{"id":17733,"date":"2011-09-04T00:57:05","date_gmt":"2011-09-04T05:27:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=17733"},"modified":"2014-06-07T12:02:17","modified_gmt":"2014-06-07T16:32:17","slug":"roger-federer-como-una-experiencia-religiosa-por-david-foster-wallace","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/09\/04\/roger-federer-como-una-experiencia-religiosa-por-david-foster-wallace\/","title":{"rendered":"Roger Federer como una experiencia religiosa por David Foster Wallace"},"content":{"rendered":"<p>Cuando me meto en el rollo de traducir un art\u00edculo, sufro y gozo en partes iguales, es un ejercicio que me da un extra\u00f1o placer, porque tratas de hacerle justicia en tu idioma a un texto que te ha gustado tanto y, a veces, sientes que fallas. La cosa se complica, cuando tratas de traducir algo escrito por David Foster Wallace, escritor a quien esta servidora idolatra como un dios. De esta terrible delicia sali\u00f3 esto. Si despu\u00e9s de leer este art\u00edculo no sales enamorado del tenis, no tienes coraz\u00f3n en el pecho. A primera vista, parecer\u00e1 largo, pero ver\u00e1s como \u00e9sa y otras nociones cambian cuando el que escribe es David. Pocos escriben como este monstruo y dudo que alguien le llegue a la suela del zapato cuando se trata de escribir sobre tenis.<\/p>\n<p>Se hizo una <a href=\"http:\/\/www.kk.org\/cooltools\/the-best-magazi.php\">lista de los mejores art\u00edculos escritos en ingl\u00e9s<\/a>, de esa lista se hizo un top 25, donde el \u00fanico que repite es Foster Wallace, con cuatro art\u00edculos, de hecho \u00e9ste, se encuentra en el top cinco. Ante tama\u00f1a responsabilidad, cont\u00e9 con la ayuda de puro masters, hablo de Daniel Pratt y mis primos C\u00e1ndido y Tom\u00e1s P\u00e9rez \u00d1a\u00f1ez, a todos ellos gracias mil, se les quiere.<\/p>\n<p>Esta traducci\u00f3n va dedicada a mi padre, gran admirador de Nadal (je je je)<br \/>\nDisfruten.<\/p>\n<p>A.P.B.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17735\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/09\/04\/roger-federer-como-una-experiencia-religiosa-por-david-foster-wallace\/federer10\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg?fit=1204%2C934&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1204,934\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"federer1(0)\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg?fit=696%2C540&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-17735\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10-300x232.jpg?resize=300%2C232\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg?resize=300%2C232&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg?resize=1024%2C794&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/federer10.jpg?w=1204&amp;ssl=1 1204w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<h3>Roger Federer como experiencia religiosa<\/h3>\n<p>Casi todo aquel que ama el tenis y sigue el torneo masculino por televisi\u00f3n ha experimentado, durante los \u00faltimos a\u00f1os, lo que podr\u00eda ser definido como momentos Federer. Hay veces, mientras observas jugar al joven suizo, que tu mand\u00edbula cae y los ojos sobresalen y se hacen sonidos que obligan a los conyugues a venir a ver si est\u00e1s bien.<\/p>\n<p>Los momentos son m\u00e1s intensos si has jugado suficiente tenis para entender la imposibilidad de lo que acabas de ver. Todos tenemos nuestros ejemplos. Aqu\u00ed hay uno. Es la final del U.S. Open de 2005, Federer sirvi\u00e9ndole a Andre Agassi en el cuarto set.<\/p>\n<p>Hay un intercambio de golpes de fondo en la media cancha, uno, con la distintiva forma de mariposa que ha sido referencia del juego moderno. Federer y Agassi tir\u00e1ndose de un lado al otro, cada uno tratando de ganar el punto\u2026 Hasta que, de repente, Agassi golpea un fuerte rev\u00e9s que atraviesa la cancha y empuja a Federer hac\u00eda su izquierda, y Federer la alcanza pero el rev\u00e9s queda corto, un par de pies m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00ednea de servicio, que, por supuesto, son la clase de cosas que Agassi cenar\u00eda, y mientras Federer lucha para regresar y volver al centro, Agassi se mueve para esperar la pelota corta, y logra devolverla para la misma esquina, tratando de descolocar a Federer, lo cual logra. Federer est\u00e1 todav\u00eda cerca de la esquina pero corriendo hac\u00eda la l\u00ednea central, y la pelota dirigida a un punto detr\u00e1s de \u00e9l ahora, donde acababa de estar, y no tiene tiempo de voltear, y Agassi siguiendo el tiro, golpea y devuelve la pelota a la misma esquina\u2026 Y lo que Federer ahora hace de alguna manera es, instant\u00e1neamente, dar marcha atr\u00e1s el empuje y algo como saltar tres o cuatro pasos hacia atr\u00e1s, con una rapidez imposible, para golpear un derechazo desde el costado de su rev\u00e9s, todo su peso movi\u00e9ndose hacia atr\u00e1s, y da el golpe, con un efecto endemoniado y sensacional que pasa a Agassi a trav\u00e9s de la red, quien trata de alcanzarla pero la pelota lo pasa, y se coloca justo en la l\u00ednea de banda y aterriza, exactamente, en la esquina de salida del lado de Agassi, un punto ganador y Federer todav\u00eda balance\u00e1ndose mientras la pelota cae.<\/p>\n<p>Y pasa ese peque\u00f1o y familiar segundo de silencio estupefacto de la multitud neoyorkina antes de ovacionar y John McEnroe dice en televisi\u00f3n (suena m\u00e1s que todo para s\u00ed mismo), \u201c\u00bfC\u00f3mo vences a un ganador desde esa posici\u00f3n?\u201d Y \u00e9l tiene raz\u00f3n: dada la posici\u00f3n y mundialmente famosa rapidez de Agassi, Federer hubiese tenido que mandar esa pelota por un tubo de dos pulgadas de espacio para poder pasar a Agassi, cosa que hizo, movi\u00e9ndose hacia atr\u00e1s, sin tiempo y nada de su peso detr\u00e1s del tiro. Era imposible. Fue como algo sacado de la \u201cMatrix\u201d. No s\u00e9 todos los sonidos que se escucharon, pero mi esposa dice que corri\u00f3 y hab\u00eda cotufas derramadas por el sof\u00e1 y yo estaba arrodillado y mis ojos parec\u00edan ojos de mentira.<\/p>\n<p>En fin, \u00e9se es un ejemplo de un momento Federer, y eso fue a penas en la televisi\u00f3n, y la verdad es que el tenis en televisi\u00f3n equivale a ver tenis en vivo, tanto como comparar la pornograf\u00eda con verdadero amor.