{"id":15768,"date":"2011-06-17T08:26:39","date_gmt":"2011-06-17T12:56:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=15768"},"modified":"2011-09-29T05:05:12","modified_gmt":"2011-09-29T09:35:12","slug":"la-ultima-montana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/06\/17\/la-ultima-montana\/","title":{"rendered":"La \u00faltima monta\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"15784\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/06\/17\/la-ultima-montana\/025321umisty-mountain-village-tyrol-austria\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/025321uMisty-Mountain-Village-Tyrol-Austria.jpg?fit=300%2C225&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"300,225\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"025321uMisty Mountain Village, Tyrol, Austria\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/025321uMisty-Mountain-Village-Tyrol-Austria.jpg?fit=300%2C225&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-15784\" title=\"025321uMisty Mountain Village, Tyrol, Austria\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/025321uMisty-Mountain-Village-Tyrol-Austria.jpg?resize=300%2C225\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/p>\n<p>Marina cree que se va a desmayar, siempre que lo relata le pasa lo mismo, un calor sofocante se apodera de su pecho, siente que el aire escasea y su coraz\u00f3n comienza a latir con una fuerza y rapidez inusitada.<br \/>\n&#8211; Un pedazo de m\u00ed se escapa por mi aliento cada vez que cuento \u00e9sta historia, un sorbo de mi valent\u00eda es absorbido por seres incorp\u00f3reos que beben de mi sangre &#8211; le dice al hombre bajo y rechoncho de tez sonrosada que la mira por encima de la montura de unas gafas redondas.<br \/>\n&#8211; \u00bfCree qu\u00e9 no es prudente contarme su historia? &#8211; pregunta el hombre mientras la mira con especial inter\u00e9s.<br \/>\n&#8211; No; no es eso, he llegado hasta aqu\u00ed precisamente para hacerlo &#8211; Contesta haciendo una inspiraci\u00f3n profunda en un intento por retener ese pedazo de ella que se escapa en el aire.<br \/>\n&#8211; Bueno, entonces comience desde el principio &#8211; Ordena el hombre mientras se ajusta las gafas sobre la nariz.<\/p>\n<p>***<br \/>\nEl sol parec\u00eda arropar los techos bajos de las diminutas casas rurales, una brisa fresca acariciaba los frondosos \u00e1rboles de la peque\u00f1a plaza, parec\u00eda que hab\u00eda pasado hace tantos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando a\u00fan esa cicatriz rosada no surcaba su antebrazo, ni sent\u00eda dolor al respirar.<br \/>\nEl aire era puro, un c\u00famulo de nubes blanquecinas coronaban las monta\u00f1as circundantes al pueblo. Marina observaba el paisaje desde el balc\u00f3n de la casa colonial que fung\u00eda como posada.<br \/>\n&#8211; Creo que esa pijama no es el atuendo m\u00e1s apropiado para salir al balc\u00f3n &#8211; le dice \u00e9l desde la cama con esa voz grave y aterciopelada que la encant\u00f3 desde la primera vez que la escuch\u00f3.<br \/>\nSe sobresalta y sonr\u00ede &#8211; Es un desperdicio taparse con tanta ropa en \u00e9ste clima &#8211; Le contesta sin dirigirle la mirada, no tiene que voltearse para saber que la mira, recostado sobre los suaves almohadones color crema, la mira con esa mirada tierna y dulce de los enamorados.