{"id":13197,"date":"2011-02-14T10:40:38","date_gmt":"2011-02-14T15:10:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=13197"},"modified":"2011-02-14T10:41:57","modified_gmt":"2011-02-14T15:11:57","slug":"el-bicentenario-recien-comienza-y-celebrarlo-es-insuficiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2011\/02\/14\/el-bicentenario-recien-comienza-y-celebrarlo-es-insuficiente\/","title":{"rendered":"EL BICENTENARIO RECI\u00c9N COMIENZA Y CELEBRARLO ES INSUFICIENTE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>EL BICENTENARIO RECI\u00c9N COMIENZA <\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><strong>Y CELEBRARLO ES INSUFICIENTE<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -POR CARLOS SCHULMAISTER-<\/strong><\/p>\n<p>Al contrario de lo que el gobierno argentino y la gente parecieran creer, el recientemente celebrado Bicentenario Continental de Mayo no finaliz\u00f3 al comenzar la hora O del l\u00ba de enero de 2011, ya que la Revoluci\u00f3n no transcurri\u00f3 entre el 18 y el 25 de mayo de 1810, como se ense\u00f1\u00f3 masivamente hasta ahora, sino entre 1806 y 1825. En consecuencia, el Bicentenario abarcar\u00e1 de hecho y de derecho, <em>por lo menos<\/em>, la presente d\u00e9cada.<\/p>\n<p>El Bicentenario es mucho m\u00e1s que la mera expresi\u00f3n de una magnitud de \u00a0tiempo astron\u00f3mico. Fundamentalmente representa las formas y contenidos que asume la encarnaci\u00f3n concreta del tiempo hist\u00f3rico en el presente de las naciones americanas paridas por la Revoluci\u00f3n. Es decir, representa su tejido sociocultural actual.<\/p>\n<p>Un proceso hist\u00f3rico de tama\u00f1a dimensi\u00f3n, riqueza y complejidad no puede ser dimensionado correctamente mediante celebraciones y homenajes mec\u00e1nicos, reproducidos a intervalos regulares del ciclo administrativo del Estado.<\/p>\n<p>M\u00e1s que para rendir culto al pasado y oficiar liturgias improcedentes, hitos de esta clase son propicios para instalar procesos colectivos de evaluaci\u00f3n societal que no pueden quedar acotados a los arbitrarios, estrechos y exactos l\u00edmites cronol\u00f3gicos de horas, d\u00edas, meses y a\u00f1os.<\/p>\n<p>Es al interior de marcos temporales m\u00e1s ricos y flexibles, ll\u00e1mense per\u00edodos, \u00e9pocas o coyunturas donde se podr\u00e1 caracterizar con mayor profundidad y riqueza los procesos hist\u00f3ricos desencadenados en aquella \u00e9poca revolucionaria.<\/p>\n<p>No obstante, en este primer a\u00f1o del Bicentenario las naciones hispanoamericanas apenas s\u00ed se han dedicado a celebrar y homenajear actores, \u00e9picas y narrativas fundacionales sin poner en marcha procesos evaluatorios de las trayectorias recorridas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible esto?, se preguntar\u00e1 m\u00e1s de un lector desapercibido recordando haber le\u00eddo en la facultad los libros de Fulano, Mengano o Perengano, cl\u00e1sicos incuestionables considerados el <em>non plus ultra <\/em>en la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Ocurre que la clase de evaluaciones a que me refiero son pr\u00e1cticamente in\u00e9ditas en Argentina y en los pa\u00edses latinoamericanos. Tampoco son el resultado del trabajo intelectual individual de los estudiosos, por m\u00e1s profundos que ellos pudieran ser, ya que son procesos colectivos abiertos, participativos, democr\u00e1ticos, dial\u00f3gicos, llenos de renovado inter\u00e9s y voluntad de inclusi\u00f3n y pertenencia a un colectivo com\u00fan que puede llamarse de diferentes maneras: la naci\u00f3n, el pa\u00eds, la patria, la Argentina, con el prop\u00f3sito fundamental y declarado de corregir, reparar, mejorar, ser y transformar colectivamente el proceso hist\u00f3rico bajo determinadas inspiraciones para de ah\u00ed en m\u00e1s conquistar niveles m\u00e1s altos y continuados de desarrollo como sociedad y naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo tanto se trata de evaluar para transformar; ello supone una acci\u00f3n colectiva subsiguiente: la implementaci\u00f3n de un proyecto hist\u00f3rico. M\u00e1s que una tarea acad\u00e9mica es, pues, una grandiosa tarea pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, la sociedad hispanoamericana no ha pasado de ofrecer a trav\u00e9s de sus acad\u00e9micos de ciencias sociales diagn\u00f3sticos generales, encicl\u00f3p\u00e9dicos tratados, relevamientos eruditos del estado de cualquier cuesti\u00f3n. Algo que pareciera ser su especialidad.