{"id":20646,"date":"2012-01-30T09:54:13","date_gmt":"2012-01-30T14:24:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=20646"},"modified":"2012-01-30T12:44:45","modified_gmt":"2012-01-30T17:14:45","slug":"expo-tattoo-2012-la-doctrina-del-shock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/01\/30\/expo-tattoo-2012-la-doctrina-del-shock\/","title":{"rendered":"Expo Tattoo 2012: La Doctrina del Shock"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20647\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/01\/30\/expo-tattoo-2012-la-doctrina-del-shock\/venezuelaexpotattoo20122-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg?fit=615%2C939&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"615,939\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg?fit=615%2C939&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1-196x300.jpg?resize=196%2C300\" alt=\"\" title=\"VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1\" width=\"196\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-20647\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg?resize=196%2C300&amp;ssl=1 196w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg?w=615&amp;ssl=1 615w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a><br \/>\nBienvenidos al capitalismo del desastre en la era del socialismo caviar del siglo XXI, donde como en Cuba, la supervivencia depende de la prostituci\u00f3n de los cuerpos y la instauraci\u00f3n de una econom\u00eda de la crisis, dependiente del sector de servicios, cero productiva y absolutamente dominada por el comercio con una moneda d\u00e9bil o dolarizada por el mercado negro, tal como el final de \u201cHabana Eva\u201d y los mensajes moralistas de \u201cEl Chico que Miente\u201d y \u201cHora Menos\u201d.<\/p>\n<p>Ante la depresi\u00f3n del aparato industrial, el cine nacional apuesta de lleno por una moraleja peligrosa a largo plazo: vendernos la idea de la salvaci\u00f3n de la patria y la humanidad, a costa de la utop\u00eda de los emprendedores contempor\u00e1neos, montados en la ola del mar de la felicidad. \u00bfEllo guarda relaci\u00f3n con el tema de hoy? De hecho es el mejor ejemplo a la mano.<\/p>\n<p>De entrada, Expo Tattoo ser\u00eda la s\u00edntesis perfecta de un modelo de pa\u00eds, condenado al fracaso, casi como una parodia tragic\u00f3mica del paradigma antes aludido. \u00bfCu\u00e1l es su principal caracter\u00edstica? El establecimiento y la legitimaci\u00f3n de un sistema viral y comunal de chiringuitos, medio informal, pirata y ca\u00f3tico, como respuesta a la destrucci\u00f3n de la empresa privada, al hundimiento de la burocracia nacional y al deslave de la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>En vista de la falta de empleo y de oportunidades, los balseros criollos se las arreglan para sobrevivir y no morir en el intento, bajo la concreci\u00f3n de un peque\u00f1o sue\u00f1o individual. Algunos la pegan del techo y marcan el rumbo. Otros se adaptan por necesidad y explotan el nicho por mero pragmatismo.<\/p>\n<p>En tal sentido, Emilio Gonz\u00e1lez es pionero en lo suyo, dentro de Venezuela, porque descubri\u00f3 en la modificaci\u00f3n de su aspecto, un nicho para conquistar el mundo, enriquecerse y abrir su tienda insurgente al margen de la cultura ortodoxa, chavista y de oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>No le debe nada a nadie y labr\u00f3 su fama a punta de trabajo. Es imposible no reconocerle m\u00e9ritos y celebrarlo por el \u00e9xito de su iniciativa comanche, suicida, carente de precedentes en la Quinta Rep\u00fablica. De paso, es un tipo simp\u00e1tico, carism\u00e1tico, sensible e inteligente. Cuando agarra un micr\u00f3fono, te partes de la risa por el humor negro de sus intervenciones y por la espont\u00e1nea comicidad de sus salidas pol\u00edticamente incorrectas. Ojal\u00e1 la pacata televisi\u00f3n criolla le brinde la ocasi\u00f3n de contar con un programa nocturno. <\/p>\n<p>Verbigracia, Nat Geo rompi\u00f3 con el \u201cTab\u00fa\u201d y lo convirti\u00f3 en el protagonista de una estupenda serie documental. Todav\u00eda aguardamos por su replica en Caracas. Quiz\u00e1s somos muy conservadores en la caja chica. Culpa de la ley resorte, de seguro.