{"id":17936,"date":"2011-09-17T20:55:24","date_gmt":"2011-09-18T01:25:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=17936"},"modified":"2011-09-18T10:04:33","modified_gmt":"2011-09-18T14:34:33","slug":"para-que-sirve-la-ideologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/09\/17\/para-que-sirve-la-ideologia\/","title":{"rendered":"PARA QU\u00c9 SIRVE LA IDEOLOG\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>[Para Marlene, una lectora que en su condici\u00f3n de estudiante universitaria de la licenciatura en historia me ha solicitado ayer que la ayude a comprender el tema \u201cideolog\u00eda\u201d con una explicaci\u00f3n personal clara y sencilla, sin recurrir a citas de autoridad ni a clich\u00e9s (ni a marcados de cancha tradicionales, agrego yo). Lo cual he realizado a vuelo de p\u00e1jaro, prescindiendo de los materiales disponibles en mi biblioteca y en Internet. Espero que le sirva. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Puesto que deliberadamente\u00a0 no he querido poner ejemplos de cada cosa que digo, te pido\u00a0que seas vos, Marlene,\u00a0quien piense los ejemplos posibles para apropiarte personalmente\u00a0 de esta explicaci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Por \u00faltimo, hago p\u00fablica esta nota por si puede serle \u00fatil a otras personas.]<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>PARA QU\u00c9 SIRVE LA IDEOLOG\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/strong><\/p>\n<p>Todo sistema social constituye una espacializaci\u00f3n del poder. El poder es \u00ednsito al espacio social, es decir, a esa totalidad de naturaleza y cultura que se desarrolla en el tiempo dela historia. Puesbien, a esa totalidad sirve el poder y le sirve como ordenador.<\/p>\n<p>Por un lado, todo ordenamiento es fruto o efecto del sistema de creencias precedente, y por otro lado es un sostenedor del mismo, un factor causal.<\/p>\n<p>El ordenamiento social se desarrolla mediante dispositivos ideol\u00f3gicos, por un lado, y por otro mediante relaciones concretas entre los componentes del sistema, es decir, <em>en<\/em> el universo de individuos, grupos, clases, estratos sociales e instituciones que lo integran; pero tambi\u00e9n <em>sobre<\/em>\u00a0 y <em>entre<\/em> ellos.\u00a0<\/p>\n<p>Estas relaciones se despliegan entre los extremos de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n. En consecuencia, dado que el poder implica fuerza disponible, ejecutable y aplicable por parte de quienes lo controlan sobre los que lo aceptan, lo acatan, lo padecen o lo resisten, las relaciones de poder -que son siempre polares- tienen por ello mismo dos puntos de vista ineludibles por donde se pueden observar, correspondientes a los puntos extremos de las mismas, y obviamente, otros m\u00e1s correspondientes a los enfoques intermedios entre los de los extremos.<\/p>\n<p>Pero no se trata s\u00f3lo de la intervenci\u00f3n de miradas diferentes sino de fuerzas contradictorias realmente operantes en las correspondientes relaciones, por lo tanto, los extremos de esa relaci\u00f3n forman parte de una misma relaci\u00f3n como las dos caras tradicionales de la luna forman parte de una \u00fanica luna.<\/p>\n<p>Quiero decir que la realidad es una con diversos puntos posibles de enfoque que van desde la aceptaci\u00f3n hasta el rechazo conscientes y\/o inconscientes entre los respectivos opuestos. T\u00e9ngase en cuenta que toda posici\u00f3n entra\u00f1a su correspondiente opuesto, as\u00ed como cualquier punto de la Tierra tiene sus ant\u00edpodas, de modo que la aceptaci\u00f3n de un orden o de una premisa ideol\u00f3gicos concretos conlleva impl\u00edcitamente la existencia y el rechazo de su correspondiente opuesto, tanto a nivel te\u00f3rico como en un plano pr\u00e1ctico, tal como sucede con la experiencia de los valores.<\/p>\n<p>De hecho, todas las relaciones de poder tienen lugar con la participaci\u00f3n m\u00e1s o\u00a0 menos consciente o inconsciente de los sujetos o agentes sociales.<\/p>\n<p>A la base de todos y cada uno de los posicionamientos individuales concretos se hallan diversos principios y actitudes que act\u00faan como fundamentos y justificaciones que, a su vez,\u00a0 explican en cada momento hist\u00f3rico el estado de una totalidad social, y por lo tanto de cada una de los campos de la actividad humana: ideol\u00f3gico, religioso, filos\u00f3fico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social, psicol\u00f3gico, espiritual, etc.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La posici\u00f3n individual, la de grupos, de clases sociales, de etnias, de confesiones religiosas y la de las instituciones es relativamente din\u00e1mica en si misma y entre ellos.