{"id":17876,"date":"2011-09-13T20:33:22","date_gmt":"2011-09-14T01:03:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=17876"},"modified":"2011-09-13T20:33:23","modified_gmt":"2011-09-14T01:03:23","slug":"cholulismo-light-cholulismo-seudointelectual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/09\/13\/cholulismo-light-cholulismo-seudointelectual\/","title":{"rendered":"CHOLULISMO LIGHT Y CHOLULISMO SEUDOINTELECTUAL"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\" align=\"center\"><strong>CHOLULISMO LIGHT\u00a0 Y CHOLULISMO SEUDOINTELECTUAL<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><strong>POR CARLOS SCHULMAISTER<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"right\">\u00bfQui\u00e9n no conoce el cholulismo? \u00bfQui\u00e9n no ha visto comportamientos cholulos en la calle o en la televisi\u00f3n? Son comportamientos est\u00fapidos, fr\u00edvolos, superficiales, zonzos, disculpables en los ni\u00f1os pero no m\u00e1s all\u00e1, que no visten ni hablan bien de la personalidad del qu\u00eda, sobre todo si \u00e9ste es un muchacho de posibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Cada vez que estuvimos frente a un caso de cholulismo sentimos verg\u00fcenza ajena. Y sin embargo, igual nos hemos re\u00eddo, pero s\u00f3lo porque resulta incre\u00edble ver tanta estupidez junta y tan generosamente dispensada frente a espectadores ocasionales o circunstanciales. Pero tambi\u00e9n nos hemos vuelto a sentir avergonzados inmediatamente y puede que muchos hayamos dejado de mirar porque esas muestras de cholulismo\u00a0 nos pon\u00edan\u00a0 mal.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo negar que todo sucede\u00a0 de ese modo cuando el o los cholulos son otros y no nosotros! \u00a1Nosotros jam\u00e1s\u2026! Pero, \u00bfacaso ninguno de nosotros ha\u00a0 tenido comportamientos\u00a0 cholulos\u00a0 alguna vez?<\/p>\n<p>Claro que no todo el mundo dispone de un \u00eddolo o de un personaje famoso a su alcance en cualquier momento de su vida. Los famosos -que siempre son los \u00eddolos preferidos de los cholulos- frecuentan ciertos lugares, pero no todos los lugares. De modo que ante su eventual carencia bien se podr\u00e1 contar con varias docenas de ellos\u00a0 con s\u00f3lo hacer zapping en el televisor.<\/p>\n<p>La televisi\u00f3n, que ayuda bastante a adquirir h\u00e1bitos, actitudes y comportamientos de cholulos, no debe hacernos olvidar que antes de ella tambi\u00e9n exist\u00eda el cholulismo y los cholulos, por lo menos en Argentina.<\/p>\n<p>\u00a1S\u00ed, claro, cuando exist\u00eda la radio!, pensar\u00e1 el lector avispado. S\u00ed, la radio tambi\u00e9n generaba cholulos, pero\u2026 \u00bfy antes de la radio qu\u00e9\u2026? Y \u00e9l mismo lector, plet\u00f3rico de entusiasmo, dir\u00e1 que estaba la fotograf\u00eda para producir idolatr\u00edas, y que antes de ella estaban los libros, y m\u00e1s atr\u00e1s las pinturas, y los dibujos\u2026 y me detengo aqu\u00ed porque ser\u00eda de nunca acabar.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque no existieran aparatos de registro, ni soportes tecnol\u00f3gicos, ni industrias culturales, ni t\u00e9cnicas gr\u00e1ficas, ni escritura, bastar\u00eda con tener referencias o mentas de personajes, de celebridades o de lugares que han sido escenario de acontecimientos muy conocidos para concitar adhesiones, adicciones, amores, fanatismos y entusiasmos desbordantes sobre ellos. Formas de adoraci\u00f3n que se incrementar\u00edan mucho m\u00e1s con el auxilio y la calidad de la memoria efectivamente interviniente en torno a cada asunto referido.<\/p>\n<p>La clave radica, pues, en\u00a0 la curiosidad que el asunto concite; y \u00e9sta se ve influenciada por el grado de estimaci\u00f3n de dicho asunto por parte de la persona de que se trate.