<br \/>\nA\u00fan le sorprende que el destino lo hubiese puesto en su camino, as\u00ed, tan \u00e9l, como siempre lo so\u00f1\u00f3, cada detalle, cada rasgo, cada gesto, estuvo primero en sus sue\u00f1os y luego se materializ\u00f3 esa ma\u00f1ana en \u00e9l. Esa ma\u00f1ana en que parec\u00eda que todo iba de mal en peor, \u00e9l se plant\u00f3 frente a sus escritorio y salud\u00f3 con un \u201cbuenos d\u00edas\u201d que no dejaba lugar a duda, inmediatamente lo supo: hab\u00eda llegado.<br \/>\nRespira profundo, el olor dulz\u00f3n de la humedad en el aire la revitaliza.<br \/>\n&#8211; Bien, creo que es hora de bajar a desayunar- dice mientras voltea a mirarlo y \u00e9l est\u00e1 all\u00ed, recostado tal como lo imagin\u00f3.<br \/>\nEl peque\u00f1o comedor de la posada tiene una atm\u00f3sfera especial, acogedora, a pesar del aire fr\u00edo que se respira afuera, la estancia parece estar envuelta en una tibieza casi familiar. Los muebles pesados y de aspecto r\u00fastico, lejos de afear el cuadro le aportan un aire rom\u00e1ntico al lugar. Flores silvestres adornan los centros de mesa, parecen reci\u00e9n cortadas, Marina se pregunta a qu\u00e9 hora debi\u00f3 de levantarse la anciana a recogerlas para regalarles a los hu\u00e9spedes sus colores. Una m\u00fasica, hasta ahora desconocida pero agradable, llena el silencio y se mezcla con el trinar de aves lejanas.<br \/>\n-No, no es fortuito que me sienta en casa, siempre pertenec\u00ed a este lugar, piensa sin dejar de sonre\u00edr.<br \/>\nA trav\u00e9s de una peque\u00f1a ventana, puede ver parte de la cocina, de donde salen olores gloriosos que despiertan su apetito, una mujer con una pa\u00f1oleta rosa atada a la cabeza le dirige miradas furtivas, a su espalda la anciana diminuta le susurra algo ininteligible y la mujer baja la mirada apenada continuando con su labor.<br \/>\nLa anciana se dirige a la mesa con una sonrisa y una peque\u00f1a libreta de apuntes en la mano.<br \/>\n-No estamos acostumbradas a recibir temporadistas en \u00e9stos meses &#8211; dice como excus\u00e1ndose por el comportamiento de la cocinera mientras prepara el l\u00e1piz para tomar la orden &#8211; por lo general la gente prefiere ir a la costa \u00bfSabe? Un bronceado es algo de lo que se puede presumir al regresar.<br \/>\n-No me gusta mucho la costa &#8211; contesta Marina con los ojos fijos en la carta &#8211; por eso elegimos este lugar, menos a\u00fan me gusta presumir de mi color de piel.<br \/>\nNada se compara a la tranquilidad y transparencia de las monta\u00f1as, siempre hab\u00eda admirado como \u00e9stas en medio de su soledad, se ergu\u00edan majestuosas, orgullosas como guerreras silentes reposando despu\u00e9s de una gran batalla de la que hab\u00edan salido airosas.<br \/>\n-Hoy dejaremos que usted decida que desayunaremos &#8211; contin\u00faa mientras le extiende la carta a la anciana.<br \/>\n-\u00bfIgual que ayer? \u00bfPara dos? &#8211; contesta la anciana sin levantar la vista de la peque\u00f1a libreta.<br \/>\n-S\u00ed, \u00e9l est\u00e1 por bajar.<\/p>\n<p>La comida estuvo deliciosa, sent\u00eda una agradable pesadez producto de la satisfacci\u00f3n de haber comido un verdadero banquete.<\/p>\n<p>Si bien la comida fue un momento agradable, not\u00f3 nuevamente que \u00e9l no era el mismo, los \u00faltimos d\u00edas lo hab\u00eda notado distante, pensativo, incluso podr\u00eda afirmar que triste. A veces su mirada sol\u00eda posarse en un punto indefinido del vac\u00edo y pasaba as\u00ed largos ratos de silencio, y aunque ella hab\u00eda tratado de sonsacarle una raz\u00f3n mediante minuciosos interrogatorios, la respuesta era siempre la misma \u201cNo pasa nada, s\u00f3lo estoy cansado\u201d.