{"id":20198,"date":"2012-01-16T11:32:29","date_gmt":"2012-01-16T16:02:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=20198"},"modified":"2012-01-16T18:05:29","modified_gmt":"2012-01-16T22:35:29","slug":"globos-de-oro-2012-el-crepusculo-de-los-dioses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/01\/16\/globos-de-oro-2012-el-crepusculo-de-los-dioses\/","title":{"rendered":"Globos de Oro 2012: El Crep\u00fasculo de los Dioses"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20200\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2012\/01\/16\/globos-de-oro-2012-el-crepusculo-de-los-dioses\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n.jpg?fit=512%2C333&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"512,333\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n.jpg?fit=512%2C333&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n-300x195.jpg?resize=300%2C195\" alt=\"\" title=\"377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n\" width=\"300\" height=\"195\" class=\"alignnone size-medium wp-image-20200\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n.jpg?resize=300%2C195&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/377776_10150600905351214_518411213_11094821_2056538859_n.jpg?w=512&amp;ssl=1 512w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nNoche de predicciones cumplidas, decepciones varias, caras largas, discurso aburridos y chistes repetidos por parte del moderador en los Globos de Oro, donde la crisis y la depresi\u00f3n fueron los fantasmas de la velada a conjurar y exorcizar a trav\u00e9s de las dos previsibles pel\u00edculas ganadoras: \u201cEl Artista\u201d y \u201cLos Descendientes\u201d, met\u00e1foras del miedo de Hollywood al cambio, de su temor al fracaso y de su necesidad de reinventarse para poder subsistir, pero sin abandonar sus patrones cl\u00e1sicos y acad\u00e9micos.<br \/>\nEn efecto, la sopor\u00edfera ceremonia de ayer confirma la tendencia de la meca, al apostar por sus fichas de la tradici\u00f3n, mientras permite la subida del podio de la generaci\u00f3n de relevo conservadora e integrada a la industria.<br \/>\nPor un lado, de ah\u00ed las victorias de las vacas sagradas para calmar a la vieja guardia y afianzarle el toque de legitimidad cultural a la gala de etiqueta : el rancio regalo de consuelo al Rey Midas de Steven Spielberg por \u201cTint\u00edn\u201d(cuando se lo merec\u00eda \u201cRango\u201d), el eterno deja vu de Meryl Streep( en lugar de Viola y Gleen), el tercero de Martin Scorsese(quien ech\u00f3 abajo los pron\u00f3sticos de los apostadores) y el \u00faltimo de Woody Allen, cuya identidad volvi\u00f3 a brillar por su ausencia. El autor de \u201cMedianoche en Par\u00eds\u201d jam\u00e1s asiste a la pavosa y decadente celebraci\u00f3n seudo viscontiniana y versallesca de la prensa extranjera radicada en Estados Unidos, ahora encima con la espada de Damocles de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica. Nada de ello pas\u00f3 desapercibido en la puesta en escena de la gala.<br \/>\nPor el otro, fuera del grupo de las barajitas repetidas, lograron imponerse los candidatos n\u00f3veles, advenedizos y reci\u00e9n llegados de la corte de la correcci\u00f3n pol\u00edtica: el exabrupto de la rubia ins\u00edpida de Michelle Williams por \u201cMy Week with Marilyn\u201d, el triunfo cantado de Jean Dujardin por \u201cEl Artista\u201d haciendo el papel del tonto europeo consagrado por el esnobismo del star system al estilo del olvidado payaso de Roberto Benigni por \u201cLa Vida es Bella\u201d y la repetici\u00f3n del clich\u00e9 de \u201cLo que el viento se llev\u00f3\u201d en la estereotipada reivindicaci\u00f3n de la \u201ccriada\u201d madura y de \u201cColor P\u00farpura\u201d de \u201cThe Help\u201d, versi\u00f3n de autoayuda del cuento de \u201cLa Cenicienta\u201d para el p\u00fablico retroprogresista y dem\u00f3crata del siglo XXI.