<\/p>\n<p>A su vez, la estimaci\u00f3n se vincula, en general, con la\u00a0 novedad, aunque no siempre, pues a menudo la ausencia de ella (por ejemplo cuando se est\u00e1 ante hechos conocidos, o que perduran desde largo tiempo, incluso desde \u00e9pocas muy lejanas) puede ser compensada por el grado de estimaci\u00f3n o deseo que posea en si un objeto de admiraci\u00f3n desenfrenada, lo cual podr\u00eda basarse en su importancia real, en su trascendencia simb\u00f3lica, en la fama conquistada, en la verdad o verosimilitud que se le atribuya, etc, etc.<\/p>\n<p>Y como la curiosidad es algo com\u00fan a todo el g\u00e9nero humano, y ella est\u00e1 siempre presente en todo comportamiento cholulo, es posible decir que todos somos cholulos potenciales. M\u00e1s a\u00fan, que todos lo hemos sido alguna vez.<\/p>\n<p>Claro que cuando hablamos de este tipo de comportamiento nos asaltan escenas del tipo de los fans rodeando a su \u00eddolo, pero no de una manera circunspecta, ni atenta,\u00a0 prudente y respetuosa. \u00a1No, no, no\u2026!, lo t\u00edpico del cholulismo consiste en el entusiasmo del cholulo, en sus arrebatos, en su jolgorio, a menudo en\u00a0 su delirio y hasta puede que en su capacidad melodram\u00e1tica, como en el caso de aqu\u00e9l que prorrumpi\u00f3 en llanto incontenible porque ya pod\u00eda\u00a0 morirse feliz despu\u00e9s de haber podido tocar el pantal\u00f3n del Sai Baba, despu\u00e9s del sacrificio representado por aquel largo viaje desde Villa Lugano hasta la India, pagado en doce o m\u00e1s cuotas con la tarjeta de cr\u00e9dito. O\u00a0 sin irnos tan lejos, porque una vez cuando era ni\u00f1o\u00a0 y era pobre (para hacer m\u00e1s tierna la escena) corri\u00f3 como una cuadra junto al coche oficial que llevaba al entonces Presidente Per\u00f3n, y \u00e9ste lo mir\u00f3 y extendiendo su mano roz\u00f3 la suya fugazmente (!!!), \u00a1y adem\u00e1s le sonri\u00f3 de oreja a oreja! De todos modos, para lo que queremos demostrar aqu\u00ed habr\u00eda dado igual que el presidente hubiera sido Fernando De la R\u00faa o cualquier otro.<\/p>\n<p>Otra imagen emblem\u00e1tica del cholulo lo presenta dando codazos a diestra y siniestra en la calle para colocar su cara frente a las c\u00e1maras de televisi\u00f3n; o en una manifestaci\u00f3n pol\u00edtica o sindical para colocarse en la fila de adelante, junto a los dirigentes. Ocurre que el poder de la televisi\u00f3n es inmenso respecto a poder sacar a alguien del anonimato y la oscuridad perennes y llevarlo a la galer\u00eda de los personajes de \u00e9poca.<\/p>\n<p>\u00a1Qui\u00e9n no recuerda al t\u00edpico cholulo argentino mirando la c\u00e1mara con una tremenda sonrisa mientras agita una mano en se\u00f1al de jocundo saludo a los espectadores, mientras aparece por detr\u00e1s del entrevistado, alguien en cuya cercan\u00eda estima muy dignificante quedar registrado!<\/p>\n<p>Luego est\u00e1 la obsesi\u00f3n del cholulo por coleccionar \u201creliquias\u201d de su \u00eddolo, tanto\u00a0 por las buenas como por las malas. Y si no averig\u00fcen por qu\u00e9 algunos \u00eddolos se fueron del pa\u00eds, o se alejaron de los cl\u00e1sicos apretujones\u00a0 con sus fans. Precisamente, a m\u00e1s de uno le arrebataron el peluqu\u00edn en tiempos en que ser pelado era una cruel minusval\u00eda, y a otros u otras les arrebataron la cartera, la billetera, el reloj, etc, etc.<\/p>\n<p>En cambio, por las buenas lo m\u00e1s solicitado ha sido siempre el aut\u00f3grafo del \u00eddolo, pudiendo consistir simplemente en una bella r\u00fabrica, o -si tiene lugar la feliz confluencia del Destino y la Fortuna-, en un aut\u00f3grafo con dedicatoria, para lo cual el \u00eddolo deber\u00e1 preguntarle el nombre, pero si adem\u00e1s le pregunt\u00f3 el apellido el cholulo quedar\u00e1 pip\u00f3n por largo tiempo.