<\/p>\n<p>Sab\u00eda poco o nada de su pasado, a veces la intrigaba, pero deb\u00eda confesar que era mejor no conocerlo, se habr\u00eda sentido celosa de amantes pasadas, habr\u00eda odiado con intensidad la causa de esos espor\u00e1dicos vac\u00edos silentes, entend\u00eda que \u00e9l hab\u00eda tenido una vida antes de ella, pero le gustaba pensar que como ella, \u00e9l la estaba esperando, busc\u00e1ndola entre millares de rostros femeninos que s\u00f3lo hab\u00edan dejado recuerdos difusos y triviales en su memoria, que a pesar de haber andado, su vida s\u00f3lo habr\u00eda cobrado significado cuando la conoci\u00f3.<\/p>\n<p>S\u00ed, era una rom\u00e1ntica incurable pero \u00bfA qui\u00e9n la soledad no lleg\u00f3 alguna vez a transmutarlo a\u00fan a sabiendas de que la metamorfosis no le favorecer\u00eda?<\/p>\n<p>Atribuy\u00f3 su mutismo y su total falta de comunicaci\u00f3n con la agradable anciana, al cansancio.<\/p>\n<p>-Hoy deber\u00edamos salir a caminar por el pueblo \u2013 le dijo mientras acariciaba su mano morena en un intento por hacerlo levantar la vista hac\u00eda ella.<\/p>\n<p>&#8211; Claro \u2013 contest\u00f3 sin mirarla \u2013 es nuestro segundo d\u00eda aqu\u00ed y a\u00fan no hemos subido a la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>La monta\u00f1a tambi\u00e9n era un ser apasionante para \u00e9l, o por lo menos as\u00ed se lo hab\u00eda expresado, pero su fascinaci\u00f3n era distinta, no ve\u00eda la monta\u00f1a con admiraci\u00f3n, no, la miraba como un reto como algo que hab\u00eda que conquistar, como una bestia a la que hab\u00eda que domar y ese ser\u00eda su trabajo. Ya hab\u00eda escalado otras mayores y m\u00e1s majestuosas, pero siempre hab\u00eda sostenido que ning\u00fan reto es peque\u00f1o, y por tal raz\u00f3n debe ser tomado con la misma determinaci\u00f3n que uno grande, hasta los mejores nadadores pueden morir ahogados en una peque\u00f1a alberca si \u00e9sta es subestimada.<\/p>\n<p>Escalar para ella no era una actividad conocida hasta que \u00e9l lleg\u00f3 a su vida, sab\u00eda muy poco del tema y a pesar de que no era una de sus actividades favoritas, las veces que lo hab\u00eda hecho con \u00e9l, hab\u00eda experimentado una sensaci\u00f3n de triunfo muy agradable al llegar a la cima.<\/p>\n<p>\u00c9l siempre era cuidadoso al elegir las monta\u00f1as a las que ella le acompa\u00f1ar\u00eda, nada muy escabroso, acorde a su resistencia f\u00edsica y experiencia y \u00e9sta que ten\u00edan en frente, hab\u00eda sido seleccionada siguiendo esos criterios. Desde el d\u00eda anterior la hab\u00edan observado en varias ocasiones, trazando rutas imaginarias por el terreno a fin de determinar cual ser\u00eda la mejor opci\u00f3n para conquistar la cumbre.<\/p>\n<p>&#8211; A fuerza de mirarlas y estudiarlas, te enamoras de ellas \u2013 le hab\u00eda dicho \u00e9l mientras miraba a lo alto \u2013 luego, cuando llegas a la cumbre es como haberla conquistado.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPensaste en m\u00ed c\u00f3mo en una monta\u00f1a? &#8211; pregunt\u00f3 Marina divertida ante tal idea.<\/p>\n<p>&#8211; Todas las mujeres son como monta\u00f1as, misteriosas, peligrosas y atrayentes.<\/p>\n<p>&#8211; Pues creo que su tiempo de escalar otras mujeres lleg\u00f3 a su fin &#8211; le dice mientras lo abraza.<\/p>\n<p>&#8211; No, no solamente el tiempo de escalar mujeres ha pasado \u2013 le responde plant\u00e1ndole un beso en la frente.