{"id":13759,"date":"2011-03-19T12:30:07","date_gmt":"2011-03-19T17:00:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=13759"},"modified":"2011-03-19T12:30:07","modified_gmt":"2011-03-19T17:00:07","slug":"la-vagina-de-la-esposa-de-humberto%e2%80%a6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/03\/19\/la-vagina-de-la-esposa-de-humberto%e2%80%a6\/","title":{"rendered":"La vagina de la esposa de Humberto\u2026"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13760\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/03\/19\/la-vagina-de-la-esposa-de-humberto%e2%80%a6\/0c6ee9e8dd94fad01\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01.jpg?fit=450%2C306&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"450,306\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"0c6ee9e8dd94fad01\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01.jpg?fit=450%2C306&amp;ssl=1\" class=\"size-medium wp-image-13760 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01-300x204.jpg?resize=300%2C204\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01.jpg?resize=300%2C204&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/0c6ee9e8dd94fad01.jpg?w=450&amp;ssl=1 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es que Humberto haya cambiado su  conducta luego del matrimonio. No, para nada. Se debe se\u00f1alar es a la  mentira andante de Daniela, que gritaba a los cuatro vientos c\u00f3mo  guardaba su virginidad exclusivamente para cuando se casara con su  novio, ocultando que, en una noche de copas con unos amigos, totalmente  desinhibida y borracha, fue llevada por ellos a un hotel, donde gritando  de placer y excitaci\u00f3n descubri\u00f3 todo el para\u00edso de carne, orgasmos y  fluidos del que se hab\u00eda privado todos estos 26 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Daniela luego de esa noche prefiri\u00f3 no  volverle a hablar a sus diligentes amigos. M\u00e1s fuerte era el  sometimiento de un fanatismo cristiano impuesto por su padre, por lo  que, de llegar a enterarse de tal aventura, posiblemente hoy la  agraciada joven estar\u00eda muerta a manos de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los d\u00edas posteriores a la c\u00e9lebre  liberaci\u00f3n de pulsiones de Daniela fueron un infierno: horas de  masturbaci\u00f3n d\u00eda tras d\u00eda, encerrada en el ba\u00f1o de su cuarto,  rememorando una y otra vez como la lengua de uno de sus amigos pon\u00eda su  cl\u00edtoris a temblar desenfrenado de locura. Fue lo que m\u00e1s le excit\u00f3 esa  noche; nunca hab\u00eda visto a alguien comerse algo con tal ah\u00ednco y  satisfacci\u00f3n: literalmente le devoraron la vagina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por supuesto, la reci\u00e9n nacida doble  moral de Daniela no le permiti\u00f3 confesar la verdad a Humberto, su novio  formal desde los 17 a\u00f1os. Ya un poco desencantada de la triste  hipocres\u00eda de la virginidad, ante una religi\u00f3n en la que ya no cre\u00eda  absolutamente nada, comenz\u00f3 a presionar a su pareja para concretar los  planes de boda; Daniela sab\u00eda, que era el boleto para irse de su casa,  sacudirse al dictador de su padre y poder finalmente ser penetrada por  el nunca usado y a\u00fan virgen pene de Humberto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto era un joven de 29 a\u00f1os, fiel  creyente; hijo del mejor amigo del pap\u00e1 de su novia. Humberto, era el  primer y \u00fanico novio que hab\u00eda tenido Daniela y, el \u00fanico aprobado por  su padre. Era un joven refinado, con muy buena educaci\u00f3n, adicto al  orden y la limpieza, un tanto ingenuo en ocasiones. Mantenerse puro al  lado de Daniela, esperando la bendici\u00f3n de Dios el d\u00eda de su boda, era  algo que lo llenaba de satisfacci\u00f3n y orgullo. La amaba profundamente,  \u00bfc\u00f3mo no amarla?: era hermosa, de buena figura y caderas prominentes;  era la \u00fanica mujer en su vida, adem\u00e1s, en tiempos de una sociedad sin  valores, pues Daniela