{"id":19098,"date":"2011-11-14T08:54:54","date_gmt":"2011-11-14T13:24:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=19098"},"modified":"2011-11-14T09:06:34","modified_gmt":"2011-11-14T13:36:34","slug":"30-minutos-menos-cine-express-en-tiempo-de-descuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/11\/14\/30-minutos-menos-cine-express-en-tiempo-de-descuento\/","title":{"rendered":"30 Minutos o Menos: Cine Express en Tiempo de Descuento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"19099\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/11\/14\/30-minutos-menos-cine-express-en-tiempo-de-descuento\/30-minutes-or-less-new-poster\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?fit=1015%2C1500&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1015,1500\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"30 Minutes or Less New Poster\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?fit=692%2C1024&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster-203x300.jpg?resize=203%2C300\" alt=\"\" title=\"30 Minutes or Less New Poster\" width=\"203\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-19099\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?resize=203%2C300&amp;ssl=1 203w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?resize=692%2C1024&amp;ssl=1 692w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?w=1015&amp;ssl=1 1015w\" sizes=\"auto, (max-width: 203px) 100vw, 203px\" \/><\/a><br \/>\nFui a verla en mi nueva rutina de los s\u00e1bados. Ir al cine al mediod\u00eda, antes del almuerzo, a sala vac\u00eda. Los problemas de inseguridad, obligan a hacer cambios en las rutinas de consumo. Ya la funci\u00f3n de las nueve de la noche, nos resulta peligrosa. Por ende, ahora preferimos el d\u00eda para disfrutar del espect\u00e1culo y de la magia de la proyecci\u00f3n a oscuras. Esperemos por un futuro donde se normalice la situaci\u00f3n. Todav\u00eda lo siento lejos.<br \/>\n\tPor lo pronto, asist\u00ed a la cita con la segunda pel\u00edcula de mi estimado, Ruben Fleischer, autor de la grata sorpresa de \u201cZombieland\u201d, ir\u00f3nica revisi\u00f3n del g\u00e9nero fundado por George Romero, a la zaga de las tendencias iconoclastas de la posmodernidad.<br \/>\nAquella \u00f3pera prima deslumbraba por su sentido del humor negro, un reparto ideal, un subtexto apocal\u00edptico y una planificaci\u00f3n visual de alto vuelo, donde la c\u00e1mara lenta le exprim\u00eda el jugo a la puesta en escena, bajo un ritmo demencial de video game de ciencia ficci\u00f3n.<br \/>\nSolo le cuestionamos el desenlace por predecible, as\u00ed como su argumento rom\u00e1ntico, pasado por el filtro de la peor comedia juvenil, de chico encuentra chica, a la gloria de la pareja conformada por las revelaciones de Jesse Eisenberg y Emma Stone, muy bien escoltados por los secundarios de Abigail Breslin y Woody Harrelson, quien se robaba el show con su ultraviolecia de \u201cAsesino por Naturaleza\u201d.<br \/>\n\tAhora con \u201c30 minutos o Menos\u201d, el realizador vuelve a contar con los servicios del doble de Mark Zuckerberg en Hollywood, tras su \u00e9xito en la inspirada, \u201cRed Social\u201d.<br \/>\nAl respecto, el director no pierde la oportunidad de hacer un chiste, a costa de la comparaci\u00f3n con Facebook. De tal modo, el protagonista luce como la versi\u00f3n fracasada y perdedora de su sue\u00f1o americano reencarnado en la obra maestra de David Fincher.<br \/>\nEs parte de lo mejor del tel\u00f3n de fondo de la propuesta, cuya principal apuesta radica, precisamente, en fungir de brutal desmontaje de una generaci\u00f3n de relevo, extraviada y sin futuro por efecto de su conformismo, su materialismo hist\u00e9rico y su estancamiento social, al amparo de la cultura de masas de desecho.<br \/>\nDe ah\u00ed la ocasi\u00f3n de evocar cl\u00e1sicos sobre el mismo tema, como \u201cSlacker\u201d y \u201cDazed and Confused\u201d, ambos de Richard Linklater, por no hablar de los parentescos con las recientes, \u201cSuperbad\u201d, \u201cAdventurland\u201d, \u201cPineapple Express\u201d, \u201cStep Brothers\u201d, \u00abDude, Where&#8217;s My Car?\u00bb, \u201cGreenberg\u201d y \u201cPaul\u201d, peque\u00f1os diamantes en bruto de la industria, descartados y subestimados por la academia.<br \/>\nEn efecto, todas ellas merecen nuestra consideraci\u00f3n por recuperar a la figura del \u201clooser\u201d, del \u201cnerd\u201d, del renegado y del antih\u00e9roe con derecho a la redenci\u00f3n, seg\u00fan una lectura nost\u00e1lgica y melanc\u00f3lica de los c\u00f3digos de los ochenta en la meca, al estilo de John Hughes y compa\u00f1\u00eda. \u201c30 Minutos o Menos\u201d cumple con la tarea de rendirles tributo y de buscar su revisi\u00f3n par\u00f3dica.