<\/p>\n<p>Por otra parte, no se expresa solamente en premisas o desarrollos te\u00f3ricos, es decir, en el plano intelectual, puesto que se es sujeto de adhesi\u00f3n o impugnaci\u00f3n (y de todas las variantes intermedias) como una unidad personal. Ello implica la intervenci\u00f3n de la totalidad de lo humano, es decir, del plano intelectual, del sentimental, del emocional y del espiritual, configurando un magma de principios, actitudes y sensibilidad que constituye la materia de eso que se llama ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed, entonces, que la ideolog\u00eda explica, justifica y legitima la realidad, haciendo que los sujetos antes mencionados la piensen, la sientan o la experimenten (a menudo, todo eso junto y entremezcladamente) como adecuada, conveniente o verdadera, o que eventualmente se sit\u00faen en sus respectivos opuestos.<\/p>\n<p>Toda posici\u00f3n\u00a0 ideol\u00f3gica en el plano te\u00f3rico y todo posicionamiento ideol\u00f3gico en el plano pr\u00e1ctico desarrollan\u00a0 necesariamente su correspondiente formulaci\u00f3n discursiva que la hace inteligible.<\/p>\n<p>Pero la ideolog\u00eda principal o dominante en un sistema no es \u00fanica, herm\u00e9tica y uniforme, sino que presenta modalidades que expresan din\u00e1micamente los enfoques e intereses correspondientes a las posiciones y jerarqu\u00edas sociales particulares en las situaciones cambiantes que atraviesan cada uno de los factores o agentes intervinientes.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la diversidad real de posiciones e intereses sociales ha de tener su correspondiente reflejo en m\u00faltiples discursos que aquella ha de engendrar. En consecuencia, los discursos ideol\u00f3gicos presentar\u00e1n concursos y oposiciones, consensos y disensos m\u00faltiples y diversos. Algunos ser\u00e1n particulares, pero otros muchos ser\u00e1n compartidos por todos en l\u00edneas generales.<\/p>\n<p>Ideolog\u00eda y discurso act\u00faan, pues, como factores cohesivos al interior de los grupos y sociedades, a tenor de las respectivas coincidencias, preferencias u opciones hist\u00f3ricas de sus integrantes. Los iguales har\u00e1n causa com\u00fan y marcar\u00e1n la frontera con los otros, es decir, con los diferentes, pero puede que -como ya adelant\u00e9 en el p\u00e1rrafo anterior- no todos sean conscientes de ello, es decir, que entre ellos compartan elementos ideol\u00f3gicos precisos y expl\u00edcitos de los cuales tienen conciencia, y que simult\u00e1neamente posean elementos ideol\u00f3gicos informes, ambiguos e impl\u00edcitos que act\u00faan como supuestos subyacentes de sus conductas.<\/p>\n<p>De modo que las ideolog\u00edas, que est\u00e1n relacionadas, ensambladas y entremezcladas, act\u00faan como elementos cohesivos a nivel de conciencia y de conducta de los individuos y de los m\u00faltiples y eventuales agentes colectivos con los que se relacionan.<\/p>\n<p>Asimismo, act\u00faan como signos y significantes a trav\u00e9s de los cuales se canalizan las m\u00faltiples interacciones sociales en ambos niveles, de modo que a la larga ellas operan como moldes, o sea como patrones de pensamiento y de conducta normalizados y oficializados.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda tambi\u00e9n disciplina, es decir, no s\u00f3lo muestra los moldes preferenciales de conciencia y conducta en un espacio social y un tiempo concretos sino que exige expl\u00edcita e impl\u00edcitamente su cumplimiento, y del mismo modo corrige, reprueba y castiga lo que considera anormal o heterodoxo respecto del deber ser marcado ideol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, al moldear comportamientos tambi\u00e9n los modeliza en perspectiva, es decir, provoca consensos y disensos impl\u00edcitos, que persuaden y disuaden a los sujetos de actuar \u201csiempre\u201d en un sentido u otro, es decir, comprometiendo el tiempo futuro.<\/p>\n<p>Ahora bien, las ideolog\u00edas no constituyen lo otro de la conciencia de cada sujeto, sino que son ellas mismas. Por lo tanto, no act\u00faan unidireccionalmente, sino en ambos sentidos: de aquellas hacia los sujetos, y de \u00e9stos hacia aquellas.<\/p>\n<p>De ninguna manera las ideolog\u00edas existen sin sus portadores, que son seres humanos, es decir, entes concretos y materiales, no ideales.\u00a0 Por lo tanto, \u00e9stos, a su vez, connotan toda proposici\u00f3n ideol\u00f3gica seg\u00fan sus particulares e hist\u00f3ricas formas de apropiaci\u00f3n intelectual, as\u00ed como tambi\u00e9n con insumos del plano sentimental y emocional filtrados por su respectiva subjetividad.