{"id":17367,"date":"2011-08-16T10:01:40","date_gmt":"2011-08-16T14:31:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=17367"},"modified":"2011-08-17T00:56:23","modified_gmt":"2011-08-17T05:26:23","slug":"el-desafio-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/08\/16\/el-desafio-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"EL DESAF\u00cdO DE LA HUMANIDAD"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\" align=\"center\"><strong>EL\u00a0 DESAF\u00cdO DE LA HUMANIDAD<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>POR\u00a0 CARLOS SCHULMAISTER<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"center\">La historia del g\u00e9nero humano es la historia de los conflictos sociales, de sus diversas formas de manifestaci\u00f3n, de sus causas, de sus alcances y de sus consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Todos los conflictos sociales -los del pasado, los del presente y los del futuro- constituyen expresiones de la lucha entre, por un lado, las necesidades y los deseos de toda clase (las demandas) de individuos, colectivos, clases sociales, grupos sociales y sociedades (los demandantes) y por el otro las diversas formas y grados de satisfacci\u00f3n\u00a0 de aquellas. \u00a0<\/p>\n<p>Las demandas y sus correspondientes satisfacciones y\/o insatisfacciones se concretan en un abultado conjunto de cosas de lo m\u00e1s variadas, especialmente de bienes y servicios materiales e inmateriales, y tambi\u00e9n de otras cosas que en ocasiones son el fruto de necesidades ya satisfechas o los disparadores para buscar su satisfacci\u00f3n posterior, como por ejemplo los gozos y los sufrimientos en su m\u00e1s amplia diversidad, es decir, el mundo de las sensaciones gratificantes f\u00edsicas, ps\u00edquicas y espirituales.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente los hombres han experimentado cambios en sus necesidades y en todo aquello que pod\u00eda ser objeto de deseo; por supuesto, tambi\u00e9n lo han hecho los modos hist\u00f3ricos, particulares, concretos, de satisfacerlos; es decir, los elementos, bienes y cosas pasibles de cumplir tales funciones han ocupado prioridades distintas a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p>Los cambios en la cultura como producci\u00f3n y creaci\u00f3n implican simult\u00e1neamente cambios hist\u00f3ricos tremendos del poder dela raz\u00f3n. Suprogresivo desarrollo produjo, produce y producir\u00e1 \u00a0transformaciones concatenadas que, en l\u00edneas generales, se corresponden con saltos cualitativos de la condici\u00f3n humana y de la civilizaci\u00f3n misma. Ello se refleja b\u00e1sicamente en el aumento sostenido del n\u00famero de seres humanos, en el aumento y diversificaci\u00f3n de sus necesidades y deseos,\u00a0 y \u00a0fundamentalmente en el de los bienes destinados a satisfacerlas, para lo cual tuvo que mejorar tambi\u00e9n la accesibilidad social de hecho y de derecho a esos bienes. A su vez, esta creciente y constante accesibilidad es causa y consecuencia\u00a0 de transformaciones relacionadas con la autopercepci\u00f3n del g\u00e9nero humano y con la creaci\u00f3n de conciencia respecto a su unidad fundamental. Ambos desarrollos: uno \u00e9tico, y el otro material, constituyen los dos aspectos fundamentales del desarrollo de cualquier civilizaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente en la historia se hallan presentes la producci\u00f3n y demanda social de insumos que no son compatibles con la vida y la reproducci\u00f3n del g\u00e9nero humano, como ocurre con todo lo que se relaciona con la producci\u00f3n de muerte, dolor y sufrimiento tanto ajenos como propios; l\u00e9ase guerras, cr\u00edmenes, dominaci\u00f3n, explotaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo, por m\u00e1s que el horror sea parte del escenario habitual de la historia a la larga o a la corta acaba siendo derrotado por otros anhelos y luchas en pro de la afirmaci\u00f3n de la vida y de la mejora de su calidad, por m\u00e1s que muchas cosas relacionadas con el mal adquieran valor y se conviertan cada vez m\u00e1s en mercanc\u00edas transables. A\u00fan as\u00ed, no constituyen filos\u00f3ficamente bienes.