<\/p>\n<p>La caminata por el pueblo fue reconfortante, no sol\u00eda comprar souvenirs ni tomar fotograf\u00edas de sus viajes, cre\u00eda que ambas cosas no eran m\u00e1s que meros instrumentos para hacer alardes \u2013 Me conformo con los recuerdos \u2013 hab\u00eda afirmado en m\u00faltiples ocasiones, pero aquella vez no le bastar\u00eda con los recuerdos, as\u00ed que durante todo el paseo camino con su peque\u00f1a c\u00e1mara fotogr\u00e1fica colgada al cuello, quer\u00eda retratarse con \u00e9l en cada esquina, inmortalizar cada paso. Caminando tomada de su brazo, la sensaci\u00f3n de seguridad que experimenta s\u00f3lo era comparable a la que sinti\u00f3 de ni\u00f1a al caminar tomada de la mano de su padre.<\/p>\n<p>Le gusta la fachada de una peque\u00f1a iglesia de piedra que parece muy antigua, decide que ese es el lugar perfecto para hacerse una fotograf\u00eda, \u00e9l protesta pero despu\u00e9s de insistirle un poco accede a retratarse. Aborda a un lugare\u00f1o que parece dormitar en un banco de la plaza.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpe \u2013 pide Marina en el tono m\u00e1s cort\u00e9s que le es posible usar &#8211; \u00bfLe importar\u00eda tomarnos una fotograf\u00eda frente a la iglesia?<\/p>\n<p>El hombre ajusta su sombrero de paja y la sigue hasta la iglesia, Marina no entiende su mirada at\u00f3nita al posar para el retrato, pero est\u00e1 conforme con el resultado que ve en la peque\u00f1a pantalla de la c\u00e1mara digital y le agradece con una sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que ma\u00f1ana es el d\u00eda ideal para subir \u2013 dice \u00e9l mientras se\u00f1ala el cielo \u2013 esperemos que haga buen tiempo.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Los caminos, a fuerza de andarlos con frecuencia, parecen acortarse y aunque a\u00fan no hab\u00edan hecho el camino a la cima, a fuerza de trazarlo mentalmente y estudiarlo con detenimiento, \u00e9ste parec\u00eda ser uno de esos casos. Hab\u00eda tratado de ir despacio, intentando grabar en su memoria cada uno de los detalles del sendero, el olor del aire, el color de las flores, la temperatura de la brisa, quer\u00eda que todo quedara estampado indeleblemente en su memoria.<\/p>\n<p>\u00c9l no hab\u00eda hablado en todo el trayecto, normalmente iba conversando con ella, cont\u00e1ndole an\u00e9cdotas de otras escaladas, atento a sus pasos, pero \u00e9sta vez parec\u00eda avanzar con una determinaci\u00f3n infranqueable, como si librase una guerra con la monta\u00f1a. El ce\u00f1o fruncido, en esta ocasi\u00f3n no le parec\u00eda un gesto de concentraci\u00f3n, lo interpret\u00f3 como rabia, pero apart\u00f3 la idea de su mente.<\/p>\n<p>No sabe si haber conquistado la cima la alegra o la alivia, intenta no pensar en que cree y se dedica a sentir, mira a la verde profundidad del paisaje y se pregunta por qu\u00e9 las monta\u00f1as m\u00e1s lejanas tienden a tornarse azules, respira profundo para compensar el escaso oxigeno del ambiente y a la vez memorizar el aroma de la cima.<\/p>\n<p>&#8211; Cada cumbre tiene un olor distinto \u2013 dice \u00e9l como si leyese sus pensamientos \u2013 como las mujeres.<\/p>\n<p>Voltea y le sonr\u00ede pero no obtiene una sonrisa de vuelta. Se estremece y no sabe distinguir la causa \u00bfel aire fr\u00edo o su expresi\u00f3n?.<\/p>\n<p>Est\u00e1 de pie en una saliente que domina el precipicio, una fotograf\u00eda all\u00ed, el sitio es perfecto, corre a la mochila a sacar la c\u00e1mara.<\/p>\n<p>&#8211; No, no querr\u00e1s recordar \u00e9sta cima \u2013 le dice sin siquiera voltear a mirarla.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEn qu\u00e9 momento aprendiste a leer mentes? &#8211; dice en un intento por hacerle re\u00edr y cambiar la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Voltea a mirarla, una profunda tristeza se ve en su mirada, un abismo mucho m\u00e1s profundo que el precipicio que contempla se traduce en su semblante.