<\/p>\n<p>Las cerecitas del postre son dos gestos posibles de realizar por el \u00eddolo para cerrar ese estado de comuni\u00f3n, los que ser\u00e1n inolvidables para nuestro personaje. El primero es el cl\u00e1sico estrech\u00f3n de manos c\u00e1lido y prolongado, sintonizando simult\u00e1neamente las respectivas miradas; y el otro es \u00a1el abrazo! \u00c9ste \u00faltimo -suele creer el cholulo-\u00a0 posee una supuesta\u00a0 mayor profundidad afectiva y emocional de parte del \u00eddolo, lo cual con frecuencia no es real ni genuino, sobre todo si \u00e9ste aprendi\u00f3 a repartir abrazos mec\u00e1nicamente.<\/p>\n<p>Ahora bien, si a los ejemplos precedentes se le agregara\u00a0 a continuaci\u00f3n una fotograf\u00eda del cholulo con su \u00eddolo, \u00e9l primero \u00a0quedar\u00e1 mucho m\u00e1s\u00a0 satisfecho a\u00fan, pues no s\u00f3lo se llenar\u00e1 la boca hablando siempre de aquel suceso sino que exhibir\u00e1\u00a0 la fotograf\u00eda por el resto de su vida en el living de su casa y detr\u00e1s de un vidrio enmarcado, presumiendo ante familiares y amistades acerca de un supuesto\u00a0 v\u00ednculo que habr\u00eda forjado en el pasado con su admirado \u00eddolo.<\/p>\n<p>Claro que si la dedicatoria se la hubiera realizado el autor de un libro, tras comprarlo en ocasi\u00f3n de su presentaci\u00f3n, el mismo integrar\u00e1 el patrimonio del cholulo, quien\u00a0 seguramente lo transmitir\u00e1 a aquel de sus descendientes que mejor sintonice con el autor, si se diera el caso de que\u00a0 llegara\u00a0 a conocer y frecuentar la lectura de su obra. De no ser as\u00ed, es probable que la herencia sea destinada al primog\u00e9nito, generalmente aqu\u00e9l\u00a0 sobre el cual sus padres tienen mayores expectativas respecto de sostener bien alto sus\u00a0 afecciones e idolatr\u00edas, especialmente trat\u00e1ndose de los hijos varones respecto del padre, aunque sin importar\u00a0 demasiado si\u00a0 las mismas son buenas o malas,\u00a0 dignas o indignas.<\/p>\n<p>Por cierto, el heredero puede cambiar respecto a los amores y odios legados por sus padres, como habr\u00e1 sido el caso seguramente -\u00a1eso espero!- de los hijos de aquellos cholulos que en su momento exigieron que el dictador Videla fuera el padrino de bautismo de su s\u00e9ptimo hijo var\u00f3n. \u00a1Qui\u00e9n no conoce ejemplos al respecto! \u00a1Y si no los conoce averig\u00fce y se sorprender\u00e1! De todos modos, tampoco habr\u00edan sido\u00a0 menos cholulos,\u00a0 para el caso, si el presidente de la naci\u00f3n hubiera sido elegido constitucionalmente.<\/p>\n<p>Vale recordar que el cholulo de este \u00faltimo tipo de ejemplo suele poner a su heredero el nombre de pila del presidente de la naci\u00f3n -sea de facto o constitucional-\u00a0 acompa\u00f1ado en ocasiones por su propio nombre, en una suerte de inconsciente pero muy frecuente apelaci\u00f3n a las moiras para que dicha asociaci\u00f3n funcione\u00a0 como talism\u00e1n de la buena suerte.<\/p>\n<p>Claro que existen padres que no aceptar\u00edan jam\u00e1s el padrinazgo presidencial ni el nombre correspondiente a \u00e9ste si ellos mismos pertenecieran a un partido pol\u00edtico distinto u opositor al de aqu\u00e9l. Asimismo, otros padres jam\u00e1s har\u00edan algo semejante tan s\u00f3lo por considerarlo, precisamente, como la quintaesencia del cholulismo.<\/p>\n<p>No obstante, muchos de estos independientes respecto de la pol\u00edtica y los fanatismos de tiempo presente suelen imponer a sus hijos, muy sueltos de cuerpo, los nombres del cat\u00e1logo de h\u00e9roes y personalidades de la historiograf\u00eda liberal o de la revisionista nacionalista; otros tantos siguen los lineamientos de la vertiente marxista, y otros, no menos cholulos que los anteriores, se basar\u00e1n en el manantial de ejemplos de la cristiandad, cualquiera sea el campo confesional elegido. Y no necesariamente porque conozcan bastante de sus afecciones y consiguientes rechazos ya sea por lecturas propias o por tradici\u00f3n familiar, sino porque, simplemente, para ellos las cosas son as\u00ed y ellos no las van a torcer.