<\/p>\n<p>Todas las cosas se presentan con formas, contenidos y cualidades que definen su naturaleza o condici\u00f3n, pero las cosas materiales tambi\u00e9n lo hacen en magnitudes, es decir, en dimensiones y cantidades. Cuando esos bienes satisfacen necesidades humanas, de la tensi\u00f3n entre la magnitud de su existencia y la magnitud e importancia de su demanda surge otro fen\u00f3meno que los transforma pero no en si: el valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n agr\u00edcola primero, luego la revoluci\u00f3n industrial y \u00faltimamente la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica han cambiado much\u00edsimo las\u00a0 apetencias de valores, las formas y procedimientos para alcanzar su satisfacci\u00f3n y las cosas y bienes que pod\u00edan utilizarse para ello. Para ello debieron\u00a0 producir extraordinarios aportes cualitativos y cuantitativos de energ\u00eda aplicable a la producci\u00f3n de la vida material (las dos primeras) y al mejor aprovechamiento, rendimiento y productividad de la actividad humana (la \u00faltima).<\/p>\n<p>Vale reiterar que la marcha de la humanidad no ha sido constante hacia el progreso de la condici\u00f3n humana. Por el contrario, ha sido contradictoria, sobre todo en los \u00faltimos dos siglos y medio, habiendo experimentado avances formidables tanto como incre\u00edbles retrocesos, sobre todo en torno a los valores, por lo que muy bien podr\u00eda decirse que muchos valores tradicionalmente tenidos por cl\u00e1sicos, absolutos o universales, es decir, reconocidos y aceptados como valiosos para todos los tiempos y lugares, no lo han sido siempre, pero lo que es m\u00e1s grave a\u00fan, tampoco lo son en el presente ni lo ser\u00e1n seguramente en el futuro.<\/p>\n<p>De modo que el estudio de la evoluci\u00f3n de las nociones de valor -incluidas todas las clases de valor y no s\u00f3lo el valor econ\u00f3mico-, el estudio de las apetencias de valores y hasta el de los valores hist\u00f3ricos de los bienes ser\u00eda otra forma interesante de interrogar\u00a0 la evoluci\u00f3n de la \u201chumanidad\u201d del g\u00e9nero humano (sic), es decir, aquello que hist\u00f3ricamente configura la condici\u00f3n humana. An\u00e1logamente, \u00e9sta tambi\u00e9n podr\u00eda estudiarse atendiendo a la evoluci\u00f3n de los disvalores correspondientes, pero fundamentalmente ser\u00eda necesario tomar en cuenta el balance hist\u00f3rico entre ambos opuestos para apreciar\u00a0 los desarrollos reales, en cada \u00e9poca, de la condici\u00f3n humana, as\u00ed como tambi\u00e9n los potenciales, o sea aquellos posibles pero no realizados suficientemente.<\/p>\n<p>Queda claro que todos los cambios son causas y consecuencias de nuevos conflictos sociales, toda vez que las satisfacciones anheladas no se pueden cumplir, o se cumplen parcial o deficientemente. Por lo tanto los conflictos se multiplican y se reproducen constantemente bajo apariencias distintas, o sea, bajo caracterizaciones diferentes, por m\u00e1s que en el fondo tengan ra\u00edces que los emparentan, y elementos recurrentes. \u00a0<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, en cada nuevo conflicto se reproducen m\u00e1s o menos visible u ocultamente, y m\u00e1s o menos intensamente todos los conflictos conocidos y los nuevos aun no suficientemente conocidos ni comprendidos, por m\u00e1s que frecuentemente los contempor\u00e1neos respectivos no sepan o no puedan distinguir con claridad lo que es recurrente y lo que es verdaderamente novedad en la historia.<\/p>\n<p>Todas las crisis reproducen en diverso grado otras crisis anteriores que son fruto de las irresueltas problem\u00e1ticas existentes en torno a las magnitudes de valor en tensi\u00f3n dial\u00e9ctica en cada tiempo y lugar, como las de abundancia, escasez, mucho o poco, suficiente o insuficiente, limitado o ilimitado, bueno o malo, conveniente o inconveniente, y otras similares aplicables tanto a insumos materiales e inmateriales como a grados de satisfacci\u00f3n subsiguientes.