{"id":12490,"date":"2010-12-30T14:44:44","date_gmt":"2010-12-30T19:14:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=12490"},"modified":"2014-06-07T12:20:14","modified_gmt":"2014-06-07T16:50:14","slug":"digresion-acerca-de-libros-e-ideas-viejos-y-nuevos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/12\/30\/digresion-acerca-de-libros-e-ideas-viejos-y-nuevos\/","title":{"rendered":"DIGRESI\u00d3N ACERCA DE LIBROS E IDEAS VIEJOS Y NUEVOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>DIGRESI\u00d3N ACERCA DE LIBROS E IDEAS VIEJOS Y NUEVOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>-POR CARLOS SCHULMAISTER-<br \/>\nArgentina<\/strong><\/p>\n<p>Puesto que muy pronto habr\u00e9 de \u201cacogerme a los beneficios de la jubilaci\u00f3n\u201d, como profesor de historia en los niveles secundario y terciario del sistema educativo provincial de R\u00edo Negro, me ocupo actualmente de revisar fotocopias, apuntes y trabajos acumulados durante m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas en mi biblioteca, con la intenci\u00f3n de hacer un expurgo que alcance a manuales y libros de estudio de diversas disciplinas y tem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>\u00a0Estoy convencido de que la mayor\u00eda de las teor\u00edas y concepciones de historia y de ciencias sociales que he frecuentado en la etapa profesional de mi vida, as\u00ed como en la previa de formaci\u00f3n acad\u00e9mica,\u00a0 incluidas mis\u00a0 propias recreaciones, adaptaciones y modificaciones de ellas, am\u00e9n de las de otros contempor\u00e1neos, no lograr\u00e1n sobrevivir al paso del tiempo mucho m\u00e1s que este yo cansado y desencantado de eso que actualmente puede englobarse groseramente en el t\u00e9rmino <em>saber<\/em>.<\/p>\n<p>Pienso y siento que no tiene sentido continuar <em>atesorando<\/em> la mayor\u00eda de esos testimonios del pasado que nadie -me refiero a propios y extra\u00f1os- querr\u00e1 heredar alg\u00fan d\u00eda ante las inevitable p\u00e9rdidas de valor (\u00a1incluido hasta el eventual valor museol\u00f3gico que pudiera corresponder a algunos de mis libros m\u00e1s viejos!), de funcionalidad (como la decorativa de paredes y ambientes, por a\u00f1adidura) y de otras virtudes que pudieran haberle sido atribuidas alguna vez.\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Hasta ahora mi biblioteca conserva libros de varias edades.<\/p>\n<p>\u00a0Los m\u00e1s viejos han sido, sin duda, los que m\u00e1s he amado; precisamente aquellos que se corresponden con la aurora de mis d\u00edas, es decir, los de los \u00b470, los de los \u00b460 y m\u00e1s atr\u00e1s a\u00fan. De ellos los tengo de dos clases: los que representaban libremente el mundo y los que lo interpretaban para modificarlo. Obviamente, he desechado desde joven aquella famosa vertiente anterior que se limitaba a desmontar los \u00e1tomos del universo para dejarlo como estaba.<\/p>\n<p>\u00a0Luego poseo t\u00edtulos que vinieron a explicar el fracaso de los primeramente mencionados y las nuevas formas de pensar ese supuesto \u201cmismo\u201d mundo, en los \u00b480, los \u00b490\u00a0 y la primera d\u00e9cada del siglo actual.<\/p>\n<p>Las diferencias entre los que llamar\u00e9 los <em>viejos libros m\u00edos<\/em> y los nuevos libros han sido en general descorazonadoras para muchos lectores. Por empezar, con la lectura de unos pocos de los primeros bastaba en su momento para andar bien vestido y bien equipado por la vida\u2026 s\u00ed, s\u00ed, antes, por supuesto, \u00a1cuando el mundo era ancho y ajeno pero era como hab\u00eda sido siempre!, de modo que con ellos uno andaba bastante seguro, como un caballero andante, mirando hacia adelante sin demasiado recelo y con la voluntad enhiesta.<\/p>\n<p>En cambio, con los libros posteriores pasaba -y pasa- todo lo contrario: se necesitan muchos m\u00e1s libros que antes para echar apenas un poco de luz sobre las nuevas ambig\u00fcedades, en tanto la seguridad y fortaleza que las nuevas razones brindan al esp\u00edritu, al intelecto y a la conciencia de quienes fueron primeramente lectores de culto de los libros emblem\u00e1ticos de aquella m\u00edtica \u00e9poca de medio siglo atr\u00e1s es hoy mucho m\u00e1s endeble. Probablemente sea por eso que no hayan producido ni produzcan todav\u00eda suficientes ganas personales de cambiar y transformar la realidad, a pesar de que estas palabras y las consiguientes apelaciones estaban -y est\u00e1n- a la orden del d\u00eda en las nuevas bibliograf\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0Seguramente los contrastes de foco, de perspectiva y de horizonte (es decir, de paisaje) entre los viejos y los nuevos ar\u00faspices se han visto potenciados en los lectores que alguna vez hab\u00edan intentado el ascenso a la monta\u00f1a de los sue\u00f1os, o al sue\u00f1o de la monta\u00f1a, portando la roca de los sacrificios para terminar muy pronto rodando hacia abajo sin poder llegar a la cima,\u00a0 y despedazados por esa misma roca.