{"id":2339,"date":"2009-01-26T13:28:57","date_gmt":"2009-01-26T17:28:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=2339"},"modified":"2014-06-07T12:21:15","modified_gmt":"2014-06-07T16:51:15","slug":"armando-coll-hace-un-close-up","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/01\/26\/armando-coll-hace-un-close-up\/","title":{"rendered":"Armando Coll hace un \u00abClose Up\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><!--StartFragment--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"underline;\"><a href=\"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/not_289_closeup.jpg\"><\/a><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/5112008222961.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"2341\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/01\/26\/armando-coll-hace-un-close-up\/attachment\/5112008222961\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/5112008222961.jpg?fit=%2C&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"[]\" data-image-title=\"5112008222961\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/5112008222961.jpg?fit=1024%2C1024&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2341\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/5112008222961-300x165.jpg?resize=300%2C165\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"165\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Que bueno ser\u00eda que uno pudiera llamarse nadie. Que no le importara no ser rese\u00f1ado en la cr\u00f3nicas llamadas de estilo y aun as\u00ed seguir creyendo en la benevolencia del ser. Que tuviera a bien solo contar con sus recursos humanos y tener seguridad e independencia frente a las cruzadas de la frivolidad. No temerle al anonimato y creer mas en su humildad que en la soberbia y altaner\u00eda que promueve una precaria nota de prensa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Si esto pasara no habr\u00eda clase media y Gloria y Augusto M\u00e1rquez, perder\u00edan el sentido de sus vidas. Ella relacionista publica y \u00e9l periodista de far\u00e1ndula, este d\u00fao, esta compa\u00f1\u00eda, esta compleja sociedad, dif\u00edcil de imaginar y complejo de mantener, constituye la dupla que Armando Coll crea para contar su ultima novela Close up. Alfaguara 2008.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><!--more--><span>Las vacaciones de este diciembre fueron humana y familiarmente muy gratificantes, pero eso es asunto que nadie interesa, solo a mi, sin embargo me proveyeron de voluntad para leer. As\u00ed fui a caer en las manos o garras de la novela de Coll, no lo resiento, al contrario lo celebro. Este trabajo es otra expresi\u00f3n sobre la forma como nuestros intelectuales se sensibilizan con nuestro mundo social y pol\u00edtico y frente a esta decisi\u00f3n nada pueden los indiferentes, que a su pesar, lo tienen como escenario que no pueden soslayar. Muy en contra de la postraci\u00f3n, llorona, brusquedad y tremendismo con que la prensa y los medios del pa\u00eds denigran sobre nuestra vida social-pol\u00edtica vigente Coll enfrenta ese dramatismo rampl\u00f3n para hacer con los esperpentos que la constituyen, literatura, buena narrativa. No se deja abatir por la insidia de los titulares, fotograf\u00edas, caricaturas y cr\u00f3nicas lagrimosas sino que combate y crea personajes que est\u00e1n all\u00ed para lograr espacios y criticar desde un lado social y pol\u00edtico, que sin decirlo, enjuicia; sin llorar, delata. Salud, se puede descubrir vida en el rencor y la ignominia medi\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Mientras que algunos en su desespero no encuentran sino el recurso del abatimiento y la dolorosa cr\u00f3nica como expresi\u00f3n, Armando Coll escribe. Su novela sin duda tiene que ver con la forma como cierta desamparada clase social evita el tema de la realidad y la evade refugi\u00e1ndose en lugares adonde la noche de los privilegiados tiene asiento. Su narraci\u00f3n se abre desde los espacios de un lugar de \u201csiempre\u201d que reinauguran, Le Club, pieza del esparcimiento que fue construida con el imaginario de los chismes de la far\u00e1ndula y aloja a los duendes del ocio y vaguedad. All\u00ed inicia su disecci\u00f3n de ese sub mundo, cuando alguien en el ambiente del besamanos, saluda tendida y efusivamente a Gloria. Al despedirse de ella, el periodista le pregunta \u00bfQui\u00e9n es \u00e9l? . Responde que no sabe: N-p-i-\u2026. Propio intento de quienes quieren figurar que estos lugares de moda y saludan a los periodistas queriendo ser objeto