{"id":14667,"date":"2011-04-25T18:51:45","date_gmt":"2011-04-25T23:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=14667"},"modified":"2011-05-02T14:09:39","modified_gmt":"2011-05-02T18:39:39","slug":"todo-por-soda-jose-urriola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/04\/25\/todo-por-soda-jose-urriola\/","title":{"rendered":"Todo por soda by Jos\u00e9 Urriola"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14668\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/04\/25\/todo-por-soda-jose-urriola\/logo_soda_stereo-1280x1024\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024.jpg?fit=1280%2C1024&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1280,1024\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"logo_soda_stereo-1280&amp;#215;1024\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024.jpg?fit=696%2C557&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-14668\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024-300x240.jpg?resize=300%2C240\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024.jpg?resize=300%2C240&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024.jpg?resize=1024%2C819&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/logo_soda_stereo-1280x1024.jpg?resize=1280%2C1024&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>La historia va as\u00ed: John Manuel Silva me nombra este cuento, y como es natural, se me qued\u00f3 en la cabeza por meses. Hace dos semanas (tocar la puerta&#8230;) le escribo a Jos\u00e9 Urriola pregunt\u00e1ndole por el cuento, muy amable me responde que lo busca y me lo manda. Resulta que el cuento nunca ha sido publicado, utilizando la jerga com\u00fan a polic\u00edas, abogados y escritores, el cuento est\u00e1 \u00abengavetado\u00bb. Lo leo y toda grupy, le escribo nuevamente para pedirle autorizaci\u00f3n para publicar el cuento, me responde que no, pero que se lo va a pensar. D\u00edas despu\u00e9s, me llega mi sello de aprobado, plomo al hampa, mi #epicwin.<\/p>\n<p>Esta historia fue escrita antes de la reuni\u00f3n de Soda Stereo en 2008<\/p>\n<p>Aqu\u00ed lo tienen, en primicia por panfletonegro<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<h2><strong>Todo por soda <\/strong><\/h2>\n<p>Querido Mart\u00edn,<\/p>\n<p>Te escribo desde el fin del mundo. No, no es una met\u00e1fora, estoy de verdad en el quinto carajo, en la punta m\u00e1s lejana y m\u00e1s pegada a la Ant\u00e1rtida de la Patagonia.  Mira qu\u00e9 belleza, acaba de pasar un ping\u00fcino y m\u00e1s atr\u00e1s una foca\u2026 Pero, marico, no le puedes decir a nadie que estoy aqu\u00ed porque seguramente, como ya te habr\u00e1s enterado, me deben estar buscando. S\u00ed, por eso mismo que est\u00e1s pensando, por lo de Soda Stereo y lo que pas\u00f3 en el \u00faltimo concierto del reencuentro en Caracas.<\/p>\n<p>Te escribo esta vaina porque mi novia me convenci\u00f3 de que si lo contaba lo exorcizaba, lo echaba para afuera y al final, con ponerlo en palabras y lanzarlo al agujero del tronco de un \u00e1rbol (la jeva lo habla todo con met\u00e1foras, pana, yo a veces la entiendo pero la mayor\u00eda no), me iba sentir mucho mejor. As\u00ed que aqu\u00ed estoy cont\u00e1ndote la historia y asumiendo que eres t\u00fa ese agujero en el tronco.