{"id":18316,"date":"2011-10-10T13:14:34","date_gmt":"2011-10-10T17:44:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=18316"},"modified":"2011-10-10T13:14:34","modified_gmt":"2011-10-10T17:44:34","slug":"rise-planet-apes-ensayo-sobre-la-barbarie-el-colapso-de-la-civilizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/10\/10\/rise-planet-apes-ensayo-sobre-la-barbarie-el-colapso-de-la-civilizacion\/","title":{"rendered":"Rise of The Planet of Apes: Ensayo sobre la Barbarie y el colapso de la Civilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18317\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/10\/10\/rise-planet-apes-ensayo-sobre-la-barbarie-el-colapso-de-la-civilizacion\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg?fit=270%2C405&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"270,405\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg?fit=270%2C405&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036-200x300.jpg?resize=200%2C300\" alt=\"\" title=\"rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036\" width=\"200\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-18317\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg?w=270&amp;ssl=1 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><br \/>\nEvoluci\u00f3n digital de la serie original manufacturada por los tradicionales c\u00e1nones anal\u00f3gicos de la industria. Tim Burton fue el \u00faltimo en aferrarse a ellos y sucumbi\u00f3 debajo de sus kilos de maquillaje, pl\u00e1stico y cart\u00f3n piedra, a pesar de conservar el esp\u00edritu guerrillero y \u201ccamp\u201d de la franquicia, seg\u00fan la iron\u00eda de la sensibilidad posmoderna.<br \/>\nPero el p\u00fablico no acompa\u00f1ar\u00eda al director en su idea de resistir a los cambios de la era inform\u00e1tica, a trav\u00e9s de la reivindicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas cl\u00e1sicas de Hollywood.<br \/>\nEra la principal apuesta del realizador en su trabajo de encargo. Hoy lo consideran uno de sus largometrajes fallidos, por quedarse a medio camino entre la deconstrucci\u00f3n sat\u00edrica y el alegato salvaje de otra generaci\u00f3n perdida. Mucho mejor le ir\u00eda con la comedia macabra, de aliento anacr\u00f3nico, \u201cEl Cad\u00e1ver de la Novia\u201d.<br \/>\nEn cuesti\u00f3n de tiempo, la melancol\u00eda del chico ostra ser\u00eda vencida y superada por los productores de la saga de los primates, para adaptarla al contexto del tercer milenio, bajo el influjo del sistema de captura de movimientos y los experimentos cibern\u00e9ticos de Peter Jackson.<br \/>\nEs as\u00ed como renace \u201cEl Planeta de los Simios\u201d, a la manera hologr\u00e1fica del Gollum de \u201cEl Se\u00f1or de los A\u00f1illos\u201d y el \u201cKing Kong\u201d mutante del gigantesco Andy Serkis, quien bendecir\u00e1 con su presencia el esperado levantamiento inform\u00e1tico de la rebeli\u00f3n de los macacos contra el g\u00e9nero humano. Por cierto, una acertada met\u00e1fora de las batallas audiovisuales de la contemporaneidad.<br \/>\nEl hombre dise\u00f1a espejos antropoc\u00e9ntricos de s\u00ed mismo por ordenador, a la espera de domesticar a las dem\u00e1s especies y brindarles facultades propias de nuestra condici\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, como en el cuento de Borges y la novela de Shelley, los reflejos acaban por cobrar una forma distinta a la estimada y de inmediato proceder\u00e1n a enfrentar a sus padres adoptivos, cual Frankestein, en la b\u00fasqueda por la identidad individual y la independencia colectiva.<br \/>\nPor tal motivo, el subtexto guarda correspondencia con el alegato sedicioso y libertario de \u201cEspartaco\u201d, cuya versi\u00f3n de Kubrick supuso un grito de contestaci\u00f3n ante la represi\u00f3n ideol\u00f3gica de la posguerra con la cacer\u00eda de brujas. Por algo su libreto de 1960 corri\u00f3 por cuenta de la v\u00edctima del macarthismo, Dalton Trumbo, uno de los diez sentenciados por el tribunal bufo del senador republicano.<br \/>\n50 a\u00f1os despu\u00e9s, el contenido de su argumento consigue una posible resurrecci\u00f3n en \u201cRise of The Planet of Apes\u201d, aunque con ligeras y grandes diferencias de contexto.<br \/>\nEn el 2011, al parecer de la pieza, siguen vigentes las razones y las causas para sacudir la jaula y el circo romano del estado, a merced de los mercaderes y los poderes de ayer y siempre. De repente, el panorama pol\u00edtico, dentro y fuera de la meca, es distinto al de d\u00e9cadas atr\u00e1s.<br \/>\nAun as\u00ed, el film se las arregla, con inteligencia, para justificar la emergencia de su marcha de los indignados, hartos de vivir como ratas de laboratorio, atracciones de feria, peluches de zool\u00f3gico y esclavos de la ciencia ficci\u00f3n.<br \/>\nPoco a poco, la obra comienza a desplegar sus denuncias y cr\u00edticas, para explicar el despertar de la conciencia de la manada condenada al campo de concentraci\u00f3n de San Francisco. S\u00edmbolo de los centros de detenci\u00f3n del siglo XXI, hechos a imagen y semejanza del confinamiento de Alcatraz.<br \/>\nEl plot describir\u00e1 el escape de la c\u00e1rcel, con gui\u00f1os directos a la aventura penitenciara del recluso fugado de Clint Eastwood. Ac\u00e1 el mono C\u00e9sar planear\u00e1 y llevar\u00e1 las riendas de la incre\u00edble evasi\u00f3n, celebrada por la audiencia en un acto de identificaci\u00f3n directa con el pueblo oprimido de la trama.