de alguna l\u00ednea de la cr\u00f3nica que elimine su anonimato. El juego del \u201cVerse y dejarse ver\u201d. Vanidad es el slogan de este no lugar, caraque\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Armando Coll trabaja ese espacio de la comunidad y ah\u00ed, escarba. Analiza y describe: los cuidados m\u00fasculos de la gente, sus liposucciones, botox o su look u otros productos que brinda el \u201cfitnes\u201d para darle apoyo a quienes sufren la angustia del anonimato o por que escasean sus \u201clevantes\u201d. Tal como dice en la P\u00e1g. 53 \u201c La envidia, ese terrible padecimiento de las muchachas pasadas de kilos y atacadas por el acn\u00e9\u201d. Esa es parte de la materia prima de su cuento. Pero se ocupa y muestra una parte del problema social de esta eternamente dividida Republica. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Evita lo que otros, que se dedican a desfigurar los nuevos modos de la antropolog\u00eda en proceso de creaci\u00f3n. Una de sus manifestaciones, los quejosos, que se dedican de forma bastante ingrata a exaltar hasta el paroxismo y el lloro su visi\u00f3n negativa de la vigente realidad pol\u00edtica del pa\u00eds. Pla\u00f1ideras tan corrientes que llegan hasta los editoriales de la falazmente denominada \u201cgran prensa nacional\u201d. El autor de la novela obvia este esqueleto de la amargura, por improductiva y como literato sigue dando fe de la buena potencial y salud de nuestros productos del intelecto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Coll hizo una magnifica escogencia con el nombre de su obra, Close Up seg\u00fan la \u201cReal\u201d, como algunos b\u00e1rbaros la llaman, dice: es un tiro de c\u00e1mara que solo escoge detalles dejando de incluir la escena en su totalidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La novela relata con sinceridad y en tono amable y sencillo aspectos de la vida de la una parte de la clase media caraque\u00f1a. La clase que retrata el novelista es una incandescencia que se derrite como obra fallida, que no logra ni siquiera responder por las pocas esperanzas que ella misma se inventa. Es materia que se derrite entre la molicie, la facilidad, la maledicencia y la far\u00e1ndula. Clase que tiene \u201cla disco\u201d por h\u00e1bitat y sospechamos es invento de los medios y sus productos de promoci\u00f3n de la frusler\u00eda para vender o licores o abalorios o ropa que esta clase media dif\u00edcilmente se puede pagar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El autor describe y convive con una sub clase social en la que los sue\u00f1os y trampas de sus personajes para supervivir, inequ\u00edvocamente es camino que los va llevar al desencanto y la frustraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Entre novelistas que han descrito temas similares de esta \u201cclase\u201d y le han descubierto<span> <\/span>\u201cla magia de la felicidad\u201d, o el descaro del despilfarro o el ensue\u00f1o de la fascinaci\u00f3n por lo bello y la abundancia del dinero, hacen que sus personajes disfruten y se solasen en la dolce vitta. Nada de eso le sucede a los personajes que presenta Armando Coll, a estos se les nota como apocados y quim\u00e9ricos de una bonanza que parece nunca los ha de saludar. Los escoge y presenta con poca gracia y mucha mala leche. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La obra est\u00e1 realizada en prosa sencilla, limpia y con mucho oficio lo cual delata sus antecedentes como cronista, no se eleva en demas\u00eda y narra con precisi\u00f3n y lenguaje que me conmueve y anima a seguir buscando mas \u201cchismes\u201d de esa Caracas que apenas adivino existe. No puede decir: veo luego existen, ser\u00eda absurdo, me dejo llevar por el relato sigo el cauce de las notas de Coll, ellas me permitan intuir un espacio y lugares de \u201cotro mundo\u201d cuya socializaci\u00f3n y c\u00f3digos conozco, pero no comparto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El cuento existe en la novela de Armando, hay historia y existen personajes que la conforman y le dan estructura e imponen motivos para dar validez a la narrativa. La personaje central Gloria, es una colcha de retazos de muchos seres, que pertenecen a una profesi\u00f3n, que si es explotada y cuyos favores como intermediadora deben ser pagados, ella y sus clientes viven para chantajearse entre ellos en un juego diab\u00f3lico. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Ellos deseosos de seguir aparentando vivir en paz, a base de resolver, por los medios que sean, su precario, endeble e ilegal condici\u00f3n y ella guardando sus secretos por mas sucios que estos sean para poder seguir recibiendo las ventajas de estar cerca de estos \u201cbellos pero in\u00fatiles\u201d seres de utiler\u00eda que adornan esos lugares de la vida y la noche del \u201cdolce far niente\u201d de Caracas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Pero los personajes de su novela sufren el rat\u00f3n y guayabo de sus noches de comilonas y bebidas y van terminar P\u00e1g.77 P\u00e1g. en que: \u201cNo nos queda mas remedio, en este fin de fiesta, que reconocer el lugar exacto de nuestro rencor\u201d o el espacio del vencido orgullo propio de seres que no tienen sino que prestar o alquilar su vida para que otros vivan; tienen que reconocer que viven en burbujas celestes y toman vinos caros sin saber que c\u00e1rajo engullen, P\u00e1g. 91. Se emborrachan, (nada malo por cierto) pero al final son menos que antes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Me agrada que trate de presentar, P\u00e1g. 142, para aquellos no lo saben, ciertos lugares cl\u00e1sicos de la ciudad y escoja entre otros para hacer vivir la memoria del Restaurante Le Coq D\u00b4Or y reconozca aun sin propon\u00e9rselo el papel que tuvieron en esa \u00e9poca ese tr\u00edo de respetables restauradores, Antonio Mart\u00ednez, Bartolome Pol, el chef Eugenio y el barman Alfredo, que con tes\u00f3n construyeron un lugar adonde hab\u00eda respeto por el buen comer y se trataba con rigor y cuidado los fogones y a los clientes. Me refiero al per\u00edodo de Ave. Solano y luego de Sabana Grande (Ave. Los Mangos), por que al trasladarlo y empotrarlo en Las Mercedes no han logrado sino atraer a su barra a yuppies o banqueros con deudas insalvables con la justicia, para que entre todos deg\u00fcellen el buen comer y conviertan el lugar en un cl\u00e1sico, escandaloso e insoportable bebedero. Triste, muy triste final. A pesar del desastre mi paladar a\u00fan celebra sus \u201csesos en mantequilla negra\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Entiendo la novela como una f\u00e1bula sensible, la hubiera preferido mas \u201cliteraria\u201d y menos period\u00edstica, sobre la terrible, desbocada, persecuci\u00f3n del \u00e9xito de la clase media y la terrible manera como su b\u00fasqueda resulta es una solemne colapso, por su incompetencia para entender para donde se ha movido el rumbo del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Los personajes son victimas de un mundo que no controlan: no son ni ricos, ni heredados, ni oligarcas, sencillamente son seres descuidados e ignorantes de su condici\u00f3n; incapaces de reconocer su terrible capacidad para cultivar la indiferencia, \u00bfo indolencia?, son solo individuos que buscan la manera de aplastar las cosas y las vidas de quienes los rodean y luego se intentan refugiar al lado de los poderosos o en sus diferidas neurosis. P\u00e1g. 175 \u201c Beben y beben con sus amigotes. Desatienden a sus damas y terminan destruyendo y salen perdiendo. Siempre pierden\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Les pasa lo que a Gatsby: \u201c\u2026 retroceden. Ma\u00f1ana correr\u00e1n mas r\u00e1pido y estiraran mas sus brazos, as\u00ed seguir\u00e1n luchando como barcos contra la corriente, eso si, atra\u00eddos incesantemente hacia el pasado\u201d. Ellos como clase son magn\u00edficos estrategas para planificar el pasado pasado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Son solo piezas que viven del sentimentalismo y la nostalgia sin entender que esta Venezuela cambi\u00f3, esto ya es otra cosa, no sigan so\u00f1ando ni mirando para atr\u00e1s por que van a quedar petrificados como la mujer de Lot.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sean dignos, eviten la tragedia, parecer\u00eda ser la conseja que nos hace Armando Coll. Finalmente recomiendo la lectura de este autor que seguro no va a ser rese\u00f1ado por las paginas culturales, ese otro club de selectos escogidos manejados por paquidermos de la pol\u00edtica, centrada en la mediatica y ajenos a las masas, \u2026.. ojala me equivoque.<\/span><\/p>\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que bueno ser\u00eda que uno pudiera llamarse nadie. Que no le importara no ser rese\u00f1ado en la cr\u00f3nicas llamadas de estilo y aun as\u00ed seguir creyendo en la benevolencia del ser. Que tuviera a bien solo contar con sus recursos humanos y tener seguridad e independencia frente a las cruzadas de la frivolidad. 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