<\/p>\n<p>Vamos a ver si podemos empezar por el principio \u00bfTe acuerdas de aquella noche hace como un a\u00f1o que nos \u00edbamos a reunir en mi casa y t\u00fa no pudiste venir porque hab\u00edas quedado en ir a cenar con la que hoy es tu esposa? Bueno, g\u00fcev\u00f3n, pues all\u00ed comenz\u00f3 todo y, entre otras cosas, esto tambi\u00e9n te va a explicar por qu\u00e9 ninguno de nosotros tres fue a tu matrimonio. Yo estoy seguro que cuando acabes de leer esta carta nos vas a entender y a perdonar.<\/p>\n<p>Esa noche en la que t\u00fa preferiste andar con tu culito en vez de reunirte con tus panas de toda la vida (no te arreches que no es un reclamo, simplemente estamos llamando a las cosas por su nombre) nos reunimos el Cebolla, Ar\u00edstides y yo en mi apartamento de La Carlota.  Nos bebimos todo (por cierto que el vino para cocinar da una acidez brutal, as\u00ed que p\u00e1salo con agua, te doy ese dato) y nos fumamos hasta el tilo, g\u00fcev\u00f3n, una vaina que quedamos bobos.<\/p>\n<p>Entonces hubo un punto de la noche en que nos dio por escuchar discos viejos y nos pusimos nost\u00e1lgicos. Nost\u00e1lgicos graves, Mart\u00edn, el Cebolla hasta llor\u00f3 y nosotros tuvimos que abrazarlo y sonarle los mocos con su propia camisa. Una vaina lamentable, viejo. Y Ar\u00edstides y yo pens\u00e1bamos que lloraba porque estaba sonando Soda Stereo y alguna tecla se le habr\u00e1 movido al Cebolla, se habr\u00e1 puesto a pensar en la ex o en los viajes a Ad\u00edcora cuando est\u00e1bamos en la universidad y \u00e9ramos tan felices pero no lo sab\u00edamos, qu\u00e9 s\u00e9 yo, vainas de esas de borrachos. T\u00fa sabes c\u00f3mo es la m\u00fasica, basta con que oigas una canci\u00f3n para que a uno se le activen unos recuerdos rar\u00edsimos y comiences a pensar en vainas que ten\u00edas a\u00f1os sin recordar. Pero entonces, en medio de la lloradera, en un punto el Cebolla se sorbi\u00f3 la mitad de los mocos (la otra mitad nos la lanz\u00f3 encima, el muy cochino) y dijo: \u201cCo\u00f1o, no hay derecho a que este continente haya perdido as\u00ed su dignidad\u201d.<\/p>\n<p>Y nosotros nos quedamos en blanco, Mart\u00edn, porque el Cebolla puede ser cualquier vaina, pero poeta no es. Entonces le preguntamos: \u201cde qu\u00e9 co\u00f1o est\u00e1s hablando t\u00fa, g\u00fcev\u00f3n\u201d. Y nos dijo: \u201cco\u00f1o, paj\u00faos, de Soda Stereo. No puede ser que en 30 a\u00f1os no haya salido de Latinoam\u00e9rica ni un solo grupo que se les compare a estos panas\u201d. Verga, Mart\u00edn, y entonces nos pusimos a llorar los tres. Porque ten\u00eda raz\u00f3n. Nos hemos pasado d\u00e9cadas oyendo pura mierda, d\u00e9cadas desperdiciadas buscando una banda, una solita, que le llegara por los talones a Soda. Y t\u00fa miras para atr\u00e1s y aquello era un desierto musical, pana. No hab\u00eda nada.<\/p>\n<p>Entonces yo dije -porque lo asumo, la idea fue m\u00eda, lo dije medio en joda pero como est\u00e1bamos tan fumados y tan borrachos en ese momento todo tiene como un peso descomunal-: \u201cEs que habr\u00eda que secuestrar a esos tres locos y obligarlos a reunirse a juro\u201d.  No me vengas a decir, Mart\u00edn de mierda,  que no era una idea bonita, que no era una vaina altruista. Lo que pasa es que yo nunca pens\u00e9 que estos dos bolsas se la iban a tomar tan en serio. Me miraron con los ojos redondos, parec\u00edan sacados de un manga y me respondieron: \u201cs\u00ed va, vamos a echarle bolas\u201d.