era la mujer perfecta para cumplir con sus  exigencias religiosas, una dama, una se\u00f1orita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Daniela lo consigui\u00f3. Transcurridos 8  meses luego de su episodio de infidelidad a Humberto y a una deidad  omnipresente que la ve\u00eda desde el cielo con un pene metido en la boca,  logr\u00f3 casarse finalmente con su paciente novio. Vestida de blanco posaba  la se\u00f1orita para la foto, arrodillada, con sus dos manos juntas a la  cara, expresando una sant\u00edsima pureza. Su cara transmit\u00eda ternura,  inocencia tocada obligatoriamente por una mano divina, j\u00fabilo por la  bendici\u00f3n que el mism\u00edsimo Se\u00f1or le otorgaba en ese esperado y  significativo momento. Su cerebro andaba en otro sitio: quer\u00eda  nuevamente la lengua de un hombre enterrada en su vagina, quer\u00eda su  cl\u00edtoris torturado por los dientes de alguien. Sent\u00eda que explotar\u00eda por  dentro; maldec\u00eda a la rid\u00edcula ceremonia, a Dios, al cura, a la  familia, a las represiones de a\u00f1os, al abandono sexual a la que fue  castigada.\u00a0 Maldec\u00eda todo, excepto a su cl\u00edtoris: pronto le propinar\u00eda  miles de orgasmos a \u00e9ste, usando la lengua de Humberto como arma  secreta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esa noche de bodas fue un total  desastre. Apenas Daniela le agarr\u00f3 el pene a Humberto, \u00e9ste acabo. A  ella no le import\u00f3 mucho, ni siquiera subi\u00f3 la mirada para ver el rostro  avergonzado de su esposo y calmarlo. Le solt\u00f3 el pene, acost\u00f3 a  Humberto boca arriba con un empuj\u00f3n, y ella, subi\u00e9ndose a la cama,  comenz\u00f3 a caminar con las piernas separadas hasta situarse parada sobre  el cuerpo de su esposo, con ambos pies a los lados de la cabeza de un  Humberto aterrado, que no sab\u00eda qu\u00e9 estaba ocurriendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Daniela baj\u00f3 la cabeza desde lo alto y,  erguida en pie completamente desnuda, solt\u00f3 una mirada de malicia a su  esposo. Se meti\u00f3 su dedo \u00edndice en la boca, dej\u00e1ndolo remojar con  generosidad unos cuantos segundos. Sac\u00e1ndolo, formando un s\u00f3lido hilo de  saliva, procedi\u00f3 a llevarlo a su vagina que soltaba desde la altura  algunas gotas lubricantes al rostro de Humberto. Toc\u00f3 con energ\u00eda su  cl\u00edtoris, luego, separando sus h\u00famedos labios con los dedos, se dej\u00f3  caer de rodillas en la cama, atinando su abierta vagina a la boca del  asustado joven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Daniela comenz\u00f3 a menearse  en\u00e9rgicamente, agarrando por el cabello a su esposo, oblig\u00e1ndolo a  entrar lo m\u00e1s posible a su cavidad. Humberto gritaba asustado, pero sus  s\u00faplicas no serv\u00edan de nada, eran ahogadas por el rosado interior de  Daniela. Ya sin poder aguantar m\u00e1s, Humberto se vio obligado a golpear a  su mujer en la costilla izquierda, empuj\u00e1ndola con desespero para poder  respirar. El resto de la noche la pas\u00f3 encerrado en el ba\u00f1o, llorando  en silencio, estupefacto por todo lo que acababa de ocurrir en su  anhelada noche de bodas con su dulce dama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ocho meses despu\u00e9s nada hab\u00eda cambiado.  Nuevamente, Humberto restregaba con rudeza el cepillo sobre su lengua  cubierta de crema dental. Se miraba con impotencia al espejo. Otro  fracaso m\u00e1s de decenas de intentos, otra derrota a su desempe\u00f1o integral  del amante perfecto, otro sinsabor a su esposa, otra ida al ba\u00f1o  corriendo, aguantando las ganas de vomitar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El problema no era Humberto; el problema  era la vagina de Daniela. Visualmente era bonita, cerradita y delicada;  pero, escond\u00eda en sus entra\u00f1as un pestilente hedor; era algo  indescriptible, algo que estimulaba y humillaba al umbral de  sensibilidad vomitivo de