{"id":16102,"date":"2011-06-24T12:12:44","date_gmt":"2011-06-24T16:42:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=16102"},"modified":"2011-06-24T12:15:58","modified_gmt":"2011-06-24T16:45:58","slug":"justin-biebernever-never-companero-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/06\/24\/justin-biebernever-never-companero-de-viaje\/","title":{"rendered":"Justin Bieber(Never say Never): Compa\u00f1ero de Viaje"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1.gif\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"16103\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/06\/24\/justin-biebernever-never-companero-de-viaje\/justin-bieber-never-say-never-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1.gif?fit=448%2C664&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"448,664\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"justin-bieber-never-say-never-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1.gif?fit=448%2C664&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1-202x300.gif?resize=202%2C300\" alt=\"\" title=\"justin-bieber-never-say-never-1\" width=\"202\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-16103\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1.gif?resize=202%2C300&amp;ssl=1 202w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/justin-bieber-never-say-never-1.gif?w=448&amp;ssl=1 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a><br \/>\nQuiero cerrar la semana con otro documental sobre m\u00fasica, para no perder el hilo de la coherencia.<br \/>\nEmpezamos el lunes con \u201cGet Thrased\u201d, el mi\u00e9rcoles recomendamos \u201cLemmy-The Movie\u201d y hoy procedemos a comentar,\u201cJustin Bieber: Never say never 3D\u201d, muy a pesar del criterio de los guardianes del buen gusto, de los inquisidores del ni\u00f1o estrella y de los cr\u00edticos ortodoxos, quienes me tacharan de vendido, negligente y equivocado por dedicarle una nota a la pel\u00edcula del nuevo chico bonito de la industria del disco, sin caer en una rid\u00edcula sarta de descalificaciones. No me interesa. Pero tampoco voy a escribirle una carta de amor al protagonista. Por ende, pueden respirar tranquilos.<br \/>\nEn realidad, deseo compartir con ustedes mi experiencia al ver la cinta en un vuelo de Avianca, cuando iba de Bogot\u00e1 a Sao Paulo para asistir al Prix Jeunesse de cine infantil.<br \/>\nLas pobres azafatas acababan de hacer su trabajo rob\u00f3tico de servirnos la cena por dosis microsc\u00f3picas e ins\u00edpidas como de \u201c2001\u201d.<br \/>\nEn efecto, Stanley Kubrick ten\u00eda raz\u00f3n, porque cada vez ofrecen men\u00fas m\u00e1s prefabricados,desabridos y compactos, durante los viajes por avi\u00f3n. De igual modo, somos introducidos en peque\u00f1as c\u00e1psulas donde aguantamos con estoicismo, a cambio de un traslado continental entre inc\u00f3modo y traum\u00e1tico. Solo los de clase ejecutiva reposan y navegan con cierto confort.<br \/>\nA los de tur\u00edstica nos toca conformarnos con el ambiente de una ruta troncal, de un Expreso Accidente de la carretera de Oriente, de un Metro de Caracas en hora pico. Hasta un Bus Cama es mejor. No les miento.<br \/>\nAs\u00ed funciona el sistema a\u00e9reo y alg\u00fan d\u00eda va a colapsar. Y no hablo de un once de septiembre. Se viene un estallido cual ca\u00edda de la dictadura de T\u00fanez y Egipto. An\u00f3tenlo en la agenda. Ser\u00e1 una rebeli\u00f3n de maletas y clientes humillados por pagar con su valioso tiempo y paciencia, la enorme crisis del sector en seguridad, atenci\u00f3n y diligencia.