<\/p>\n<p>Yo creo, Mart\u00edn, que lo que pas\u00f3 es que el Cebolla y Ar\u00edstides ten\u00edan un gran vac\u00edo en sus vidas y este plan era la excusa perfecta para tener por fin un proyecto. Una raz\u00f3n para vivir, marico. El Cebolla, t\u00fa lo conoces, es un genio que no sirvi\u00f3 nunca para nada. Tanto estudio de ingenier\u00eda biomec\u00e1nica, tantos postgrados en farmacia y qu\u00edmica y las mil pendejadas para hacer pr\u00f3tesis org\u00e1nicas y aquel carajo nada que serv\u00eda. Se qued\u00f3, igualito a cuando est\u00e1bamos en el colegio, estancado en la categor\u00eda \u201cgenio en potencia\u201d, \u201cjoven promesa\u201d, \u201c\u00e9ste alg\u00fan d\u00eda llegar\u00e1 lejos\u201d (pero lejos quedaba lej\u00edsimos y ese d\u00eda al Cebolla nunca le lleg\u00f3).<\/p>\n<p>Y luego Ar\u00edstides, co\u00f1o, que uno lo quiere burda porque es amigo nuestro desde que nos salieron los primeros pelos en las bolas, pero Ar\u00edstides es un burro cargado de plata. Una m\u00e1quina de hacer dinero, t\u00fa sabes c\u00f3mo es la vaina, Mart\u00edn.  A ese pana le ca\u00eda dinero por la herencia del abuelito, pero tambi\u00e9n porque invert\u00eda en la bolsa o porque dec\u00eda \u201cvoy a montar una cadena de venta de potecitos pl\u00e1sticos\u201d y la vaina la pegaba. Real y m\u00e1s real, esa era la vida de Ar\u00edstides. Y se gastaba millones en rumbas, en viajes, en mariqueras ins\u00f3litas (yo todav\u00eda lo de la iguanicultura para hacerle competencia a los bolsos de piel de cocodrilo no me lo creo) y de todas maneras produc\u00eda el triple, el cu\u00e1druple, sin tener que mover un dedo y sin haber ido a cumplir horario en una oficina en su puta vida. Un maldito, el Ar\u00edstides, un cabr\u00f3n con demasiada suerte; lo que pasa es que es amigo de uno y uno lo quiere.<\/p>\n<p>En fin, ah\u00ed estaba yo abrazado, oyendo Soda Stereo, con este par: un genio que no serv\u00eda para un co\u00f1o y un burro cargado de real que no sab\u00eda qu\u00e9 carajos hacer con tanto billete. Y no tuve otra opci\u00f3n, Martincito, de verdad que no la ten\u00eda, era mi responsabilidad, porque yo les acababa de regalar un sentido para sus miserables vidas y, adem\u00e1s, est\u00e1bamos hablando de un gesto que era un regalo para la humanidad. Hab\u00eda que devolverle Soda Stereo al mundo. Era un asunto de dignidad.<\/p>\n<p>Esa noche en mi casa hicimos el pacto y juramos no decirle nunca nada a nadie, ni siquiera  a ti, Mart\u00edn. Hasta nos cortamos las manos y firmamos con sangre y la vaina fue un desastre porque el Cebolla era diab\u00e9tico y no nos lo hab\u00eda dicho y luego no paraba de sangrar el co\u00f1o de madre. Y entonces ahora ten\u00eda doble motivo para llorar: por Soda y por la hemorragia.<\/p>\n<p>Quedamos al d\u00eda siguiente para reunirnos en casa de Ar\u00edstides -ya con la cabeza en su sitio y despu\u00e9s de superar lo m\u00e1s duro de la resaca- para armar bien el plan.