<\/p>\n<p>Periodisticamente hablando, no haya nada nuevo que ofrecer sobre Roger Federer. \u00c9l es, a sus 25 a\u00f1os, el mejor jugador de tenis vivo. Tal vez, el mejor de todos los tiempos. Biograf\u00edas y perfiles abundan. \u201c60 Minutes\u201d hizo un especial sobre \u00e9l justo el a\u00f1o pasado. Roger N.M.I. Federer, su pasado; Basel, su lugar de origen; Suiza; el sano y no abusivo apoyo de sus padres a su talento; su querido entrenador en la junior, la muerte accidental de este entrenador en 2002, lo cual quebr\u00f3 y a la vez fortaleci\u00f3 a Federer para que se convirtiera en el jugador que es hoy; sus 39 t\u00edtulos, sus ocho Grand Slams; su inusual, maduro y estable compromiso con la novia que viaja con \u00e9l (lo cual es muy raro en el tour masculino) y como maneja sus asuntos (lo cual nunca se ha visto en los tours masculinos), su estoicismo de la vieja escuela y su fortaleza mental; su \u00e9tica deportiva y decencia fuera de serie, su consideraci\u00f3n y caritativa generosidad. Todo eso est\u00e1 a la distancia de una b\u00fasqueda en google. Dense banquete.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo es m\u00e1s sobre la experiencia de un espectador de Federer y su contexto. La tesis espec\u00edfica aqu\u00ed es la siguiente: si nunca has visto al joven jugar en vivo, y despu\u00e9s lo haces, en la sagrada grama de Wimbledon, con un calor marchito y despu\u00e9s viento y lluvia, durante una quincena de 2006, entonces tendr\u00edas lo que uno de los conductores de los autobuses de la prensa describe como una \u201cexperiencia casi religiosa\u201d. Podr\u00eda ser tentador, al principio, escuchar una frase como esta cuando la gente emocionada trata de describir un momento Federer. Pero el la frase del conductor se vuelve realidad, literalmente, por un instante de \u00e9xtasis, aunque tome un tiempo y seria observaci\u00f3n ver la verdad emerger.<\/p>\n<p>La belleza no es un objetivo de los deportes competitivos, pero los deportes de alto nivel son escenarios privilegiados para la expresi\u00f3n de la belleza humana. La relaci\u00f3n se aproxima a la que existe entre la valent\u00eda y la guerra.<\/p>\n<p>La belleza humana de la que hablamos aqu\u00ed es una belleza muy particular; la podr\u00edamos llamar belleza cin\u00e9tica. Su poder y atractivo son universales. No tiene nada que ver con el sexo o normas culturales. Pero si pareciera tener relaci\u00f3n, en el fondo, con la reconciliaci\u00f3n del ser humano con el hecho de tener un cuerpo.<\/p>\n<p>Claro, en los deportes masculinos nunca nadie habla de belleza o gracia o del cuerpo. Los hombres profesan su \u201camor\u201d a los deportes, pero ese amor siempre debe estar fundido y promulgado dentro de la simbolog\u00eda de la guerra: Eliminaci\u00f3n vs avance, jerarqu\u00eda de rangos y posiciones, obsesivas estad\u00edsticas, an\u00e1lisis t\u00e9cnicos, trivial fervor nacionalista, uniformes, el ruido de la multitud, pancartas, golpes de pecho, caras pintadas, etc. Por razones poco comprensibles, los c\u00f3digos de la guerra les resultan m\u00e1s seguros a las personas que los c\u00f3digos del amor. Si quieres encontrar estos c\u00f3digos, est\u00e1 el caso del mesom\u00f3rfico y totalmente marcial jugador espa\u00f1ol Rafael Nadal quien ser\u00eda el hombre entre los hombres para ti, el tipo de los b\u00edceps y de la exhortaci\u00f3n Kabuki. Adem\u00e1s, Nadal es tambi\u00e9n la n\u00e9mesis de Federer y la gran sorpresa de este a\u00f1o en Wimbeldon, ya que es un especialista en cancha de arcilla y nadie se esperaba que pasara las primeras rondas aqu\u00ed. Mientras tanto, Federer, a trav\u00e9s de las semifinales, no ha dado sorpresas ni dramas en la competencia. \u00c9l ha superado a cada uno de sus oponentes de tal forma que la televisi\u00f3n y la prensa est\u00e1n preocupados porque sus partidos se tornen aburridos y no puedan competir eficazmente con el fervor nacionalista de la copa del mundo.<\/p>\n<p>La final masculina del nueve de julio es, sin embargo, un sue\u00f1o hecho realidad para todos. Nadal vs. Federer es una repetici\u00f3n de la final del abierto franc\u00e9s del mes pasado, final donde gan\u00f3 Nadal. Hasta los momentos, Federer s\u00f3lo ha perdido cuatro encuentros en el a\u00f1o, y en todos ha ca\u00eddo frente a Nadal. Tendr\u00edamos que considerar, que la mayor\u00eda de estos partidos han sido sobre arcilla, la especialidad de Nadal. La grama, en cambio, es la superficie de Federer. Por otro lado, el calor de la primera semana ha afectado algunas de las canchas en Wimbledon haci\u00e9ndolas m\u00e1s lentas. Otro hecho para tomar en cuenta es que Nadal ha ajustado su juego en arcilla a la grama, poniendo m\u00e1s cerca de la l\u00ednea de saque sus golpes de fondo, ampliando sus saques, superando su alergia a la red. Nadal acaba de destripar a Agassi en la tercera ronda. Los medios est\u00e1n en \u00e9xtasis. Antes del partido, en la Cancha Central, detr\u00e1s de los vidrios sobre el respaldo sur, mientras jueces de l\u00ednea salen a la cancha con sus nuevos uniformes Ralph Laurent que se parecen a un uniforme de marinerito, se puede ver a los comentaristas, pr\u00e1cticamente, saltando sobre sus sillas. La final de Wimbeldon adquiere la atmosfera de una revancha, el rey versus la din\u00e1mica del regicidio, el contraste de caracteres. Es el apasionado machismo del sur europeo contra el intrincado arte cl\u00ednico del norte. Apolo y Dionisio. Bistur\u00ed y cuchillo de carnicero. Diestro y zurdo. N\u00famero uno y dos del mundo. Nadal, el hombre que ha llevado el juego moderno de golpes fuertes desde la l\u00ednea de base tan lejos como se puede, contra un hombre que ha trasfigurado el juego moderno, cuya precisi\u00f3n y variedad son tan grandes como su ritmo y velocidad. Pero quien podr\u00eda ser particularmente vulnerable o quebrado sicol\u00f3gicamente por este primer hombre. Un columnista deportivo brit\u00e1nico, regocij\u00e1ndose con sus compa\u00f1eros en la secci\u00f3n de deporte, ha dicho, dos veces: \u201cHabr\u00e1 guerra\u201d.