<br \/>\nAdem\u00e1s, el ejercicio de autoconsciencia permite descubrir la reflexi\u00f3n metalingu\u00edstica de los creadores de la pieza, alrededor de los resortes y estructuras de los modelos can\u00f3nicos.<br \/>\nEl film cuenta una historia simple y pedestre, de secuestro y atraco a un banco, para re\u00edrse de sus propias f\u00f3rmulas de base, de sus personajes y de su realidad devenida en teatro del absurdo.<br \/>\nPor ratos, advertimos el gui\u00f1o a la carrera de los Hermanos Coen, en \u201cSangre F\u00e1cil\u201d, \u201cArizona Baby\u201d, \u201cFargo\u201d y \u201cQu\u00e9mese despu\u00e9s de Leerse\u201d, salvando las distancias. Es decir, \u201c30 Minutos o Menos\u201d carece del virtuosismo formal y de las pretensiones de los brothers,  pero igual comparte una visi\u00f3n dist\u00f3pica, bizarra y cuestionadora de los paradigmas de la \u00e9poca.<br \/>\nSu mayor virtud reside en asumirse como un aparente divertimento menor, condenado a la explotaci\u00f3n de la programaci\u00f3n por cable. No obstante, esconde una profundidad ajena y extra\u00f1a a la oferta de la cartelera nacional.<br \/>\nVerbigracia, para mi supone el definitivo triunfo o la conquista de la no narrativa de la vanguardia \u201cmumblecore\u201d en el seno de la producci\u00f3n mainstream. Por algo, su empaque y alcance son modest\u00edsimos al lado de \u201cZombieland\u201d.<br \/>\nNo en balde, \u201c30 Minutos o Menos\u201d se explaya en parlamentos y situaciones cercanas a la experiencia de improvisar con escasos recursos a la mano, casi en plan de tesis de grado, de gusto por el acabado chocarrero y amateur. Es el caso de \u201cConejos\u201d en Venezuela, opacada por las autoridades incompetentes.<br \/>\nPor consiguiente, la trama le gasta bromas al espectador avispado, al confrontarlo con un espejo de su mundo de consumo, de entregas a domicilio, de charlas vac\u00edas, de planes incoherentes y de misiones imposibles en el laberinto de la nada urbana.<br \/>\nDos despojos de treinta a\u00f1os se disfrazan rid\u00edculamente de gorilas, para chantajear a un pobre repartidor de pizzas, de asaltar un banco, a cambio de su vida, pues lo cubrieron con una chaqueta bomba.<br \/>\nPara cometer el robo, la v\u00edctima se inspira en \u201cPunto de Quiebra\u201d, mientras incorpora una suerte de versi\u00f3n pedestre del hombre de \u201cHurt Locker\u201d. Por tanto, \u201c30 Minutos o Menos\u201d enfilar\u00e1 sus bater\u00edas contra un inconsciente colectivo, medio alienado, incapaz de superar sus fantasmas de la infancia, sus complejos de edipo y sus memorias programadas por la dieta del espect\u00e1culo prefabricado, de usar y tirar, cual men\u00fa de \u201cDomino&#8217;s\u201d y \u201cBlockbuster\u201d.<br \/>\nPero a diferencia de Michel Gondry en \u201cBe Kind Rewind\u201d,  la resurrecci\u00f3n del esp\u00edritu de los hitos del video de nuestra era, de \u201cMartes Trece\u201d a \u201cEl Planeta de Los Simios\u201d, no salvar\u00e1 a los hijos de la administraci\u00f3n Obama.<br \/>\nAll\u00ed estriba la fuerza pesimista de \u201c30 Minutos o Menos\u201d, atenuada con un \u201chappy ending\u201d agridulce. En el desenlace, el bot\u00edn les explota en la cara a los ladrones por accidente.<br \/>\nLa buena noticia: no hay un pizca de moral y correcci\u00f3n pol\u00edtica en el mensaje de cierre. Es la respuesta a la solemnidad de Ben Affleck en \u201cThe Town\u201d.<br \/>\nLa mala: el gui\u00f3n es previsible, en su enfoque binario y maniqueo de la acci\u00f3n. Camina en c\u00edrculos en el segundo acto. Algunos gags no aciertan en la diana.<br \/>\nDe cualquier modo, el balance es positivo.<br \/>\nMe gusta la qu\u00edmica de los dos bribones tras la esmeralda perdida.<br \/>\nMenci\u00f3n especial para la contribuci\u00f3n del deslenguado, Aziz Ansari.<br \/>\nEl productor de la charada, Ben Stiller, se sali\u00f3 con la suya.<br \/>\nMis respetos.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fui a verla en mi nueva rutina de los s\u00e1bados. Ir al cine al mediod\u00eda, antes del almuerzo, a sala vac\u00eda. Los problemas de inseguridad, obligan a hacer cambios en las rutinas de consumo. Ya la funci\u00f3n de las nueve de la noche, nos resulta peligrosa. Por ende, ahora preferimos el d\u00eda para disfrutar del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":19099,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19098","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cine"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-4Y2","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/30-Minutes-or-Less-New-Poster.jpg?fit=1015%2C1500&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19098"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19098\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}