<\/p>\n<p>El concierto de Soda Stereo, reunidos 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde, tendr\u00eda que ser gratuito y en Caracas. Eso era indiscutible. Primero porque pod\u00edamos hacerlo en la Rep\u00fablica Independiente de Chacao (Ar\u00edstides estaba saliendo con la hija del Presidente de Chacao y bastaba con una modesta donaci\u00f3n para contar con todos los permisos y hacer lo que nos diera la gana), segundo porque Caracas siempre fue una plaza fundamental para Soda y tercero porque nos daba la gana, marico, punto. Lo jodido era ir a Argentina, buscar a los tres panas, convencerlos de venir a tocar y tra\u00e9rselos. No te imaginas, Mart\u00edn, lo c\u00f3modo que es hacer planes cuando el factor dinero no es un problema, se te puede ocurrir cualquier barrabasada y para todo hay real de sobra. Lo dif\u00edcil era encontrar a los locos y traerlos a cualquier precio, costara lo que costara, inclusive en contra de sus voluntades.<\/p>\n<p>Mientras te estabas casando t\u00fa, Martincito, nosotros nos subimos en uno de los aviones privados de Ar\u00edstides y, con varias maletas llenas de millones de d\u00f3lares, emprendimos rumbo a Buenos Aires.  La primera parada ten\u00eda que ser en la casa de Zeta que era el m\u00e1s f\u00e1cil de los tres. Zeta nos recibi\u00f3 en su estudio con su calva bien pulida, con una panza como de ocho meses y con una papada que le llegaba a la mitad del cuello. Yo de vaina le digo: \u201cBuenas, por favor con Zeta\u201d. El tipo nos hizo un mate (que puso al Cebolla a mear como un degenerado cada tres minutos) y nos pregunt\u00f3 el motivo de la visita. Le explicamos y nos dijo, para nuestra sorpresa, que s\u00ed, que estaba de acuerdo, que \u00e9l desde hac\u00eda tiempo ven\u00eda pensando en la idea de la reunificaci\u00f3n de Soda, pero que Gustavo se negaba (que lo olvid\u00e1ramos, que estaba loco de remate, todav\u00eda m\u00e1s loco, y era un energ\u00fameno, que despu\u00e9s de viejo estaba peor que nunca) y que Charly Alberti estaba viviendo en el fin del mundo, metido a budista o una mariquera de esas, haciendo yoga frente a los glaciares con una noviecita de 25 a\u00f1os. Ah, y tambi\u00e9n se puso con una mamag\u00fcevada de que el concierto, de hacerse, ten\u00eda que ser en Buenos Aires y que en eso, como el personaje de El lado oscuro del coraz\u00f3n, ser\u00eda irreductible. Est\u00e1bamos a punto de lanzarnos a llorar los tres, otra vez, hasta que se me ocurri\u00f3 sacar el celular y decirle: \u201cMira, Zeta, la verdad es que no quer\u00edamos dec\u00edrtelo pero la vaina tiene que ser en Caracas porque esta mujer quiere tener un hijo contigo\u201d. Y le puse la foto de Camila, g\u00fcev\u00f3n, Camila que se pudre de buena, Camilita que es como Jennifer Connelly mezclada con Scarlett Johanson, una mami entre las mamis. Y a Zeta le brillaron los ojos, g\u00fcev\u00f3n, se rejuveneci\u00f3 ese loco, volvi\u00f3 a tener 25 mientras se imaginaba revolc\u00e1ndose con Camila: \u201cBueno, che, se podr\u00e1 hacer alguna excepci\u00f3n en este caso\u2026 and\u00e1 a cagar, que sea en Caracas\u201d.<\/p>\n<p>Listo con Zeta, ahora \u00edbamos con Alberti, a rescatarlo del culo del mundo. Nos llegamos, despu\u00e9s de no s\u00e9 cu\u00e1ntos d\u00edas de viaje, hasta una caba\u00f1a perdida en los confines del planeta. Nos recibi\u00f3 una mujer que no te la crees, panita, un \u00e1ngel ca\u00eddo del cielo, una cosita riqu\u00edsima que si la pones al lado de Camila la convierte en un bagre. Nos dijo que ella era Mariela no-s\u00e9-qu\u00e9-cosa, un nombre hind\u00fa que todav\u00eda no me aprendo, una vaina con varias haches, varias kas y zetas intercaladas. Una cosa muy espiritual y muy imposible. Mariela (a secas, sin el segundo nombre de ahora en adelante) nos dijo que Charly Alberti andaba meditando frente al glaciar haciendo