<\/p>\n<p>A todo esto se suma que el partido ser\u00e1 en la catedral, la Cancha Central. Y la final masculina es siempre el segundo domingo de la quincena, simbolismo que Wimbeldon enfatiza evitando siempre jugar el primer domingo del mes. El h\u00famedo vendaval que volte\u00f3 las se\u00f1ales del estacionamiento y los paraguas toda la ma\u00f1ana ha parado de repente, una hora antes de la hora fijada para el encuentro, el sol emerge justo cuando se recoge la lona sobre la cancha central y la red se coloca en su santo lugar.<\/p>\n<p>Federer y Nadal salen entre aplausos a la cancha, hacen su ritual reverencia a la caja de los nobles. El suizo lleva la chaqueta beige que Nike logr\u00f3 que llevara este a\u00f1o en Wimbeldon. En Federer, y tal vez s\u00f3lo sobre \u00e9l, la chaqueta no se ve absurda acompa\u00f1ada por shorts y zapatos deportivos. El espa\u00f1ol evita usar ropa que lo abrigue y es inevitable ver sus m\u00fasculos inmediatamente. \u00c9l y el suizo est\u00e1n vestidos de Nike de pies a cabeza, hasta llevan el mismo pa\u00f1uelo sobre la frente con s\u00edmbolo de Nike sobre el tercer ojo. Nadal mete su pelo por dentro de su pa\u00f1uelo, pero Federer no lo hace, y ese gesto de echar para atr\u00e1s suavemente los desordenados cabellos que le caen sobre el pa\u00f1uelo es el tic m\u00e1s caracter\u00edstico de Federer que los espectadores logran captar en televisi\u00f3n; al igual que el retiro obsesivo de Nadal a la toalla del recoge pelotas entre puntos. Hay otros tics y h\u00e1bitos, sin embargo, peque\u00f1os beneficios de verlo en vivo. Est\u00e1 el gran cuidado con que Federer guinda su chaqueta sobre el espaldar de su silla para que no se lea arrugue, lo hace antes de cada partido, y algo en ese gesto resulta infantil y extra\u00f1amente dulce. O la manera, como inevitablemente, cambia su raqueta en alg\u00fan momento del segundo set, la nueva, siempre en el mismo estuche de platico con tapa azul, la cual despoja cuidadosamente y se la da al recoge pelotas. Est\u00e1 el h\u00e1bito de Nadal de constantemente sacarse su largo short del trasero mientras rebota la pelota antes de sacar, su manera de tocar sus ojos mientras camina hac\u00eda la l\u00ednea de saque, como un convicto esperando por ser golpeado.<\/p>\n<p>Hay algo raro en el servicio del suizo si se le mira bien de cerca. Sosteniendo la pelota y la raqueta en frente, justo antes de comenzar el movimiento, Federer siempre coloca la pelota precisamente donde est\u00e1 el hueco en forma de V en la garganta de la raqueta, justo debajo de la cabeza, s\u00f3lo por un instante. Si no est\u00e1 en el lugar perfecto, \u00e9l siempre ajusta la pelota para que lo est\u00e9. Pasa muy r\u00e1pido, y sin embargo siempre lo hace, tanto en el primer como en el segundo servicio.<\/p>\n<p>Nadal y Federer ahora calientan por precisos cinco minutos; el \u00e1rbitro mide el tiempo. Hay un orden y etiqueta bien definido para los calentamientos previos que la televisi\u00f3n ha decidido que t\u00fa no est\u00e1s interesado en ver. La Cancha Central alberga a 13.000 espectadores. Otros miles han hecho lo que la gente aqu\u00ed hace voluntariamente cada a\u00f1o: pagar un r\u00edgido pase general en la entrada y despu\u00e9s reunirse, con dificultades y spray para mosquitos, para ver el partido en una enorme pantalla de televisi\u00f3n en las afuera de la Cancha Central. Tus conjeturas aqu\u00ed, probablemente sean tan buenas como las de cualquier otro.<\/p>\n<p>Antes de empezar a jugar, justo arriba de la red, hay una ceremonia donde se lanza una moneda para ver a quien le corresponde el primer servicio. Es otro de los rituales en Wimblendon. El honorable lanzador de monedas este a\u00f1o es William Caines, asistido por el umpire y el refer\u00ed. William Caines es un ni\u00f1o de siete a\u00f1os proveniente de Kent, quien result\u00f3 diagnosticado con c\u00e1ncer de h\u00edgado a los dos a\u00f1os, y de alguna manera, sobrevivi\u00f3 despu\u00e9s de una cirug\u00eda y horribles sesiones de quimioterapia. \u00c9l est\u00e1 representando al Centro de Investigaci\u00f3n de C\u00e1ncer del Reino Unido. William es rubio, tiene cachetes rosados y le llega a la cintura a Federer. La multitud ruge su aprobaci\u00f3n del lanzamiento re-actuado. Federer sonr\u00ede distantemente todo el tiempo. Nadal, justo al otro lado de la red, sigue bailando en su lugar como un boxeador, batiendo sus brazos de lado a lado. No estoy seguro de si las cadenas norteamericanas muestran el lanzamiento de la moneda o no, si esta ceremonia es parte de sus obligaciones contractuales o si cortan a comerciales. Mientras Williams es echado, hay m\u00e1s v\u00edtores, pero son espor\u00e1dicos y desorganizados; la mayor\u00eda del p\u00fablico no sabe bien qu\u00e9 hacer. Es como que una vez terminado el ritual, la raz\u00f3n por la que ese ni\u00f1o est\u00e1 ah\u00ed se hunde. Hay la sensaci\u00f3n de que algo importante est\u00e1 por comenzar, algo a la vez agradable pero incomodo, algo como un ni\u00f1o con c\u00e1ncer lanzando una moneda en la final so\u00f1ada. La sensaci\u00f3n de \u201cqu\u00e9 significa todo esto\u201d adquiere una cualidad de \u201cno s\u00e9 c\u00f3mo definir este sentimiento\u201d que se mantiene, por lo menos, durante los primeros dos sets.<\/p>\n<p>La belleza de un atleta de primera es imposible de describir directamente. O evocarlo. El derechazo de Federer es un gran l\u00e1tigo l\u00edquido, su rev\u00e9s, un tiro que \u00e9l puede manejar plano, cargado con efectos, o deslizarlos, deslizarlos con una clase de golpe seco que la pelota hace formas en el aire y patina en la grama, tal vez a la altura de los tobillos. Su servicio tiene clase mundial y a la altura de sus variadas posiciones nadie le llega de cerca; sus movimientos a la hora de sacar son agiles y centrados, distintivos en televisi\u00f3n s\u00f3lo como una completa agilidad al momento del impacto. Su anticipaci\u00f3n y el dominio de cancha que tiene son de otro mundo, el movimiento de sus pies son los mejores del tenis (cuando ni\u00f1o, tambi\u00e9n fue un prodigioso jugador de f\u00fatbol.) Todo esto es verdad, y sin embargo, nada se puede hacer para explicar o evocar la experiencia de ver a este hombre jugar, presenciar, de primera mano, la belleza y genialidad de su juego. Tienes que mirar el \u00e1ngulo est\u00e9tico oblicuamente, reflexionar sobre el asunto o, como hizo Tom\u00e1s de Aquino con su inefable tema, tratar de definirlo en t\u00e9rminos de lo que no es su juego.