<\/p>\n<p>Sea como sea, Emilio encarna el \u00e1pice de una pir\u00e1mide social, no necesariamente igual de pana, sana, humanista y esperanzadora. Detr\u00e1s de \u00e9l, abundan los oportunistas y reci\u00e9n llegados, los interesados y los especuladores, \u00fanicamente preocupados por resolverse la vida a nombre de la aplicaci\u00f3n de costosas operaciones subdermales y transdermales.<\/p>\n<p>Por supuesto, Emilio tampoco es un corderito de dios, y como l\u00edder de su prole, aprovecha para sacarle el m\u00e1ximo beneficio a su imagen escandalosa, a su mina de oro.<\/p>\n<p>En efecto, lo acusan de banalizar y mediatizar su espect\u00e1culo de la diferencia, para reducirlo a la condici\u00f3n de un circo ambulante, de un freak show de la alteridad, destinado a servirle de plataforma maquiav\u00e9lica para sus fines mercantiles. De ah\u00ed la semejanza con la franquicia, de explotaci\u00f3n global, de \u201cAunque usted no lo crea\u201d.<\/p>\n<p>En consecuencia, para compartir con ellos y sus monstruos de feria ambulante, debes pagar varios diezmos.<\/p>\n<p>Solo 80 bol\u00edvares para entrar al \u201cExpo Tattoo\u201d y 50 aparte para tomarte fotos con la gran atracci\u00f3n del encuentro de fen\u00f3menos: La Mujer Vampiro, una suerte de Miss Universo bizarra de las cirug\u00edas pl\u00e1sticas de ascendencia g\u00f3tica, una especie de m\u00e1quina mutante de ganar dinero, una versi\u00f3n fr\u00edvola y rid\u00edculamente inofensiva de Orlan, la artista francesa de agitaci\u00f3n dedicada a intervenir su f\u00edsico para sacudir los cimientos de la puritana comunidad europea de posguerra. Sus performances causaron verdadero impacto en el siglo XX, convulsionaron el planeta, desafiaron el orden establecido y definieron una tendencia problem\u00e1tica y apocal\u00edptica, ajena a los juegos financieros de los integrados. Pronto la deglutieron y transformaron su propuesta de vanguardia en la moneda corriente del gremio de la moda.<\/p>\n<p>Hoy es el lugar com\u00fan del mainstream, de la publicidad marchosa, de la ola de rebelarse vende, del imperio de lo cool y del reinado del kistch exc\u00e9ntrico, por cortes\u00eda de figuras como Marilyn Manson y Lady Gaga.<\/p>\n<p>Por tanto, Mar\u00eda Jos\u00e9 Cristerna, alias la \u201cMujer Vampiro\u201d, es una mu\u00f1eca dark a escala real, construida y dise\u00f1ada con los propios recursos de su generaci\u00f3n Frankestein. Resumen de la ciencia ficci\u00f3n dist\u00f3pica y pesadillesca, domesticada por el af\u00e1n de lucro colectivo de manifestar la personalidad a trav\u00e9s del look. Evidente s\u00edntoma de la \u201cTransexualidad\u201d, pragm\u00e1tica y egoc\u00e9ntrica, deconstruida por Jean Baudrillard  en sus libros y ensayos de los ochenta. <\/p>\n<p>Frente al declive de las ideolog\u00edas y de los credos del pasado, surgen entonces las individualidades, de pensamiento d\u00e9bil, del presente. A rasgos generales, ellas encubren el vac\u00edo de su fondo con sus formas retadoras de villanos terror\u00edficos de la Universal Studios.<\/p>\n<p>Son los hijos perdidos de Boris Karloff, Long Chaney, James Whale y Tod Browning.<\/p>\n<p>Seres despojados de cerebro, en estado de anarqu\u00eda y subversi\u00f3n, y desprovistos de proyecto de emancipaci\u00f3n, a no ser el de la liberaci\u00f3n de sus mismas deudas. La descendiente de Dr\u00e1cula sale del closet para chuparte la sangre de tu cuenta corriente.<\/p>\n<p>Antes los quemaban en la hoguera de la inquisici\u00f3n. Ahora exhiben el fuego de su atrevimiento delante de los ojos at\u00f3nicos de un publico condescendiente y desconocedor de la historia en la materia.<\/p>\n<p>Ya no resisten o disienten. Se limitan a posar y a cobrar por ello para las c\u00e1maras de Globovisi\u00f3n y compa\u00f1\u00eda, como Emilio y Mar\u00eda Jos\u00e9, mientras se embolsillan cincuenta billetes por la transacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Soy testigo de un curioso y absurdo ritual bancario, al lado de mi querida, Claudia Requena.