la posici\u00f3n del loto con el perro invertido y el gato maullante en fase dos (una vaina que si te la imaginas da una imagen muy gay). Y as\u00ed tal cual, contorsionado en medio de aquel fr\u00edo, nos encontramos a Charly. Le comentamos lo del concierto de Soda en Caracas, que Zeta hab\u00eda dicho ya que s\u00ed, que si \u00e9l acced\u00eda pues nos \u00edbamos todos ya mismo para casa de Gustavo Cerati para convencerlo. Charly dijo que no, se neg\u00f3 en redondo, nos dijo que la \u00e9poca de la m\u00fasica, las giras y el dinero se hab\u00eda quedado demasiado atr\u00e1s para \u00e9l, que ahora era un ser mucho m\u00e1s espiritual, que aqu\u00ed en el culo del mundo hab\u00eda encontrado finalmente su espacio en el universo (y le puso una mano en el culo a Mariela y todos pensamos \u201cco\u00f1o, claro, tiene raz\u00f3n\u201d). Pero entonces Ar\u00edstides, desesperado \u2013sobre todo por el fr\u00edo cagante y por el discurso budista del pana- le dijo claro y raspado: \u201cMira, Charly Alberti, no seas marico\u2026 te doy dos millones de d\u00f3lares ahora mismo y dos millones m\u00e1s cuando se acabe el concierto en Caracas\u201d. Y Charly Alberti dijo: \u201cS\u00f3lo si es en efectivo, pibe\u201d. Hicieron maletas \u00e9l y su deliciosa novia (como 40 a\u00f1os menor que \u00e9l) y nos fuimos todos a Buenos Aires otra vez a la caza de Cerati.<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 la fase en la que ten\u00edamos que convencer a Cerati. Cerati, chamo, que estaba en otro planeta, que hablaba con puras frases al estilo de: \u201cSho, en este instante fugaz y luminoso de una existencia apacible pero distante y casi ajena, no soy m\u00e1s que el humo siniestro y azulado de un cigarrisho at\u00f3mico que se desprende en part\u00edculas de shuvia entra\u00f1able, de peces, de surcos en rostros avejentados que dibujan el mapa imposible de una luna menguante sobre ese desierto que alguna vez fui sho pero que contigo sha no tanto\u201d. As\u00ed, marico, todo lo que dec\u00eda, a tiempo completo. Yo no entend\u00eda nada, te puedes imaginar al Cebolla (Cebosha, de ahora en m\u00e1s, como dec\u00eda Gustavo) y a Ar\u00edstides, ten\u00edan la cara de quien trata de explicarle lo que es una reina pepeada a un marciano.<\/p>\n<p>Cerati, con una frase intrincad\u00edsima, de imposible reproducci\u00f3n, la vaina m\u00e1s cr\u00edptica y fumada que hayas o\u00eddo en tu puta vida (una cosa, como todas las de \u00e9l, que no se entendi\u00f3 nada pero que sonaba arrech\u00edsimo), nos dijo que ni de vaina. Que la respuesta es no y no me sigan jodiendo la paciencia.<\/p>\n<p>Zeta dijo entonces que \u00e9l tambi\u00e9n se bajaba del tren, que sin Gustavo no se iba a Caracas. Y Charly no dijo ni una palabra, puso de nuevo su manota sobre la suculenta redondez de las nalgas de su noviecita y nos hizo entender que se volv\u00eda a sus glaciares a hacer la posici\u00f3n del perro maullante en flor de loto.<\/p>\n<p>No nos qued\u00f3 otro remedio, marico, en serio que no. Era el momento de jugarse la \u00faltima carta. Esperamos a que se dieran media vuelta y les saltamos como tigres por las espaldas.  