{"id":16420,"date":"2011-07-04T15:58:31","date_gmt":"2011-07-04T20:28:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=16420"},"modified":"2011-07-04T15:58:31","modified_gmt":"2011-07-04T20:28:31","slug":"rec-2-el-panico-hispanico-de-la-generacion-2-0","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/07\/04\/rec-2-el-panico-hispanico-de-la-generacion-2-0\/","title":{"rendered":"Rec 2: El P\u00e1nico Hisp\u00e1nico de la Generaci\u00f3n 2.0"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"16421\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/07\/04\/rec-2-el-panico-hispanico-de-la-generacion-2-0\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n.jpg?fit=516%2C720&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"516,720\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n.jpg?fit=516%2C720&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n-215x300.jpg?resize=215%2C300\" alt=\"\" title=\"264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n\" width=\"215\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-16421\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n.jpg?resize=215%2C300&amp;ssl=1 215w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/264197_10150305371691214_518411213_9358299_3340342_n.jpg?w=516&amp;ssl=1 516w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a><br \/>\nDespu\u00e9s de veinte minutos exactos de publicidad, empieza la pel\u00edcula. La sala nos secuestra por tanto tiempo,para proyectar puros comerciales y cu\u00f1as prescindibles,conductistas,horrendas.<br \/>\nPor poco perdemos la paciencia y emprendemos la retirada. Solo nos aguantamos con estoicismo por el deseo de ver el progreso o el retroceso de los creadores de \u201cRec\u201d. Luego de contemplar la secuela, el esfuerzo mereci\u00f3 la pena, aunque no es una cinta perfecta. Incluso la siento por debajo del nivel de su antecesora.<br \/>\nSin embargo, la redime el hecho de ser un largo cien por ciento fiel a la est\u00e9tica de su casa productora: Filmax Entertainment, conducida por Julio Fern\u00e1ndez, quien se vuelve a reservar el papel de organizador y mecenas de la segunda parte de la serie, cuya tercera viene en camino.<br \/>\nFilmax es una compa\u00f1\u00eda dedicada a la explotaci\u00f3n del g\u00e9nero fant\u00e1stico. Antes tuvo en las figuras de Brian Yuzna y Stuart Gordon a sus principales fichas comerciales. Dos directores imprescindibles y responsables de la resurrecci\u00f3n del fen\u00f3meno del p\u00e1nico hisp\u00e1nico. Ahora sus herederos naturales son Jaume Balaguer\u00f3 y Paco Plaza, autores de \u201cRec 2\u201d.<br \/>\nGrosso modo, el film supone un paso adelante en t\u00e9rminos de evoluci\u00f3n est\u00e9tica,pero a la vez constituye una regresi\u00f3n conceptual, desde la puesta en escena hasta el gui\u00f3n, donde se pierde la ambig\u00fcedad de la pieza original.<br \/>\nEn efecto, la secuela busca dar demasiadas explicaciones al caso planteado e incurre en falencias propias del peor cine hisp\u00e1nico, como la inclusi\u00f3n de justificaciones a trav\u00e9s de los di\u00e1logos y el desarrollo de personajes escuetos.<br \/>\nDe tal manera, somos testigos de algunas interpretaciones fallidas, as\u00ed como de var\u00edas l\u00edneas de locuci\u00f3n para el olvido, cuando el protagonista asume la batuta de la puesta en escena para ofrecer sus innecesarios discursos.<br \/>\nLos realizadores apelan al recurso de la interpelaci\u00f3n y el interrogatorio forzado, para llenar las lagunas y los vac\u00edos de la historia. Por ende, asistimos a un proceso de imposici\u00f3n de sentido, de sobrecarga de contenido, de despeje de dudas, tendiente a desfavorecer el esfuerzo t\u00e9cnico.<br \/>\nEl argumento entonces banaliza el conflicto de partida, al desviarlo por el camino de la posesi\u00f3n infernal y del encuentro de un ant\u00eddoto para curar la epidemia de rabia. En adelante, los parlamentos intentar\u00e1n responder a las preguntas de la audiencia, por medio de sentencias lapidarias, gritos exagerados de melodrama dogm\u00e1tico y aburridas aperturas de par\u00e9ntesis, para recuperar los viejos t\u00f3picos del desgastado fil\u00f3n del exorcismo, ya desmontado y deconstruido por innumerable cantidad de t\u00edtulos.<br \/>\nEn consecuencia, la franquicia abandona el humor negro y la visi\u00f3n iconoclasta, cercana a la parodia, a objeto de entregarse a las manos de la solemnidad y el acto de conjura de las taras de la sociedad del bienestar, seg\u00fan la metodolog\u00eda progresista al uso en blanco y negro.<br \/>\nLos zombies son el resultado de las conspiraciones y experimentos de un grupo de adoradores de sat\u00e1n, enfrentados a la iglesia y al estado. Se les pinta con los colores gruesos de la secta, inspirada en las comunidades entr\u00f3picas de Polansky, Alex De la Iglesia y William Friedklin. Con todo, apreciamos y reivindicamos un subtexto de cr\u00edtica a la descomposici\u00f3n colectiva de la generaci\u00f3n Zapatero. Gran tema de fondo.