Humberto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El amor por su esposa era enorme, pero,  la pudrici\u00f3n de su vagina tambi\u00e9n lo era. Y es que, el detalle era que  Daniela no buscaba ser penetrada, ella quer\u00eda era puro sexo oral  salvaje, como aqu\u00e9l que le convid\u00f3 ese par de amigos con narices tapadas  aquella noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La infelicidad de Daniela ya era obvia,  todo encuentro sexual con su marido terminaba interrumpido por alg\u00fan  conato de v\u00f3mito de \u00e9ste. El matrimonio se ca\u00eda a pedazos; el intenso  amor que hubo un d\u00eda ya estaba condicionado y resumido por una sensible  lengua y una hedionda vagina que no pod\u00edan reunirse sin terminar  peleados: la relaci\u00f3n ten\u00eda sus d\u00edas contados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto se la pasaba llorando, por m\u00e1s  que lo intentaba no pod\u00eda hacerlo, mor\u00eda del asco. Adem\u00e1s, su rid\u00edcula  crianza cat\u00f3lica\u00a0extremista lo manten\u00eda encerrado en s\u00ed mismo, no se  atrev\u00eda a decirle a su bella esposa que ten\u00eda un muerto descompuesto  entre las piernas. \u00c9l s\u00f3lo quer\u00eda envejecer y morir al lado de ella, tal  cual juraron en el altar meses atr\u00e1s, compartir juntos, verla contenta.  No lograba comprender la insistencia con el tema del sexo oral, pero,  quer\u00eda hacerla feliz a cualquier precio, y deb\u00eda encontrar alguna  soluci\u00f3n pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una noche al salir del trabajo, Humberto  decidi\u00f3 irse con unos amigos a tomar unos tragos, y as\u00ed olvidar un poco  sus problemas maritales. Tomaron dos botellas de ron y comieron arroz a  la marinera. Rieron, lloraron juntos, compartieron todos sus  desaciertos en el matrimonio. Sus amigos, que eran dos ejemplos  perfectos del barrig\u00f3n alegre venezolano populachero tomador de ca\u00f1a y  cogedor de putas de cualquier cala\u00f1a luego de sellar par de caballos, le  recargaban el trago a Humberto y, uno de ellos alterado se\u00f1alaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2500Hermanazo, \u00bfcu\u00e1l es el peo, vale?, date  un ba\u00f1o con tu mujer al llegar, p\u00e1sale bien el jab\u00f3n Moncler por la  cuchara, y apenas salgan de la ducha \u00e9chale lengua como un campe\u00f3n a esa  loca; usted es un var\u00f3n, vale, \u00bfqu\u00e9 pasa, pues?, salva ese matrimonio,  loco,\u00a0 mira que hembrotas como Daniela no encontrar\u00e1s f\u00e1cil, y menos as\u00ed  virgencita cero kil\u00f3metro como t\u00fa la agarraste, \u00a1deja la mariquera y  dale lengua pareja a esa totona, chico!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eso era lo que necesitaba Humberto:\u00a0un  consejo sincero, palabras de apoyo de buenos amigos. Ya montado en su  carro,\u00a0un poco borracho por esos tragos, Humberto iba mentalizado,  repasando cada palabra de sus amigotes. Era su noche de rescate triunfal  del matrimonio, nada lo detendr\u00eda, har\u00eda acabar a su mujer por primera  vez y de la forma m\u00e1s animal y extrema posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto lleg\u00f3, levant\u00f3 a su esposa  jal\u00e1ndola por un brazo para llevarla a la ducha, pero, \u00e9sta le propin\u00f3  una cachetada acompa\u00f1ada de un \u201c\u00a1est\u00e1s loco, imb\u00e9cil, su\u00e9ltame!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto no abortar\u00eda la misi\u00f3n  f\u00e1cilmente; en medio de su borrachera no entend\u00eda por qu\u00e9 Daniela no  quer\u00eda ba\u00f1arse a las 3 de la madrugada con \u00e9l, sin embargo, seguir\u00eda  adelante con los planes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se disculp\u00f3 y comenz\u00f3 a besarla. Ella  acept\u00f3. Se besaban intensamente; al mismo tiempo \u00e9l iba ya quit\u00e1ndole su  ropa interior, no quer\u00eda perder ni un minuto de esta sabrosa borrachera  que le hac\u00eda olvidar el volc\u00e1n de vapores nauseabundos que su esposa  ten\u00eda