\u00a0<\/p>\n<p>Creo\u00a0que en quienes no pasaron por aquellos famosos estremecimientos\u00a0de la raz\u00f3n y del coraz\u00f3n, ni por esos furores locos que algunos hab\u00edan confundido con la Revoluci\u00f3n (quiz\u00e1 por razones de edad), y que luego abrevaron y se formaron en los aparentemente as\u00e9pticos esquemas de interpretaci\u00f3n posteriores no se produjo el desconcierto ni la sensaci\u00f3n de fracaso y frustraci\u00f3n producidos en los primeros.<\/p>\n<p>\u00a0Sin embargo, y bien mirado, los nuevos enfoques te\u00f3ricos supuestamente aut\u00f3nomos de toda determinaci\u00f3n ideol\u00f3gica parecen depender de la legitimaci\u00f3n impl\u00edcita de los primeros testigos -sobre todo de los autores- brindada en t\u00e9rminos de evocaci\u00f3n nost\u00e1lgica, sintetizadora, maniquea y llena de clich\u00e9s que ya forma parte del ambiente cultural de la primera d\u00e9cada del siglo XXI.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Cuando la nueva bibliograf\u00eda que transcurre paralelamente al proceso mundial de la Globalizaci\u00f3n logre ser realmente producida y asimilada por nuevas generaciones, en consecuencia sin la impl\u00edcita apelaci\u00f3n a las memorias militantes de los a\u00f1os de plomo, seguramente permitir\u00e1 ver en\u00a0 ella mucho m\u00e1s que una posici\u00f3n reactiva, que una verificaci\u00f3n del fracaso anterior de la historia concebida en los viejos t\u00e9rminos y de los fracasos personales de la mayor\u00eda de sus \u00e9picos protagonistas y no contribuir\u00e1 m\u00e1s a expandir en la juventud esa omnipresente sensaci\u00f3n de pesimismo, y peor a\u00fan: de escepticismo en quienes dan por sentados y convalidados \u2013legitim\u00e1ndolos a priori, acr\u00edticamente- los presupuestos sobre los que giraban aquellas interpretaciones del pasado.<\/p>\n<p>Esa tarea apenas ha comenzado. La mayor\u00eda de la nueva bibliograf\u00eda arranc\u00f3 con pensadores que conocieron y\/o hasta libaron como conspicuos devotos las mieles y elixires de aquellas utop\u00edas ruidosas tanto como regurgitaron m\u00e1s tarde el ac\u00edbar amargo del nihilismo y el silencio subsiguientes. Pero nihilismo y silencio inicialmente s\u00f3lo en ellos y a partir de ellos, los que han configurado los moldes del pretendido nuevo pensamiento sobre ese pasado, con destino a las m\u00e1s recientes camadas de pensadores y consumidores, las que en gran medida han continuado, por esa v\u00eda, atadas a t\u00e9rminos de significados y sentidos reciclados del pasado pero hoy casi totalmente obsoletos.<\/p>\n<p>Esto viene a cuento de que los libros pertenecientes a la segunda etapa o vertiente consignada, no son, en general, m\u00e1s veraces ni eficaces, a proporci\u00f3n, que lo que lo fueron en su tiempo los de la primera. Por lo menos no lo son para mi, que he le\u00eddo much\u00edsimos de ellos, es decir, a los viejos y a los nuevos. Estos \u00faltimos, en lugar de representar la superaci\u00f3n de los criterios de pensamiento fallidos de hace medio siglo contin\u00faan llevando indirectamente a los lectores actuales por los mismos andariveles de resoluci\u00f3n intelectual de los problemas de entonces.<\/p>\n<p>\u00a0Lo que debieran producir las nuevas formas de interpretar el mundo no son, a mi juicio, simplemente nuevos instrumentos ni nuevos m\u00e9todos para nuevas metas operativas, pues nada de ello ser\u00e1 realizable nunca sin la previa construcci\u00f3n de un nuevo hombre, pero de un hombre totalmente nuevo. En efecto, de nada sirve el vino nuevo en odres viejos pues \u00e9stos se han de romper. El vino nuevo debe echarse en odres nuevos. S\u00f3lo entonces podr\u00e1 recuperarse la voluntad de los hombres para la transformaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Por esos motivos es probable que ma\u00f1ana mis estantes queden vac\u00edos. Una musa me sugiri\u00f3 repartirlos por los jardines de las casas de mi barrio en la madrugada del 6 de enero. No s\u00e9 si le har\u00e9 caso pues no tengo claro si eso ha de constituir un \u201cregalo\u201d para alguien.<\/p>\n<p>\u00a0Entretanto, estoy pensando en regalarme a Krisnamurti. Creo que me har\u00e1 sentir bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00a0o0o\u00a0\u00a0 o0o\u00a0\u00a0 o0o<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIGRESI\u00d3N ACERCA DE LIBROS E IDEAS VIEJOS Y NUEVOS \u00a0-POR CARLOS SCHULMAISTER- Argentina Puesto que muy pronto habr\u00e9 de \u201cacogerme a los beneficios de la jubilaci\u00f3n\u201d, como profesor de historia en los niveles secundario y terciario del sistema educativo provincial de R\u00edo Negro, me ocupo actualmente de revisar fotocopias, apuntes y trabajos acumulados durante m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1411,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-12490","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-3fs","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1411"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12490\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}