{"id":18268,"date":"2011-10-06T23:18:17","date_gmt":"2011-10-07T03:48:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=18268"},"modified":"2012-03-30T08:19:18","modified_gmt":"2012-03-30T12:49:18","slug":"reflexiones-en-torno-al-perfecto-imbecil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/10\/06\/reflexiones-en-torno-al-perfecto-imbecil\/","title":{"rendered":"Reflexiones en torno al perfecto imb\u00e9cil"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/elbert-hubbard.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18269\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/10\/06\/reflexiones-en-torno-al-perfecto-imbecil\/elbert-hubbard\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/elbert-hubbard.jpg?fit=211%2C259&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"211,259\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"elbert-hubbard\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/elbert-hubbard.jpg?fit=211%2C259&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/elbert-hubbard.jpg?resize=211%2C259\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"259\" class=\"aligncenter size-full wp-image-18269\" \/><\/a><\/p>\n<p>I<br \/>\nA mi jefe le pareci\u00f3 una estupenda idea que yo leyera La carta a Garc\u00eda. \u00c9sta es un folleto escrito en 1899 por un tal Elbert Hubbard. El nombre viene de un episodio ocurrido en la guerra de Independencia de Cuba sobre una carta entregada por un hombre llamado Rowan, por parte del presidente de los Estados Unidos, al revolucionario cubano Calixto Garc\u00eda. Para el empresario Hubbard, el se\u00f1or Rowan es como el empleado perfecto, porque no hizo preguntas est\u00fapidas, logr\u00f3 su objetivo y salv\u00f3 la guerra gracias a que sab\u00eda exactamente lo que ten\u00eda que hacer, etc\u00e9tera. <\/p>\n<p>La carta a Garc\u00eda se erige como una declaraci\u00f3n de principios de los patronos, la n\u00e9mesis de El manifiesto comunista. Ambos textos fueron escritos en el siglo IXX, y todav\u00eda sorprende que ambos, despu\u00e9s de 100 a\u00f1os y un poco m\u00e1s, sean tomados literalmente, sin ninguna consideraci\u00f3n del contexto hist\u00f3rico. Pero m\u00e1s sorprende la concepci\u00f3n, a priori, que tiene este se\u00f1or de los empleados, y lo que es peor, quienes todav\u00eda se sienten identificados e interpretados con el tipo. Es decir, para la gente que tiene La carta para Garc\u00eda como libro de cabecera, casi todos sus empleados ser\u00e1n, in\u00fatiles, incapaces, est\u00fapidos, y despu\u00e9s de despedir y despedir gente, conseguir\u00e1n al empleado capaz de llevar la fulana carta.<\/p>\n<p>Me cuesta mucho escoger las mejores citas (<a href=\"http:\/\/www.trabajo.com.mx\/una_carta_a_garcia.htm\">les recomiendo la lean completa, s\u00f3lo tomar\u00e1 unos minutos, no tiene desperdicios<\/a>), pero veamos:<\/p>\n<p>\u201cY esta incapacidad para la acci\u00f3n independiente, esta estupidez moral, esta atrofia de la voluntad, esta mala gana para remover por s\u00ed mismo los obst\u00e1culos, es lo que retarda el bienestar colectivo de la sociedad. Y si los hombres no obran en su provecho personal, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n cuando el beneficio de su esfuerzo sea para todos? Se palpa la necesidad de un capataz armado de garrote. El temor de ser despedidos el s\u00e1bado por la tarde es lo \u00fanico que retiene a muchos trabajadores en su puesto. Ponga un aviso solicitando un secretario, y de cada diez aspirantes, nueve no saben ni ortograf\u00eda ni puntuaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfPodr\u00edan tales gentes llevar la carta a Garc\u00eda?