<\/p>\n<p>&#8211; No te preguntes qu\u00e9 me pasa o qu\u00e9 me ha pasado antes de ti \u2013 dice levantando la mano en un adem\u00e1n que significa detente \u2013 no es importante d\u00f3nde estuve o de d\u00f3nde vengo, lo \u00fanico importante es que te escog\u00ed como compa\u00f1era del fin del viaje, la \u00faltima monta\u00f1a, la de contradicciones, la de nombre marino que odia el mar, la de sue\u00f1os sencillos y vida compleja, la \u00faltima cumbre que quiero mirar.<\/p>\n<p>Abre los brazos y aspira profundo como queriendo absorber en un suspiro toda la cordillera, un terror inmenso se apodera de ella, comienza a correr hac\u00eda \u00e9l al mismo tiempo que \u00e9ste comienza a inclinarse al vac\u00edo, no sabe por qu\u00e9, pero recordar\u00e1 siempre el grito de un ave rapaz que se escuch\u00f3 en ese preciso instante. Al llegar al borde de la saliente lo ve colgar de una roca, ese reflejo de todo cuerpo humano por aferrarse a \u00e9sta vida terrenal lo hizo asirse de alguna forma a ella, ahora su mirada es de terror. Ella intenta alcanzarlo y logra tomar su mano. No; no podr\u00e1 con el doble de su peso, pone todas sus fuerzas en el intento, pero s\u00f3lo logra que el borde de la roca le abra una herida profunda en el antebrazo, no siente dolor, pero siempre recordar\u00e1 la sensaci\u00f3n de sus dedos escapando de su mano.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&#8211; Tiene usted muy buena memoria sensorial \u2013 dice el hombre ajust\u00e1ndose las gafas \u2013 \u00bfLe parece si en la pr\u00f3xima sesi\u00f3n iniciamos con cuales fueron sus sensaciones posteriores a la tragedia? Revisar\u00e9 el material que me ha tra\u00eddo y formular\u00e9 preguntas bas\u00e1ndome en ello.<\/p>\n<p>Marina seca sus mejillas anegadas de l\u00e1grimas y se limita a asentir con la cabeza.<\/p>\n<p>Al cerrar la puerta el hombre toma asiento frente a su escritorio y comienza a ojear el material de la carpeta, el silencio en la sala s\u00f3lo es interrumpido a ratos por el roce del l\u00e1piz en el papel mientras toma nota. Saca una fotograf\u00eda de entre los papeles.<\/p>\n<p><em>\u00bfEsquizofrenia paranoide? <\/em>Escribe con una caligraf\u00eda angulosa en el block de hojas amarillentas en el que ha estado tomando nota.<\/p>\n<p>&#8211; No servir\u00e1 confrontarla con la evidencia, la ha visto cientos de veces \u2013 dice para si mismo mientras vuelve observar la fotograf\u00eda que tiene en la mano, donde puede verse ella, con mirada de enamorada posando sonriente y solitaria frente a la fachada de una iglesia de piedra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marina cree que se va a desmayar, siempre que lo relata le pasa lo mismo, un calor sofocante se apodera de su pecho, siente que el aire escasea y su coraz\u00f3n comienza a latir con una fuerza y rapidez inusitada. &#8211; Un pedazo de m\u00ed se escapa por mi aliento cada vez que cuento \u00e9sta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1129,"featured_media":15784,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-15768","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/025321uMisty-Mountain-Village-Tyrol-Austria.jpg?fit=300%2C225&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-46k","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1129"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15768\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}