<\/p>\n<p>As\u00ed, en m\u00e1s de medio siglo de vida he conocido varios Leandro, Hip\u00f3lito, Juan Domingo, Eva Victoria, Guillermo Patricio (\u00a1que tambi\u00e9n tuvo sus seguidores, no se vaya a creer!), Jos\u00e9 Antonio, Adolfo, Le\u00f3n, Ernesto, Fidel, Camilo, etc; Sol, Libertario, Germinal, Sim\u00f3n, Severino, etc, correspondientes a reconocidas vertientes pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>A los anteriores se deben\u00a0 agregar los nombres previsibles de la iconograf\u00eda pol\u00edtica actual que seguramente ser\u00e1n reconocidos en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Dispense el lector si no incluyo ejemplos de nombres b\u00edblicos o de la hagiograf\u00eda cat\u00f3lica, ni los de la evang\u00e9lica, pues su descomunal extensi\u00f3n resultar\u00eda abrumadora. No obstante, si es de su inter\u00e9s puede consultar el santoral dela Iglesia Cat\u00f3licacon los nombres correspondientes a los nacimientos de cada d\u00eda del a\u00f1o. Y si prefiere una orientaci\u00f3n m\u00e1s jugada le doy a continuaci\u00f3n una lista de nombres t\u00edpicos de mujeres enla Espa\u00f1a Cat\u00f3lica, todav\u00eda portados por muchas sobrevivientes: Concepci\u00f3n, Dolores, Tormento, Martirio, Consolaci\u00f3n, Desolaci\u00f3n, Consuelo, Angustias, Socorro, Gracia, Agraciada, Mercedes, \u00c1ngeles, Eva, Anunciada, Anunciaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Tampoco hay que olvidar los nombres provenientes del mundo art\u00edstico, especialmente los del cancionero popular y\u00a0 del cine, tanto nacionales como internacionales. Deduzca luego por qu\u00e9 entre nosotros existen tantos contempor\u00e1neos llamados Marisol, Violeta, Leonardo Favio, Sandro, N\u00e9stor Fabi\u00e1n, Hugo Marcel, Beto Orlando, Juan Ram\u00f3n, etc; y otros Axel, Cristian, Emmanuel, Julio, Diego, Tal\u00eda, Shakira, Ver\u00f3nica; y Brad, Marlon, Michael, Maykel y Maicol, Britney y dem\u00e1s nombres de rubias bobas del cine norteamericano como Lacey, Stacey, Jacey y Casey,\u00a0 etc, etc.<\/p>\n<p>Para el cholulo su admiraci\u00f3n por el nombre de su \u00eddolo encierra tanto una desmesurada fe en sus supuestas propiedades m\u00e1gicas, as\u00ed como tambi\u00e9n una apuesta a disparar la nostalgia en un impreciso tiempo futuro, por ejemplo al\u00a0 momento de escribirse o de pronunciarse el mantra portado por su hijo o hija queridos delante de otras personas.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas madres que so\u00f1aban tener una hija artista se la imaginaron como una bailarina cl\u00e1sica bell\u00edsima, y para ayudar el concurso de la Fortuna (no la diosa de la riqueza sino la de la suerte) pensaron llamarla con nombres de princesa rusa, sueca o noruega, ya que uno de cualquier otro\u00a0 origen resultar\u00eda inhibitorio de las buenas ondas, o \u201cvibras\u201d (como suele decirse actualmente)!<\/p>\n<p>\u00a1Qui\u00e9n no conoce por mentas o por experiencia propia el caso de aquel buen hombre que so\u00f1aba con tener un hijo que fuera muy importante y poderoso para hacerle justicia a los sacrificios y los agravios recibidos en su pueblo de parte de los hombres malos, y para ello le puso un nombre de caudillo o l\u00edder pol\u00edtico! Es lo mismo que hacen ciertas madres cuando ponen al cuello de sus reto\u00f1os la protecci\u00f3n de un crucifijo o una medallita dela Virgen Mar\u00edabajo alguna de las numerosas\u00a0 advocaciones que \u00e9sta posee, si es posible bendecidos por el obispo de la di\u00f3cesis, en tanto que las m\u00e1s pudientes podr\u00e1n aspirar a conseguirlos bendecidos\u00a0 por el Papa.