<\/p>\n<p>La diferencia entre eso que se ha hecho y lo que se deber\u00eda hacer, o la que presentan un diagn\u00f3stico y una evaluaci\u00f3n proactiva es la misma que existe entre mirar atr\u00e1s, hacia el pasado, a lo que ya sucedi\u00f3, para describirlo, explicarlo e interpretarlo, o por el contrario mirar hacia adelante, al futuro, a lo desconocido, a lo que est\u00e1 sin hacer, \u00a1y hacerlo!<\/p>\n<p>En el primer caso el observador erudito se estaciona en su puesto de observaci\u00f3n y mira hacia atr\u00e1s, pero permanece all\u00ed sin moverse en su propio tiempo pues \u00e9ste est\u00e1 anclado en los dilemas del pasado sin poder escapar a su poder coercitivo y paralizante. En suma, como no se puede desandar el tiempo transcurrido no hay escape posible.<\/p>\n<p>En el segundo caso los observadores, acad\u00e9micos, pol\u00edticos, sociales, institucionales, agitan el presente apuntando hacia adelante, hacia lo por venir, a lo in\u00e9dito, a la creaci\u00f3n de algo que por primera vez pueda establecer alg\u00fan grado de control sobre el futuro para encarar la construcci\u00f3n de nuevos presentes s\u00f3lidos, firmes, viables.<\/p>\n<p>Se trata entonces de una oportunidad hist\u00f3rica que se despliega operando aqu\u00ed y ahora, que es como verdaderamente se construye el futuro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos siglos de identidades nacionales en construcci\u00f3n eso deber\u00eda ser corriente y constante. Pero no, sigue siendo una utop\u00eda, un in\u00e9dito posible.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los mayores y m\u00e1s urgentes desaf\u00edos intelectuales de la Regi\u00f3n no son de orden historiogr\u00e1fico sino pol\u00edtico. No alcanza con resignificar los sucesivos pasados una y otra vez, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n y bajo opciones ideol\u00f3gicas polares pues hasta ahora esa modalidad s\u00f3lo nos ha conducido a callejones sin salida.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego es la creaci\u00f3n real de un nuevo futuro con improntas realistas, viables, sustentables, que susciten adhesi\u00f3n entusiasta del consenso democr\u00e1tico y la voluntad comprometida de la mayor cantidad de habitantes del espacio argentino y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>En consecuencia, el Bicentenario de Mayo contin\u00faa desafiando intensamente a la inteligencia hispanoamericana a revisar el pasado hist\u00f3rico heredado, especialmente en los campos pol\u00edtico, sociol\u00f3gico y cultural, desterrando relatos, mitos y axiomas negativos que nos han conducido pol\u00edticamente a contradicciones y crispaciones que parecen insalvables dentro del sistema republicano y la democracia, en tanto las v\u00edas alternativas imaginadas e incluso probadas constituyen atajos probadamente anti\u00e9ticos y antiest\u00e9ticos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que falla entonces? \u00bfEl instrumental t\u00e9cnico o la inspiraci\u00f3n creativa? Para mi fallan ambos. Pero del primero deriva sin duda el fracaso de la lectura y comprensi\u00f3n de la realidad, m\u00e1s importante que la misma construcci\u00f3n del pasado ya que es \u00fanicamente en su seno donde \u00e9ste \u00faltimo adquiere sentido.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente causa y consecuencia de ese fracaso es el acelerado proceso de corrosi\u00f3n de significados de palabras otrora nobles y elevadas, reducidas hoy a la condici\u00f3n de p\u00e1lidos fantasmas del pasado. Desde ya, la responsabilidad no le cabe a las palabras en si sino a los fracasos sociales recurrentes, a la consiguiente p\u00e9rdida de fe en el valor de la uni\u00f3n nacional, y al consiguiente proceso de deformaci\u00f3n idiosincr\u00e1tica resultante, por un lado, de la ignorancia a secas, fruto del crecimiento de la pobreza, y por otro lado de la <em>culta ignorancia<\/em> desparramada sistem\u00e1ticamente desde las m\u00e1s altas jerarqu\u00edas del poder pol\u00edtico, edcon\u00f3mico y social, todo lo cual sirve para legalizar y cohonestar las pr\u00e1cticas sociales m\u00e1s desviadas, aquello que las mismas palabras ya no pueden designar.