<br \/>\nLa izquierda caviar, en una de sus t\u00edpicas imposturas, jugaba a coronar y premiar a la \u201cnana\u201d frente a la \u00e9lite de las damas y caballeros de sociedad, a la manera de los \u201cradicales chics\u201d de Nueva York, deconstruidos por Tom Wolfe.<br \/>\nAntes organizaban fiestas con Leonard Bernstein para recaudar fondos en pro de las \u201cPanteras Negras\u201d. Al menos se cuidaban de contratar personal de servicio de origen latino y blanco, para no molestar a los invitados de Harlem y el Bronx. Ahora, las almas caritativas del concierto exquisito, retroceden a los tiempos de la segregaci\u00f3n sudista, para fingir su apertura con las minor\u00edas desplazadas de Los \u00c1ngeles. En un retroceso hist\u00f3rico, vuelven a tranquilizas sus conciencias con el voto por la nana emancipada. Nostalgia por el guetto, falso aire de reconciliaci\u00f3n racial y la dieta acostumbrada del \u201cshow\u201d \u00e9tnico de la diversidad. De la cosificaci\u00f3n de la alteridad a la domesticaci\u00f3n del apocalipsis. Todo en sinton\u00eda con la \u00e9poca del discreto encanto de la burgues\u00eda de la familia Obama, elevada al altar de las dinast\u00edas presidenciales de abolengo. Son la proyecci\u00f3n vigente de la fantas\u00eda mutante de la regeneraci\u00f3n de los Kennedy. Primero plebeyos y luego se\u00f1ores de la nobleza.<br \/>\nEn tal sentido, la maquinar\u00eda de filtraci\u00f3n de la disidencia, se anotar\u00eda una cesta de tres puntos desde la frontera de los barrios pobres con la beatificaci\u00f3n de Morgan Porterfield Freeman, de manos de Sidney Portier, el caballo de Troya de los estudios para apaciguar al mercado afro y el modelo de decencia colonial del arquetipo del esclavo redimido de \u201cLa Caba\u00f1a del T\u00edo Tom\u201d. De retorno a los dilemas de la esclavitud en pleno tercer milenio.<br \/>\nBarack sigue siendo apoyado por la medi\u00e1tica a lo lejos. A menudo, el \u201cmainstream\u201d es as\u00ed de oportunista y oficialista. Pasa con el Miss Venezuela, sucede en el contexto de los estrenos y estrellas. Cuesta resistirse al encanto de los poderosos. La principal lecci\u00f3n moral del domingo, am\u00e9n de la consolidaci\u00f3n de la hegemon\u00eda del patr\u00f3n Harvey Weinstein, aka \u201cThe Punisher\u201d o \u201cThe Boss\u201d. Despu\u00e9s hablaremos de \u00e9l.<br \/>\nInteresante porque los Globos de Oro del 2012, parec\u00edan una copia de las entregas de galardones de principios del siglo XX. Es la paradoja de vender como fresco el encanto \u201canticuado\u201d y vencido de los \u201cadorables primitivos\u201d, con Meli\u00e9s, Chaplin, Ford, Fairbanks y los silentes a la cabeza del reparto. La contradicci\u00f3n de confrontar a los tanques del verano en tercera dimensi\u00f3n, con \u201cblockbusters\u201d en homenaje al per\u00edodo mudo y de barraca de feria, aunque en 3D.<br \/>\nSon los cambios \u201cGatopardianos\u201d de \u201cHugo\u201d, \u201cTint\u00edn\u201d y \u201cEl Artista\u201d. Tan s\u00f3lo una ilusi\u00f3n de metamorfosis, para superar las burbujas del presente, aunque con poca oportunidad de trascender a futuro. Luce como la moda de la temporada condenada a fenecer en el pr\u00f3ximo verano. L\u00e1stima.<br \/>\nPor ende, falt\u00f3 mayor humor negro e inspiraci\u00f3n del lado del conductor, Ricky Gervais, para desnudar y deconstruir la farsa de las cientos de incongruencias de la transmisi\u00f3n en vivo. Incluso, lo desafiaron y hasta Madonna lo dej\u00f3 en rid\u00edculo. \u00bfRepetir\u00e1 con su actuaci\u00f3n moderada y desprolija del fin de semana? Lo ponemos en duda. Nadie rescat\u00f3 su triste desempe\u00f1o. Escup\u00eda frases aprendidas de memoria y con la mitad de la gracia del 2011. Lleg\u00f3 a su zona de confort y debe renunciar al puesto. Es lo mejor.