<br \/>\nDe seguro, \u201cRise of The Planet of Apes\u201d es una invitaci\u00f3n al reba\u00f1o domesticado de San Francisco, a recuperar su confianza en la protesta leg\u00edtima por el reclamo de sus derechos conculcados por la crisis y la depresi\u00f3n.<br \/>\nPor iron\u00edas de la vida, su estreno anticipa la actual atm\u00f3sfera de descontento, condensada a lo largo y ancho de Estados Unidos. Por ende, el desarrollo narrativo admite una lectura af\u00edn a la debacle del sue\u00f1o americano encarnado por Obama, luego de la gesti\u00f3n bochornosa de Bush. De ah\u00ed el temple afroamericano del villano de la partida, al margen de cualquier apelaci\u00f3n al racismo de los a\u00f1os de Griffith.<br \/>\nEn efecto, los malos son de todos los colores y estratos, a diferencia de la visi\u00f3n maniquea de Eisenstein en \u201cEl Acorazado Potenkim\u201d. Por consiguiente, el \u201cOctubre\u201d o la huelga general estalla por la mezquindad de varios arquetipos del materialismo hist\u00e9rico y la sociedad del bienestar: un desalmado guardi\u00e1n, un codicioso jerarca corporativo y una legi\u00f3n de polic\u00edas armados hasta los dientes.<br \/>\nParad\u00f3jicamente, las \u00fanicas esperanzas blancas recaer\u00e1n en las figuras del inventor de la semilla de la autodestrucci\u00f3n, James Franco, y de su padre, John Lithgow, en un papel conmovedor y metalingu\u00edstico a partes iguales. Por un lado, recuerda a la cabeza de la familia de los ochenta, empe\u00f1ada en adoptar a pie grande, al estilo de \u201cAlf\u201d. Suerte de interpretaci\u00f3n kistch del concepto de tolerancia hacia la m\u00e1xima alteridad. En paralelo, presta el f\u00edsico para incorporar el melodrama y la tragedia de la enfermedad del alzheimer, como corolario de una meditaci\u00f3n acerca del desvanecimiento de la memoria.<br \/>\nEntonces \u201cRise of The Planet of Apes\u201d vuelca su mirada al pasado extraviado en el laberinto de las neuronas, para abogar por una refundaci\u00f3n de los valores en el futuro.<br \/>\nDe all\u00ed la obvia filiaci\u00f3n con el sentido ut\u00f3pico de los sesenta y setenta, cuando las comunas de hippies albergaron el sentimiento de culpa de cerrar zool\u00f3gicos y retornar a los animales a sus feudos de la naturaleza.<br \/>\nIncluso, muchos emprender\u00edan la aventura de abrirles un espacio en sus respectivas moradas, como lo observamos en el famoso documental,\u201cKoko: Conversation with a Gorilla\u201d, antecedente de las panor\u00e1micas y los paisajes id\u00edlicos de la prosa po\u00e9tica del autor de la empresa, Rupert Wyatt, prometedor conciliador de la estructura r\u00edgida de los tres actos con el cin\u00e9tico retorno al espect\u00e1culo de s\u00edntesis del enfoque silente.<br \/>\nEl montaje, la puesta en escena y los planos secuencia aportan dinamismo y energ\u00eda a un relato formateado con nudo y final predecible. Por fortuna, la reiteraci\u00f3n de fotos fijas y acciones trilladas, no desemboca en un desenlace almibarado, del gusto de los due\u00f1os del negocio.<br \/>\nA la inversa, el m\u00e9rito de \u201cRise of The Planet of Apes\u201d radica en traficar y meter de contrabando la carga subversiva y conspirativa del fil\u00f3n de los simios.<br \/>\nPor tanto, el ep\u00edlogo clausura con inquietud, rabia y luces de disidencia, una funci\u00f3n aparentemente de tr\u00e1mite para comer cotufas, beber refresco y llenarse de teque\u00f1os.<br \/>\nUno goza con la exposici\u00f3n de su filosof\u00eda zombie, clase \u201cB\u201d, a la usanza de George Romero en \u201cTierra de los Muertos\u201d.<br \/>\nEvoca a John Carpenter y sus ejercicios de semi\u00f3tica pop de trincheras.<br \/>\nLuego de verla, dan ganas de salir a impartir justicia en el mundo.<br \/>\nNi hablar de su parentesco conceptual con \u201cHunger\u201d.<br \/>\nEs la historia del fracaso de un proyecto moderno y quim\u00e9rico. El de James Franco para rehabilitar los tejidos decadentes del globo. Lamentablemente, la cura acrecent\u00f3 los s\u00edntomas de la barbarie del planeta, y lo convirti\u00f3 en una pesadilla de espanto y brinco.<br \/>\nEl infierno en la tierra de nuestros pecados cometidos.<br \/>\nA pagar por los errores y a aguardar por sus correcciones.<br \/>\nPor lo pronto, bienvenidos al recrudecimiento de la epidemia, del contagio, de la extinci\u00f3n, de la cat\u00e1strofe.<br \/>\nFija en mi lista del 2011. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evoluci\u00f3n digital de la serie original manufacturada por los tradicionales c\u00e1nones anal\u00f3gicos de la industria. Tim Burton fue el \u00faltimo en aferrarse a ellos y sucumbi\u00f3 debajo de sus kilos de maquillaje, pl\u00e1stico y cart\u00f3n piedra, a pesar de conservar el esp\u00edritu guerrillero y \u201ccamp\u201d de la franquicia, seg\u00fan la iron\u00eda de la sensibilidad posmoderna. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":18317,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18316","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rise-of-the-planet-of-the-apes-movie-poster-2011-1010713036.jpg?fit=270%2C405&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-4Lq","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18316\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}