\u201d<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n somos unos alcoh\u00f3licos incapaces de esperar el pito de la f\u00e1brica para caernos a tragos:<\/p>\n<p>\u00abEs un gran contabilista; pero si lo env\u00edo a la parte alta de la ciudad con cualquier objeto, puede que desempe\u00f1e la misi\u00f3n correctamente; pero puede ser tambi\u00e9n que en su viaje se detenga en cuatro cantinas y al llegar a la calle principal de la ciudad haya olvidado absolutamente a qu\u00e9 iba\u00bb. <\/p>\n<p>Y si te pones altanero, sindicalista peluche, tambi\u00e9n llevas:<\/p>\n<p>\u201cConozco a un hombre de facultades verdaderamente brillantes, pero inh\u00e1bil para manejar sus propios negocios y absolutamente in\u00fatil para gestionar los ajenos, porque lleva siempre consigo la insana sospecha de que sus superiores lo oprimen o tratan de oprimirlo. Ni sabe dar \u00f3rdenes ni sabe recibirlas. Si se enviara con \u00e9l la carta a Garc\u00eda, contestar\u00eda muy probablemente: \u00abll\u00e9vela usted\u00bb. Hoy este hombre vaga por las calles en busca de oficio, mientras el viento silba al pasar entre las hilachas de su vestido. Nadie que lo conozca se atreve a emplearlo por ser \u00e9l un sembrador de discordias\u201d<\/p>\n<p>Mi p\u00e1rrafo preferido:<\/p>\n<p>\u201cComprendo que un hombre (el empleado) tan deformado moralmente merece tanta compasi\u00f3n como si lo fuera f\u00edsicamente; pero al compadecerlo recordemos tambi\u00e9n a aquellos que luchan por sacar triunfante una empresa, sin que sus horas de trabajo est\u00e9n limitadas por el pito de la f\u00e1brica, y cuyo cabello se torna prematuramente blanco en la lucha tenaz por conservar sus puestos a individuos de indiferencia glacial, imb\u00e9ciles e ingratos que le deben a \u00e9l el pan que se comen y el hogar que los abriga\u201d<\/p>\n<p>Y por supuesto, no pod\u00eda faltar:<\/p>\n<p>\u201cMi coraz\u00f3n est\u00e1 con aquellos obreros que trabajan lo mismo cuando el capataz est\u00e1 presente que cuando est\u00e1 ausente. Y el hombre que se hace cargo de una carta para Garc\u00eda y la lleva tranquilamente sin hacer preguntas idiotas, y sin la intenci\u00f3n perversa de arrojarla en la primera alcantarilla que se encuentra al paso, y sin otro objetivo que llevarla a su destino; a este hombre jam\u00e1s se le despedir\u00e1 de su trabajo, ni tendr\u00e1 jam\u00e1s que entrar en huelga para obtener un aumento de salario. La civilizaci\u00f3n es una lucha prolongada en busca de tales individuos. Todo lo que un hombre de esta clase pida, lo tendr\u00e1; lo necesitan en todas partes; en las ciudades, en los pueblos, en las aldeas, en las oficinas; en las f\u00e1bricas; en los almacenes. El mundo los pide a gritos, el mundo est\u00e1 esperando siempre ansioso el advenimiento de hombres capaces de llevar la carta a Garc\u00eda\u201d<\/p>\n<p>(\u00a1S\u00ed! \u00a1Est\u00e1 bien!)<\/p>\n<p>En el caso concreto que origin\u00f3 este art\u00edculo: \u00bfQuieres esclavos modernos, computarizados, infalibles, entusiastas, y los destrozas una vez te dan la espalda, no los vas a respetar como seres humanos ni considerarlos, vas a sub pagarlos y mirarlos con aires de superioridad sin ning\u00fan fundamento? No me hagas re\u00edr. <\/p>\n<p>Creo, respeto y anhelo la eficiencia. Valoro inmensamente a la gente responsable y que hace su trabajo con gusto. Critico, tanto a los jefes despostas, como a los empleados que maltratan a los clientes. Pero entre esos dos extremos hay mucho de por medio que considerar. La justicia social y las reivindicaciones salariales, aunque muchos lo utilicen como lugar com\u00fan, es una lucha de siglos muy compleja, un motor hist\u00f3rico, y un asunto por \u201cresolverse\u201d.