<br \/>\nEn paralelo, empezaron a desfilar los desprop\u00f3sitos sobre el marco del estrado. Los de la Prensa Extranjera conspiraron y nos dieron un madrugonazo con el golpe de estado de \u201cEl Artista\u201d en la categor\u00eda de m\u00fasica.<br \/>\n\u201cThe Punisher\u201d se sali\u00f3 con la suya y meti\u00f3 por los ojos de los electores a la favorita menos l\u00f3gica. Es muda, y para rematar, su banda sonora recibe cachetadas de medio mundo. De hecho, quiere representar el drama de la ca\u00edda del cine silente, pero utilizando m\u00fasica de otro contexto hist\u00f3rico, como el caso de la partitura original de V\u00e9rtigo(1958).<br \/>\nLa banda sonora de \u201cVertigo\u201d la compuso Bernard Herrmann en la posguerra.  The Artist la vuelve a utilizar, cual comod\u00edn, para ambientar una \u00e9poca distinta. El efecto es desagradable y desastroso. Un anacronismo mal empleado.<br \/>\nLa propia protagonista de Vertigo, Kim Novak, conden\u00f3 el uso de la m\u00fasica de Bernard Herrmann en \u201cThe Artist\u201d. No es su \u00fanico inconveniente. Por \u00faltimo, el final de \u201cThe Artist\u201d es un poco falso, forzado, impostado y condescendiente con la crisis pasada y actual de Hollywood. Por algo la glorificaron y justificaron en los Globos de ensayo del \u00d3scar. Ellos cometen los errores. Veremos si la academia enmienda la plana.<br \/>\nContinuaron los desatinos con la concesi\u00f3n a la diva del pop. Miradas de incredulidad ba\u00f1aban el proscenio. Dustin Hofman andaba con cara de perro, como obligado, y Leonardo Di Caprio quer\u00eda armar su \u201cPandilla de Nueva York\u201d y resolver el entuerto a cuchillada limpia. Producto de la escasa oferta del men\u00fa y de la escasez de la champa\u00f1a. Los tragos no surtieron efecto positivo en la visita. Por iron\u00edas de la vida, hubo un contraste fascinante.<br \/>\nLa gente ovacionaba y se re\u00eda con los galardones de la televisi\u00f3n. Un placer reencontrarse con Lange, Sof\u00eda Vergara, Laura Dern. Los premios del cine eran acogidos con ligeros rostros de desenfado y escepticismo. Molest\u00f3 la omisi\u00f3n de Meryl a su colega, Gleen. La tensi\u00f3n pod\u00eda cortarse con una navaja alrededor de la atm\u00f3sfera tensa y espesa. El numerito del franc\u00e9s, Jean Dujardin, quiso agradar a la platea y tampoco funcion\u00f3. Con se\u00f1os fruncidos, aceptaron la locura de coronar a Michelle Williams por encima de la protagonista de la enorme comedia, \u00abDamas en Guerra\u00bb.<br \/>\nEl veterano y venerable dinosuario de Christopher Plummer le cerraba el camino al avance del autom\u00f3vil de \u00abDrive\u00bb, conducido por el impresionante, Albert Brooks. Los del Parque Jur\u00e1sico sub\u00edan los pulgares por la misi\u00f3n cumplida. Contuvieron al piloto bizarro. Jubilaron y enterraron al inofensivo int\u00e9rprete de la tercera edad.<br \/>\nPor fortuna, en cuesti\u00f3n de segundos, George Clooney sac\u00f3 la casta y demostr\u00f3 su habilidad innata para romper el hielo y acabar con el reinado de la solemnidad \u201cchoronga\u201d, manifestada en cada discurso de agradecimiento al patr\u00f3n respectivo. El m\u00e1s nombrado: Harvey Weinstein, alias de \u201cThe Punisher\u201d, el promotor de \u201cEl Artista\u201d, de Madonna, de \u201cThe Iron Lady\u201d y \u201cMy Week with Marilyn\u201d. Fue otra noche redonda para los hermanos de cara al \u00d3scar. As\u00ed prolongan su estad\u00eda en la c\u00faspide de la Prensa extranjera y la academia, tras su \u00e9xito el a\u00f1o pasado con \u201cEl Discurso del Rey\u201d. \u00bfConsecuencia de sus conocidas campa\u00f1as de publicidad en el medio?