<\/p>\n<p>Televisable es una de las cosas que no es. Por lo menos, no completamente. Ver tenis por televisi\u00f3n tiene sus ventajas, pero estas ventajas tienen sus desventajas, la mayor de todas, es la ilusi\u00f3n de intimidad. Las reposiciones en c\u00e1mara lenta, los close ups y los gr\u00e1ficos, son tan privilegiados para los espectadores, que no se dan cuenta de lo mucho que pierden durante la trasmisi\u00f3n. Y mucho de lo que se pierde es la total f\u00edsica del tenis de altura, sentir la velocidad con la cual la pelota se est\u00e1 moviendo y c\u00f3mo reacciona el jugador. La p\u00e9rdida es simple de explicar. La prioridad de la televisi\u00f3n, durante un punto, es cubrir toda la cancha, y es compresible, se busca que el espectador puede ver a ambos jugadores durante el intercambio. Es por eso que la televisi\u00f3n escoge una toma completa, desde arriba, ubic\u00e1ndose detr\u00e1s de la l\u00ednea de saque. Esta perspectiva, como te podr\u00eda explicar cualquier estudiante de arte, acorta la cancha. El verdadero tenis, despu\u00e9s de todo, es tridimensional, pero la imagen que te da una pantalla est\u00e1 en 2-D.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n que se pierde (o mejor dicho, se distorsiona) en la pantalla es la verdadera longitud de la cancha, los 78 pies entre las l\u00edneas de saque; y la velocidad en la que la pelota recorre esta longitud es el ritmo del disparo, el cual se pierde en TV y en persona es impresionante. Eso podr\u00eda sonar abstracto o exagerado, en cuyo caso, por favor ve en persona a un torneo profesional &#8211; especialmente a las canchas exteriores en las primeras rondas, donde puedes sentarte a 20 pies de la l\u00ednea de saque &#8211; y prueba la diferencia por ti mismo. Si has mirado tenis s\u00f3lo en televisi\u00f3n, simplemente no tienes idea de la fuerza con la que estos profesionales est\u00e1n peg\u00e1ndole a la pelota, cu\u00e1n r\u00e1pido la pelota se mueve, el poco tiempo que tienen los jugadores para alcanzarla, y cu\u00e1n r\u00e1pido son capaces de moverse y rotar y pegarle y recuperarse. Y ninguno es tan r\u00e1pido, o m\u00e1s enga\u00f1osamente h\u00e1bil para hacerlo, que Roger Federer.<\/p>\n<p>Interesantemente, lo menos oscuro de la trasmisi\u00f3n televisiva, es la inteligencia que Federer aplica, tomando en cuenta que la inteligencia, en este caso, se manifiesta gracias a un \u00e1ngulo. Federer es capaz de ver, o crear, espacios o \u00e1ngulos ganadores que nadie puede predecir, y la televisi\u00f3n es perfecta para ver y revisar estos momentos Federer. Lo que es dif\u00edcil de apreciar en la televisi\u00f3n es que estos \u00e1ngulos no se logran de la nada, de hecho, han sido pensados varios golpes atr\u00e1s, y dependen de c\u00f3mo manipules al oponente, de c\u00f3mo ellos se colocan o el paso que den en estado de gracia. Y entender, c\u00f3mo y por qu\u00e9 Federer es capaz de mover como nadie a jugadores de clase mundial, requiere, de alguna manera, un mejor entendimiento t\u00e9cnico del juego, que lo que cualquier televisor pueda darte.<\/p>\n<p>Wimbeldon es extra\u00f1o. De hecho, es la Meca del juego, la catedral del tenis; pero ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil mantener ese apropiado privilegio, si no fueran tan insistentes, en recordarte una y otra vez, que son la catedral del tenis. Hay una mezcla de pesada satisfacci\u00f3n, con impecable promoci\u00f3n y una marca. Es algo parecido a la autoridad de un maestro que tiene su pared forrada de t\u00edtulos, diplomas y premios que ha recibido, y cada vez que vienes a la oficina, te ves obligado a ver la pared y decir algo apropiado para impresionar. Wimbledon tiene su propia pared, a trav\u00e9s de cada corredor, est\u00e1n alineados afiches y episodios de los campeones que han pasado, listas de hechos y trivias de Wimbeldon, historia, y pare usted de contar. Algunos de estos hechos son interesantes, otros, son extra\u00f1os. El Museo Oficial de Wimbeldon, por ejemplo, tiene una colecci\u00f3n de raquetas que han sido usadas durante d\u00e9cadas, y una de los muchos carteles, en el segundo nivel, en el Millenniom building, promociona, tanto con fotos y texto did\u00e1ctico, la historia de la raqueta. Y aqu\u00ed, sic, llega el cl\u00edmax de este texto:<\/p>\n<p>Los livianos marcos de hoy, hechos de material espacial como grafito, boro, titanio y cer\u00e1mica, con cabezas m\u00e1s grandes, las medianas (de 90-95 pulgadas cuadradas) y las grandes (110 pulgadas cuadradas), han transformado totalmente el car\u00e1cter del juego. Actualmente, son los poderosos golpeadores quienes dominan con pesados efectos. Jugadores que sirven y volean, y aquellos que conf\u00edan en la sutileza y los toques han virtualmente desaparecido.<\/p>\n<p>Parecer\u00eda raro decir lo anterior, que este diagnostico se mantenga tan destacado en el cuarto a\u00f1o del reinado de Federer en Wimbledon, tomando en cuenta que el suizo ha llevado la sutileza y toque del tenis masculino a un nivel nunca antes visto desde, por lo menos, los d\u00edas del mejor McEnroe. Pero ese cartel es en realidad un testamento al poder del dogma. Por casi dos d\u00e9cadas, esa ha sido la evoluci\u00f3n. Los avances en la tecnolog\u00eda para hacer las raquetas, el acondicionamiento y el entrenamiento de pesas, han transformado al tenis profesional, de un juego de rapidez y tacto en una de atletismo y fuerza bruta. Y dada la etilog\u00eda del poderoso juego moderno, esta inclinaci\u00f3n parece, en general, muy precisa. Los jugadores profesionales de hoy, son, evidentemente, m\u00e1s grandes, fuertes y gozan de una mejor condici\u00f3n f\u00edsica, y las raquetas de alta tecnolog\u00eda han aumentado la capacidad de velocidad y efectos. C\u00f3mo, entonces, la consumada sutileza de Federer ha dominado el tour masculino, resulta en una interrogante fuente de honda confusi\u00f3n dogmatica.<\/p>\n<p>Hay tres explicaciones validas para explicar el poder de Federer. Una, ser\u00eda misteriosa y metaf\u00edsica, y creo, que es la que m\u00e1s se acerca a la verdad. Las otras son m\u00e1s t\u00e9cnicas y hacen mejor periodismo.