<br \/>\nPor eso, hay tantos retrasos, reclamos y problemas. No es culpa de usted o de un grupito de malos ciudadanos. No sea ingenuo. Es responsabilidad del sistema, apadrinado por el estado y la empresa privada. Insisto con el punto. Una utop\u00eda devino en distop\u00eda. Todo es consecuencia del ahorro y de la reducci\u00f3n de personal(para mantener los m\u00e1rgenes de ganancia), as\u00ed como de las paranoicas condiciones de control de la estructura a ra\u00edz de la debacle de las dos torres. Yo me conozco, al pie de la letra, c\u00f3mo se organiz\u00f3 el despelote, tras el hundimiento y la depresi\u00f3n del 2001. F\u00edjense.<br \/>\nLas l\u00edneas a\u00e9reas se fueron a pique. Despu\u00e9s regresaron con un grado m\u00ednimo de operatividad, luego de despedir a cientos de empleados. Los pasajeros descubrieron r\u00e1pido el timo por el menoscabo de sus privilegios. Las protestas llegaron puntualmente. \u00bfC\u00f3mo las frenaron? Militarizando de manera fascista el contexto de marras, bajo la sombra del chantaje pol\u00edtico de la lucha contra el terrorismo. No es teor\u00eda conspirativa. Es la cruda verdad. Moraleja: el modelo se replic\u00f3 en medio mundo y actualmente nos oprime con su poder monop\u00f3lico, cuyas \u00fanicas alternativas son el derroche y el acceso restringido a una zona VIP.<br \/>\nPor ejemplo, en Venezuela sufrimos las consecuencias de la mano de la guardia nacional y de los institutos aduaneros del ramo. Nos revisan como delincuentes, nos interrogan como polic\u00edas y nos detienen por cualquier necedad. Yo soy joven y no me pelan. Para ellos, yo soy una potencial mula, un camello de carga de dediles de coca\u00edna, adiestrado por la conspiraci\u00f3n internacional del narcotr\u00e1fico. No me hagan re\u00edr. La GN controla el negocio de la distribuci\u00f3n en el pa\u00eds. \u00danicamente les preocupa usar su fuerza para contener a la competencia de los peque\u00f1os carteles. Igual sucede en las c\u00e1rceles de la Quinta Rep\u00fablica.<br \/>\nDe ah\u00ed la afinidad de la arquitectura de la prisi\u00f3n con la edificaci\u00f3n de un aeropuerto. En el fondo es lo mismo.<br \/>\nDe vuelta entonces a mi celda de ciencia ficci\u00f3n, una micropantalla del tama\u00f1o de una tableta Ipad, me expone un men\u00fa de opciones a la carta del entretenimiento lumpen, del mercado de consumo para grandes y chicos, de la sociedad an\u00f3nima del espect\u00e1culo mainstream, de la programaci\u00f3n del pensamiento \u00fanico a trav\u00e9s de la supuesta diversidad de alternativas. Mentira. Es pura dieta Super Size Me, fabricada en las m\u00e1quinas de churros de Hollywood y sus franquicias independientes.<br \/>\nPor no dejar, incluyen dos horrendos films colombianos, en la cola del listado de \u00e9xitos y blockbusters de la temporada. Para apaciguar a adultos vaporosos y culturosos, les conceden la transmisi\u00f3n del \u00faltimo bodrio de Sof\u00eda Coppola. Prefiero pasar de largo y calmar mis nervios con una aut\u00e9ntica muestra del Soma inyectada por el laboratorio audiovisual de Avianca.<br \/>\nMe pongo los aud\u00edfonos, le doy \u201cplay\u201d a la de Justin, un sonido chirriante aturde mis o\u00eddos,  y en general, estoy listo para someterme a la versi\u00f3n posmoderna del m\u00e9todo Ludovico de \u201cLa Naranja Mec\u00e1nica\u201d. Id\u00e9ntico a las condiciones de vuelo de los presos en \u201cCamino hacia Guant\u00e1namo\u201d. Uniformados, cegados, amarrados a su puestos, desconectados del entorno, alienados y abstra\u00eddos en una rec\u00e1mara envolvente de p\u00e9rdida de la sensibilidad. De tal modo, retornamos a la \u00e9poca de la infancia, cuando somos vulnerables y podemos ser manipulados con mayor facilidad. Es la doctrina del shock.