{"id":19607,"date":"2011-12-12T01:19:25","date_gmt":"2011-12-12T05:49:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=19607"},"modified":"2011-12-12T01:19:25","modified_gmt":"2011-12-12T05:49:25","slug":"mil-kilometros-de-la-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/12\/12\/mil-kilometros-de-la-nada\/","title":{"rendered":"A mil kil\u00f3metros de la nada."},"content":{"rendered":"<p>Fernando era un hombre que no\u00a0cre\u00eda\u00a0en los sue\u00f1os. Una vez imagino haber\u00a0le\u00eddo\u00a0algo de la\u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0de los sue\u00f1os de Sigmund Freud; ese recuerdo se\u00a0desvanec\u00eda\u00a0con la tarde, la noche llegaba, con una estrella solitaria. En la\u00a0compa\u00f1\u00eda\u00a0de un gato negro, que siempre rondaba el lugar, Fernando miraba el cielo. En la tierra,\u00a0yac\u00eda\u00a0una\u00a0br\u00fajula\u00a0de piedras. Al norte del pueblo, preparaban una gran fiesta de fin de a\u00f1o. Un grupo de chicas pasaron frente a la casa de Fernando, las luces de navidad destellaban en un desfile de sonrisas, y ropa nueva.<\/p>\n<p>El reloj dio las doce de la media noche, y Fernando se fue a dormir para despertar en una fiesta, donde todas las personas bailaban una extra\u00f1a\u00a0m\u00fasica, el lugar estaba pintado de blanco, y las luces se\u00a0mov\u00edan\u00a0en todas las direcciones. Las chicas que\u00a0hab\u00eda\u00a0visto en la calle, bailaban en medio de la fiesta. Pero una de ellas estaba sentada, su figura\u00a0resplandec\u00eda\u00a0con las luces de navidad. De la oscuridad\u00a0surgi\u00f3\u00a0el sonido de un tren, las luces de navidad se transformaron en las luces de la\u00a0estaci\u00f3n\u00a0de\u00a0trenes. La mujer\u00a0segu\u00eda\u00a0all\u00ed, la sala, y la fiesta, translucidas, la playa, mas\u00a0n\u00edtida. Una ola tras otra, un Tsunami de pensamientos, a la orilla de la playa, una ni\u00f1a caminaba, luego se detuvo, un caracol avanzaba.<\/p>\n<p>La fiesta apenas comenzaba, y Fernando apenas finalizaba otro sue\u00f1o. En la realidad, un hombre salio de la casa donde se realizaba la fiesta, se\u00a0ve\u00eda\u00a0muy serio, y las luces de la navidad no se reflejaban en ninguna parte de su cuerpo.<\/p>\n<p>-\u00bfPorque no entras a la fiesta?- Pregunto el hombre a Fernando.<\/p>\n<p>-No me invitaron.-<\/p>\n<p>-Igual, no te pierdes de nada.-<\/p>\n<p>-Pero tu sigues all\u00ed.- Le dijo Fernando.<\/p>\n<p>-Bueno, ya es como una costumbre venir a esta fiesta, de verdad te digo que esta fiesta es mala.-<\/p>\n<p>-\u00bfEs mala? pero si todos salen de la fiesta con regalos&#8230;-<\/p>\n<p>-Si, un poco de suerte, bueno, tengo que regresar, \u00aben esa fiesta hay muchas mujeres, comida y cervezas.\u00bb-<\/p>\n<p>Fernando\u00a0quer\u00eda\u00a0olvidar todo aquel asunto, si no lo\u00a0hab\u00edan\u00a0invitado a la fiesta era porque no\u00a0deb\u00eda\u00a0estar en aquel lugar.\u00a0Quer\u00eda\u00a0pensar en despedirse, y retirarse a dormir, o tal vez a navegar en Internet. A navegar en el mar, una ola tras otra, un Tsunami de pensamientos, un caracol\u00a0apareci\u00f3\u00a0en el\u00a0jard\u00edn, una ni\u00f1a\u00a0desaparec\u00eda\u00a0en la playa. Aquel hombre que\u00a0hab\u00eda\u00a0salido de la fiesta, y que\u00a0hablaba\u00a0con Fernando. \u00bfEra el mismo hombre que venia en el tren?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando era un hombre que no\u00a0cre\u00eda\u00a0en los sue\u00f1os. Una vez imagino haber\u00a0le\u00eddo\u00a0algo de la\u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0de los sue\u00f1os de Sigmund Freud; ese recuerdo se\u00a0desvanec\u00eda\u00a0con la tarde, la noche llegaba, con una estrella solitaria. En la\u00a0compa\u00f1\u00eda\u00a0de un gato negro, que siempre rondaba el lugar, Fernando miraba el cielo. En la tierra,\u00a0yac\u00eda\u00a0una\u00a0br\u00fajula\u00a0de piedras. 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