\u00a0<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed mencion\u00e9 el coleccionismo de \u201creliquias\u201d de \u00eddolos actuales, sobre todo de aquellos a quienes quisi\u00e9ramos parecernos en algunos aspectos. As\u00ed, \u00a1cu\u00e1ntos ni\u00f1os en otros tiempos se habr\u00e1n llamado\u00a0 Carlos porque sus padres so\u00f1aban con la pinta de Carlos Gardel y por ello apostaron a que con ese nombre cuando fueran mayores\u00a0 podr\u00edan parec\u00e9rsele! \u00a1Cu\u00e1ntos otros, m\u00e1s tarde, habr\u00e1n hecho lo mismo porque se babeaban con la pinta del Che o con la reciedumbre de Leonardo Favio cuando apareci\u00f3 como cantante!<\/p>\n<p>A esos cholulos emblem\u00e1ticos por todos conocidos los llamo \u201ccholulos light\u201d, por designar de alguna manera a quienes se hallan en un estado de cholulez cr\u00f3nica, y que son felices si\u00e9ndolo y demostrando su felicidad.<\/p>\n<p>Sus \u00eddolos suelen ser contempor\u00e1neos suyos; por lo general artistas y deportistas que suelen ser entra\u00f1ablemente queridos por sus fans, aunque tambi\u00e9n abundan hoy algunos especimenes medi\u00e1ticos que carecen de talentos o virtudes indiscutibles y sin embargo tambi\u00e9n gozan de inexplicables famas. No obstante, la fama es la fama.<\/p>\n<p>Ahora bien, existe otra clase de\u00a0 cholulismo\u00a0 un tanto diferente a la que venimos describiendo, la cual procede con cierta aparente elegancia y discreci\u00f3n, por lo cual es m\u00e1s com\u00fan hallarla en estratos sociales m\u00e1s ilustrados que los correspondientes a los cholulos anteriormente referidos.<\/p>\n<p>A estos otros\u00a0 los llamar\u00e9 \u201ccholulos seudointelectuales\u201d, o \u201ccholulos serios\u201d,\u00a0 pues de hecho sus im\u00e1genes p\u00fablicas no suelen ser joviales ni relajadas. M\u00e1s a\u00fan, abundan entre ellos ejemplares de rostros sufridos, ojos casi secos y extraviados, calvas prematuras, pilosidades faciales compensatorias y espaldas vencidas.<\/p>\n<p>\u00cdntimamente, algunos creen\u00a0 ser cultos, profundos e importantes intelectualemente; en tanto otros simplemente simulan serlo. Aun as\u00ed, no son de hacer alardes ni andar llamando la\u00a0 atenci\u00f3n de todo el mundo; incluso rechazan a los cholulos de la primera categor\u00eda. Igual que entre los cholulos light, entre los cholulos serios se encuentran especimenes de los dos sexos.\u00a0<\/p>\n<p>Es de suponer, entonces, que los primeros podr\u00edan ser contabilizados en tanto\u00a0 se exponen sin prejuicios,\u00a0 cosa que no ser\u00eda posible con los de la segunda categor\u00eda ya que \u00e9stos disimulan su cholulez, aunque tambi\u00e9n y en gran medida muchos ignoran ese padecimiento, y otros hasta negar\u00edan enf\u00e1ticamente pertenecer a la categor\u00eda general de \u201ccholulos lato sensu\u201d. Por lo mismo cabe suponer que estos \u00faltimos pueden ser sorprendentemente numerosos (particularmente me inclino a pensar que superan a los primeros).<\/p>\n<p>En general son fans de personajes del pasado que han entrado en la historia por haber sobresalido sobre el com\u00fan por muy\u00a0 diversos motivos y modalidades: por las cosas que hicieron, por lo que pensaron\u00a0 y transmitieron, o por lo que dejaron impreso sobre muy diversos formatos, de modo que sus ideas y sus obras los trascendieron en el tiempo. Pi\u00e9nsese en escritores, h\u00e9roes, presidentes, militares, fil\u00f3sofos, etc. Ellos, los cholulos serios, est\u00e1n relativamente informados acerca de algunas circunstancias que rodearon el paso de sus \u00eddolos por la historia.