<br \/>\nPara mi sorpresa, la cinta arranca con los motores en alto. Nos narra al ascenso mete\u00f3rico del hijo pr\u00f3digo de la red 2.0, desde sus primeras incursiones en youtube hasta convertirse en el perfecto American Idol para modelar y cincelar como caballo de Troya del impermeable y dif\u00edcil p\u00fablico juvenil de digitales nativos,cultivados por las matrices del second life.<br \/>\nVoluntaria o involuntariarmente, la pel\u00edcula de Justin Bieber es un testimonio brutal de los cambios pragm\u00e1ticos y Gatopardianos acontecidos en la industria de la m\u00fasica, a causa del eclipse del viejo r\u00e9gimen y del esplendor de las plataformas \u201cabiertas\u201d de la internet.<br \/>\nPor ende, el film desnuda c\u00f3mo el lado oscuro instrumentaliza a la web para sacarle partido econ\u00f3mico, en un jugada populista de aparente ganar ganar, aunque la victoria total le favorezca al reinado de lo kistch, al conquistar y domesticar un campo abonado para la mentada democratizaci\u00f3n de la creatividad.<br \/>\nEl documental demuestra la efectividad del trabajo de espionaje y cooptaci\u00f3n hecho por las corporaciones en el seno de la red social, para descubrir a las nuevas sensaciones y fen\u00f3menos del presente y el futuro. Por consiguiente, Justin Bieber constituye el arquetipo del \u00edcono de masas de la generaci\u00f3n de relevo, seg\u00fan los cl\u00e1sicos est\u00e1ndares del sue\u00f1o de la tierra de las oportunidades y la mitolog\u00eda can\u00f3nica del \u201cself made man\u201d. Una ilusi\u00f3n \u00f3ptica de la demagogia cultural al uso para conservar el reba\u00f1o en armon\u00eda, al ritmo de los compases inofensivos y pegajosos.<br \/>\nMusicalmente, la f\u00f3rmula y la marca Bieber se maneja con el andamiaje de una compa\u00f1\u00eda fordiana, bien aceitada, donde impera la divisi\u00f3n del trabajo y la identificaci\u00f3n ciega con el principal producto y jefe de la ensambladora, asesorado y secundado por gente como Usher y Boyz II Men, en una relaci\u00f3n de estricta simbiosis capitalista. Nada diferente al aprovechamiento de la imagen de Dudamel por parte de la propaganda socialista del gobierno bolivariano. Ambos son flautistas de Hamel\u00edn, dome\u00f1ados por los titiriteros de la comarca, para marcarles el rumbo sonoro a los ni\u00f1os de la aldea global.<br \/>\nEl nudo argumental presentar\u00e1 a la familia de Justin como un ente indivisible y necesario en el desarrollo de su talento innato. Los padres conseguir\u00e1n identificaci\u00f3n por medio de la exaltaci\u00f3n de los representantes legales del elegido.<br \/>\nAqu\u00ed notamos una curiosa ant\u00edtesis y diferencia de cara al documental, \u201cMy Kid Could Paint That\u201d, donde unos progenitores codiciosos explotaban las tempranas vocaciones por el arte de su bebita, de su hijita.<br \/>\nEn cambio,el retrato de los padres de Justin es un dechado de virtudes, un traje a la medida, un rosario de baladas afectivas y sentimentales, un ramillete de la cursiler\u00eda. Cero peleas, cero disfuncionalidad,cero discusi\u00f3n, cero rega\u00f1os. Parace un sitcom edulcorado de los ochenta. M\u00e1s realidad hay en \u201cLos Simpson\u201d.<br \/>\nEn todo caso, la condici\u00f3n documental de la pel\u00edcula se limita a registrar las incidencias de la gira de Justin, las declaraciones de amor de las fan\u00e1ticas, las entrevistas glorificadoras de los incondicionales y los clich\u00e9s calcados de la beatleman\u00eda de \u201cA Hard Day&#8217;s Night\u201d.<br \/>\nEn el 2011, todav\u00eda permanece vigente el legado de Richard Lester y los cuatro de Liverpool, m\u00e1s all\u00e1 de las tergiversaciones y manipulaciones de los \u201ccopycats\u201d del tercer milenio.<br \/>\nEn tal sentido, Bieber es la quintaesencia del plagio, el remedo y el remix del siglo XXI, al adoptar las poses, los timbres de voz y las coreograf\u00edas de Michael Jackson, Justin Timberlake, Vanilla Ice, M.C. Hammer y New Kids on The Block.