Ar\u00edstides se encarg\u00f3 de Alberti, el Cebolla se le fue encima a Cerati y yo le met\u00ed semejante co\u00f1azo en la calva a Zeta que lo desmay\u00e9. No cont\u00e1bamos con la tal Mariela, que repart\u00eda unos zarpazos como de leona y nos dej\u00f3 a los tres magullados; pero al final logramos controlarla. Cebolla entonces se sac\u00f3 una jeringa que tra\u00eda escondida en un estuchito debajo del abrigo y los inyect\u00f3 a todos, Mariela incluida.<\/p>\n<p>No me preguntes exactamente qu\u00e9 fue lo que les inyectamos. Cebolla nos explic\u00f3 pero era casi como escuchar a Cerati: sonaba arrech\u00edsimo pero no ten\u00edas la menor idea de lo que te estaba hablando. Palabras m\u00e1s, palabras menos, era una droga que \u00e9l mismo hab\u00eda dise\u00f1ado. Una vaina que te relajaba el cuerpo y te pon\u00eda una sonrisota en la cara. Por fuera eras la estampa v\u00edvida de la felicidad y la calma, aunque por dentro hubiera un infierno. Yo no entend\u00ed c\u00f3mo funcionaba la vaina hasta que me tuve que inyectar yo mismo una dosis cuando vinieron los milicos a interceptarnos en el aeropuerto, justo antes de tomar el avi\u00f3n rumbo a Caracas con los cuatro secuestrados dentro. Entonces comprend\u00ed los efectos del coctel Cebolla, por fuera eres una persona calmada, racional, sonriente, controlada y por debajo de la piel te est\u00e1s muriendo, quieres gritar, llorar, patalear. \u201cMe pondr\u00e9 el uniforme de piel humana\u201d dec\u00eda Cerati en uno de sus temas, bueno, la vaina era m\u00e1s o menos as\u00ed (pero al rev\u00e9s).<\/p>\n<p>Bueno, al final los milicos nos dejaron ir, primero porque los Soda Stereo y su acompa\u00f1ante estaban de tan buen \u00e1nimo, tan contentos y relajados; y segundo porque Ar\u00edstides les regal\u00f3 una de las maleticas llenas de d\u00f3lares \u201cen una prueba de amistad y mutuo entendimiento entre nuestros pueblos, a ustedes que les gusta tanto vender y a nosotros que nos gusta tanto comprar\u201d les dijo el hijo de puta.  Y a los militares les pareci\u00f3 magn\u00edfico. Yo creo que hasta la bendici\u00f3n nos dieron.<\/p>\n<p>Llegamos a Caracas en un vuelo sin sobresaltos porque cada vez que los Soda Stereo se pon\u00edan medio c\u00f3micos y empezaban a dar se\u00f1ales de que los efectos de la droga se les estaban pasando, el Cebolla se aparec\u00eda con su inyectadora y les redoblaba la dosis. Yo, mientras tanto, estaba feliz; porque te da como una euforia incontrolable cuando por fin te sales de la c\u00e1rcel de la piel humana. Te dan ganas de bailar, de meter goles desde la media cancha, de inventarte un pase de breakdance, de follar, no s\u00e9 c\u00f3mo explicarte, marico, es una sensaci\u00f3n de libertad como si nunca antes en tu vida hubieras sido libre, realmente libre.  Pero no sab\u00edamos si esa misma euforia tambi\u00e9n les dar\u00eda a ellos, mejor era tenerlos sedados hasta el momento del concierto donde se iniciar\u00eda la fase final del plan.<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 el d\u00eda, Mart\u00edn. \u00bfT\u00fa fuiste, verdad? Seguro que s\u00ed, c\u00f3mo co\u00f1o te ibas a pelar el concierto de Soda 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde. Un concierto de 8 horas donde iban a tocar todo, absolutamente todos los temas de todos los discos, en vivo, gratis, en Caracas. Dime que no fue una belleza, panita, el mejor concierto de la historia de la m\u00fasica. Una vaina apote\u00f3sica. Yo me acuerdo y lloro, g\u00fcev\u00f3n. Ya lo sabes, yo soy de la despreciable raza de los sensibles, c\u00f3mo lo puedo evitar. Mira, se me paran