<\/p>\n<p>Hay palabras que ya no sirven, o que sirven para producir m\u00e1s mal que bien, que est\u00e1n enfermas, distorsionadas y desnaturalizadas por causa de discursos oportunistas, falsos e hip\u00f3critas y por pr\u00e1cticas perversas, de modo que los significados oficiales socialmente distribuidos no se compadecen\u00a0 con la verdad m\u00e1s imparcial y m\u00e1s socialmente abarcativa en cada presente, \u00fanico ambiente donde se puede pasar de la tesis a la experiencia.<\/p>\n<p>Tal es el caso de los t\u00e9rminos revoluci\u00f3n, liberalismo, capitalismo, socialismo, nacionalismo, democracia, federalismo, patria, pol\u00edtica, solidaridad, pueblo, oligarqu\u00eda, militancia, etc, etc.<\/p>\n<p>Conste que no estoy postulando el regreso a un purismo terminol\u00f3gico propio de manuales introductorios a la ciencia pol\u00edtica, sino a se\u00f1alar la hipocres\u00eda con la que \u00e9sas y muchas otras palabras son manipuladas y deformadas -entre otros procedimientos- por la introducci\u00f3n de planteos esencialistas e irracionalidades m\u00faltiples (algunas de milenaria trayectoria) que sumadas y potenciadas parecieran configurar una suerte de metaf\u00edsica pol\u00edtica, en correlato con el creciente desarrollo de un espacio metapol\u00edtico que va sustituyendo cada vez m\u00e1s r\u00e1pido al degradado campo de la pol\u00edtica actual.<\/p>\n<p>Insisto en se\u00f1alar como obst\u00e1culos para la ciencia y el arte pol\u00edticos los sesgos ideol\u00f3gicos y las pr\u00e1cticas reactivas de una funci\u00f3n social intelectual de acad\u00e9micos y divulgadores de todo signo, carentes de autonom\u00eda intelectual y reducidos por la p\u00e9rdida de fe en sus herramientas cient\u00edficas y en sus propias capacidades, en el contexto de la decadencia antes se\u00f1alada, a la condici\u00f3n de <em>meros entretenedores oficiales<\/em>, sin importar si lo son de minor\u00edas o de mayor\u00edas, ya que en todo caso representan ingentes valores econ\u00f3micos en circulaci\u00f3n que asegurar\u00e1n su instalaci\u00f3n, persistencia y reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, ello ha generado un\u00a0 cr\u00f3nico miedo colectivo al futuro, pese a utilizarse constantemente este t\u00e9rmino en la escuela, en los medios y en el libro con fanatismo utopista; y pese a la instalaci\u00f3n de la suprema mentira que hoy vocean los intelectuales \u201cprogres\u201d para la gilada clientelar, repetida urbi et orbe por los perritos falderos (\u00a1a sueldo, vamos!) en todas las jurisdicciones: \u00e9sa de que el ex presidente Kirchner reinstal\u00f3 el valor de la pol\u00edtica (\u00a1Dios nos libre y guarde!), cuando justamente lo cierto es lo contrario: <strong>nunca ning\u00fan gobierno en Argentina degrad\u00f3 tanto la pol\u00edtica, y por ende la sociedad, como lo hizo N\u00e9stor Kirchner. Y como contin\u00faa haci\u00e9ndolo su viuda, la presidente Cristina Fern\u00e1ndez.<\/strong><\/p>\n<p>En consecuencia, el Bicentenario nos muestra como sociedad acostumbrados a \u201cavanzar\u201d llevando en nuestros ojos el espect\u00e1culo que nos brinda un espejo retrovisor representado por tantas contradicciones emblem\u00e1ticas y obsesivas, insolubles de la forma en que han sido y contin\u00faan siendo hist\u00f3ricamente percibidas, formuladas, aprendidas y reproducidas.<\/p>\n<p>Pero al Gobierno, a los clientes y a la gilada eso no les importa. S\u00f3lo les interesan las celebraciones y homenajes masivos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n<p>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elansiaperpetua.com.ar\/?p=1241\">http:\/\/www.elansiaperpetua.com.ar\/?p=1241<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL BICENTENARIO RECI\u00c9N COMIENZA Y CELEBRARLO ES INSUFICIENTE \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -POR CARLOS SCHULMAISTER- Al contrario de lo que el gobierno argentino y la gente parecieran creer, el recientemente celebrado Bicentenario Continental de Mayo no finaliz\u00f3 al comenzar la hora O del l\u00ba de enero de 2011, ya que la Revoluci\u00f3n no transcurri\u00f3 entre el 18 y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1411,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-13197","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-3qR","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1411"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}