<\/p>\n<p>Emilio suda y luce cansado, codo a codo con \u201cLa Mujer Vampiro\u201d. Ambos firman afiches sin parar, como si fuesen cheques al portador. Por cada uno, reciben la susodicha recompensa y se la guardan en el bolsillo. No hay mayor poes\u00eda en la admiraci\u00f3n de su procedimiento mec\u00e1nico. Ni siquiera existe la indemnizaci\u00f3n de sentir empat\u00eda por el ascenso del humor involuntario. La escena es triste y prosaica.<\/p>\n<p>Al arribar, hacemos una cola de 45 minutos para acceder al recinto. En las cercan\u00edas del City Market, un taxista nos tira el carro, intentando sortear la cola. Adentro lleva un pasajero mal herido y su cabina funge de ambulancia improvisada. Un sombr\u00edo presagio de nuestra odisea por emprender a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estacionamos en el Melia, porque el City Market anda reventado, y tambi\u00e9n cobran un ojo de la cara. Ir\u00f3nicamente, es el santuario de la boliburgues\u00eda. All\u00ed comen, duermen y arman org\u00edas los magnates de la revoluci\u00f3n. Nosotros seguimos desangr\u00e1ndonos, segundo por segundo. Comemos afuera para ahorrar. Anoten cien bolos de m\u00e1s a la cuenta, por comprar chucher\u00edas.<\/p>\n<p>Finalmente, luego de atravesar las alcabalas, ascendemos al Galp\u00f3n desnudo de Emilio, Mar\u00eda Jos\u00e9 y sus incondicionales. Adentro el ambiente es de bazar de navidad con peque\u00f1os \u201cstands\u201d, tipo feria del libro del CIEC de la Universidad Metropolitana. Par de birras para saciar la sed y recargar bater\u00edas.<\/p>\n<p>Los Humanoides tocan su m\u00fasica refrita, por control remoto, y suenan a una caja de ruido, con botones para o\u00edr ritmos de \u201cPlastilina Mosh\u201d, \u201cDaft Punk\u201d, \u201cMetro Zubdivision\u201d y \u201cKraftwerk\u201d. Una cursilada vieja y con fecha de caducidad vencida. Prefiero \u201cDeadmau5\u201d o a un \u201cdiyei tuki\u201d de Petare.<\/p>\n<p>Hubiesen contratado a Hase. No andan con \u201cchous\u201d y es un tipo serio en lo del arte freak.<\/p>\n<p>Por fortuna, hay gente humilde y sensata alrededor, gan\u00e1ndose el pan. Observamos a m\u00faltiples exponentes de la especialidad, faj\u00e1ndose con la tina in situ. Asumimos nuestro barranco y nuestra condici\u00f3n de cucarachas en baile de gallina. Somos los invasores y los extranjeros en la tierra de los corsarios y de los nuevos b\u00e1rbaros. Tres o cuatro confundidos, nos ven con mala cara y nos tratan con intolerancia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se quejan y victimizan cuando los discriminan. Me choca la doble moral de cierta gente tatuada como \u201cLa Mujer Vampiro\u201d, al invocar comprensi\u00f3n y conciencia.<\/p>\n<p>Luego asumen una impostura de damas engre\u00eddas, con complejo de superioridad, en el contacto con el espectador pedestre y silvestre, como yo. Apelan a la caridad y a la bandera del amor. De inmediato, sacan los dientes y te buscan pleito por cruzarles la vista. Una jeva y un tipo se me acercan para intimidarme. Me hacen el numerito de \u201cestoy tatuado y tu no, entonces arranca\u201d. Finjo demencia, los ignoro y no les sigo corriente. No me van a asustar o a espantar con su pintica de Lisbeth Salander de la quemaz\u00f3n. Estoy curado y soy inmune a la violencia de cart\u00f3n. Muchos viven del fanfarroneo por aqu\u00ed. Conmigo no.<\/p>\n<p>Posteriormente, atisbamos un momento para el recuerdo. Claudia me dice: f\u00edjate, id\u00e9ntico a \u201cEl Perro Andaluz\u201d. En una pantalla de plasma, difunden un video en vivo de un chamo con la lengua afuera sujetada por dos pinzas. Acto seguido, le cortan la lengua en dos y \u00e9l sonr\u00ede. Cae sangre. Pienso en la infravalorizaci\u00f3n del surrealismo de Bu\u00f1uel y en la democratizaci\u00f3n criolla de la porno tortura, con un objetivo infantil de asustar, llamar la atenci\u00f3n y atraer a la clientela cautiva.<\/p>\n<p>Me siento como en una extremidad de un mercado de buhoneros, donde practican ortodoxia chimba. Sacan tatuajes como locos, al estilo \u201cfast food\u201d, y con equipos supuestamente esterilizados. Por favor, no sean hip\u00f3critas. Es conocida la propensi\u00f3n de reciclar y reutilizar agujas, para ahorrar. Aun as\u00ed, muchos trabajan con m\u00edstica y oficio. Ergo, no podemos generalizar.