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n metafisica es que Roger Federer es uno de esos raros casos de atletas, extraordinarios, que est\u00e1 exento, por lo menos en parte, de ciertas leyes f\u00edsicas. Una buena analog\u00eda aqu\u00ed ser\u00eda Michael Jordan, quien no s\u00f3lo pod\u00eda saltar inhumanamente alto sino que se sosten\u00eda all\u00ed arriba un momento m\u00e1s de lo que la gravedad permite, Muhammad Ali, quien de verdad pod\u00eda flotar a trav\u00e9s de la lona y lanzar dos o tres golpes en el tiempo requerido para uno. Probablemente, hay media docena de ejemplo desde los sesentas. Y Federer pertenece a ese grupo, ese tipo de atletas que uno podr\u00eda llamar genio, o mutante o avatar. \u00c9l nunca est\u00e1 apurado o fuera de balance. La llegada de la pelota se detiene, para \u00e9l, una fracci\u00f3n de segundo m\u00e1s de lo que deber\u00eda. Sus movimientos son m\u00e1s livianos que atl\u00e9ticos. Tal como Ali, Jordan, Maradona y Gretzky, \u00e9l se ve menos y m\u00e1s sustancial que el hombre al cual enfrenta. Particularmente, en el blanco de Wimbledon que tanto exige, \u00e9l parece lo que , tal vez, sea: una criatura cuyo cuerpo es carne, y de alguna manera, tambi\u00e9n luz.<\/p>\n<p>Esto de la pelota sosteni\u00e9ndose, desaceler\u00e1ndose, tan susceptible al suizo, encierra una verdad metaf\u00edsica y sirva la siguiente an\u00e9cdota. Despu\u00e9s de las semifinales del siete de julio en donde Federer destruy\u00f3 a Jonas Bjorkman, (no s\u00f3lo lo derroto, lo destruy\u00f3), y justo antes de las declaraciones a la televisi\u00f3n, Bjorkman, quien es amigo de Federer, dijo estar complacido por \u201chaber tenido el mejor asiento en la casa\u201d para ver al suizo \u201cjugar lo m\u00e1s cercano a la perfecci\u00f3n en tenis\u201d. Mientras Bjorkman y Federer bromeaban, el primero le pregunt\u00f3 cuan sobrenatural la pelota le llegaba en la cancha, Federer respondi\u00f3, confirmando que era \u201ccomo una bola de bowling o de basket.\u201d Lo dijo como una broma, como una modesta manera de hacer sentir mejor a Bjorkman, para confirmar que estaba igual de sorprendido por la manera que jug\u00f3 ese d\u00eda; pero, de alguna manera, tambi\u00e9n est\u00e1 revelando como es el tenis para \u00e9l. Imag\u00ednate que eres una persona con extraordinarios reflejos, coordinaci\u00f3n y velocidad, y que est\u00e1s jugando tenis profesional. Tu fortaleza en el juego no ser\u00eda que t\u00fa poseas fenomenales reflejos y velocidad, sino que la pelota parecer\u00e1 para ti m\u00e1s lenta, y que siempre tendr\u00e1s el tiempo suficiente para golpearla. Es decir, t\u00fa no experimentaras nada parecido a la (emp\u00edricamente real) velocidad que observa el p\u00fablico en vivo, para quienes la pelota se mueve tan r\u00e1pidamente que les resulta algo parecido a un borroso silbido, eso no te pasa a ti.<\/p>\n<p>La velocidad es s\u00f3lo una parte de todo este asunto. Ahora nos ponemos t\u00e9cnicos. El tenis suele ser llamado el \u201cjuego de las pulgadas\u201d pero este clich\u00e9 m\u00e1s que todo se refiere a donde el tiro cae. En t\u00e9rminos de un jugador golpeando la pelota, el tenis es m\u00e1s un juego de micr\u00f3metros: casi imperceptibles cambios en el momento del impacto tendr\u00e1 efectos en c\u00f3mo y hacia donde la pelota se dirige. El mismo principio explica por qu\u00e9 la m\u00e1s peque\u00f1a imprecisi\u00f3n a la hora de apuntar con un rifle causa que no se acierte el objetivo. Para ilustrar, vamos a relajar las cosas. Imag\u00ednate que t\u00fa, un jugador de tenis, est\u00e1s parado justo detr\u00e1s de la l\u00ednea de la esquina del deuce. Una pelota te es servida, t\u00fa te giras (o rotas) para ponerte en el camino de la pelota y empiezas a colocar tu raqueta para darle de vuelta. Sigue visualizando que te encuentras a medio camino durante el movimiento de darle a la pelota; la pelota ahora se dirige hacia ti, a la altura de la cadera, tal vez a seis pulgadas del punto de impacto. Considera todas las variables involucradas aqu\u00ed. En el plano vertical, colocar la raqueta un par de grados hacia adelante o hacia atr\u00e1s crear\u00e1 un efecto o un slice, respectivamente; mantenerla perpendicularmente producir\u00e1 una trayectoria plana y sin efecto. Horizontalmente, ajustar la raqueta ligeramente hac\u00eda la izquierda o derecha, y golpear la pelota unos milisegundos antes o despu\u00e9s, producir\u00e1 un tiro que cruce la cancha o llegue a la l\u00ednea de retorno. Un leve cambio en la curva de tu golpe ayudar\u00e1 a determinar cuan alto tu retorno pasa sobre la red, lo cual, junto a la velocidad de tu movimiento (y junto a las caracter\u00edsticas del efecto que des) afectar\u00e1 en cuan profundo o llano la pelota aterrizar\u00e1 en la parte de la cancha de tu oponente, cuan alto rebotar\u00e1, etc. Y \u00e9stas son s\u00f3lo las m\u00e1s b\u00e1sicas distinciones. Claro, cuanta tambi\u00e9n que el efecto sea liviano o pesado, o que la pelota cruce r\u00e1pidamente la cancha vs ligero cruce de cancha, etc. Tambi\u00e9n est\u00e1 la cuesti\u00f3n de cuan cerca dejas que la pelota se acerque a tu cuerpo, cual grip est\u00e9s utilizando, el grado de flexi\u00f3n de tu rodilla\/o el peso movi\u00e9ndose hacia adelante, y si eres capaz de, simult\u00e1neamente, ver la pelota y lo que hace tu oponente despu\u00e9s del servicio. Todos esos factores importan tambi\u00e9n. S\u00famale el hecho que no le est\u00e1s dando a un objeto inm\u00f3vil, sino que est\u00e1s revirtiendo el efecto de un proyectil (en grado variante) dirigido hacia ti, y que viene, en el caso del tenis profesional a una velocidad que hace imposible pensar conscientemente. El primer servicio de Mario Ancic, por ejemplo, regularmente viene, aproximadamente, a 130 millas por hora. Eso quiere decir, que desde los 78 pies desde la l\u00ednea de saque hasta ti, le toma a la pelota 0.41 segundos alcanzarte. Esto es menos tiempo de lo que toma pesta\u00f1ar, r\u00e1pidamente, dos veces.<\/p>\n<p>Los golpes en tenis professional pasan en intervalos de tiempo tan breves que no puede haber acciones deliberadas. Temporalmente, somos m\u00e1s presa de reflejos y pura reacci\u00f3n f\u00edsica que sobrepasa el pensamiento consciente. Y sin embargo, un efectivo reverse depende de un largo conjunto de decisiones y ajustes f\u00edsicos que son mucho m\u00e1s intencionales que simplemente pesta\u00f1ar o que brincar por un susto, etc.