los pelos de pensarlo nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Bueno, lleg\u00f3 el d\u00eda, Martincito, y aqu\u00ed el plan depend\u00eda ya exclusivamente del Cebolla. Yo era el autor intelectual, Ar\u00edstides financiaba todo el desmadre y el Cebolla era el autor material. Pocas horas antes del concierto Cebolla hizo las cirug\u00edas. Les abri\u00f3 eso que llam\u00f3 \u201cun puerto\u201d en la nuca a Cerati, Zeta y Alberti (en palabras de Ar\u00edstides, quien logr\u00f3 verbalizar lo que yo pensaba pero no sab\u00eda nombrar: \u201cco\u00f1o, marico, pero eso parece que les hubieras abierto otro culo\u201d) y los conect\u00f3 con un cable org\u00e1nico a una m\u00e1quina. Hizo las pruebas y dijo: \u201cestamos listos\u201d.<\/p>\n<p>Ar\u00edstides y yo est\u00e1bamos cagados, viejo. Porque all\u00e1 afuera hab\u00eda como 500 mil personas en la Autopista del Este, la tarima ten\u00eda como 200 metros de altura, las telepantallas gigantes estaban repartidas por toda la Rep\u00fablica Independiente de Chacao, se hab\u00edan hecho las pruebas de sonido y aquella vaina sonaba tan duro que te vibraba el cuerpo desde dentro (te lo juro que a m\u00ed se me mov\u00eda el est\u00f3mago con los bajos). Pero Soda no hab\u00eda tocado en 30 a\u00f1os, no hab\u00edan ni siquiera ensayado, eran unos viejos que no iban a poder aguantar ni media hora de concierto. Pero el Cebolla insist\u00eda, \u201ctranquilos, est\u00e1 todo bajo control, ustedes rel\u00e1jense y disfruten, yo me encargo de la m\u00e1quina\u201d.<\/p>\n<p>La m\u00e1quina del cebolla, Mart\u00edn, todo estaba en la m\u00e1quina y en los cables. Estaba inspirada en una frase de Cerati que aparece en el Dymano: \u201c\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 la m\u00fasica? La m\u00fasica est\u00e1 en los cables\u201d. Por fin la genialidad del Cebolla hab\u00eda servido para algo, porque de esa m\u00e1quina sal\u00eda la m\u00fasica que iban a tocar y desde all\u00ed se inoculaba en los puertos org\u00e1nicos, abiertos en  la nuca de cada uno ellos, una sustancia m\u00e1gica de la que depend\u00eda todo el espect\u00e1culo. La m\u00e1quina era Dios, g\u00fcev\u00f3n, el gran maestro titiritero que manejaba los hilos de los tres Soda Stereo. Y la m\u00e1quina, siguiendo sus impulsos y movimientos sobre la tarima, se encargaba de traducirlos en las luces y los rayos l\u00e1ser.<\/p>\n<p>Aquello fue un concierto de rock, pero tambi\u00e9n fue un rave. La gente no se lo cre\u00eda. Ar\u00edstides, cuando tocaban Canci\u00f3n Animal (yo dir\u00eda que como en la sexta o s\u00e9ptima hora del concierto, o por ah\u00ed) sali\u00f3 corriendo como un poseso, atraves\u00f3 toda la tarima y se lanz\u00f3 en clavado para ser atrapado all\u00e1 abajo en los brazos de la multitud enardecida. No lo volvimos a ver. En medio del trance, esos trances colectivos que conectan a 500 mil personas en un estado de euforia absoluta, la novia de Charly se despert\u00f3 de su propio trance particular (el del coctel Cebolla) y empez\u00f3 a gritar. Yo pensaba que gritaba de p\u00e1nico, luego me di cuenta de que gritaba de felicidad, demasiado feliz estaba aquella diosa, tan feliz que comenz\u00f3 a saltar y a bailar y a quitarse la ropa y yo me le fui encima y comenzamos a besarnos y a meternos mano dur\u00edsimo en el backstage. Recuerdo que en una de esas (mientras forcejeaba con