<\/p>\n<p>De all\u00ed puede preverse que los problemas actuales de la humanidad\u00a0 no se resolver\u00e1n administrando o regulando las magnitudes de los bienes existentes y susceptibles de satisfacer sus demandas principales o b\u00e1sicas. Quiero decir, no se resolver\u00e1n nunca definitivamente por esos medios, por m\u00e1s que al intentarlo deban realizarse necesariamente porciones considerables de ciertos valores y apetencias fundamentales de la vida societaria, como por ejemplo el de la justicia en sus diversas formas, lo que suceder\u00eda claramente si mejoraran las formas y grados de satisfacci\u00f3n de las demandas b\u00e1sicas de sectores vulnerables y mayoritarios del planeta. Por m\u00e1s que sea imprescindible \u00a0llevar a cabo urgentemente esta justicia reparadora, los recursos energ\u00e9ticos mundialmente disponibles se hallan al l\u00edmite de su explotaci\u00f3n racional.<\/p>\n<p>Todos los bienes materiales e inmateriales son bienvenidos durante un tiempo, mientras satisfacen porciones interesantes de necesidades y anhelos humanos y mientras dinamizan la vida material y espiritual de una sociedad (sabido es que los valores m\u00e1s deseados son aquellos que son m\u00e1s negados), pero tambi\u00e9n llega un tiempo en que su disponibilidad y administraci\u00f3n puede tornarse poco flexible hasta llegar a la rigidez, momento en que llegan a constituir r\u00e9moras para la soluci\u00f3n de las pr\u00f3ximas crisis.\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo nuevo se vuelve viejo y en consecuencia predecible, pero los remedios no son siempre efectivos para las aparentemente mismas crisis a lo largo del tiempo. Por m\u00e1s que el mundo y la historia se reiteren y se vuelvan cognoscibles, el tiempo cambia las cosas sin que a menudo nos demos cuenta.<\/p>\n<p>Tampoco es posible satisfacer las necesidades b\u00e1sicas de la humanidad en el l\u00edmite de las actuales magnitudes de producci\u00f3n de la vida material a costa de reducir su conciencia de unidad, de libertad, de igualdad y de justicia, y en consecuencia disminuir sus efectivos derechos. Sin embargo, la soluci\u00f3n no consiste en reeditar conocidas propuestas demag\u00f3gicas y sensibleras que apelan, por ejemplo, a clausurar la cultura del ocio, de la est\u00e9tica o del placer, como si dejando de fabricar perfumes en todo el mundo se pudiera solucionar la problem\u00e1tica de la pobreza y el hambre. Adem\u00e1s de infantiles, propuestas de esta clase resultar\u00edan peor remedio que las enfermedades que supuestamente intentaran curar o simplemente mitigar. No obstante, hay que reconocerlo, ellas siempre atraen esp\u00edritus inadvertidos. \u00a0<\/p>\n<p>En la etapa de la Globalizaci\u00f3n no cabe otra cosa que seguir adelante buscando soluciones a escala planetaria, para lo cual se debe exorcizar el t\u00e9rmino \u201cprogreso\u201d de sus reales o supuestas connotaciones nefandas, pero sin reducir de hecho ni de derecho \u00a0la condici\u00f3n humana, especialmente la de los desheredados sociales (\u00a1sabido es que en todas partes \u201cel hilo se corta siempre por lo m\u00e1s delgado!\u201d).<\/p>\n<p>Mientras el crecimiento demogr\u00e1fico funcione descontroladamente en algunas partes del mundo, mientras no exista control de la natalidad en forma igualitaria, es decir, mientras para algunos sea un derecho y para otros una obligaci\u00f3n, y mientras el desarrollo siga siendo una quimera en la mayor parte del planeta las cantidades de energ\u00eda actualmente disponibles y sus tremendos costos y consecuencias\u00a0 continuar\u00e1n agravando cada vez m\u00e1s los conflictos mundiales en todas partes.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, los centros de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico mundiales no desparraman humanizaci\u00f3n ni democratizaci\u00f3n desde sus c\u00fapulas, sino que esos valores seguir\u00e1n siendo anhelados y perseguidos desde las bases de la sociedad mundial, generando as\u00ed previsibles y renovados conflictos, pero\u2026 \u00bfa qu\u00e9 costos cada vez?, \u00bfy con qu\u00e9 modalidades? Porque bueno es recordarlo siempre, nadie se deja morir por hambre, cualquiera sea la causa de \u00e9sta.