\u00bf Resultado de su millonario trabajo de lobby?<br \/>\nLa gente de la Fox Seachlight tambi\u00e9n comparti\u00f3 protagonismo, por el repunte de \u201cLos Descendientes\u201d hacia el desenlace del partido de tr\u00e1mite. Alexander Payne recogi\u00f3 con una moderaci\u00f3n y seriedad propia de los Coen, el trofeo por la mejor pel\u00edcula dram\u00e1tica. La audiencia aplaudi\u00f3 por compromiso, porque conoc\u00edan el veredicto con antelaci\u00f3n. El mismo Alexander Payne aguardaba sentado por el resultado favorable.<br \/>\nPor tanto, el balance es negativo en la comparaci\u00f3n con el de la edici\u00f3n 68. La del 69, n\u00famero problem\u00e1tico, desembocar\u00e1 en los anales de los peores cap\u00edtulos del galard\u00f3n, a merced de su improvisaci\u00f3n, de su moderaci\u00f3n diplom\u00e1tica y de su falta de ingenio, de creatividad, de sorpresa.<br \/>\nYa los Globos no son una alternativa ante los \u00d3scar. Se contentan con servirles de calentamiento y de per\u00edodo de prueba a los premios de la academia. Ni una palabra de las redes sociales, ni un m\u00ednimo inter\u00e9s por calar en Twitter o por reconocer los grandes retos de la era contempor\u00e1nea.<br \/>\nSe sumergieron en la cris\u00e1lida de la evasi\u00f3n del sue\u00f1o americano. Apenas la emergencia de \u201cUna Separaci\u00f3n\u201d, le brind\u00f3 un toque de realidad al refugio del escapismo. Su director casi ped\u00eda clemencia y comprensi\u00f3n por su origen iran\u00ed. El mensaje era: no soy un terrorista, soy un hombre de paz. Pero la guerra sigue su curso en el medio oriente. Culpa de la nula gesti\u00f3n de Obama. El Bush disfrazado de personaje educado.<br \/>\nEn el palacio de Versalles de los Globos de Oro, los ganadores se refugiaban en su bunker, pensando en la ficci\u00f3n de la bonanza y la prosperidad. Se alegraban del \u00e9xito de \u201cEl Artista\u201d y abogaban por el renacimiento del cine a trav\u00e9s de su legado. Por una noche, imper\u00f3 el hechizo del tiempo de la disipaci\u00f3n y evaporaci\u00f3n de la pesadilla de la ca\u00edda de la bolsa.<br \/>\nPor desgracia, el hundimiento se contuvo por minutos, por fracciones de segundo. Afuera, los piratas y los comanches esperaban a los invitados para desayun\u00e1rselos.<br \/>\nA las seis de la ma\u00f1ana y con rat\u00f3n, \u201cEl Artista\u201d y sus amigos despertaron del encanto. Todav\u00eda segu\u00edamos en una pel\u00edcula en blanco y negro de 1929, a la luz del crack.<br \/>\n\u00bfEs el 2012?<br \/>\nBienvenidos de vuelta a la d\u00e9cada de los treinta.<br \/>\nLa historia se repite como tragedia y farsa. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noche de predicciones cumplidas, decepciones varias, caras largas, discurso aburridos y chistes repetidos por parte del moderador en los Globos de Oro, donde la crisis y la depresi\u00f3n fueron los fantasmas de la velada a conjurar y exorcizar a trav\u00e9s de las dos previsibles pel\u00edculas ganadoras: \u201cEl Artista\u201d y \u201cLos Descendientes\u201d, met\u00e1foras del miedo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":20199,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-20198","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cine"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/300405_10150422311511214_518411213_10319344_2122046676_n.jpg?fit=408%2C599&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-5fM","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20198\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}