<\/p>\n<p>Regresar una pelota exitosamente en tenis requiere, lo que a veces, se denomina \u201csentido cenest\u00e9sico\u201d, es decir, la habilidad de controlar el cuerpo y su extensi\u00f3n superficial a trav\u00e9s de una complejo y r\u00e1pido sistema de tareas. El ingl\u00e9s tiene varios t\u00e9rminos para clasificar partes de esta habilidad: sentir, tocar, formar, propriception, coordinaci\u00f3n, coordinaci\u00f3n ojo-mano, cinestesia, gracia, control, reflejos, etc. Para prometedores jugadores en la junior, refinar el sentido cenest\u00e9sico es el principal objetivo de la pr\u00e1ctica diaria que conocemos. El entrenamiento aqu\u00ed es tanto f\u00edsico como neurol\u00f3gico. Golpear miles de tiros, d\u00eda tras d\u00eda, desarrolla la habilidad de hacer por \u201cinstinto\u201d lo que no podr\u00edamos hacer pensando conscientemente. Pr\u00e1cticas repetitivas como \u00e9stas, regularmente, parecen tediosas y hasta crueles para un outsider, pero el outsider no puede sentir qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando en lo interno del jugador, peque\u00f1os ajustes, una y otra vez, y un sentido de los efectos de cada cambio que se vuelve m\u00e1s y m\u00e1s preciso cuanto m\u00e1s se aleja del plano de lo consciente.<\/p>\n<p>El tiempo y la disciplina que requiere serio entrenamiento cenest\u00e9sico es la raz\u00f3n por la que los mejores jugadores de tenis profesional, generalmente, dedican la mayor\u00eda del tiempo, desde que caminan, al tenis, empezando (lo m\u00e1s lejos) en su temprana juventud. Fue, a la edad de 13 a\u00f1os, que Roger Federer finalmente renunci\u00f3 al f\u00fatbol y a su infancia y entr\u00f3 al centro de entrenamiento nacional de tenis suizo en Ecublens. A los 16, desert\u00f3 de las aulas de clase y empez\u00f3 seriamente a competir internacionalmente.<\/p>\n<p>Fue, semanas despu\u00e9s que abandon\u00f3 la escuela, que Federer gan\u00f3 Wimbledon Junior. Obviamente, esto no es algo que cualquier junio que se dedica el tenis puede hacer. Resulta tan obvio, entonces, que hay mucho m\u00e1s que tiempo y entrenamiento involucrado en esto, tambi\u00e9n hay puro talento, en gran cantidad. Extraordinaria habilidad cenest\u00e9sica debe haber (y apreciable) en un ni\u00f1o solo para hacer que los a\u00f1os de pr\u00e1ctica y entrenamiento valgan la pena\u2026 Pero desde all\u00ed, a medida que pasa el tiempo, la crema empieza a subir y a separarse. As\u00ed que una explicaci\u00f3n t\u00e9cnica para entender el poder de Federer, podr\u00eda ser que \u00e9l es m\u00e1s cenest\u00e9sicamente talentoso que el resto de los jugadores masculinos. Pero s\u00f3lo un poco, porque todos en el top 100 son ya cenest\u00e9sicamente privilegiados, pero igual, el tenis es un juego de pulgadas.<\/p>\n<p>Esta explicaci\u00f3n es plausible pero incompleta. Tal vez no hubiese sido incompleta en los ochentas. En 2006, sin embargo, es justo preguntar por qu\u00e9 este tipo de talento importa tanto todav\u00eda. Recuerden lo que es verdad sobre el dogma y el cartel de Wimbledon. Cenest\u00e9sicamente virtuoso o no, Roger Federer est\u00e1 ahora dominando el m\u00e1s largo, fuerte, apto, mejor entrenado campo de los profesionales que ha existido, con todo el mundo usando una especie de raqueta nuclear que est\u00e1 hecha para hacer del sentido cenest\u00e9sico m\u00e1s agudo algo irrelevante. Es como tratar de silbar Mozart durante un concierto de Metallica.<\/p>\n<p>De acuerdo a fuentes confiables, la historia del honorable lanzador de moneda William Caine es que un d\u00eda, cuando ten\u00eda dos a\u00f1os y medio, su madre encontr\u00f3 un bulto en su estomago y lo llev\u00f3 al doctor, y el bulto fue diagnosticado como un tumor maligno en el h\u00edgado. A este punto, uno, por supuesto, no podr\u00eda imaginar\u2026 Un peque\u00f1o ni\u00f1o soportando quimioterapia, de la dura, su madre teniendo que ver esto, llevarlo a la casa, atenderlo, volverlo a llevar al sitio para recibir m\u00e1s quimioterapia. \u00bfC\u00f3mo respond\u00eda ella las preguntas de su hijo, las importantes, las obvias? \u00bfY qui\u00e9n pod\u00eda responder a las preguntas de ella? \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda cualquier pastor o cura decir que no pareciera grotesco?<\/p>\n<p>Est\u00e1 2-1 en el final del Segundo set de Nadal y \u00e9l est\u00e1 sirviendo. Federer gan\u00f3 el primer set con amor pero languideci\u00f3 un poco, como a veces le pasa, y est\u00e1 r\u00e1pidamente ante un break. Ahora, a favor de Nadal, hay un golpe de 16 puntos. Nadal est\u00e1 sirviendo mucho m\u00e1s r\u00e1pido que en Paris, y \u00e9sta la coloca abajo, en el centro. Federer da un suave derechazo, alto sobre la red, punto que logra porque Nadal nunca se va a hacia atr\u00e1s cuando saca. El espa\u00f1ol ahora golpea con un su caracter\u00edstico efecto pesado profundo de derecha, al rev\u00e9s de Federer; Federer la devuelve con un, a\u00fan m\u00e1s pesado efecto, casi un tiro de cancha de arcilla. Resulta inesperado y hace que Nadal retroceda, levemente, y su respuesta es una pelota baja y corta que cae un poco m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00ednea T de servicio, en el lado de Federer. Contra cualquier otro oponente, Federer podr\u00eda, simplemente, finalizar el punto con una pelota as\u00ed, pero una de las razones por las cuales Nadal le da problema es que \u00e9l es m\u00e1s r\u00e1pido que los otros, puede alcanzar lo que los dem\u00e1s no pueden; y aqu\u00ed, entonces, Federer golpea un rev\u00e9s que atraviesa la parte media de la cancha, buscando no un ganador sino un bajo, superficialmente dirigiendo la pelota para forzar a Nadal a subir e ir hacia fuera de zona de saque, a su lado ciego. Nadal, en la carrera, la devuelve de contragolpe con fuerza hacia el lado ciego de Federer; Federer la desliza justamente abajo, en la misma l\u00ednea, lenta y flotando con efecto, haciendo que Nadal regrese al mismo lugar. Nadal, en carrera, le da un rev\u00e9s por la l\u00ednea hasta el rev\u00e9s de Federer; Federer la cuela de vuelta justo por la misma l\u00ednea, lenta y flotando con efecto, haciendo que Nadal vuelva al mismo lugar. Nadal la corta de vuelta &#8211; tres tiros en la misma l\u00ednea &#8211; y Federer la regresa hasta el mismo punto una vez m\u00e1s, a\u00fan m\u00e1s lenta y flotante, y Nadal se planta y le pega un gran golpe a dos manos de vuelta por la misma l\u00ednea &#8211; es como si Nadal ha acampado en su lado de deuce; ya no se mueve al centro de la l\u00ednea de saque entre golpes; Federer lo ha hipnotizado un poco.