<\/p>\n<p>Pero para ser m\u00e1s concretos y venir al presente, habr\u00eda que reflexionar sobre c\u00f3mo el desprecio mutuo entre empledado\/jefe, el resentimiento o la falta de entusiasmo o identificaci\u00f3n con lo que se hace diariamente para ganarse el sustento, dependen del entorno, de las condiciones sociales y de la falta de humanidad en las personas. <\/p>\n<p>Claro, tenemos factores personales de peso como la falta de motivaci\u00f3n, c\u00f3mo se concibe el trabajo, la ambici\u00f3n impaciente y diferentes y variadas actitudes ante la vida. Hay empresarios que hacen su trabajo, saben que no tienen como misi\u00f3n en la vida sacar de la pobreza a nadie o hacer rico a todos bajo su mando, pero tratan a sus empleados con dignidad. Pero hay tambi\u00e9n quienes todav\u00eda leen la carta a Garc\u00eda, y que al igual que el autor del follet\u00edn, son apocal\u00edpticos que a\u00f1oran los buenos y viejos tiempos de la esclavitud formal. Estos sujetos (y no s\u00f3lo en el \u00e1mbito laboral) ser\u00e1n el objeto de nuestras reflexiones.<\/p>\n<p>II <\/p>\n<p>Tengo tiempo defendiendo la tesis de que el \u201ccomemierdismo\u201d es una actitud universal, especialmente, cuando algunas personas tratan de achacarlo a una nacionalidad en particular. Por supuesto, existen mayor o menor grado de \u00e9ste en diferentes lugares, pero el \u201ccomemierdismo\u201d o perfecta imbecilidad es un producto exclusivo de la raza humana y por lo tanto tiene alcance planetario. Lo m\u00e1s probable es que en diferentes lugares geogr\u00e1ficos se hayan producido mutaciones donde interviene la idiosincrasia propia de cada pa\u00eds, y a parte de perfecto imb\u00e9ciles terrestres, hayan otras clasificaciones. En Venezuela tenemos, por ejemplo, una versi\u00f3n light llamada sifrinismo. <\/p>\n<p>Y aqu\u00ed me gustar\u00eda derribar ciertos mitos. No es necesario tener mucho dinero para ser sifrino, tampoco todo el que mandibulea lo es, y mucho menos las personas cultas o que nunca han estudiado. El sifrinismo es una actitud, y ha permeado todos los estratos sociales. Lo definir\u00eda as\u00ed: Sentir asquito por quienes no son de la tribu y trasladar su valor como persona a los objetos o actitudes que, constantemente, se preocupan en mostrar. Por eso es que los sifrinos son tan aburridos: est\u00e1n demasiado pendientes en mostrar, matando as\u00ed la espontaneidad.<\/p>\n<p>Ahora bien, todos, en alg\u00fan momento (o en muchos), nos comportamos como perfectos imb\u00e9ciles, de eso, ni duda cabe. Pero existe el perfecto imb\u00e9cil qu\u00edmicamente puro. Y aunque son variados y tienen muchas caracter\u00edsticas, creo que hay un rasgo que los hermana: No saben escuchar. Y aqu\u00ed, compa\u00f1ero, siempre, el lenguaje corporal traiciona. Simplemente, no tienes ni la humildad, ni la paciencia, ni la disposici\u00f3n para escuchar a otra persona, a menos, que lo que se dice, interese para el beneficio del perfecto  imb\u00e9cil. Entonces, cuando, por \u201ccortes\u00eda\u201d, toca \u201cescuchar\u201d, empieza la incomodidad, la cual cuando se prolonga, obliga al sujeto en cuesti\u00f3n a retorcerse, y despu\u00e9s busca, siempre, la mejor forma de recobrar la \u201cbatuta\u201d de la \u00abconversaci\u00f3n\u00bb, es decir, que el perfecto imb\u00e9cil siga escuch\u00e1ndose a s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>Y cuando no se sabe escuchar, es imposible conectarse con los dem\u00e1s seres que forman parte de tu entorno. El asunto de saber escuchar o no, nada tiene qu\u00e9 ver con si te interesa o aburre un tema, o si tienes sue\u00f1o o est\u00e1s cansado o molesto o distra\u00eddo. Tiene que ver, m\u00e1s bien, que cuando se necesite, t\u00fa puedas conectarte con la realidad de otra persona, ponerse en su lugar, y en la medida de lo posible, entenderlo. Saber escuchar no te hace un samaritano, ni un dios, ni un superhombre, saber escuchar (y todo lo que eso significa) sencillamente, para quien esto escribe, te hace un no-perfecto imb\u00e9cil.