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la ideolog\u00eda suelde las diversas partes de la estructura social con una fuerza tremenda, dada\u00a0 la participaci\u00f3n de esos tres planos que a menudo est\u00e1n tan estrechamente correlacionados como sucede en los fen\u00f3menos religiosos. Es decir, la convicci\u00f3n en cosas no religiosas puede llegar a un grado tan grande como el equivalente a la fuerza de la fe en los asuntos religiosos. De ah\u00ed que con frecuencia se hayan mencionado la fe laica y la fe religiosa como fen\u00f3menos relativamente an\u00e1logos.<\/p>\n<p>Cuando la ideolog\u00eda es apropiada por las personas con intervenci\u00f3n de sus planos intelectuales, sentimentales y emocionales adquieren tal poder, si se me permite la expresi\u00f3n, que a menudo las personas pierden de vista que se trata de ideas generadas por los hombres, pudiendo llegar a creer que tienen vida y raz\u00f3n de ser independientes de ellos, es decir, que poseen una l\u00f3gica que a algunos les puede resultar incuestionable, o innegable, o que no puede desconocerse, o por lo menos no en su totalidad.<\/p>\n<p>En esos casos es cuando la ideolog\u00eda ha logrado cumplir\u00a0 exitosamente todas las funciones que constituyen su raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>Ahora bien, si hemos mencionado un espectro de 180\u00ba en el que se expresan en la realidad los extremos o contradicciones de los intereses humanos, y hemos admitido la pluralidad de las ideolog\u00edas, y la existencia en ellas de elementos comunes tanto como exclusivos, cabe reconocer la correspondiente existencia de discursos m\u00faltiples que en la realidad expresan la diversidad de matices de los m\u00faltiples desarrollos ideol\u00f3gicos de los integrantes de todo sistema social.<\/p>\n<p>As\u00ed, a menudo se suele hablar de contradiscursos, como formulaciones ideol\u00f3gicas contrapuestas. Pues bien, esa contraposici\u00f3n se da en el plano de la existencia real y en acto de discursos hist\u00f3ricos contrapuestos. Pero en el plano de lo potencial, cada discurso engendra virtualmente su opuesto.<\/p>\n<p>A \u00e9ste se lo llama contradiscurso, por oposici\u00f3n al dominante, que siempre es el previamente existente. Pero enti\u00e9ndase que no est\u00e1 fuera del mismo y \u00fanico sistema totalizador de poder, sino que es su contracara a determinado nivel.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cada individuo es parte del sistema global, es decir, asume, acepta y acata el orden global, es decir, lo convalida, aun con cuestionamientos, y simult\u00e1neamente\u00a0 se siente representado y contenido por m\u00e1s de un discurso que refleja matices correspondientes a los intereses y posiciones diversos y concretos que ocupa en el sistema global.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que pueda llegar a sostener principios y premisas correspondientes a m\u00e1s de un discurso ideol\u00f3gico, pero en tal caso, no se trata de dos conciencias\u00a0 sino siempre de una sola batallando. Lo cual constituye lo habitual en todos los seres humanos. Aunque, atendiendo a casos excepcionales en la historia deber\u00edamos decir que representa el estado habitual de <em>casi todos <\/em>los seres humanos.<\/p>\n<p>En consecuencia, todos y cada uno de los humanos tenemos contradicciones de conciencia, del mismo modo que tenemos contradicciones identitarias.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, puesto que nos constituimos como un nosotros frente a los otros, somos parte de ambos simult\u00e1neamente. Por eso necesitamos y recurrimos al otro u otros que segregamos de nosotros, transform\u00e1ndolos en malos y diferentes a nosotros, para justificar nuestra incapacidad para resolver mis\/nuestros problemas, en suma la contradicci\u00f3n esencial de la condici\u00f3n humana, por otros medios que no sean el silencio, el mon\u00f3logo y la violencia.<\/p>\n<p>Con lo cual, y para terminar, hemos de reconocer aqu\u00ed que el poder no es algo externo al sujeto individual, sino que existe en nosotros potencialmente, se halla disponible en proporciones diferentes respecto de todos y cada uno de los individuos y agentes sociales.<\/p>\n<p>Siendo as\u00ed todos poseemos porciones y grados de un poder virtual que a menudo desconocemos. Pero que aprendemos a reconocer viviendo, es decir viendo vivir a los dem\u00e1s, que es lo mismo que convivir con los dem\u00e1s, uno en todos, y todos en uno.<\/p>\n<p align=\"center\">o0o \u00a0\u00a0o0o\u00a0\u00a0 o0o<strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Para Marlene, una lectora que en su condici\u00f3n de estudiante universitaria de la licenciatura en historia me ha solicitado ayer que la ayude a comprender el tema \u201cideolog\u00eda\u201d con una explicaci\u00f3n personal clara y sencilla, sin recurrir a citas de autoridad ni a clich\u00e9s (ni a marcados de cancha tradicionales, agrego yo). 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