<\/p>\n<p>Unos equivocados se cotizan en d\u00f3lares. Descubro tatuajes y tatuados de diferentes dimensiones, proporciones y pegadas. Noto homogeneidad y uniformidad. La mayor\u00eda lo hace por esnobismo y necesidad de incorporarse a la tribu. Es la liturgia para conseguir el boleto de acceso. La minor\u00eda emplea su identidad como lienzo para la aut\u00e9ntica exploraci\u00f3n y experimentaci\u00f3n. Disfruto de la consistencia de caballeros oscuros, curtidos en mil batallas. Abomino de chicos fofos como Joaqu\u00edn De Lima,  alienados y empe\u00f1ados en parecerse a un clich\u00e9 de \u201cAvatar\u201d. Los j\u00f3venes enajenados por castillos de naipes, son legi\u00f3n por ac\u00e1. A veces, el espacio peca de sectario y excluyente. Termina siendo un c\u00edrculo vicioso para tirar cohetes, suspenderse con cables y consumir.<\/p>\n<p>Extra\u00f1o reflexi\u00f3n, discusi\u00f3n y \u00e1nimo de autocr\u00edtica.<\/p>\n<p>En Expo Tattoo 2012, todos se sienten seguros de s\u00ed mismos y convencidos de la genialidad de su talento.<\/p>\n<p>En realidad, es una creatividad de grado cero, subsidiaria del pop e incapaz de soportar el menor an\u00e1lisis. Es lo normal en \u201cCandem Town\u201d.<\/p>\n<p>Tanta falsa intensidad, agota y se revierte contra sus promotores, salvo contadas excepciones.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, me voy con la certeza de testimoniar la concreci\u00f3n de la teor\u00eda de la absorci\u00f3n de la demanda alternativa, por una oferta concentrada en las manos de un monopolio reaccionario.<\/p>\n<p>Chicos enga\u00f1ando a chicos, a cambio de sus escasas propiedades.<\/p>\n<p>Chicos jugando a sembrar el p\u00e1nico, para alimentarse la voluntad de poder.<\/p>\n<p>Chicos tir\u00e1ndoselas de ratas, con cierta solemnidad choronga.<\/p>\n<p>Chicos nost\u00e1lgicos del fango y del carnaval permanente.<\/p>\n<p>Chicos de truco o treta de un Hallowen anacr\u00f3nico y clonado de una fantas\u00eda de Tim Burton.<\/p>\n<p>Chicos de rebaja y de saldo.<\/p>\n<p>Chicos derivados del colapso de la asistencia y del estado del bienestar.<\/p>\n<p>Chicos de chiringuitos y de una clase media arrogante y parasitaria.<\/p>\n<p>Chicos de su tiempo.<\/p>\n<p>Chicos bohemios de coraz\u00f3n yuppie. <\/p>\n<p>Chicos sensacionalistas y amarillistas por acto reflejo. <\/p>\n<p>Chicos white trash y metal punks aspirando a sus quince minutos de estrellato. <\/p>\n<p>Chicos lobotomizados por Facebook. <\/p>\n<p>Chicas Diosa Canales en clave de fetiches manga. <\/p>\n<p>Chicos hedonistas y dionisi\u00e1cos para disimular su filosof\u00eda apol\u00ednea. <\/p>\n<p>Chicos con shots de tequilas en sus orejas y camisas rojas rojitas.<\/p>\n<p>Chicos en su burbuja de cristal del miedo. <\/p>\n<p>Chicos Insane Clowns. <\/p>\n<p>Ya no significan una amenaza para nadie. <\/p>\n<p>Ellos mismos se apaciguaron.<\/p>\n<p>El presidente duerme tranquilo con la foto de Rosines, cargando su fajo de billetes, en la mesa de noche.<\/p>\n<p>Emilio y La Mujer Vampiro se podr\u00edan tomar una foto igual. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bienvenidos al capitalismo del desastre en la era del socialismo caviar del siglo XXI, donde como en Cuba, la supervivencia depende de la prostituci\u00f3n de los cuerpos y la instauraci\u00f3n de una econom\u00eda de la crisis, dependiente del sector de servicios, cero productiva y absolutamente dominada por el comercio con una moneda d\u00e9bil o dolarizada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":20647,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20646","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-descontento"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/VENEZUELAEXPOTATTOO20122-1.jpg?fit=615%2C939&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-5n0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20646\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}