<\/p>\n<p>Repasando r\u00e1pidamente las caracter\u00edsticas de ambas formas de cholulismo hallamos que los \u00eddolos respectivos -m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias concretas y de los motivos diversos que dieran lugar a sus famas- han llegado a serlo fundamentalmente gracias a que sus nombres y apellidos lograron quedar conservados enla historia. Deno haber sido as\u00ed, habr\u00edan terminado en el olvido, no habr\u00edan alcanzado la reputaci\u00f3n ni la fama que supieron conseguir, ni habr\u00edan llegado a convertirse en \u00eddolos para hombres de tiempos posteriores a sus\u00a0 propias existencias. Se impone concluir, entonces,\u00a0 que la posteridad ha sido y es siempre muy ingrata con los an\u00f3nimos de cualquier tiempo y lugar, por m\u00e1s meritorios que pudieran ser sus particulares contribuciones al mejoramiento de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Y es comprensible que as\u00ed sea, ya que si se ignoran los nombres,\u00a0 seud\u00f3nimos u otras formas de designaci\u00f3n de alguien estimable en el pasado invariablemente se tornar\u00e1 dif\u00edcil su permanencia en la historia y en la memoria de sus contempor\u00e1neos y de la posteridad, con lo cual se dificultar\u00e1 que \u00e9stos puedan apropiarse simb\u00f3licamente de aquellos, que lleguen a recitar sus frases m\u00e1s conocidas o que, mejor a\u00fan, se atrevan a reescribir sus mensajes.<\/p>\n<p>Estos cholulos del tiempo pasado, que fungen de cultos por lo general en actividades vinculadas con la educaci\u00f3n, las artes y las comunicaciones, suelen coleccionar otra clase de \u201creliquias\u201d\u00a0 muy distintas a las buscadas por los cholulos ligeros. Efectivamente, coleccionan objetos ideales, intangibles, como referencias biogr\u00e1ficas\u00a0 sobre sus \u00eddolos, y por supuesto toda su obra literaria y ensay\u00edstica.\u00a0<\/p>\n<p>Considerados en\u00a0 conjunto esos \u00eddolos han buceado en todos los temas posibles. Eso s\u00ed, hubo quienes lo hicieron con pretensiones de singularidad, otros con improntas carism\u00e1ticas, o con valent\u00eda, algunos hasta con empaque, pedanter\u00eda o soberbia. Algunos fueron interesantes, otros fueron geniales, y otros resultaron ser unos tremendos locos de atar. Pero es de esta veta de donde la posteridad ha creado \u00eddolos, jam\u00e1s de entre aquellos que fueron nimios, t\u00edmidos, cobardes, insulsos\u00a0 ni mediocres. Todo lo cual se aplica a quienes vivieron ayer, anteayer, hace mucho tiempo, o hace milenios.<\/p>\n<p>Debo insistir en que lo inaceptable de estos cholulos no consiste en haber le\u00eddo a otros para admirarlos con entusiasmo desorbitado, pues, obviamente, leer no es un comportamiento cholulo en si, sino una actividad muy importante y \u00fatil para la vida humana. Los cholulos ilustrados no integran esta categor\u00eda, reitero, por haber le\u00eddo a sus \u00eddolos, \u00a1no se\u00f1or!, sino por haber cre\u00eddo todo lo que aquellos escribieron, y por hacerlo basados en que ya eran famosos cuando los leyeron.<\/p>\n<p>Es decir, no los estudiaron primeramente, sino que los recibieron alborozados, los festejaron y aplaudieron, los avalaron, los dieron por ciertos, tuvieron fe en ellos en lugar de dudar, de criticar, de estudiarlos\u00a0 con saludable escepticismo en lugar de creerles\u00a0 y\u2026 \u00a1celebrarlos!<\/p>\n<p>De ah\u00ed que buena parte de los tenidos por intelectuales, especialmente en la actualidad,\u00a0 no han hecho ni hacen otra cosa que leer lo ya existente\u2026 para informarse. Luego sus recreaciones no suelen pasar de simples recensiones de uno o varios de sus \u00eddolos, meras traducciones cambiando el orden de las partes pero sin agregar nada nuevo y valioso de su propio coleto.