<\/p>\n<p>Federer ahora mete un duro rev\u00e9s elevado y profundo, del tipo que silba, hasta un punto ligeramente del lado ciego de la l\u00ednea de base de Nadal, que Nadal recibe y golpea con un duro derechazo cruzado; y Federer responde con un golpe a\u00fan m\u00e1s duro y m\u00e1s pesado cruzando transversalmente la cancha, tan profundo y tan r\u00e1pido que Nadal tiene que cruzar el golpe de derecha y luego se apura por volver al centro mientras el tiro aterriza tal vez dos pies en el lado ciego de rev\u00e9s de Federer de nuevo. Federer le sale al paso a la pelota y ahora la golpea con un totalmente diferente rev\u00e9s, que atraviesa la chancha, uno mucho m\u00e1s corto y filoso, un \u00e1ngulo que nadie hubiese podido anticipar, con un efecto tan pesado y borroso, que la pelota aterriza superficialmente y justo adentro de la l\u00ednea y se quita despu\u00e9s de rebotar, y Nadal no puede desplazarse para cortarlo y no llega por la lateral a lo largo de la l\u00ednea de base, debido a todo el \u00e1ngulo y efecto, final del punto. Es un punto espectacular, un momento Federer; pero mir\u00e1ndolo en vivo, puedes ver que tambi\u00e9n es un punto que Federer empez\u00f3 a armar cuatro o cinco tiros antes. Todo despu\u00e9s de ese primer slice abajo fue dise\u00f1ado por el suizo para maniobrar a Nadal y adormecerlo, para despu\u00e9s interrumpir su ritmo y balance, y luego abrir ese \u00faltimo, inimaginable \u00e1ngulo, un \u00e1ngulo que hubiese sido imposible sin un golpe con unefecto extremo.<\/p>\n<p>Golpes con efectos extremos son la marca del juego moderno. Esto es algo en lo que los carteles de Wimbledon aciertan. Por qu\u00e9 los efectos son claves, sin embargo, no es com\u00fanmente entendido. Lo que s\u00ed se entiende es que la alta tecnolog\u00eda de las raquetas imprime a la pelota de m\u00e1s ritmo, al igual que en el beisbol hacen los bates de aluminio en lugar de los viejos y buenos bates de madera. Pero ese dogma es falso. La verdad es que, logrando la misma tensi\u00f3n en las cuerdas, las raquetas compuestas a base de aluminio, son m\u00e1s livianas que la madera, y esto permite que las raquetas modernas sean un par de libras m\u00e1s livianas y por lo menos, hacen una pulgada m\u00e1s ancha la cara que las de las antiguas Kramer y Maxply. Es la longitud de la cara lo que es vital. Una cara m\u00e1s ancha significa que hay m\u00e1s \u00e1rea de cuerdas, lo cual significa que el punto de gracia sea m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Con una raqueta de compuestos de carbono, no tienes que golpear la bola con el centro preciso de las cuerdas para generar una buena velocidad. Tampoco tienes que ser extremadamente preciso para dar un efecto, un giro que requiere una cara inclinada y un golpe arriba y curvado, cepillando la pelota en vez de dar un golpe seco, era dif\u00edcil hacerlo con raquetas de madera, por sus peque\u00f1as cabezas y peque\u00f1o punto de gracia. Cabezas compuestas m\u00e1s livianas y anchas, y un centro m\u00e1s generoso, le permite a los jugadores moverse m\u00e1s r\u00e1pido y poner a\u00fan m\u00e1s efecto en la pelota\u2026 Y, a su vez, mientras m\u00e1s efecto pones en la pelota, m\u00e1s duro puedes golpearla, porque hay m\u00e1s margen de error. Los efectos hacen que la pelota se alce alta sobre la red, hagan un m\u00e1s definido arco, y vayan m\u00e1s r\u00e1pido a la cancha de tu oponente.<\/p>\n<p>As\u00ed que la formula b\u00e1sica aqu\u00ed es que las raquetas compuestas permiten m\u00e1s efecto, lo cual hace que los golpes vayan mucho m\u00e1s r\u00e1pidos que hace 20 a\u00f1os. Actualmente, es com\u00fan ver jugadores profesionales levant\u00e1ndose del piso y a medio camino en el aire por la fuerza de sus golpes, cosa que, en los viejos tiempos, era algo que uno ve\u00eda s\u00f3lo en Jimmy Connors.<\/p>\n<p>Connor no fue, por cierto, el padre del juego actual. \u00c9l se aprovech\u00f3 de la l\u00ednea de saque, cierto, pero sus golpes eran planos, sin efecto, y pasaban bajo sobre la red. Tampoco fue Bjorn Borg un verdadero baseliner. Tanto Borg como Connors jugaron una versi\u00f3n especializada del cl\u00e1sico juego de base de l\u00ednea, lo cual ha evolucionado de maenra contraria, al m\u00e1s cl\u00e1sico a\u00fan servicio y volea, estilo que domin\u00f3 el tenis masculino por d\u00e9cadas, y del cual, John McEnroe, fue el mejor exponente moderno. T\u00fa, probablemente, sabes todo esto, y quiz\u00e1s, tambi\u00e9n sepas que McEnroe derroc\u00f3 a Borg y despu\u00e9s, m\u00e1s o menos, lider\u00f3 el tenis masculino hasta la aparici\u00f3n, a mediados de los ochentas, de la raqueta moderna y que Ivan Lendl, quien jug\u00f3 con una primera versi\u00f3n de la raqueta compuesta, fue el verdadero padre del juego moderno.<\/p>\n<p>Ivan Lendl fue el primer jugador profesional cuyos golpes parec\u00edan dise\u00f1ados especialmente para las capacidades de la raqueta compuesta. Su meta era ganar puntos desde la l\u00ednea de base, ya sea a trav\u00e9s de tiros a ganar o tiros de pase. Su arma era su golpe de fondo, especialmente su golpe de derecha, los que pod\u00eda golpear con una velocidad abrumadora debido a la cantidad de efecto que le da a la bola. La mezcla de ritmos y efectos tambi\u00e9n le permiti\u00f3 a Lendl hacer algo que result\u00f3 crucial para la llegada del juego actual: \u00c9l pudo lograr radicales y extraordinarios \u00e1ngulos con duros golpes, b\u00e1sicamente, debido a la rapidez con que el efecto hace que la bola caiga y toque la cancha sin irse demasiado lejos. En retrospectiva, esto cambi\u00f3 toda la f\u00edsica del tenis agresivo. Por d\u00e9cadas, era el \u00e1ngulo del tiro lo que hac\u00eda al juego tan letal. Mientras m\u00e1s cerca est\u00e9 uno de la red, m\u00e1s abierta est\u00e1 la cancha del oponente. La ventaja cl\u00e1sica de la volea era que pod\u00edas golpear \u00e1ngulos mucho m\u00e1s amplios que golpeando desde la l\u00ednea de base o desde el centro de la cancha. Pero al poner efecto en un golpe, si se hace bien, pueden traer la pelota lo suficientemente r\u00e1pido para explotar muchos de estos mismos \u00e1ngulos. Especialmente si el golpe es corto, mientras m\u00e1s corta la pelota, m\u00e1s \u00e1ngulos son posibles. Ritmo, efecto y \u00e1ngulos agresivos en la l\u00ednea de saque: he aqu\u00ed el juego de tenis moderno.