<br \/>\nNada sirve y no hay esperanza, futuro o escapatoria para la espiral del horror de la trama laber\u00edntica, espejo de las patolog\u00edas contempor\u00e1neas de la realidad espa\u00f1ola, am\u00e9n de la corrupci\u00f3n de sus instituciones e individualidades,de los adultos a los j\u00f3venes, de los polic\u00edas a los padres de h\u00e1bitos oscuros, de los extranjeros a los criollos, contaminados por el germen de la violencia, la locura, el ojo por ojo, la intolerancia y el \u00e1nimo de brutal supervivencia. Parece un revival del expresionismo alem\u00e1n, exacerbado por la crisis de la Espa\u00f1a de la depresi\u00f3n, con sus fantasmas, monstruos y almas torturadas.<br \/>\n\u201cRec 2\u201d sigue describiendo, con pelos y se\u00f1ales, la degradaci\u00f3n p\u00fablica y privada de un pa\u00eds, un mundo y un contexto devenido en pintura negra, en cuadro de Goya, en retrato del darwinismo social, en reflejo del colapso, en anticipo del movimiento de los indignados. Caldo de cultivo del estallido del 15 de mayo.<br \/>\nDe all\u00ed su posible conexi\u00f3n con la obra geopol\u00edtica y contestataria de George Romero,salvando las distancias. No en balde, la denuncia de Jaume Balaguer\u00f3 y Paco Plaza es superficial, predecible y estereotipada, al lado de la contundencia de \u201cDiario de los Muertos\u201d, por ejemplo.<br \/>\nSea como sea, la dimensi\u00f3n pl\u00e1stica del trabajo eleva el est\u00e1ndar de la saga, por encima de sus expectativas y logros del pasado. De hecho, \u201cRec 2\u201d exhibe y ostenta un conjunto de planos para la historia,la memoria y el registro de lo mejor de la cartelera del 2011.<br \/>\nAqu\u00ed no solo hay la perspectiva del hombre de la c\u00e1mara en primera persona, sino la \u00f3ptica descentrada y posmoderna de no menos de cuatro sujetos diferentes, condenados a grabar su muerte, cual fot\u00f3grafos de Michael Powell en \u201cPeeping Tom\u201d.<br \/>\nPor tanto, el cine se proyecta como la prolongaci\u00f3n de un arma de destrucci\u00f3n masiva y la extensi\u00f3n de una mirada hist\u00e9rica, colidante al sacrificio de la inmolaci\u00f3n en directo.<br \/>\nMutatis mutandis, se habla de la defunci\u00f3n de lo humano a las luz de sus pr\u00f3tesis digitales. Es la implosi\u00f3n de la imagen en movimiento. Verdadera enfermedad y s\u00edndrome irremediable para la pel\u00edcula.<br \/>\nMitad reality show de espanto y brinco, de ejercicio de revisitaci\u00f3n de \u201cActividad Paranormal\u201d, de hijo maldito de \u201cProyecto de la Bruja de Blair\u201d y de descendiente de las guerras virtuales encarnadas por los video filtrados de Wikileaks, \u201cRec 2\u201d contin\u00faa profundizando en las investigaciones de \u201cRedacted\u201d y compa\u00f1\u00eda, para mostrar y evidenciar el apocalipsis de la utop\u00eda del Big Borther, del sistema de vigilancia y control, del vouyerismo total.<br \/>\nLa pel\u00edcula juega a una doble condici\u00f3n de disenso y complacencia. Por un lado, es condescendiente con la perspectiva del fan\u00e1tico del video game belicista, al replicar en carne y hueso sus fantas\u00edas reprimidas de asesinato en masa, a la gloria del gusto por la sangre del gore.<br \/>\nPor el otro, golpea y sacude la retina del espectador com\u00fan y corriente, al confrontarlo con sus miedos y pasiones censuradas. De all\u00ed el desfile y la hemorragia de p\u00fablico durante las funciones en Caracas. Semejante hipocres\u00eda delata nuestra forma de querer ocultar y eludir el recuerdo perenne del holocausto silencioso de Venezuela. Un tab\u00fa, una impostura para intentar borrar la evocaci\u00f3n de la masacre del Rodeo. Por ello, ac\u00e1 triunfan las comedias de evasi\u00f3n.<br \/>\nEn suma, \u201cRec 2\u201d engloba e incluye poderosas remembranzas del presente, dentro y fuera de la madre patria. Su met\u00e1fora tambi\u00e9n nos abarca en la v\u00edspera del bicentenario.<br \/>\nAtenci\u00f3n. Las demenciales vi\u00f1etas de \u201cRec 2\u201d, son para celebrarlas de pie. Desnudan y revelan la vigencia del h\u00edbrido cultural entre la ficci\u00f3n y la no ficci\u00f3n. Es un falso documental ilustrado con encuadres y composiciones memorables. Mis favoritas: las texturas en \u201cnightshot\u201d y las virulentas persecuciones a golpe de planos secuencia. Los infectados nos atacan, nos hieren y nos contagian con su frenes\u00ed. El lente cae al piso, recibe porrazos y sabe imprimirle un sello interactivo a la narraci\u00f3n.<br \/>\nEs un film 2.0 hasta decir basta.<br \/>\nUn diamante en bruto.<br \/>\nDesde \u201cInland Empire\u201d no se ve\u00edan im\u00e1genes tan embriagadoras,hipn\u00f3ticas y desatadas en las salas de la capital.<br \/>\nMe encanta el desenlace pesimista.<br \/>\nLa reportera es la pr\u00f3xima semilla del diablo.<br \/>\nImpagable reflexi\u00f3n medi\u00e1tica.<br \/>\nEspero con ans\u00edas por la tercera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de veinte minutos exactos de publicidad, empieza la pel\u00edcula. La sala nos secuestra por tanto tiempo,para proyectar puros comerciales y cu\u00f1as prescindibles,conductistas,horrendas. Por poco perdemos la paciencia y emprendemos la retirada. Solo nos aguantamos con estoicismo por el deseo de ver el progreso o el retroceso de los creadores de \u201cRec\u201d. 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