<\/p>\n<p>Al hacer lo que hicieron, y para poder hacerlo, debieron restar tiempo al acto de pensar por si mismos -\u00fanica forma de desarrollar la\u00a0 inteligencia que tienen todos los humanos- por lo cual \u00e9sta facultad no pas\u00f3 en ellos del estado potencial, no llegando, en suma,\u00a0 a realizarse.<\/p>\n<p>Por cierto, los fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad y muchos heterodoxos de \u00e9pocas m\u00e1s cercanas que realizaron aportes descomunales para el autoconocimiento humano\u00a0 no tuvieron libros donde informarse;\u00a0 otros pensadores ni siquiera leyeron los libros que ya exist\u00edan, y ninguno tuvo fotocopias ni la Internet para robar informaci\u00f3n reescribi\u00e9ndola\u00a0 como propia, cosa que naturalmente forma parte del oficio intelectual moderno de mayor reputaci\u00f3n. Tanto as\u00ed que la gran mayor\u00eda de los centros acad\u00e9micos m\u00e1s reputados jam\u00e1s recibir\u00e1n ni leer\u00e1n un trabajo de filosof\u00eda o de ciencias sociales si no cuenta con el famoso \u201caparato erudito\u201d de respaldo, supuestamente frecuentado por el presunto autor.<\/p>\n<p>Los cholulos ilustrados (decirles cultos es un desprop\u00f3sito), as\u00ed como no pensaron por si sino que adoptaron en l\u00edneas generales\u00a0 los pensamientos de sus \u00eddolos, se dedicaron toda su vida -y se dedican los de la actualidad- a coleccionar las obras de aquellos; l\u00f3gicamente en los diversos soportes en que ellas se publican, lo cual han hecho y hacen con fervor y\u00a0 fruici\u00f3n. Con ellas recubrieron las paredes de sus casas; de ellas\u00a0 fueron y son\u00a0 propietarios;\u00a0 sobre ellas tienen acceso exclusivo; dan a sus bibliotecas un valor material y otro sentimental mucho mayor que el correspondiente a la mera suma de los t\u00edtulos particulares que las componen; y las transmiten como legados a destinatarios espec\u00edficos para no desintegrarlas, porque sienten que as\u00ed poseen un car\u00e1cter org\u00e1nico.<\/p>\n<p>Quienes\u00a0 integran esta clase tan especial de cholulos casi nunca han le\u00eddo ni alcanzar\u00e1n a leer la tremenda cantidad de libros de sus bibliotecas, pero todos, invariablemente, so\u00f1aron y sue\u00f1an con hacerlo en el futuro, ya que creen vivamente que en esos libros y en sus contenidos reside todo lo que hay que conocer, \u00a1y todo lo que vale la pena conocer! En consecuencia, su oficio se reduce cada vez m\u00e1s a ver y revolver lo que han hecho otros con anterioridad.<\/p>\n<p>Si en otros tiempos una imagen emblem\u00e1tica de un pensador pod\u00eda ser la representaci\u00f3n de un se\u00f1or de edad provecta, de gesto adusto, en silencio, con la mirada perdida o los ojos cerrados, pero pensando, ella es reemplazada hoy por la de un se\u00f1or joven, bien vestido, con barba candado discretamente recortada,\u00a0 con cabellera\u00a0 te\u00f1ida, matizada y peinada con estilo cuidadosamente descuidado,\u00a0 fumando en pipa cuando se fumaba m\u00e1s que ahora, con varios libros reci\u00e9n comprados a los que va leyendo por partes sueltas y sin conexi\u00f3n, de las cuales subraya y extracta oraciones y p\u00e1rrafos con su correspondiente data bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Ello significa que el fil\u00f3sofo mira hacia atr\u00e1s para, supuestamente, saber c\u00f3mo ha pensado la humanidad antes de \u00e9l. Pero \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1n hecho entonces los griegos\u2026?<\/p>\n<p>Estos cholulos son citadores compulsivos de muertos ilustres y\/o famosos (la barra incluyente-excluyente no es aqu\u00ed casualidad), as\u00ed como el cholulismo militante de izquierda hace carteles con frases de sus \u00eddolos revolucionarios (o tenidos por\u00a0 tales) con la intenci\u00f3n de que funcionen como mantras. \u00a1Pensar que los cholulos de\u00a0 ambos ejemplos est\u00e1n situados en el pasado, que quieren retrotraer el tiempo\u00a0 y que les alcanza con ser repetidores de otros!