectivista cuyas ra\u00edces pueden hallarse ya en la Antig\u00fcedad, antes y despu\u00e9s de Cristo, hasta llegar a la Modernidad y especialmente al racionalismo dieciochesco en el cual abrevar\u00edan, a favor o en contra, todas las vertientes ideol\u00f3gico-pol\u00edticas que hemos conocido a partir de entonces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la historia de las ideas todo colectivismo social real expresa t\u00e1cita y expl\u00edcitamente la asociaci\u00f3n de lo humano y lo material mediante magnitudes crecientes y din\u00e1micas, por lo cual los procesos hist\u00f3ricos de este car\u00e1cter nunca est\u00e1n acabados sino en tr\u00e1nsito a configuraciones sociopol\u00edticas mayores o de magnitudes superiores que los habr\u00e1n de contener.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el inicio de la civilizaci\u00f3n agraria todos los procesos hist\u00f3ricos representaron procesos de expansi\u00f3n constante de las estructuras sociales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El espacio es, pues, el correlato imprescindible del colectivismo, entendido m\u00e1s all\u00e1 de los derechos humanos individuales y colectivos. El espacio personal, el espacio colectivo, el espacio geogr\u00e1fico y el cultural constituyen configuraciones variables pero omnipresentes en los fen\u00f3menos y concepciones colectivistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si bien los debates suscitados en la filosof\u00eda, la pol\u00edtica y la econom\u00eda han sido numerosos no existe una respuesta un\u00edvoca a los problemas que suponen tanto el colectivismo como el individualismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es evidente que la soberan\u00eda se encarna primeramente en el individuo, o sea en un espacio personal menor que se correlaciona con otros espacios similares a proporci\u00f3n de las circunstancias individuales, familiares, tribales, etc. Y de all\u00ed surgen luego colectivos y espacios de mayor amplitud que van conteniendo a los anteriores en desmedro creciente de la soberan\u00eda individual, la cual es transferida de hecho y de derecho a individuos particulares que act\u00faan en nombre del colectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con todo, llega un momento en que la representaci\u00f3n soberana de los colectivos se desprende de los individuos que la componen, o sea de los quela delegan. Apartir de ese momento la soberan\u00eda del colectivo es representada mediante un artificio\u00a0 simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ergo, la supuesta soberan\u00eda del colectivo se connota jer\u00e1rquicamente respecto a la del individuo; es decir, el poder colectivo se impone de hecho y de derecho sobre el individuo, sobre cada individuo, en funci\u00f3n de su magnitud superior\u2026 atendiendo al n\u00famero, a la cantidad de individuos que lo integran.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vale esta \u00faltima aclaraci\u00f3n porque existe una magnitud cuya atribuci\u00f3n al colectivo como \u00ednsitamente natural es muy discutible. Me refiero a la superioridad moral, la que \u00fanicamente se puede encarnar realmente en individuos hist\u00f3ricos, es decir, sujetos a la evoluci\u00f3n y al progreso hist\u00f3rico y por tanto aut\u00f3nomos, es decir, personas, y jam\u00e1s robots domesticados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Toda supuesta alma colectiva es simplemente una met\u00e1fora literaria o religiosa para designar un inexistente sujeto colectivo moral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De modo que mientras lo individual permanece acotado a la unidad, al hombre individual, fuera del cual no existe l\u00f3gicamente unidad, lo colectivo var\u00eda solamente en cuanto a que de una cantidad determinada de componentes individuales se desprende (metaf\u00f3ricamente) un poder o soberan\u00eda individual cuya agregaci\u00f3n en los representantes del colectivo les confiere una fuerza o poder pr\u00e1ctico que individualmente no poseen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa suerte de hip\u00f3stasis (\u00e1mbito de creencias) entre lo individual y lo colectivo no es un fen\u00f3meno, o sea algo que realmente se produce de hecho, sino una ficci\u00f3n creada mediante dispositivos formales inventados para apropiarse y disponer de aquel poder supuestamente presente en lo colectivo. Tal es, entre otros, una doctrina social, un mecanismo de selecci\u00f3n de representantes, un criterio de garant\u00eda de la misma (por ejemplo, el principio de la mayor\u00eda y el supuesto de su supremac\u00eda moral).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo cierto es que la supuesta encarnaci\u00f3n de una conciencia o de un alma en un colectivo humano, con lo que ello significa a tenor de los t\u00e9rminos utilizados, es una falacia desde todo punto de vista pues los colectivos de los que estamos hablando, o sea los del sistema pol\u00edtico actual, constituyen una apropiaci\u00f3n\u00a0 m\u00e1s que una transferencia de poderes. Poderes peque\u00f1os pero genuinos originados en la autonom\u00eda de la persona (s\u00f3lo el individuo puede serlo) a una o varias personas en relaci\u00f3n con la funci\u00f3n que ejercen por delegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y la administraci\u00f3n de esas magnitudes agregadas de poder (el poder es uno solo pero puede ser analizado desde \u00f3pticas varias) la ejerce de hecho \u2013y de derecho- otro individuo, es decir, otra subjetividad, bajo la ficci\u00f3n de que lo hace a nombre de la totalidad de individuos, aquellos que suelen ser llamados \u201cel Pueblo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los hechos, los colectivos pol\u00edticos estatales no reservan por lo general garant\u00edas ni mecanismos de revisi\u00f3n ni de retroversi\u00f3n reales de la soberan\u00eda delegada por los individuos, salvo nuevas met\u00e1foras como por ejemplo la supuesta por los organismos de control a nombre del Pueblo. Entendiendo aqu\u00ed este t\u00e9rmino, con su graf\u00eda de nombre y sustantivo propio, como la suma de los individuos m\u00e1s su supuesta alma o conciencia totalizadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ocurre que la relaci\u00f3n individuo-colectivo expresa una contradicci\u00f3n real que hist\u00f3ricamente se resuelve mediante la concentraci\u00f3n y acaparamiento crecientes y constantes del poder colectivo por ciertos individuos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ello es as\u00ed inexorablemente, so riesgo de desaparici\u00f3n del poder mismo y de sus frutos y realizaciones para beneficio de todos, o de ciertas parcialidades hasta incluir los propios individuos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ello revela que el poder no admite divisiones, salvo las meramente pr\u00e1cticas que no ponen en peligro su ejercicio por los detentadores monop\u00f3licos o con aspiraciones a serlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De modo que la concentraci\u00f3n del poder puede ser analizada como una ventaja desde un determinado punto de vista, por ejemplo atendiendo a la eficiencia y la eficacia o efectividad de su ejercicio, tal como lo demuestran las crecientes escalas del poder desde los tiempos dela Segunda Revoluci\u00f3n Industrial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, toda contradicci\u00f3n resuelta de determinada manera engendra otras contradicciones derivadas de esa particular forma de resoluci\u00f3n. As\u00ed, la escala o magnitud de la concentraci\u00f3n del poder de que se trate puede llegar a constituir un aparato muy pesado y con poca flexibilidad para experimentar correcciones y adaptaciones enla realidad. Eslo que alguna vez se advirti\u00f3 que suceder\u00eda con las cajas de jubilaci\u00f3n privadas difundidas en la d\u00e9cada de 1990, en la medida que su crecimiento se produjera con la velocidad y la capacidad de acumulaci\u00f3n que por entonces se preve\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De hecho, todos los problemas expresan contradicciones y \u00e9stas se resuelven mediante mecanismos correctivos que introducen variables de ajustes, o bien no se resuelven inmediatamente sino mediante procesos m\u00e1s o menos disruptivos a trav\u00e9s de las llamadas <em>crisis<\/em>, es decir, produciendo situaciones de ruptura en las que los mecanismos precedentes ya no permiten dar respuestas eficaces a los mismos problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que llevamos dicho nos pone en la situaci\u00f3n de admitir la existencia de fen\u00f3menos de competencia constante entre poderes m\u00faltiples atenidos a las condiciones de sus respectivos espacios geogr\u00e1ficos, nacionalidades, confesiones religiosas o campos productivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta el progreso sostenido experimentado por el g\u00e9nero humano, es decir, por la inteligencia humana sobre las condiciones materiales y naturales de su existencia bien podemos reconocer sin problemas que el sistema colectivo mundial es simult\u00e1neamente competitivo entre sus partes, a la vez que \u00e9stas son interdependientes. Y que esta interdependencia ha sido as\u00ed aun en los tiempos de los enfrentamientos de los bloques capitalista y socialista del siglo XX. Y que probablemente contin\u00fae si\u00e9ndolo, por lo menos hasta cierto grado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, todo ordenamiento entre las partes, en tiempo y espacio, expresa no situaciones est\u00e1ticas sino enfoques de un proceso indetenible de lucha. Lucha que bajo ciertas condiciones conducir\u00e1 alg\u00fan d\u00eda a un estado de concentraci\u00f3n absoluta de todo el poder no ya en pocas manos y cabezas sino en una sola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento, las doctrinas y las teor\u00edas pol\u00edticas, junto con los dogmas pol\u00edticos, ideol\u00f3gicos y religiosos habr\u00e1n cambiado tantas veces como haya sido necesario para justificar el \u00faltimo ordenamiento mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, como ya hemos dicho, un sistema de tales caracter\u00edsticas habr\u00e1 de tornarse, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, en un sistema con problemas. Si -como es de suponer- el espacio geogr\u00e1fico que \u00e9ste implique ha de abarcar probablemente todo el planeta Tierra, y el espacio cultural ha de expresar un nuevo sincretismo cultural, en el sentido lato del t\u00e9rmino cultura, no quedar\u00e1n ya nuevas variables de ajuste disponibles, a menos que \u00e9stas se busquen fuera del planeta, o que si esto no es posible las que se empleen lo hagan a costa de ciertas conquistas de la civilizaci\u00f3n respecto de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este \u00faltimo camino no habr\u00e1 de ser, seguramente, una alternativa ante una nueva expansi\u00f3n para entonces interplanetaria, sino un rasgo predominante de la civilizaci\u00f3n, al punto de poder llamar con este t\u00e9rmino a un estado habitual cada vez m\u00e1s regresivo de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habr\u00eda que ver, entonces, c\u00f3mo la raz\u00f3n explicar\u00e1, llegado el caso, la par\u00e1bola recorrida por la humanidad desde la hominizaci\u00f3n que hoy conocemos, y qu\u00e9 se ha de entender en esos momentos por condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p>En: El ansia perpetua \u2013 10\/05\/2012 &#8211; <a href=\"http:\/\/www.elansiaperpetua.com.ar\/?p=2142\">http:\/\/www.elansiaperpetua.com.ar\/?p=2142<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfA D\u00d3NDE MARCHA LA HUMANIDAD? \u00a0 POR CARLOS SCHULMAISTER \u00a0 \u00a0 La mayor\u00eda de las naciones y estados actuales no poseen hoy sistemas sociopol\u00edticos claramente definidos en base al tradicional esquema de izquierdas y derechas del siglo XX, ya agotado, inane y fracasado para los supuestos fines que aquellas declamaran y persiguieran por entonces, sino [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1411,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24519","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-6nt","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1411"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24519"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24519\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}