<br \/>\nLa fiebre Bieber evoca el refrito noventoso de la calentura de hormonas de la pubertad, provocada por el impulso de la burbuja de Macaulay Culkin, condenada a estallar en mil pedazos. El futuro asegurado para Justin, pero censurado por su documental de h\u00e9roe \u00e9pico de la semana.<br \/>\nPor tanto, echamos en falta las opiniones conocidas de los disidentes y de los refractarios al encanto del adolescente de las pollinas planchadas con secador, las imposturas de fetiche de \u201cMuerte en Venecia\u201d, las sonrisas de objeto de deseo y adoraci\u00f3n andr\u00f3gina, los vestuarios mutantes de \u201cB-Boy\u201d aconsejado por un Zar de la belleza fashionista, metrosexual y Emo.<br \/>\nAdecuado para sentarlo en el banquillo de los acusados de \u201cBruno\u201d. A la pel\u00edcula le sobra solemnidad y le falta una parodia como de Saturday Night Live, de Sacha Baron Cohen. El humor autoconsciente casi brilla por su ausencia.<br \/>\nA partir del segundo acto, la bomba del gui\u00f3n comienza a desinflarse mientras los cartuchos de la pirotecnia amenazan con extinguirse antes del desenlace. Los minutos restantes son un descenso accidentado hacia al abismo de un formato 3D sobrevalorado, y parad\u00f3jicamente mejor definido y apropiado para una micropantalla de un avi\u00f3n de Avianca. All\u00ed es su lugar y su r\u00e9quiem indicado. Una sala de cine le queda demasiado grande.<br \/>\nCuado llegan los Boyz II Men y Usher, ya es tarde para revertir el desprop\u00f3sito. Justin no logra sostener solo su pel\u00edcula hasta la conclusi\u00f3n y requiere de refuerzos. Los temas del medio son una calamidad y los himnos del mozalbete aterrizan con demora.<br \/>\nIgual me tripeo a Justin cantando \u201cNever Say Never\u201d con el monstruico de Jaden Smith, dando patadas de Karate en el escenario.<br \/>\nAl momento de Baby, las luces del avi\u00f3n se apagan y todos duermen. Como en un video clip de Spike Jonze, le pongo pausa a la pel\u00edcula y me voy hasta el ba\u00f1o para descargar. En el trayecto imito los pases de Justin y me siento como Walken en \u201cWeapon Of Choice\u201d.<br \/>\nAc\u00e1 me reconcilio con Justin y el cine basura de Avianca.<br \/>\nDefinitivamente, y como consuelo, nadie nunca nos quitar\u00e1 lo bailado.<br \/>\nLa pel\u00edcula se la arma uno solo en la cabeza, como en \u201cBrazil\u201d ante el encargado de practicarle la lobotom\u00eda al protagonista.<br \/>\nLo dem\u00e1s son pamplinas.<br \/>\nDe repente, por arte de magia, entramos a una zona de turbulencia.<br \/>\nLos bombillos se encienden y termina la funci\u00f3n.<br \/>\nVuelvo a mi silla a continuar mi operaci\u00f3n, mi pesadilla de vuelo con Justin.<br \/>\nMi amiguito imaginario.<br \/>\nPr\u00f3xima parada: compararlo con el despegue nacional de la aereol\u00ednea Lasso, bendecida por los muchachos de la far\u00e1ndula y los entendidos de la escena, porque hijo de gato, caza rat\u00f3n. Muero de la risa.<br \/>\nNext Stop: ca\u00edda, ostracismo, olvido, descenso, bancarrota.<br \/>\nMateria pendiente: el empate de Justin con Selena. El tab\u00fa n\u00famero uno del documental de Bieber.<br \/>\nEs una pacater\u00eda como de Disney,tipo el largometraje de los Jonas Brother,la saga \u00abCrep\u00fasculo\u00bb y la novela de \u00abHarry Potter\u00bb.<br \/>\nLos equivalentes contempor\u00e1neos del follet\u00edn rom\u00e1ntico,puritano,reaccionario y desechable del vano ayer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiero cerrar la semana con otro documental sobre m\u00fasica, para no perder el hilo de la coherencia. 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