<\/p>\n<p>Sobre esos espec\u00edmenes ilustrados de rango universitario ha escrito genialmente Darcy Ribeiro, el l\u00facido antrop\u00f3logo y soci\u00f3logo brasilero, <em>denunciando la inocuidad de \u00abquienes hicieron de su vida intelectual un ejercicio de ilustraci\u00f3n de tesis ajenas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Por eso es que insisto en que los verdaderos intelectuales no son los que presentan estas caracter\u00edsticas. Ser intelectual es pensar por si y para si. Y esta actividad no es hoy ni exclusiva ni primordial de los centros acad\u00e9micos ni educativos.<\/p>\n<p>Rep\u00e1rese en c\u00f3mo para ser tenido como intelectual hay que ingerir y excretar centenares de libros, luego de lo cual hay que sentarse sobre ellos a esperar pasar el tiempo.<\/p>\n<p>La legitimaci\u00f3n del intelectual del presente, en l\u00edneas generales, no se halla entonces en su intelecto ni en sus frutos, sino en el intelecto de otros hombres simb\u00f3licamente abordados por aqu\u00e9l. He aqu\u00ed, c\u00f3mo el pasado se proyecta en el futuro, y en\u00a0 los intelectuales futuros, quit\u00e1ndoles la frescura imprescindible para mirar, sentir y pensar vitalmente hacia adelante.<\/p>\n<p>Finalmente, un breve y ligero balance. Los cholulos tradicionales no son de temer. No son victimarios sino v\u00edctimas, y en su descargo invoco su generalizada incapacidad de descentramiento \u00a0para verse a si mismos choluleando y para comprender todo lo que entra en juego en esa relaci\u00f3n alienada con sus \u00eddolos.<\/p>\n<p>\u00a0Mucho m\u00e1s grave y m\u00e1s desagradable aun que la estupidez supina del cholulo de televisi\u00f3n es la existencia de los cholulos con \u00ednfulas intelectuales; cr\u00f3nicamente hip\u00f3critas; inexorablemente mercenarios conscientes del poder pese a su declamada condici\u00f3n de especialistas cr\u00edticos del mismo; par\u00e1sitos voraces del presupuesto del Estado cualesquiera sean las caracter\u00edsticas de \u00e9ste en cada momento de la historia.<\/p>\n<p>\u00a0Su desfachatada vocaci\u00f3n de comparsa, que los lleva fatalmente a fungir como entretenedores y aplaudidores oficiales, es asquerosa. De modo, pues que esta clase de cholulismo y estos cholulos me provocan asco. Y conste que me refiero siempre a los de Argentina.<\/p>\n<p>\u00a0Ser\u00eda bueno que tanto seudointelectual de este tipo leyera o releyera la informaci\u00f3n correspondiente al famoso affaire Sokal (1996) y que alguno de ellos\u00a0 tuviera la iniciativa de hacer una investigaci\u00f3n cr\u00edtica acerca de los alcances y peligros de la imitaci\u00f3n, la copia, el pensamiento pol\u00edticamente correcto y la obsecuencia presentes en la bibliograf\u00eda actual de las ciencias sociales en especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00a0o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CHOLULISMO LIGHT\u00a0 Y CHOLULISMO SEUDOINTELECTUAL POR CARLOS SCHULMAISTER \u00bfQui\u00e9n no conoce el cholulismo? \u00bfQui\u00e9n no ha visto comportamientos cholulos en la calle o en la televisi\u00f3n? Son comportamientos est\u00fapidos, fr\u00edvolos, superficiales, zonzos, disculpables en los ni\u00f1os pero no m\u00e1s all\u00e1, que no visten ni hablan bien de la personalidad del qu\u00eda, sobre todo si \u00e9ste [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1411,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-17876","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-4Ek","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1411"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17876\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}