guardado\u00a0especialmente para \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto la puso boca arriba y, ya  desnuda completamente, le abri\u00f3 las piernas para ver bien abierta la  herida que deb\u00eda sanar con su lengua. Confiado y con una firmeza llena  de ilusi\u00f3n por salvar su matrimonio, procedi\u00f3 a meterse de lleno en las  cavernas de azufre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como un zorrillo amenazado que se  defiende con su pestilencia, as\u00ed se defendi\u00f3 en modo autom\u00e1tico la  vagina de Daniela al sentir la presencia de la lengua enemiga. Humberto  en medio de la borrachera no pudo ni detectar las n\u00e1useas: est\u00e1 vez se  vino en v\u00f3mito, pero, invadido en adrenalina logr\u00f3 contenerlo sellando  sus labios con determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humberto todav\u00eda manten\u00eda pegada su boca  a la vagina enemiga y, con unos cachetes inflados, que conten\u00edan parte  de la cena, decidi\u00f3 separar ligeramente sus labios para ir dejando  drenar un poco de su interior. Humberto sent\u00eda algo de asco, m\u00e1s a\u00fan con  lo escrupuloso que era, sin embargo, detect\u00f3 algo que jugar\u00eda a favor  de \u00e9l, un oportuno as bajo la manga: peque\u00f1os camarones y calamares mal  masticados sal\u00edan de su boca, acompa\u00f1ados de un l\u00edquido amargo, pero que  conservaba la exquisita saz\u00f3n del arroz a la marinera que hab\u00eda  deglutido horas antes. Era un caldo caliente, pero que arrojado con  ligereza en la vagina de su esposa lograba una mezcla de sabores que  seduc\u00eda el exigente paladar de \u00e9l, haciendo que \u00e9ste con desesperaci\u00f3n  retomara la actividad lingual que por primera vez ya no era un castigo,  por el contrario, era un placer gastron\u00f3mico sin precedentes. Humberto  esa noche era una suerte de chef, experimentando con un abanico de  ingredientes de diversas texturas, temperaturas y sabores; consagr\u00e1ndose  en su mente como un Sumito Est\u00e9vez de la vagina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Daniela gritaba de placer, ped\u00eda a su  marido que no se detuviera por nada. Humberto logr\u00f3 soltar en peque\u00f1as  cuotas toda la cena sobre la suculenta putrefacta vagina de su esposa.  Masticar un camar\u00f3n al mismo tiempo que mordisqueaba el inmundo cl\u00edtoris  era un poema; era colocar un acento al ya divino sabor de un camar\u00f3n  fresco. Se altern\u00f3 con las partes l\u00edquidas, aprovechaba \u00e9stas para  recorrer con la lengua los muslos calientes de su mujer y luego  desembocar en toda la vagina ya roja de tanto sometimiento f\u00edsico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esa noche Daniela volvi\u00f3 a enamorarse de  Humberto. Ya no exist\u00eda posibilidad alguna de divorcio, m\u00e1s bien,  estaba orgullosa de su marido que, no s\u00f3lo supo igualar a lo sentido en  esa noche de infidelidad enterrada en el pasado, sino m\u00e1s bien, super\u00f3 a  ese par de amigos con sinusitis que no sab\u00edan donde met\u00edan su boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde entonces, Daniela ha sufrido  algunas infecciones producto de alg\u00fan calamar descompuesto que se pierde  y queda alojado en sus paredes vaginales, pero, nada de qu\u00e9  preocuparse. El viernes es el d\u00eda oficial del sexo oral: Humberto le  pide a su esposa que no se ba\u00f1e en todo el d\u00eda, y \u00e9l, apenas sale del  trabajo pasa por su restaurante preferido, encarga una buena cazuela de  mariscos o, el legendario y salvador arroz a la marinera.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Gabriel N\u00fa\u00f1ez<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">M\u00e1s del autor: <a href=\"http:\/\/conidayvuelta.wordpress.com\/\">Con Ida y Vuelta<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es que Humberto haya cambiado su conducta luego del matrimonio. No, para nada. 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