<\/p>\n<p>Y todo esto me lleva, inevitablemente, a la empat\u00eda, la cual todos los seres humanos poseemos en mayor o menor grado (todav\u00eda no se sabe por qu\u00e9). <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Empat%C3%ADa\">La empat\u00eda<\/a> \u201ces la capacidad que tiene el ser humano, llamada tambi\u00e9n inteligencia interpersonal en la teor\u00eda de las inteligencias m\u00faltiples de Howard Gardner, es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto com\u00fan lo que otro individuo puede sentir. Tambi\u00e9n es un sentimiento de participaci\u00f3n afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra\u201d. (No, no le tengo alergia a Wikipedia)<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s extremo de falta de empat\u00eda la conseguimos en los sic\u00f3patas,  seres capaces, no s\u00f3lo de asesinar a su v\u00edctima, sino de infligirle dolores atroces, sin que un solo nervio se les mueva. Pero, como existen tantos grados de empat\u00eda en las personas, actualmente, se est\u00e1 hablando de <a href=\"http:\/\/www.colegiopsicologos-murcia.org\/wordpress\/2010\/11\/libro-psicopatas-integrados-perfil-psicologico-y-personalidad\/\">\u201csic\u00f3patas integrados\u201d<\/a>, quienes no llegan a asesinar, pero su bajo grado de empat\u00eda los lleva a perjudicar (o ignorar)  a otras personas, de muchas maneras, sin ning\u00fan tipo de miramientos. La escala es muy amplia, de Hitler, por todos conocidos, a <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_Madoff\">Madoff<\/a>, el m\u00e1s grande estafador hasta la fecha.<\/p>\n<p>Por supuesto, no soy una especialista en el tema, no s\u00e9 si la empat\u00eda se pueda, voluntaria o forzadamente, aumentar o disminuir, de hecho, es un t\u00e9rmino que reci\u00e9n se est\u00e1 empezando a utilizar a ver si es la pieza del rompecabezas que faltaba. Lo cierto es que el perfecto imb\u00e9cil del que hablo, tampoco es que sea un psycho, simplemente, pienso que con ese concepto, y sus consecuencias (tomando la empat\u00eda en cuenta) entender\u00edamos mejor ciertas situaciones.<\/p>\n<p>En fin, poni\u00e9ndonos m\u00e1s mundanos y\/o malandros, el punto es el siguiente: Si eres talentoso, inteligente, o supremamente encantador o sexy, y decidiste ser arrogante, perfecto, no hay problema, por lo menos, tienes algo con lo cual respaldar tu actitud. Pero, si dios no fue tan generoso contigo, es mejor bajarle dos y ejercitarse en el encantador arte de ser una persona perfectamente normal, como t\u00fa y como yo (si no quieres terminar siendo despreciado por todo el mundo conocido).<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Cuando veo desplegarse ese cinismo sin encanto ni talento, es cuando m\u00e1s aprecio a familiares, amigos, conocidos y personas que son, precisamente (nunca mejor utilizada esta palabra), todo lo contrario.<\/p>\n<p>Es por eso, que a m\u00ed, la gente humilde, sencilla, sin poses y aut\u00e9ntica, me resulta absolutamente encantadora, simplemente, irresistible. A m\u00ed me gusta rodearme de gente as\u00ed; que cuando se me ocurra ponerme con una ridiculez o comportarme como una perfecta imb\u00e9cil, ellos, con sus gestos, me recuerden lo qu\u00e9 es ser gente. <\/p>\n<p>Cuando me encuentro a estas raras criaturas, les doy el 100% de muchas cosas, autom\u00e1ticamente, porque, tal vez, no pierdo nada y gano lo impagable, y tambi\u00e9n, son infinitamente m\u00e1s divertidos y lo reconcilian a uno con qui\u00e9n sabe qu\u00e9 sea la vida<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I A mi jefe le pareci\u00f3 una estupenda idea que yo leyera La carta a Garc\u00eda. \u00c9sta es un folleto escrito en 1899 por un tal Elbert Hubbard. 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