<\/p>\n<p>En consecuencia, hay que producir m\u00e1s para satisfacer las futuras mayores necesidades y demandas mundiales, pero a la vez hay que trabajar para cambiar la extendida cultura del derroche y de la corrupci\u00f3n p\u00fablica y privada, la de la ambici\u00f3n desmedida de las clases dirigentes, la de la imprevisi\u00f3n deliberada de la sustentabilidad de la vida f\u00edsica, y tambi\u00e9n de la destrucci\u00f3n de la naturaleza como forma de producci\u00f3n y de reclamo y expresi\u00f3n de demandas sociales insatisfechas y reprimidas.<\/p>\n<p>Por lo mismo, tampoco son soluciones reales las que insisten en la superexplotaci\u00f3n de los recursos naturales no renovables bajo los mismos condicionamientos que tiene su actual explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lo una nueva revoluci\u00f3n planetaria que permita capturar y ejecutar grandes cantidades de nuevas energ\u00edas pero sin los efectos negativos de la explotaci\u00f3n de los recursos naturales actualmente conocidos podr\u00eda dar una esperanza cierta a la disminuci\u00f3n de conflictos que se vuelven omnipresentes cada vez m\u00e1s, comenzando por el m\u00e1s viejo de todos que es el de la supervivencia f\u00edsica de la humanidad.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, si se produjera un considerable plus de energ\u00eda limpia y m\u00e1s barata pero su control permaneciera en las mismas condiciones que actualmente, es decir, en manos de los poderosos de siempre, no acabar\u00edan los conflictos ni se reducir\u00edan. La explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo y el carb\u00f3n enla Revoluci\u00f3n Industrialno s\u00f3lo aument\u00f3 la energ\u00eda disponible y ejecutada que trajo innegables beneficios que poco a poco se extendieron por todo el mundo\u2026 Tambi\u00e9n produjeron la segunda etapa colonialista y el imperialismo.<\/p>\n<p>De ese modo las limitaciones, la rigidez y la gran concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y financiera de las magnitudes de la producci\u00f3n de la vida material han de acabar matando la vida espiritual, es decir, la humanidad de los hombres, todo aquello que define el potencial y las expectativas acerca del g\u00e9nero humano, produciendo lo que en otra parte (\u201c\u00bfMuerte, resurrecci\u00f3n o regeneraci\u00f3n de la humanidad de los hombres?\u201d) se\u00f1al\u00e9 como la deshumanizaci\u00f3n definitiva que nos aguarda, habida cuenta de que ella ya ha comenzado y es evidente en la degradaci\u00f3n actual de la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la religi\u00f3n y la \u00e9tica a nivel mundial.<\/p>\n<p>En consecuencia, es necesario apostar cada vez m\u00e1s al desarrollo de la educaci\u00f3n y de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, en busca de la racionalidad y la eficiencia econ\u00f3micas imprescindibles para la explotaci\u00f3n sustentable de la naturaleza y la producci\u00f3n creciente de bienes y servicios, pero simult\u00e1neamente hay que trabajar por\u00a0 la realizaci\u00f3n de cambios imprescindibles de tipo cultural e idiosincr\u00e1tico en todos los campos del pensamiento y la vida social si se quiere so\u00f1ar en un posible relanzamiento de la humanidad.<\/p>\n<p>Reitero, son dos tipos de innovaciones imprescindibles de realizaci\u00f3n simult\u00e1nea. Ninguna por si sola ser\u00e1 suficiente. Y por separado, lo que cada una logre ser\u00e1 causa de nuevos conflictos en la humanidad.<\/p>\n<p>Lo que no hemos mencionado hasta aqu\u00ed, pero se sabe, es que los conflictos tienen lugar a escalas cada vez mayores, con costos econ\u00f3micos y morales tremendos, y que junto al empe\u00f1o colectivo por la reposici\u00f3n de valores conculcados -o sea lo que permite el optimismo de la raz\u00f3n- inexorablemente aparecen en ellos disvalores que expresan el poder de la sinraz\u00f3n, de la irracionalidad humana.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL\u00a0 DESAF\u00cdO DE LA HUMANIDAD \u00a0POR\u00a0 CARLOS SCHULMAISTER La historia del g\u00e9nero humano es la historia de los conflictos sociales, de sus diversas formas de manifestaci\u00f3n, de sus causas, de sus alcances y de sus consecuencias. 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