el bendito broche del sost\u00e9n) abr\u00ed los p\u00e1rpados y vi de reojo al Cebolla operando la m\u00e1quina. Ten\u00eda una chupeta de chicle enorme y bailaba y sub\u00eda los brazos como quien acaba de meter el gol m\u00e1s hermoso en la historia de los mundiales. Much\u00edsimo m\u00e1s arrecho que el de Maradona contra Inglaterra. Y entonces entend\u00ed que no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s, que el Cebolla hab\u00eda decidido inmolarse en un coma diab\u00e9tico y hab\u00eda puesto los comandos de la m\u00e1quina en su m\u00e1xima potencia. Y que a ese cl\u00edmax absoluto no pod\u00eda met\u00e9rsele ya la reversa.<\/p>\n<p>Soda toc\u00f3 como nunca, la gente abajo hac\u00eda el amor, se mord\u00eda, jadeaba y gru\u00f1\u00eda en un orgasmo masivo. El m\u00e1s largo y simult\u00e1neo de todos los orgasmos en la historia de la humanidad. Hubo entonces una descarga final, el punto m\u00e1s alto de la apoteosis y sobre el bramido de la multitud se escuch\u00f3 a Cerati gritar por \u00faltima vez: \u201cGracias\u2026 totales\u201d.<\/p>\n<p>Y hubo un estallido, algo que todos pensaron que eran los fuegos artificiales para coronar el cierre del concierto m\u00e1s hermoso jam\u00e1s, pero que ya sabemos lo que fue. Yo me llev\u00e9 a mi Mariela en brazos sin voltear atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, cuando la gente cay\u00f3 en cuenta de lo que hab\u00eda pasado y todo el mundo amanec\u00eda en otra cama con otras mujeres, otros hombres y otros perros que en su vida hab\u00edan visto, comenzaron a buscarnos bajo los cargos de secuestro y homicidio. Pero ya yo estaba montado en el avi\u00f3n privado de Ar\u00edstides rumbo a Patagonia.<\/p>\n<p>Ahora dime t\u00fa, Mart\u00edn, dime t\u00fa si conoces una mejor manera de despedirse. Qu\u00e9 m\u00fasico en el mundo no ha so\u00f1ado con un adi\u00f3s as\u00ed.<\/p>\n<p>Bueno, ya est\u00e1. Ya lo ech\u00e9 todo para afuera. Te lo juro que me siento mucho mejor ahora que lo exorcic\u00e9. Ten\u00eda raz\u00f3n mi novia. Me voy que en esta vaina se est\u00e1 ocultando ya el sol y no te crees el fr\u00edo, marico. Adem\u00e1s Mariela me est\u00e1 esperando frente a la chimenea para hacer el gato ladrador invertido con delicias de loto, una posici\u00f3n que s\u00f3lo se hace en pareja y que se la invent\u00e9 yo.<\/p>\n<p>Mira, qu\u00e9 belleza, ah\u00ed va otro ping\u00fcino. Seguido de una foquita\u2026 co\u00f1o, y una orca m\u00e1s atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Urriola<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14670\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/04\/25\/todo-por-soda-jose-urriola\/soda-stereo\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/soda-stereo.jpg?fit=284%2C292&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"284,292\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"soda-stereo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/soda-stereo.jpg?fit=284%2C292&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14670\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/soda-stereo.jpg?resize=284%2C292\" alt=\"\" width=\"284\" height=\"292\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia va as\u00ed: John Manuel Silva me nombra este cuento, y como es natural, se me qued\u00f3 en la cabeza por meses. 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