<\/p>\n<p>No es que Ivan Lendl fuera un gran e inmortal jugador de tenis. Simplemente, \u00e9l fue el primer jugador profesional que demostr\u00f3 todo lo que la fuerza bruta y el efecto extremo pueden lograr desde la l\u00ednea de base. Y lo que es m\u00e1s importante, el logro era imitable, como la raqueta compuesta. Pasando el umbral de talento f\u00edsico y entrenamiento, los requerimientos importantes eran atletismo, agresi\u00f3n y una condici\u00f3n y fortaleza superior. El resultado (omitiendo varias complicaciones y subespecialidades) ha sido el tenis profesional masculino por los \u00faltimos 20 a\u00f1os: ahora m\u00e1s grandes, fuertes y entrenados jugadores generando ritmo y efectos, tratando de forzar fuera de su juego cualquier bola corta o d\u00e9bil posibles.<\/p>\n<p>Estad\u00edsticas ilustrativas: Cuando Lleyton Hewitt venci\u00f3 a David Nalbandian en el 2002 en la final masculina de Wimbeldon, no hubo ni un solo punto producto de servicio y volea.<\/p>\n<p>El gen\u00e9rico juego moderno no es aburrido, por supuesto, no comparado con los puntos de dos segundos de servicio y volea de la vieja escuela o el tedio del juego cl\u00e1sico de desgaste de tiros por elevaci\u00f3n. Pero es algo est\u00e1tico y limitado. No es, como los expertos asustados han publicitado por a\u00f1os, el punto final de la evoluci\u00f3n del tenis. El jugador que ha refutado esta hip\u00f3tesis es Roger Federer. Y lo ha demostrado dentro del juego moderno.<\/p>\n<p>Esto de hacerlo desde adentro es lo importante aqu\u00ed; esto es lo que la explicaci\u00f3n puramente neural no toma en cuenta. Y es la raz\u00f3n por la que atractivas atribuciones como el toque y la clase no deben ser mal interpretados. Con Federer, no es esto o lo otro. El suizo tiene todo el ritmo de Lendl y Agassi cuando golpea, y sale del mundo cuando se mueve, y puede incluso responderle a Nadal desde el fondo. Lo que est\u00e1 mal y extra\u00f1o en el cartel de Wimbeldon, es, sobre todo, el tono de lamento. Sutilmente, el toque y la finesa no est\u00e1n muertas en la l\u00ednea de saque. Por eso, en el 2006, es la era del juego moderno: Roger Federer es un jugador de primera clase, patea traseros, desde la l\u00ednea de saque. Pero no es todo lo que \u00e9l es. Tambi\u00e9n est\u00e1 su inteligencia, su oculta anticipaci\u00f3n, su sentido de cancha, su habilidad para leer y manipular a su oponente, su capacidad para combinar efectos y ritmos, como extrav\u00eda y disfraza el tiro, eso de usar una previsi\u00f3n t\u00e1ctica, su visi\u00f3n perif\u00e9rica y su sentido cenest\u00e9sico en lugar de pura velocidad, todo esto lo ha llevado al l\u00edmite de todas las posibilidades en el tenis masculino que se juega ahora.<\/p>\n<p>Afirmaciones que pueden parecer altisonantes y agradables, claro, pero por favor entiendan, nada es gratis o abstracto con este tipo. O ch\u00e9vere. De la misma manera en la que Lendl fue enf\u00e1tico, emp\u00edrico y dominante con su lecci\u00f3n, Roger Federer est\u00e1 demostrando que la velocidad y fortaleza del juego actual son apenas el esqueleto, no el todo. \u00c9l ha, figurativa y literalmente, reencarnado el tenis masculino, y por primera vez, en a\u00f1os, el futuro del tenis parece impredecible. Ustedes ten\u00edan que ver, en los alrededores de la cancha principal, el ballet que fueron las junior este a\u00f1o. Volea contra la red y efectos combinados, servicios fuera de ritmo, t\u00e1cticas previsivas tres tiros atr\u00e1s, adem\u00e1s de los gru\u00f1idos est\u00e1ndar y las pelotas r\u00e1pidas. Que haya algo parecido a un Federer entre estos j\u00f3venes no es algo que se pueda saber, por supuesto. El genio no es imitable. En cambio, la inspiraci\u00f3n es contagiosa, multiforme, y de alguna manera, ver de cerca, que el poder y la potencia siendo vulnerables a la belleza, es como sentirse, (de una manera fugaz y mortal) reconciliado.<\/p>\n<p>By David Foster Wallace<\/p>\n<p>Traducido por Adriana P\u00e9rez Bonilla<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nytimes.com\/2006\/08\/20\/sports\/playmagazine\/20federer.html\">Art\u00edculo original <\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17734\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/09\/04\/roger-federer-como-una-experiencia-religiosa-por-david-foster-wallace\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"539,439\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-17734\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger-300x244.jpg?resize=300%2C244\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?resize=300%2C244&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?w=539&amp;ssl=1 539w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi todo aquel que ama el tenis y sigue el torneo masculino por televisi\u00f3n ha experimentado, durante los \u00faltimos a\u00f1os, lo que podr\u00eda ser definido como momentos Federer. Hay veces, mientras observas jugar al joven suizo, que tu mand\u00edbula cae y los ojos sobresalen y se hacen sonidos que obligan a los conyugues a venir a ver si est\u00e1s bien.<\/p>\n","protected":false},"author":1047,"featured_media":17734,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2439],"tags":[1336,1335],"class_list":["post-17733","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-arte","tag-david-foster-wallace","tag-roger-federer-como-una-experiencia-religiosa"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/david-foster-wallace-with-friend-by-marion-ettlinger.jpg?fit=539%2C439&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-4C1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1047"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17733\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}